Disclaimer: The Twilight Saga, así como sus personajes, pertenencen a Stephanie Meyer. La trama es mía, así como algunos personajes :D


Between a Vampire and a Werewolf

IV. Una Escapada, Una Misión y Una Pelea

Reneesme POV

- ¡¿Cómo que mañana?! – pregunté casi gritando.

A mi lado, Lizzie comenzó a temblar de miedo otra vez. Yo no le temía a los Vulturis, intentaron matarme una vez pero fracasaron y eso me daba la suficiente certeza que no lo intentarían de nuevo. Pero Liz les tenía terror, el terror que un humano puede tenerles a unos vampiros sanguinarios y milenarios.

La mesa de centro comenzó a levitar sin que Lizzie lo pudiera evitar. Pase mi brazo sobre sus hombros tratando de reconfortarla.

– Tranquila Liz. – dijo Jasper mientras le mandaba olas de calma.

– No hay que preocuparse – nos informó Alice– Al parecer, Alec últimamente no se lleva muy bien con Dimitri y eso está provocando "Tenciones internas" entre la guardia. Así que Aro adelanto su viaje con la esperanza de apaciguar los ánimos.

– No hay de qué preocuparse, Lizzie. – habló dulcemente mi abuela.

Lentamente la mesa empezó a bajar hasta quedar en su lugar.

– Esta casa parece a veces una embrujada. – rió nerviosamente Lizzie.

– Lo sé nena. Con tu tía Alice y con tu tío Edward, cualquier casa parece embrujada. – bromeó Emmett tratando de tranquilizarla totalmente.

Funcionó, Lizzie estalló en sonoras carcajadas. Y pasado el momento de tención, volvimos todos a ver la tele. Cuando el programa terminó Liz y yo nos disponíamos a ir a la cama.

– Buenas noches familia. – dije mientras me levantaba del sofá.

– Hasta mañana– se despidió Lizzie.

– En un momento subo a arroparte. – comentó Rose maternalmente.

– Mamá, no es necesario. No tengo ocho años. – se excusó Lizzie.

– Está bien. Sin embargo, subiré a darte las buenas noches.

Liz puso los ojos en blanco y ambas subimos hacia nuestras habitaciones.

– Que duermas bien – se despidió Liz mientras abría la puerta de su cuarto.

– Espera Lizzie. – la detuve antes que entrara a su cuarto. – No crees que está muy temprano para dormir…

Y, para nosotras, lo estaba.

– Tienes razón, hasta ahora son las diez…

Ambas sonreímos pícaramente.

– Ve y ponte algo…lindo – me dijo Liz mientras me empujaba a mi habitación.

– Supongo que tú te pondrás la pijama para tu madre. – mi tía Rose nos mataría si se enterara de nuestras "Salidas nocturnas".

– Te veré en un rato. – y entró a su habitación que estaba frente a la mía.

Liz y yo a veces hacíamos "Salidas nocturnas", que no son tan graves como suenan. Simplemente, íbamos a uno o dos bares hasta la madrugada y regresamos a casa como si nada. Lográbamos ingresar con identificaciones falsas (Conseguirlas con J. Jenks fue más difícil de lo que pensábamos) ya que ambas aparentábamos dieciséis y sólo Lizzie tenía esa edad.

Entré a mi cuarto a buscar algo lindo para ponerme. Terminé por elegir una blusa larga color azul turquesa, con unos leguis y unos botines negros. Deje mi cabello suelto y las ondas de este tenían una caída perfecta. Tomé un bolso con lentejuelas negras y empaque unos cuantos dólares y mi inseparable celular.

Salir de parranda a escondidas, siendo tus padres vampiros, sería una locura total sin la ayuda de un cómplice. En este caso era mi abuela Esme. "Sólo se vive una vez… si me logró explicar" nos había dicho Esme, por eso nos ayudaba.

En nuestra ausencia, y todavía no sabíamos cómo, Esme lograba disimular nuestra escapadita y cuando volvíamos lo hacíamos por la puerta principal: Esme siempre estaba ahí para abrirnos. Cuando llegábamos, la casa, o por lo menos la sala, estaba vacía y eso nos permitía subir a nuestras habitaciones sin riesgo de ganarnos un castigo. Nunca nos habían descubierto y hace más de cuatro meses que lo hacíamos.

Espere a que Liz me mandara el mensaje de texto para que fuera a su cuarto.

Siempre salíamos por la habitación de Lizzie, ya que su balcón daba hacia la parte de atrás de la casa, en cambio, el mío daba hacía el frente. Yo bajaba primero, bueno, saltaba primero y después ayudaba a Lizzie a bajar. Tener una prima mitad vampiro tenía sus ventajas para Liz.

Se tardo su buena media hora.

Mi tono de mensaje (Kiss me de The Cranberries) sonó fuerte y claro y miré el mensaje, podría ser Jake en vez de Liz. Era Liz:

"Estoy lista. Toca en la puerta de Esme para avisarle y ven a mi cuarto."

Salí de mi habitación y caminé dos puertas más allá de la mía hacia la habitación de Esme y Carlisle. Toqué dos veces en la puerta y me dirigí a velocidad inhumana al cuarto de Liz. Con dos golpes en su puerta, Esme sabía que íbamos a salir.

– Toc, toc – entré abriendo suavemente la puerta. – ¿Por qué tardaste tanto?

– Mamá llegó más tarde de lo que predije y el resto de tiempo lo use para elegir qué ponerme, vestirme y peinarme. – replicó con una sonrisa.

Lizzie tenía un gran sentido del estilo: llevaba una blusa negra pegada con un chaleco gris, unos jeans entubados bien ajustados con unos tacones. Sus risos los había aliso un poco y su cabello lucia muy ondulado. Como detalle final llevaba una cinta de brillantes negra en el cabello al estilo de los 70´s.

– ¡Vamos! – susurramos al tiempo emocionadas.

Salté por el balcón – ya tenía mi buena práctica – y espere a que Lizzie empezara a descender por una cuerda sujeta a una baranda del balcón. A mitad de camino Liz se soltó y yo la recibí. Caminamos a unos quinientos metros lejos de la casa y hacia la carretera, allí nos esperaba Esme con el Mercedes de Carlisle, aunque no siempre era el Mercedes de mi abuelo.

– No regresen muy tarde y cuídense una a la otra. – nos recomendó muy maternalmente.

– Así lo haremos. – contestamos igual que todas las veces anteriores.

Esme nos dio un beso en la coronilla a cada una y se fue hacia la casa.

– Yo conduzco – dijo Lizzie deslizándose en el asiento del conductor.

Lizzie (como una buena Cullen, por supuesto) conducía velozmente y en cuarenta y cinco minutos estuvimos Seattle. Visitamos dos bares con entrada exclusiva donde, por supuesto, buen soborno al que cuida la entrada nos permitió entrar.

– Esme nos va matar por llegar tan tarde. – comentó divertida Lizzie mientras pasábamos a toda velocidad por la última curva antes de llegar al lugar donde siempre dejábamos el auto. Eran las seis de la mañana.

Dejamos el auto y corrimos hacia la casa, Liz tuvo que correr descalza porque con tacones le era imposible. Llegamos a la puerta principal y, como siempre, nos miramos con complicidad antes de entrar.

Golpeé la puerta una vez, señal para Esme de que éramos nosotras. Esperamos a que ella abriera. En vez de mi abuela con una sonrisa de alivio al ver que regresábamos, nos abrió el nuevo huésped de la familia Cullen: Alec Vulturi.

Alec POV

– ¿Alec? – llamó Jane a mi puerta.

– Sigue. – contesté.

– Los maestros quieren verte. Debe ser una nueva misión. – me informó desde el umbral de la puerta.

– En un momento voy. – dije sin dejar de ver la televisión.

– Muy bien. – respondió Jane y cerró la puerta.

"¡Perfecto! Otra misión" pensé sarcástico.

Estaba totalmente cansado de mi vida, si es que a esto se le puede llamar vida. Misión tras misión durante trescientos años y seguía sin encontrarle sentido. Lo único que me ataba a esta existencia de matar por matar, era mi hermana. La única persona que me quedaba en el mundo y la única prueba de que antes de convertirme en un monstro fui feliz.

Jane prefería la protección de Aro que vagar por el mundo expuestos. Aunque ella siempre mostraba una cara fría y calculadora, en el fondo tenía miedo a la soledad. Sólo por mi hermana pertenecía a la guardia desde el día en que Aro nos salvo de la hoguera. Sólo por ella cumpliría otra misión que, como las anteriores, me importaba un comino.

Salí de mi cuarto y me dirigí al encuentro de mis maestros.

– ¡Bienvenido Alec! – me saludó Aro.

– Maestros– hice una pequeña reverencia.

Aro y Cayo asintieron con la cabeza. Marco como siempre se mostró indiferente, él era indiferente a todo.

– Querido Alec, mis hermanos y yo hemos querido encomendarte una misión – anunció Aro.

– Serviré complacido a mis maestros – mentí.

– Queremos que pases una temporada, un mes o dos, con la familia de Carlisle para comprobar el crecimiento de la joven Reneesme. – Me informó Cayo – Partirás en dos días, de modo que llegues al tercer día por la mañana.

– Entiendo maestro.

– Toma – Aro me entrego un sobre de manila sellado. – Aquí están tu pasaporte, tu identificación, una tarjeta débito con una buena suma de dinero, tu boleto de ida y vuelta y demás documentos que necesitaras para poder viajar. También ten esto – me dio una cajita de color gris. – son lentes de contacto que deberás cambiar cada dos horas para disimular el color de tus ojos. – concluyó Aro.

"Estos malditos ojos color escarlata" me maldije internamente.

– Comprendo maestro…si no es más, me retiró. – hice ademan de irme pero Cayo me detuvo:

– Espera...–me giré para encararlo – Tendrás que llegar a un acuerdo con Carlisle sobre tu alimentación. Ya sabes que los Cullen son "vegetarianos" – ridiculizó la palabra.

– Así lo haré – hice otra reverencia y salí hacia mi habitación.

Al llegar a mi cuarto me relaje un poco leyendo algo y después vi algo de televisión. Al caer la noche salí a dar una vuelta por castillo, era una estructura magnifica y yo amaba la arquitectura antigua.

– ¡Alec! Pero que sorpresa. – dijo una voz a mis espaldas.

"Maldición" pensé.

¿Por qué no pude quedarme en mi habitación? Ahora tendría que lidiar con el pesado de Dimitri.

– Dimitri, ¿por qué paseas por el castillo como un alma en pena? – contesté mordazmente.

– Siempre tan estúpidamente gracioso, niño.

Él sabe que detesto que me llamen así. Aparentó ser alguien de dieciséis pero no lo soy.

– Soy mayor que tú… y más poderoso. No lo olvides – lo empujé para seguir mi camino.

– ¿Crees que con eso me asustas? – me impidió el paso.

– No lo sé, dímelo tú. Y por tu bien espero un como respuesta. – lo amenacé.

– Créeme, un niño como tú no me asusta. – y se abalanzó sobre mí.

Ambos éramos buenos y veloces luchadores. Estábamos en un corredor donde un humano no vería nada pero eso no era problema para nuestra sofisticada visión. Sus ataques eran precisos, sin embargo, yo era más ágil.

– ¡Alec! ¡Dimitri! – Nos llamó mi hermana – ¡Deténganse! – ordenó.

Ninguno paro su ataque.

– ¡Genial! Pelea. – Félix había llegado.

– Cállate, esto no es "genial" – lo regañó Jane.

– ¡Dimitri! – Se alarmó Heidi – ¡Detente!

– ¡Alec! – chilló Jane.

Este último gritó me distrajo y provocó que Dimitri me derribara contra la pared que terminó hecha pedazos. El impacto me aturdió. Dimitri iba por mí pero Jane se interpuso:

– Muévete un centímetro y te arrepentirás el resto de tu existencia. – lo amenazo Jane con voz monocorde.

– Mira como tiemblo – respondió Dimitri dispuesto a pasar sobre ella.

– Tócale un cabello y te las verás conmigo – la defendió Félix.

– No te atrevas a hacerle algo, Félix. – apoyó Heidi a Dimitri.

Por unos segundos un silencio mortal reinó. Dimitri se disponía a romperlo y continuar con la pelea, pero llegó Marco.

– ¿Qué sucede aquí? – preguntó fingiendo interés.

– Nada maestro. – contestó Jane.

– ¿Nada, eh? Habláramos de esto con mis hermanos.

Los cinco lo seguimos a la sala de reuniones.

– ¿Qué sucede hermano? – preguntó jovialmente Aro.

– Al parecer, otra pelea entre Alec y Dimitri.

– Es la cuarta esta semana. – nos reprochó Cayo.

– Dado que ya nos cansamos de…estas "Tenciones internas" – habló Aro serio – será mejor que partas hoy mismo Alec.

La misión en la casa de los Cullen no era una matanza, pero no me apetecía en los más mínimo. Consideraba a los Cullen como un muy extraño clan, pero suponía un alivio poder alejarme por un tiempo del idiota de Dimitri.

– Así lo haré maestro.


I back with another chapter :D

Tratare de terminar otro hoy y que sea sólo subirlo mañana. Perdón si el Alec POV es carente de... romance digamos. En el próximo capítulo será un Alec POV no romántico pero interesante xD

Gracias por sus reviews a :LiahDragga, Twistrock

GirlGryffindor: Espero que de aquí en adelante no te haga esperar tanto por un capítulo. Con está historia me siento muy inspirada y por eso subí dos capítulos ayer. Quise que la relación de Seth y Lzzie fuera más estrecha para agregarle más picante al asunto :P Muchas gracias por tus reviews, me ániman a escribir. Un abrazo.

Sus reviews me sacan muchas sonrisas (:

Kisses,

Paula