¡Hola! Aquí está el segundo capitulo, muchas gracias a las que me regalaron un
review, este capitulo está dedicado a ustedes ¡espero que les guste!
CAPITULO 2
UNA LARGA NOCHE
–No… no lo sabía- ¿Qué más podía hacer? ¿Llorar y dejar que se diera cuenta de cuánto me afectaba? Antes de que pudiera decir algo, Ino se dio cuenta de lo que me pasaba -¡Sakura! Tengo que hablar contigo- me jaló hasta la salida, y una vez fuera del salón me abrazó -¿Qué pasó, frentona?- intenté hablar, pero el nudo en mi garganta me lo impedía
-Es por Sasuke- dijo con seguridad, mis ojos se abrieron como platos -¿Cómo supiste?- rodó los ojos –Saku, te conozco desde que teníamos cinco- dijo con una sonrisa –ay, Ino ¿Qué voy a hacer?- mas lagrimas salieron, mojando la blusa de la rubia
–ya, ya ¿quieres que el señor emo te vea con el maquillaje corrido?- ¿señor emo? oh, Sasuke rodé los ojos y sonreí -gracias, Ino- me sonrió y entramos al salón, Kakashi se había retrasado diez minutos, como siempre –Sakura- dijo Ino mientras pasábamos cerca de Karin y Sasuke –ven a mi casa en la tarde, Sai quiere verte- lo dijo lo suficientemente alto como para que los dos chico oyeran, ya que Sasuke rodó los ojos.
Kakashi llegó veinte minutos tarde, parecía que la noche anterior había tomado de más, los gritos de Naruto le molestaban demasiado y nunca se quitó los lentes de sol. Toda la maldita clase Karin estuvo encima de Sasuke, –bueno, la clase terminó. Nos vemos mañana- todos salimos a dejar nuestros libros
–Cerda- la rubia volteó a verme -¿me puedo ir en tu carro? No quiero ir con Sasuke- asintió –está bien, solo déjame guardar mis cosas- Salí a esperarla frente al estacionamiento, justo cuando él iba saliendo con la zorra –oye, Karin se va con nosotros- levanté una ceja -¿Quién te dijo que yo me voy a ir contigo?- me miró unos segundos con sus hermosos ojos negros –Karin, espérame en el auto- la chica dijo algo que no entendí y se alejó
–No entiendo el motivo de tu enojo- me hice la ofendida -¿no es buen motivo que me hayas ocultado que tu novia es la culpable de que tenga que estar en tu casa?- bajó la vista –solo… no regreses muy tarde- su tono era más bajo de lo normal –lo voy a pensar- gruñó y se fue hacia su auto.
El camino a casa de la cerda se me hizo eterno, sabía que su hermano ya estaba en casa, y eso me ponía algo nerviosa. Era un buen chico y siempre me había estado conmigo, cada vez que lo veía, el brillo en sus ojos me hacía sentir culpable, pero amaba a Sasuke y ni con toda la culpa del mundo podría dejar de hacerlo
–Llegamos, frentona- dijo sacándome de mis pensamientos, frente a mi estaba el auto de Sai -ya está en casa- fingí una sonrisa y caminé junto a la rubia hasta llegar a la puerta –olvidé mi llave- dijo la cerda, como siempre -¡hermano, abre la puerta!- se escucharon unos pasos y la puerta se abrió
–Sakura, pensé que te vería hasta mañana- todos los Sábados nos juntábamos a escuchar a Itachi y su banda tocar, a mi no me gustaba ir, ya que tenía que pagar por escuchar las mismas canciones que tocaban en el sótano de la casa, pero iba por Sasuke, ya que amaba ver a su hermano con su "disfraz de idiota"
En la habitación de Ino me sentí mejor, habíamos sido amigas desde antes de que mamá muriera y ese lugar me traía buenos recuerdos
–¿Recuerdas cuando mamá me traía en su auto viejo?- nunca le había gustado pedirle cosas a mi padre, era demasiado independiente, y el día que aceptó tener otro carro se accidentó ¿Quién diría que los Mercedes no eran tan resistentes? –si, aun recuerdo el olor a humo- nos reímos –la extraño tanto…-
Estuvimos hablando hasta tarde, y me hubiera quedado más si Mikoto no hubiera llamado, quería que llegara para la cena que le harían a Karin -¿Quién era?- dijo Ino al ver que estaba enojada –Mikoto, quiere que vaya a cenar, van a festejar que la zorra regresó a Tokio- la cerda rodó los ojos y me acompañó abajo, era demasiado floja para ofrecerse a llevarme
-¿Ya te vas?- dijo Sai, en su voz había algo de tristeza –sí, nos vemos mañana- estaba a punto de salir, cuando me tocó un hombro -¿te llevo?- mi casa estaba algo lejos, y el sol estaba a punto de meterse –está bien, gracias-.
La mitad del camino me fui callada, estaba pensando en lo que haría cuando viera a Karin, pensaba arrancarle algunos mechones de su perfecta cabellera roja –¿Pasó algo con él?- me dijo sacándome de mis pensamientos, él fue el primero en saber lo que sentía por Sasuke
–su novia llegó- pude ver de reojo como sonreía, haciéndome sentir culpable –es mi hermanastra- dije en voz baja -¿y ese bastardo dice ser tu amigo?- gruñó –lo sé, debería odiarlo- bajé la vista al ver lo estúpida que sonaba –pero no puedes… te entiendo- volteé a verlo
–lo mismo me pasa contigo- antes de que pudiera decir algo se bajó y me abrió la puerta –Sai… yo- empezó a caminar hacia mi puerta, seguido por mi –ya lo sé, lo sientes- siguió caminando -Sai, lo siento- paró frente a los escalones de la entrada
-Sentirlo no es suficiente, no hace que deje de quererte- me sentí demasiado culpable, en parte porque entendía como se sentía –ya lo sé, nunca es suficiente… pero si hay algo que pueda hacer para hacerte sentir mejor… solo dímelo- acercó su cara a la mía y me besó, no hice nada para detenerlo, después de todo, eso lo haría sentir mejor, y era una forma algo extraña de sentirme menos culpable
–Sai, ¿podrías dejar de comértela?- mis ojos se abrieron como platos mientras me separaba de Sai -¿no sabes lo que es la privacidad?- dijo el chico molesto, sus ojos viendo la cara de Sasuke –estaban en la puerta, todo el vecindario pudo verlos- hizo una pausa y me vio, sus ojos negros me dieron escalofríos –entra, molesta- le sonreí a Sai –nos vemos mañana- dijo algo en voz baja y luego me abrazó –hasta mañana-.
Me jaló del brazo hasta la sala, donde me empujó a uno de los sillones -¿qué demonios hacías allá afuera con… ese?- rodé los ojos –no lo sé… ¿besándolo?- dije con mi mejor tono sarcástico –no quiero que vuelvas a hacer eso- dijo molesto, hasta podría decir que algo… ¿celoso? ¿Estás tarada, Sakura? El chico tiene n-o-v-i-a me dijo una voz en el fondo de mi cabeza, odiaba admitirlo, pero una alucinación tenía más razón que yo.
–entonces yo te prohíbo que vuelvas a tocar a Karin- me di cuenta demasiado tarde de lo que dije, lo que hizo que una hermosa sonrisa adornara los labios de aquel chico perfecto -¿estás celosa?- el silencio pareció contestar su pregunta -no tienes porqué, la verdad sólo estoy con ella por papá- dijo con algo de tristeza mientras se sentaba a mi lado en el sofá para dos
–El viejo está completamente loco, en las vacaciones de verano me llevó a Londres para que conociera a Karin- hizo una pausa, lo que me dio tiempo de recordar el viaje que había hecho unos meses atrás, del que regresó teniendo novia
–Me dijo que para que el trato con las empresas Haruno se cerrara tenía que salir con ella, era eso o dejarme en Londres hasta que me graduara- yo hubiera preferido quedarme en Londres toda mi vida antes que soportar a la peli roja –y me hubiera quedado en Londres de no ser por cierta molesta- bajó la vista unos segundos y luego me miró de nuevo –no podía alejarme de ti, Sakura… te has vuelto una especie de marihuana para mí- sonrió –desde que te conocí supe que serías una molestia… mi molestia- trató de besarme, pero volteé hacia la cocina para asegurarme de que Mikoto no estuviera cerca
–fue a comprar la cena, no se llevó las llaves- dijo con esa sonrisa que amaba -¿y Karin?- deseaba que me dijera que había regresado a Londres –en su hotel, va a llegar en dos horas- sonreí y luego lo besé, en cuanto sus labios tocaron los míos un escalofrío recorrió mi cuerpo, después de unos segundos nos separamos, debido a la falta de aire.
Empezó a besar mi cuello lentamente, y el timbre sonó. Se levantó, diciendo algo que sonaba como "Kuso" -¡ya voy!- cuando abrió la puerta la peli roja lo saltó hacia él como si fuera a comérselo – ¡Sasuke, compraste una nueva mascota!- dije mientras me levantaba, ella me regaló una mirada de odio e intentó besarlo –Karin, ¿podrías controlarte?- dijo algo molesto, al igual que ella – ¿te importa lo que ella piense?- hizo una pausa para reírse –no debería importarte, después de todo tu familia le paga todo-estaba a punto de dejarla con dos mechones menos de cabello cuando Mikoto entró –Sasuke, no deberías dejar la puerta abierta, alguien podría entrar y… - levantó la vista –Karin, pensé que vendrías mas tarde. No he preparado nada- le ayudé a poner todo lo que había traído en su lugar mientras cocinaba
-¿no es Karin una buena chica?- dijo partiendo la verdura –claro-…que no –aunque no creo que Sasuke esté muy enamorado, desde que está con ella se ha vuelto más frio con su padre- echó un poco de pasta al fuego -es como si lo estuviera culpando por algo- Mikoto no estaba enterada, tal vez Sasuke no quería que sus padres pelearan, nunca le gustó que su mamá se sintiera mal –mamá, ¿no quieres que Karin te ayude?- abrió la puerta de la cocina intentando quitarse a la peli roja de encima -¡claro, puedes ayudarme a partir esto!- le entregó una tabla con pescado –pártelo en tiras-
Terminé de acomodar las cosas y salí de la cocina, no quería seguir escuchando como Karin repetía lo perfecto que era Sasuke una y otra vez –no sé como la soporta- me senté en el sofá frente a la televisión –no lo sé, Karin es más molesta que Itachi, tu y yo juntos… debe caerle bien- recargué la cabeza en el respaldo, de modo que pude ver su cara -¿Por qué no le has dicho a Mikoto?- se sentó a mi lado –no quiero que peleen, ese matrimonio no va muy bien y estoy seguro de que si se entera de eso no lo va a querer ver nunca- traté de pensar en una solución, pero mi mente se puso en blanco –ella sabe que no la quieres- -hmp- por primera vez en más de un año me había contestado con eso –no la puedo dejar hasta que el contrato esté firmado, el señor Haruno viene en un mes- gruñí –no le digas señor a ese imbécil- me miró y sonrió –bueno, en un poco más de treinta días no voy a tener nada que ver con el imbécil- la puerta de la cocina se abrió
–Sasuke, pon la mesa- el chico se levantó sin ganas y fue hacia el comedor –Saku, ayuda a Karin a servir- se acercó a mi –antes de que me queme la cocina- dijo en voz baja, al verla de cerca se parecía mucho a su hijo, tenía los mismos ojos y la cara era muy parecida –espero que aprenda a cocinar si quiere casarse con mi hijo, ninguna chica con el apellido Uchiha va a ser una buena para nada- al escuchar eso me dio un escalofrío
Entré a la cocina y tomé algunos platos -¿Quién es la inútil ahora?- dije con una sonrisa mientras acomodaba el pescado en cada plato –yo no necesito hacer eso, papá le paga a alguien por hacerlo- rodé los ojos, si mamá hubiera estado ahí la hubiera golpeado si mamá estuviera aquí esta baka seguiría viviendo en un cuarto del tamaño de mi habitación
-¡Sasuke, así no se ponen los…!- escuché la voz de Mikoto antes de que algo de vidrio cayera al suelo -…vasos- tomé dos platos y los puse en la mesa, había varios pedazos de vidrio en el suelo. Después de poner la mesa ayudé a recoger todo e hice una nota mental de nunca dejar que el Uchiha pusiera la mesa.
Después de que Itachi llegó la cena se me hizo eterna, Karin tomó el lugar el Uchiha mayor, sentándose al lado de mi Sasuke, tuve que escucharla hablar de lo maravillosa que era la ciudad de donde venía y cómo Tokio no era nada comparado con aquel lugar, además de presumir todo lo que tenía gracias a mí padre, cuando la cena terminó la chica se fue, dejando la casa en silencio, lo que todos agradecimos.
Eran casi las doce y la plática me había dado sueño, Itachi hizo café y sacó algo de pastel, pero preferí irme a dormir. Pasó una hora, dos… eran las tres de la mañana y no podía dormir, ese beso fue como haberme tomado todo Starbucks en una noche, escuché que mi puerta se abrió, pero todas las luces estaban apagadas y no pude ver quién era, supuse que era Sasuke al sentir que algo cayó en el colchón a mi lado –si tu mamá te encuentra aquí nos mata- "hmp" fue su respuesta antes de poner sus brazos alrededor de mi
-no estamos haciendo nada malo- puso su cabeza en mi cuello y un escalofrío me recorrió -¿Cómo podría tu mamá estar segura de eso?- no me contestó, solo acortó la distancia que había entre su cuerpo y el mío, y cerró los ojos. Entre la emoción y preocupación que sentía estaba segura de que no podría dormir…esta será una larga noche.
La verdad estoy un poco desilusionada con este capitulo, quería que fuera más interesante… bueno, mil gracias por los reviews
