Al fin el seis… espero que les guste.
CAPITULO SEIS
Ya había preparado todo para el día siguiente, estaba viendo la televisión con Ino y Sai a los lados. Casi no presté atención a la película, de vez en cuando veía la pantalla de mi teléfono, esperando que dijera que tenía una llamada perdida o un mensaje de Sasuke –ya, si no te llama está ocupado- me dijo Sai, tomó mi teléfono y lo puso en el piso –si, frentona. Te va a llamar luego, solo ve la película-
La semana había pasado lentamente, me habían invitado a una fiesta en la noche, pero no tenía ganas de salir –¿segura que no quieres ir?- dijo Ino, con la mitad del cuerpo fuera del lugar –no, tengo mucha tarea- en realidad ya la había terminado, solo quería quedarme sola para sentirme miserable sin que me preguntaran "¿Qué te pasa?" o "¿eso es por Sasuke?" en realidad era por él, no había recibido una sola llamada de su parte, y siempre que intentaba hablarle su teléfono estaba fuera de servicio o apagado – Pero tu ve a divertirte- no tuve que rogarle, antes de que terminara la oración ya había tomado su bolsa –me hablas si necesitas algo. Adiós- salió de la habitación
En cuanto cerró la puerta la sonrisa desapareció, toda esa semana había sido una pesadilla, fingir que no me importaba que el baka de mi novio no me llamara hacía que me doliera más. El teléfono sonó, lo contesté antes del segundo sonido -¿hola?- -¿Cómo estas, hermanita?- mal, a punto de darme un tiro –bien… supongo- -¿estás así por Sasuke?- -¿has hablado con él?- suspiró –está muy ocupado- dijo la última palabra en un tono diferente, casi con sarcasmo –la próxima vez que hables con él dile… dile que lo extraño- Itachi soltó una carcajada –o podría decirle "si no le hablas a Sakura hoy mismo voy a ir hasta Oxford solo para patearte el…- -Itachi!-
-eres tan ingenua- me dijo y cortó la llamada, me quedé pensando la última frase que dijo Itachi, pero no le encontré sentido Por favor, ¿no te das cuenta? Sasuke está a kilómetros de aquí, con Karin… y otros cientos de chicas que darían lo que fuera por ser tu… no te ha llamado, no te contesta… ¡te está engañando, idiota! Esa maldita voz otra vez, es como si hubiera otra persona dentro de mí, una más ruidosa y, por supuesto, más lista que yo –kuso, ahora te estás volviendo loca. Vas de mal en peor, Sakura- seguía en mi cama, abrazando uno de los peluches que Sasuke me compró cuando fuimos a Disney
Salí del departamento, enfrente había un Starbucks no puedes tomar café imbécil la voz mi inner parecía más enojada de lo normal, y no era para menos –está bien, voy a comprar un chocolate frio- mi vida había cambiado dos días antes, de un día para otro no podía comer casi nada, y Sasuke de alguna forma tenía la culpa
El teléfono sonó de nuevo -¿Qué quieres?- pensé que era Itachi -¿Por qué estas enojada, Sakura?- era Sasuke, quise matarlo -¿todavía preguntas? No me has llamado desde que llegamos- -mi teléfono se descompuso- dijo con un tono más frio de lo normal –por favor, hablaste con Mikoto e Itachi- le di un sorbo al chocolate –tenía cosas más importantes que hacer, las tareas son muy complicadas- fruncí el seño –¿entonces una tarea es más importante que yo?- algunas persona voltearon a verme –no seas tan molesta, te voy a visitar en diciembre. Tengo que irme, te llamo mañana- antes de que pudiera contestarle el molesto sonido del teléfono me interrumpió, seguido de una profunda tristeza, ¿Qué había sido eso? me había dado una excusa estúpida, me llamó molesta y colgó.
En cuanto llegué me acosté en mi cama, estaba demasiado cansada para hacer algo más, lo que agradecí, ya que de no ser así hubiera llorado toda la noche. Ino llegó algunas horas después -¿manejaste así?- apenas podía caminar –no, me trajo… alguien. Olvidé preguntarle su nombre- llegó y se tiró a la cama, ni siquiera se molestó en cambiarse de ropa
No había dormido muy bien, estaba acostumbrada a dormir boca abajo, pero eso ya no era posible gracias a ese bastardo estúpido dijo la molesta voz de nuevo. Hice el desayuno y me senté a comer.
Pasaron algunos días, las llamadas de Sasuke cada vez eran más cortas y me hacían sentir peor. Quería darle la única noticia que me mantenía feliz, pero tenía miedo de que no reaccionara como yo.
Estaba desayunando, antes del segundo bocado sonó el timbre, cuando abrí la puerta vi a un chico pelirrojo, ¡mierda, está más bueno que Sasuke! Golpeé a la vocecita mentalmente –hola- me dijo viendo a todos lados, menos a mi -¿está Ino?- ¡MALDITA CERDA! Pensamos al mismo tiempo –s-si, ahora le hablo- lo dejé pasar a la pequeña sala y fui a la habitación de la rubia –Ino- le dije en voz baja –despierta… levántate, cerda- se sentó frunciendo el seño -¡eres la peor compañera del mundo!- empezó a golpear su colchón -¡¿Qué demonios quieres?- me acerqué a su oído –un chico vino a verte- una sonrisa apareció en su cara, se levantó y se puso un vestido azul -¿Quién es?- le pregunté mientras se terminaba de arreglar -es Gaara, el que conocí en la fiesta de la semana pasada- no dijo nada mas, salió jalando al pelirrojo y me gritó "¡nos vemos luego!"
Sonreí, al menos una estaba feliz. Pasaron algunos minutos y mi teléfono sonó, era Sai. No quise contestarle, no tenía ganas de hablar con nadie, estaba desesperada por terminar mi desayuno
-¿Dónde está Ino?- la cerda había olvidado ponerle seguro a la puerta –se fue con un chico que conoció en la fiesta del viernes- rodó los ojos –argh, odio que se valla sin avisar- cruzó los brazos y se sentó en el sillón –¿acaso eres su padre?- tomé una cucharada de cereal -soy su hermano mayor, ¿sabes lo que me pasaría si le pasa algo? Mamá me mata… y luego baila sobre mi tumba- levanté una ceja y sonreí -¿desde cuándo te volviste tan dramático?- no volteó a verme –desde que tú te hiciste masoquista- balbuceé algo que ni yo entendí –yo no…- -por favor, ¿crees que no me doy cuenta de todo lo que sufres por Sasuke? No has sonreído una vez desde que hablaste con él- vi el cereal, intentando evitar su mirada, la sentía sobre mi –deberías dejarlo- iba a decir algo mas, pero se detuvo –no puedo, Sai-
-¿Por qué no? Sabes bien que yo nunca me alejaría de ti… es una estupidez seguir con alguien que prefirió estar a miles de kilómetros- ¿Qué le importaba? La que sufría era yo, además aunque quisiera no podría dejarlo, tenía una pequeña razón para no hacerlo –eres una idiota- -¿tú que sabes? Vives en tu maldito mundo perfecto. Nunca te ha faltado nada, tu familia está bien… tienes todo- iba de camino a mi cuarto –no te tengo a ti, Sakura, haría lo que fuera por ti- volteé a verlo –no sería solo yo- intenté convencerlo -lo sé. No me importa. Los voy a cuidar igual- ¿Qué había hecho para merecerme a un chico como Sai? Tal vez era un castigo para él, ¿Qué habría hecho para estar enamorado de la única chica que no le haría caso? –Sai, yo amo a Sasuke, y nada va a cambiar eso. Y menos después de enterarme de esto-
-ay, Sakura. Eres un caso perdido- tomó su chamarra, afuera estaba lloviendo –toma el paraguas amarillo y quémalo al llegar a tu departamento, cuando lo uso parezco un pato gordo- no se rió, estaba enojado –si, nos vemos mañana
-o-o-o-o-o-o
-¡kuso! ¿Dónde están los chocolates y la crema de maní cuando los necesito?- había buscado hasta debajo de la cama de Kiba. Había tenido antojos extraños desde que llegué a la universidad -¿Qué demonios haces?- me dijo Karin, viendo como revolvía todo –nada. Vamos a la tienda- la semana pasada había probado una croqueta.
La jalé hasta la carretera y pedí un taxi. Llegamos a una tienda pequeña a unas dos cuadras. Antes de pagar metí la barra de chocolate en la crema de maní y le di una mordida, Karin levantó una ceja –argh, te pareces a mi madre cuando se embarazó de mi hermana- encogí los hombros –si no te gusta lo haré más seguido- rodó los ojos mientras yo pagaba, mi sonrisa se agrandó
Al llegar ella se fue a hacer su tarea y yo me quedé con el pretexto de… en realidad solo le dije que odiaba estar con ella.
En el camino a mi cuarto una chica me llamó, era alta, piel más blanca que la de Sakura y el cabello rojo recogido en una coleta –hola, Sasuke- demonios, otra chica intentando llamar mi atención –¿sabes donde está la habitación de mi hija?- levanté una ceja -¿Quién es su hija?- intentó no rodar los ojos –Karin, tu novia- me quedé con la boca abierta como un idiota, ¿Cómo podía alguien tan perfecta estar relacionada con la pelirroja mas molesta del mundo?
La llevé hasta el otro lado de la escuela, frente a los elevadores -¿no me acompañas?- apreté los dientes y luego fingí una sonrisa –claro-
La pelirroja abrió la puerta –¡mami!- se detuvo cuando me vio detrás de ella –Sasuke… veo que ya conociste a mamá- Karin la odiaba por alguna razón, no la sabía hasta ese día. Me besó, sabía que frente a su madre no le negaría nada –se ven tan bien juntos- dijo la mujer con una sonrisa en su cara perfecta. Estuvimos hablando sobre cosas que no me importaban mucho, lo que le pasó en el camino, donde se quedaría… -¿Cómo está Sakurita?- empecé a prestar atención –bien… supongo- sonrió –me sorprendió que tu madre la aceptara. Tiene el carácter inútil de mi hermana- Karin la mató con la mirada, ella la ignoró –fue por eso que mi esposo la dejó- no entendí nada por un segundo -¿eras hermana de Amy?- asintió –la única-
¡al fin termine esto! Las mugrosas tareas no me dejan hacer nada.
¡oigan, acabo de hacer un nuevo fic! Se llama love the way you lie. Denle una leida porfa
