Bueno, metí a un nuevo personaje, porque Karin no sirve ni siquiera para alejar a Sasuke de Sakura. Odie a Sasuke en este capitulo… pero es necesario hacer esto para hacer la historia interesante. Siento muchísimo la tardanza, pero no podía inspirarme. Les prometo que el próximo está la próxima semana. Que lo disfruten :)

CAPITULO SIETE

APRENDIENDO A COMPARTIR

-Mikoto, yo…- estaba nerviosa, demasiado. Pasé una mano por mi frente -¿Qué pasa?- no se veía feliz, -¡dímelo ya, Sakura!- se acercó a mí, quedando a unos centímetros

–estoy embarazada- antes de poder moverme o hablar, sentí un dolor intenso en la mejilla

-¿Cómo puedes hacerme esto?- me levanté del sillón con algo de trabajo, además de que los cuatro meses había estado bastante débil, el golpe y los nervios me pusieron mal –te di todo, Sakura ¡todo! Y tú me pagas con esto…- frunció el seño -¿quién es el padre?- no quería meter en problemas a Sasuke, así que me quedé callada -¡dímelo!- otro golpe -¿es Sai? ¿Un amigo nuevo? ¿O ni siquiera lo conoces?-

-soy yo- dijo Sasuke entrando a la sala, ayudándome a levantarme

-¿tu? No. no es cierto, tu… no…-

-es cierto, mamá. Y no quiero que la vuelvas a tocar- le toqué el hombro a Sasuke para que se calmara, no sirvió de mucho –toma tus cosas- me dijo aun viendo a Mikoto

-¿q-que vas a hacer?- dijo Mikoto. Tomé mi maleta, que aun estaba en la sala

–nos vamos- la mujer tomó el brazo de Sasuke –no, no te vayas. Ella es la que debería irse- Sasuke tomó su maleta –el bebé también es mío-

-no debiste hacer eso…- le dije cuando estuvimos en el auto

–no podía quedarme ahí después de lo que te hizo- toqué mi mejilla

–no es nada. Ya no me duele- suspiró

–nos vamos a quedar en el hotel de papá-

Llegamos a un gran edificio, el interior se veía bastante elegante, tenía mármol por todos lados y el techo era de vidrio –señor Uchiha…- dijo una chica de cabello rubio –hola, Temari- la chica le entregó una llave y sonrió al verme –diviértete- Sasuke sonrió y yo me sonrojé al entender a lo que se refería

Subimos al últimos puso, Sasuke tuvo que poner la llave en el elevador para que se abriera. Era una habitación bastante grande.

-es hermoso- la mayoría era vidrio, abajo se veían las luces de la ciudad

–pues, que bueno que te guste, porque aquí vamos a pasar todas las vacaciones- me sentía demasiado cansada, así que me acosté en la enorme cama –te amo- me dijo en el oído

–yo también- besó mi cuello lentamente –Sasuke…- paró y me vio a los ojos -¿Qué?-

-no sé si sea bueno para la bebé-

-no va a pasarle nada- -no quiero arriesgarme- suspiró –está bien. Como quieras-

Pasó una hora, ninguno hablo. Las manos de Sasuke hacían garabatos en mi cuello…

-o-o-o-o-

Las vacaciones habían terminado, yo tendría que regresar a mi universidad, lejos de él

–las voy a extrañar mucho- me besó –nos vamos a ver pronto, no te preocupes- tomó su maleta y se fue, yo hice lo mismo

Al llegar al departamento encontré una nota en la puerta, decía que tenía que ir a la oficina

-Haruno… Sakura… si, aquí esta. No podrás entrar a la escuela- mi embarazo no se notaba tanto, además, no podrían sacarme por eso –tu madre nunca pagó- fruncí el seño. Mikoto no me pagaría la universidad. Salí de la oficina y tomé un taxi. Iría a donde nunca pensé. A ver a papá

-buenos días, en que puedo…- la secretaria de mi padre me reconoció, ella trabajaba desde que mamá estaba viva -¡Sakura!- se levantó y me abrazó –de verdad me has hecho falta, esa Karin es una pe…-

-¿Quién es?- la esposa de papá salió de una oficina, cuando me miró su ceño se frunció -¿Qué quieres?- levantó una ceja al verme bien, por favor, que no se dé cuenta… -él no quiere verte…- intenté pasar al fondo, a la oficina de papá, pero me lo impidió –muévete- la empujé, no se movió

–no quiero que lo veas-

-que lastima, no te pregunté-

-¿Qué pasa aquí?- vi unos ojos jade bastante conocidos -¿Sakura?- la mujer me tomó de un brazo –Akane, déjala- soltó mi brazo y dijo algo que no entendí. Entré a la elegante oficina, solo la había visto dos o tres veces, pero no vi nada nuevo –Sakura, yo…-

-escucha, se que nunca has querido que viva contigo ni que moleste a Karin o a la otra zorra. Te prometo que no te voy a molestar, solo quiero que pagues mi escuela- levantó una ceja

-¿Mikoto no hace eso?- suspiré al recordar lo que había pasado –está enojada, no quiere hacerlo- estiró su mano para tomar la mía

–lo voy a hacer. Pero quiero que hagas algo por mi- rodé los ojos ni eso puedes hacer por tu hija… -quiero que me visites más seguido, quiero que volvamos a ser como una familia-

-¡¿una familia? Dejamos de serlo desde que mamá murió y tú me dejaste sola- me levanté, mis manos seguían en el escritorio –me dejaste sola cuatro años, tuve que trabajar cada verano, estudiar y hacer trabajos extra para conseguir una beca porque Fugaku se la pasaba quejándose por tener que pagarme. Pero después de todo ha sido mejor padre que tú...-

-te pareces tanto a tu madre- sus ojos brillaron al hablar de ella

-¡no hagas eso!- iba a preguntarme de que hablaba -¡no finjas que te importa! Estoy seguro de que estuviste más que feliz cuando ella se murió. Al fin podrías pasearte con la puta esa sin tener que esconderte. Tu y esas dos me dan asco-

Salí de la oficina, Megumi –la secretaria- me detuvo -¿Qué pasó? Pude escuchar tus gritos hasta acá- la abracé

-es un imbécil- pasó su mano por mi cabello

–ya, ya. Todo va a estar bien. Cuando salga voy a ir visitarte- me dijo con una sonrisa le sonreí de vuelta

–entonces te veo luego- me despedí y salí del edificio

Ino y Sai me recibieron con globos -¡te extrañé tanto!- dijo la rubia casi tirándome con un abrazo

-¿Cómo te fue?- dijo Sai, moviendo a Ino y abrazándome

–mal. Mikoto se puso como loca y ya no puedo estar en la escuela. Ella no piensa pagar y yo no tengo un centavo-

-¿tu papá…?-

-no va a pagar nada-

A las diez el timbre sonó –es Megumi, una amiga- le abrí la puerta y pasamos a la sala. Ino y Sai salieron a comprar lo que hacía falta y nos quedamos solas

–Sakura, ¿Qué pasó con Mikoto? Algo muy grave tuvo que pasar para que no quisiera hacerse cargo de ti- no quise contestarle, tenía miedo de que reaccionara como ella

-¿pasó algo con su hijo?- asentí -estoy embarazada, Megumi- hizo la misma cara de Mikoto, estaba lista para recibir un golpe

-¡lo sabía! Ese maldito Uchiha pervertido. Sabía que si vivías con él esto pasaría- se levantó del sillón y fue hacia la cocina –desde pequeño ha sido un pervertido, cuando Fugaku lo traía se sentaba en el piso del pasillo y usaba la pantalla de sus videojuegos para ver debajo de las faldas de las demás empleadas- empezó a buscar algo en el refrigerador –pero no te preocupes. Yo te voy a ayudar-

Al día siguiente era el comienzo de la escuela, Ino se despidió, yo iría luego a recoger mis libros, no quería hacerlo frente a todos los alumnos. Terminé, me puse un pantalón de mezclilla y una blusa rosa y salí del lugar.

Terminé de recoger mis libros, solo me faltaba llevar los últimos dos al carro de Ino –Haruno- dijo Tsunade, la directora de la escuela –lo sé, ya saqué mis libros-

-¿de qué hablas? Deberías estar en clase-

-ayer me dijeron…-

-ayer vinieron a pagar- dijo Tsunade –así que a tu salón- asentí y corrí al laboratorio.

-señorita Haruno… gracias por hacernos el honor de venir- dijo el profesor, el sol se reflejaba en el centro de su cabeza, haciéndolo ver como si el sol saliera de ella –siéntese ya- por la ventana pude ver a Megumi subiendo a su auto y sonreí –gracias…- dije en voz baja

-o-o-o-o-o-o-o-

-¡Sasuke-kuuuuuuuuuuuuuuun!- me di la vuelta -¡¿qué carajo quieres?-

-¿sabes qué? Si te vas a poner así, olvídalo- cruzó los brazos y me dio la espalda –buenos días, chicos- el peluquín del profesor se movía cada vez que hablaba.

Vimos una película, el profesor puso de excusa que era el primer día y no había preparado nada. Karin no se quedó callada ni un puto segundo

Al fin la escuela terminó, abrí la puerta de mi auto –Sasuke, ¿puedo irme contigo?- su auto nuevo estaba a dos metros

-¿Qué tiene de malo tu carro?- puso sus brazos alrededor de mi cuello

–quiero irme contigo, ¿Qué tiene eso de malo?-

-Uno: te odio. Dos: no quiero que me vean contigo. Tres: te odio- frunció el seño, la ignoré y me subí al auto, dejándola sola en el estacionamiento.

Estaba demasiado ocupado viendo a Karin por el espejo que no me fije que una chica iba pasando frente a mí. Escuché un golpe y vi algo rojo.

Me bajé y vi que alguien estaba en el suelo, se estaba quejando bastante -¿estás bien?- me miró con cara de 'si estuviera bien no estaría tirada quejándome, pendejo' –te voy a llevar al hospital- la subí al auto, con cuidado de no moverla mucho.

–Sasuke, despierta- abrí los ojos, estaba en la banca del hospital. Tayuya me esperaba, tenía una venda en el pie y cojeaba

-¿podrías llevarme a mi casa?-

Se bajó del auto, dándome un beso en la mejilla –gracias- bajé el vidrio

–no creo que puedas manejar así, ¿quieres que te lleve a la escuela mañana?- asintió después de unos segundos

–gracias de nuevo-

Llegué a casa de Tayuya, había estado yendo por ella dos semanas. Su pie ya estaba mejorando, pero aun le dolía al manejar

-buenos días- se subió al auto, en cuanto cerró la puerta un olor a fresa lo inundó

-¡kuso! Olvidé la pinche tarea de matemáticas- ya estaba acostumbrado a que usara ese tipo de palabras. Sus favoritas eran bastardo, kuso, y zorra

Era verdaderamente única, no en la manera linda e inocente en que lo era Sakura ni en la molesta forma que lo era Karin. Nunca había visto a alguien tan jodidamente sexy. Y de verdad me gustaba

Al final de clases la llevé a su casa, esa vez me invitó a pasar, y acepté.

Entramos y me sirvió un té, hablamos un rato sobre la escuela,

–eres lindo, Sasuke- tomó un mechón de su cabello, era entre rojo claro y rosa fuerte. Casi tan extraño como el de Sakura

–emm…gracias- se mordió el labio inferior, no de la forma inocente en que lo hacía Sakura por nervios, se veía bastante sexy –como siempre- haciendo eso. Se acercó más a mí y pegó su frente con la mía

–Tayuya, yo… esto no está bien, apenas te conozco-

-hn, no pensé que fueras un niño bueno, Sasuke- me jaló del cuello de la camiseta y me besó, era el beso mas brusco y el mejor que había recibido. Cuando me di cuenta mis manos estaban en su cintura y bajaban lentamente. Cuando llegaron a su trasero la cargué para que quedara encima de mí, enredó sus brazos en mi cuello

-vamos a mi cuarto- la llevé al fondo del pasillo, no me fije en el color de las paredes, ni en la cama. Creo que ni siquiera la usamos.

La escuché gemir mi nombre y después olvidé todo…

-buenos días, Sasuke- me despertó esa voz y una mano pasando por mi cabello

-¡mierda! ¿Qué hicimos?- sonrió de lado

–me sorprende que no lo recuerdes. Porque a mí nunca se me va a olvidar-

Sentí nauseas al recordar lo que había pasado la noche anterior, no por Tayuya, sino por mí. Teniendo novia y estando a punto de ser papá se me ocurre hacer esto…

-oye… no supe cómo empezar, me sentía mal por ella y por Sakura

–yo… yo tengo novia- su sonrisa no desapareció, sino que se hizo más grande y encogió los hombros

-¿no te importa?- la miré, aun no creía lo que dijo

-ya lo sabía-

-¿c-como?-

-por favor,- dijo pegándose más a mi –no es posible que alguien como tu este soltero-

Se levantó, buscó mi camisa y salió a la cocina con ella

-Sakura te llamó en la mañana- dijo asomándose por la puerta

-¿contestaste?- me levanté y busqué el teléfono

-no, pero me dieron ganas- me dijo desde la cocina –esa tal Sakura debería enterarse de que si quiere tener a alguien tan perfecto como tu debería aprender a compartir-

Bueeno, lo se, lo se. Tarde demasiado en subir y es muy poco. La verdad es que no tengo excusa. Culpen a mi inspiración xD

Les prometo que el próximo va a ser mas largo y sale el Jueves. Voy a empezar a subir cada Jueves. Supongo que con un limite de tiempo podré presionarme para terminarlo antes. Voy a hacer lo mismo con "love the way you lie"… bueno espero que les haya gustado

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