Cap. II: "mirando las flores de Hana"
Al llegar a la casa, el hombre se presento ante todos y mostrando también a su hermano menor que no era tan joven, si no que unos dos años más joven que el hombre.
-yo soy Akito Mitsuki, y soy el jefe de la aldea… este de aquí es mi hermano menor Takato y es el que se encarga de la aldea cuando yo me voy de viaje- Takato miro a Sango fijamente y ambos se sonrojaron al encontrar sus miradas. A Kagome no le paso desapercibida la escena, pero a Inuyasha y a Miroku si- quiero que nos honren con su presencia en nuestra casa hasta que termine el festival…
- por mí no hay problema Mitsuki sama- dijo Kagome con una sonrisa.
- por favor miko sama… solo llámeme Akito- Kagome se sonrojo y asintió.
- solo si usted me llama por el mío Akito sama – ambos se miraron un momento y Kagome desvió la mirada avergonzada.
- por supuesto… Kagome sama- Kagome se sonrojo y se puso nerviosa. Esa reacción no paso desapercibida por el hanyou quien apretó los puños enterrando sus garras en el proceso y tenía un tic en su ceja derecha producto de la furia contenida.
- tranquilo amigo… tómalo con calma- Miroku sonrió de forma tranquilizadora, pero esa expresión se esfumo al ver como Sango miraba fijamente a Takato y ambos se sonrojaban. Ahora era Miroku quien apretaba los puños y tenía un tic nervioso en la ceja derecha.
- tómalo con calma- le dijo Inuyasha de forma burlona y sarcástica.
- cállate- le dijo Miroku guardando la compostura.
- señorita- llamo suavemente Takato a Sango.
- dígame Sango- dijo ella en un murmullo, muy sonrojada y mirándolo a los ojos de forma tímida. Takato se sonrojo.
- Sango sama… le gustaría… acompañarme a dar un recorrido por la aldea?... claro si usted asi lo desea…- Sango se enterneció con la cortesía y la timidez de aquel hombre tan apuesto.
- me encantaría- dijo Sango sonriendo. Takato le devolvió el gesto y estiro su brazo hacia ella para que lo cogiera- "que caballeroso" – pensó Sango encantada. Lo tomo y lo siguió perdiéndose a través de la puerta corrediza. Miroku miraba en esa dirección sin creerlo. Su adorada Sango acababa de irse con un hombre que no era él y eso lo dejo destrozado.
- por libidinoso y pervertido- le dijo Inuyasha. Shippou que había permanecido muy callado asintió efusivamente apoyado por Kirara.
- perece ser que mi hermano a congeniado con la señorita- dijo Akito sonriente- le molestaría si la invito a dar un paseo Kagome sama?- pregunto tomando las manos de Kagome con galantería recibiendo una respuesta nerviosa.
- seria… todo un placer…- Akito se puso de pie y ayudo a Kagome a hacer lo mismo. Ella le sonrió en agradecimiento y se sujeto del brazo que el hombre le ofrecía para dirigirse hacia la puerta corrediza- pronto vendrán a atenderlos caballeros… pónganse cómodos- dijo amablemente el hombre siendo seguido por una muy nerviosa y sonrojada muchacha que no se atrevía a mirar al hanyou a pesar de sentir su insistente mirada. Ahora fue el turno de Inuyasha de sentirse destrozado. Kagome ni siquiera lo miro, es más, lo ignoro completamente a él!
- por infiel e indeciso- dijo Miroku. Shippou asintió mas efusivamente junto con Kirara que maulló.
Kagome se sentía mal por haber ignorado al hanyou, la verdad es que no lo había hecho con intención, pero ahora que lo pensaba detenidamente, se lo merecía, eso y más. Por lo menos ella no se fugaba a escondidas como él para ver a su amada muerta.
-"que cruel me a salido eso"- pensó apenada. Pero era verdad. Ella sufrió mucho por esa causa y no era nada malo hacer sentir a Inuyasha una cucharada de su propia medicina- "es verdad… de vez en cuando que el también sufra… aunque sea un poquito"- sonrió con travesura al verse envuelta otra vez en un triangulo amoroso donde ahora no era Inuyasha, Kikiou y Kagome o Kouga, Inuyasha y Kagome. Si no que Kagome, Akito e Inuyasha- "creo que me estoy volviendo una mala persona"- se dijo con tristeza. Pero lo pensó mejor. No era una mala persona, solo una jovencita de preparatoria descubriendo otro tipo de mundo, donde ella ya no sufría y era el hanyou quien trataba de conquistarla-"aunque Akito sama es muy atractivo y galante"- se sonrojo por el rumbo de sus pensamientos- "no yo amo a Inuyasha… pero… me… gusta Akito sama… es muy… lindo"- volvió a sonrojarse, causando curiosidad en el acompañante que estaba junto a ella.
- le ocurre algo?- pregunto preocupado.
- no, nada- se apresuro a responder- es solo que…
- solo que…- la animo a decir el hombre con una cálida sonrisa.
- solo que no estoy acostumbrada a que me traten de forma tan…
- galante?- pregunto el hombre. Kagome asintió.
-"cuando dos personas terminan la oración del otro… es amor del bueno"-recordó las palabras de sus amigas y de su madre.
- si… es que… me…
- da vergüenza que un hombre trate de cortejarla?- volvió a aventurarse a responder el hombre sonriendo al ver como Kagome asentía con los ojos abiertos.
- como es que- pero no alcanzo a formular la pregunta.
- sé lo que está pensando?... simple, usted es muy joven y se sonroja con facilidad, yo… a pesar de no ser tan viejo, tuve una esposa y me paso lo mismo… pero usted es una flor tan digna de conocer como mi difunta esposa…- le dijo el hombre con una sonrisa nostálgica.
- lo lamento- dijo Kagome.
- no se preocupe Kagome sama… mi esposa murió dando a luz a mi hijo… fue una mujer hermosa en todos los sentidos… y quiso vivir para dar a luz a nuestro hijo, asi que no se disculpe- Kagome se enterneció por la dulce mirada del hombre.
- es usted un gran hombre…
- gracias… ahora sígame por acá… quiero mostrarle a Kagome- la chica asintió y se afirmo mas del brazo del hombre que le sonrió con dulzura. Ninguno fue consciente de que una mirada dorada estaba sobre ellos y que enterraba sus garras y casi rugía de la furia que sentía.
-"ese miserable es peor que el lobo apestoso"- se dijo caminando de vuelta a la casa.
- como te fue?- pregunto curioso Miroku.
- keh! El imbécil ese la esta cortejando… con sus estúpidas palabras cursis…- Inuyasha golpeo el suelo con fuerza liberado un poco su rabia- y a ti?- le pregunto con curiosidad.
- Sango se ha reído mas con un extraño que con todo lo que lleva de viaje conmigo- ambos suspiraron derrotados.
- no creen que ustedes dos deberían tomar ya la iniciativa y ser ustedes los que las cortejen?- ambos jóvenes se voltearon a ver a Shippou que hablaba de forma seria.
- y que quieres que hagamos enano? Suplicar? Eso sería arrastrarse y no estoy dispuesto- dijo secamente el hanyou.
- tampoco podríamos hacer que los Mitsuki queden mal ante ellas… se darían cuenta que fuimos nosotros y nos odiarían de por vida- Miroku suspiro siendo acompañado de Inuyasha.
- no se dieron cuenta de cómo esos trataban a las chicas?- pregunto el zorrito.
- de forma estúpidamente cursi y patética?- pregunto secamente otra vez el hanyou.
- con seguridad?- se aventuro Miroku.
- las trataron con cariño y RESPETO- resalto la última palabra para ambos jóvenes- no las insultaron o trataron de aprovecharse de ellas, si no que las elogiaron sinceramente y las trataron como toda una persona madura… Kagome estaba alagada del hombre porque era muy atento y cálido… y Sango estaba feliz porque el otro era tímido y respetuoso…
- pero yo soy respetuoso con Sango… a veces- dijo Miroku frunciendo el ceño.
- yo soy atento con Kagome… cuando puedo- dijo Inuyasha rascándose la cabeza.
- pero es que no sirve serlo una vez o dos… ellos desde que las conocieron fueron muy atentos… yo les digo… si ustedes no hacen nada para que ellas se queden con ustedes las van a perder- el pequeño se dio la vuelta sonriendo con malicia- "ojala y estos tontos se den cuenta de una buena vez y ya no las hagan sufrir"- antes de irse fue sujetado por los brazos de unos desesperados… no… desesperadísimos hombres que lo miraban casi suplicantes.
- que podemos hacer?- preguntaron al unisonó ambos. Mirando a Shippou con suplica en los ojos.
- "porque me preguntan esto a mi?... se supone que el niño soy yo… y yo debería pedirle consejos a ellos no al revés"- pero al ver la mirada de ambos, se sintió mal por ellos y recordó una frase de la anciana Kaede.
-"para recuperar el amor de una persona… debes hacer que esa persona recuerde la razón por la cual se enamoro de ti… debes recordársela y hacer que recuerde otros buenos momentos… la memoria es su mejor aliado… y si hacen recueros juntos otra vez… todo será mejor"
- dinos Shippou… que podemos hacer?- volvió a preguntar Miroku sin dejar de verlo con esperanza.
- es patético decirlo pero eres nuestra única esperanza Shippou… tú conoces más a las chicas- le dijo Inuyasha tan o más suplicante que Miroku.
- la anciana Kaede… dijo que para recuperar el amor de una persona, tenias que hacer que esa persona recuerde la… razón por la cual se enamoro de ti… dijo que debían recordárselo y que también debían hacer nuevos recuerdos… dijo que la memoria era el mejor aliado y que si hacías recuerdos nuevos otra vez, todo sería mejor o algo asi- lo hombres asintieron efusivamente.
- pero… como sabemos nosotros de que se enamoraron ellas?- pregunto curioso Inuyasha a Shippou.
- como sabemos nosotros que vieron ellas en nosotros?- agrego Miroku mirando a Shippou. Este trago grueso al ver donde se estaba metiendo.
- "nota mental: jamás involucrarse con hombres o personas desesperadas… te meten en aprietos"- pensó el pequeño- que se yo! Ustedes son los que siempre están con ellas en las luchas y en el día a día… ya deberían saberlo y si no lo saben no es mi problema… solo soy un niño!- les reclamo. Trato de escaparse, pero Inuyasha lo sujeto de la cola.
- eres el único que nos puede ayudar- le dijo Inuyasha de forma sombría- y si no lo haces…- Inuyasha enseño su puño de forma amenazadora- te daré golpes hasta que se te deshaga la cabeza…
- y yo te encerrare en un pozo y lo sellare- amenazo Miroku con la misma expresión sombría de Inuyasha.
- "hay madre mía! En donde me meti"- pensó el pequeño preocupado por su salud mental y física.
Kagome estaba fascinada con las flores del campo, hacía rato que se había alejado de Akito para ir a buscar a Inuyasha y que este la acompañara, pero se quedo embobada viendo a Kagome que tenía solo 6 pétalos como las puntas de la estrella del mismo nombre, pero estos eran rojos como el haori de Inuyasha y su centro era dorado como los ojos de Inuyasha y eso la dejaba con una sonrisa de tonta. Estaba encantada mirando las flores, tenían colores y fragancias espectaculares que la llevaron a imaginarse una vida ahí junto con su hanyou y tal vez unos cuantos pequeños correteando por ahí y a sus hijas juntando flores para regalarle con sus orejitas de perro.
-"como su padre"- pensó sonriente. De repente vio a Shippou corriendo desesperado y se preocupo, pero luego vio que corría de Inuyasha quien no dejaba de amenazarlo para que volviera.
- Kagome!- Grito desesperado el niño- ayuda!
- Inuyasha… Osuwari- acto seguido, la cabeza del hanyou dio contra el suelo tragando tierra en el proceso.
- perra…- murmuro Inuyasha contra el suelo.
- Osuwari!- volvió a decir la chica enojada por esa forma de llamarla- a que viene eso de andar correteando a Shippou? Porque no te comportas como un adulto de una buena vez…- Kagome estaba molesta viendo como Shippou aun temblaba de miedo- tranquilo Shippou… ya todo está bien… vete con Sango que yo soluciono esto sí?- el pequeño asintió y se puso a correr como alma que lleva el diablo- ahora si Inuyasha dime… por qué perseguías a Shippou?- le pregunto seriamente.
- eso no te importa- le contesto bruscamente. Arrepintiéndose de inmediato al ver la mirada terrorífica que ella le dio- Kagome…
- Osuwari! Osuwari, Osuwari, Osuwari!- Inuyasha dejo un agujero profundo en la tierra.
- maldita… perra…- murmuro con enfado aun contra el suelo.
- Osuwari, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari!, Osuwari! ,Osuwari!- Kagome comenzó a jadear por el esfuerzo y se sentó en cuclillas recuperando el aire y poniendo su mano contra su pecho.
-egggg- dijo simplemente Inuyasha enterrado en la tierra.
- no puedo creer que seas tan bestia algunas veces!- lo que le faltaba al hanyou. Kagome ahora estaba llorando- cuantas veces te he dicho que ODIO que me llames perra… me hace sentir sucia… sabes a quienes se les dice asi en mi época?- Inuyasha se levanto lentamente sentándose sobre sus pies y poniendo las manos en el suelo entre sus piernas. Negó suavemente con la cabeza- a las mujeres que son prostitutas, a las mujeres fáciles…- Inuyasha se avergonzó.
-"no me extraña que a Kagome le agrade mas la compañía de ese humano que la trata bien"- pero al pensar en eso se enfureció y comenzó a gruñir.
- que te pasa Inuyasha? Por qué siempre eres asi conmigo? Por qué no puedes ser…
- como Akito!- grito poniéndose de pie rápidamente y mirándola con una mezcla de enfado y dolor- siento no ser perfecto!
- yo no iba a decir que fueras como él…- le dijo dolida ella al ver la mirada llena de odio que tenia Inuyasha- iba a decir que si no puedes ser un poco mas considerado…- Inuyasha se mordió la lengua arrepentido. Ahora Kagome no lo miraba pero escuchaba y olía claramente sus lágrimas y sus sollozos.
- lo siento Kagome yo… no… no quería tratarte asi…- dijo arrepentido tratando de abrazarla. Pero ella golpeo los brazos que extendió hacia ella y se puso de pie.
- pero lo hiciste! Siempre haces lo mismo! Jamás piensas en los sentimientos de nadie! Y menos en los míos! Nunca te han importado!- Kagome lo veía con enojo y con las lagrimas corriendo por sus mejillas- siempre me lastimas y no te das cuenta por tu estúpido orgullo!- golpe para Inuyasha. Kagome sufría por su culpa- sabes porque yo estaba sola ahora?- pregunto dolida. Inuyasha negó con la cabeza- porque iba a ir a buscarte para que me acompañaras a mirar las flores y vieras a Kagome… esa flor me… recuerda a ti… pero tú y tus estupideces! Siempre arruinan todo!- Kagome se dio la vuelta y se puso a correr en dirección a la casa. Inuyasha se quedo mirando apenado y dolido la partida de Kagome.
- "Kagome quería ver las flores conmigo… creo que esta vez sí que meti la pata"- se dijo caminando a paso lento- "será mejor que le pida disculpas a Kagome"
