aqui les dejo otro capi!

ya queda uno mas y lo termino

wiiii ~.~

jijiji

espero y les guste!

lamento muchisimo la demora de este fic

y de todos los demas! en verdad no tengo perdon u.u

pero espero este capi les gute y pueda reconpensar la tardanza

ya no molesto mas... jeje

disfruten!

NINA S/E


Cap. IV: "Larga noche en Hana"

Después de nuestro encuentro, con Inuyasha acordamos dejarlo lo que hacíamos, para después del festival de Hana, así yo me prepararía, física y mentalmente para dar un GRAN paso- aunque a él no le dije que era para eso- de entregarme a él en cuerpo y alma.

Ahora había otro problema que descubrimos cuando llegamos a la gran mansión de la aldea. Miroku estaba muy deprimido y Shippou trataba junto con Kirara de animarlo. Yo sabía que estaba así por Sango y lo peor es que no podía hacer nada por impedirlo "o tal vez si" me dije con una leve sonrisa. Inuyasha lo vio de forma burlona y yo lo golpeé con mi codo causando una mueca de dolor que a mi parecer fue divertida.

-no es gracioso… perra- murmuro molesto. Yo lo vi de forma siniestra y decidí vengarme por lo de perra.

- sí lo es, para mí es muy gracioso… -hice una pausa dramática-… y…- lo mire fijamente para darle sinceridad a mis palabras- si soy una… perra… creo que mejor me iré con un hombre que sepa merecerme…- mire a nuestro alrededor y vi a muchos jovencitos mirarme con adoración- alguien sería tan amable de acompañarme?- pregunte de forma provocativa e inocente.

- yo la acompaño con gusto Miko sama- me dijo un joven apuesto, mayor que yo.

- con gusto la acompaño yo- me dijo otro muy guapo.

- déjeme acompañarla- me dijo otro.

- "por Kami es que en esta aldea solo hay jóvenes y hombres atractivos?"- me pregunte al ver a tantos hombres bellos acercarse a mi- muchas gracias… acepto su compañía, se ve que son amables y además muy GUAPOS…- resalte la última palabra con coquetería- espero que ustedes SI sepan tratar bien a una señorita- mire a Inuyasha despectivamente y vi los celos reflejados en su mirada ámbar. Sonreí con coquetería a los jovencitos que me veían con adoración- serian tan amables de mostrarme la aldea?- dije tratando de sonar indefensa y tierna.

-si!- me respondieron al unísono los jóvenes provocándome una gran sonrisa de satisfacción.

-"para que sepas lo que se siente"- me dije al ver como apretaba los puños y miraba a todos los hombres enojado. Me aleje de ahí siendo guiada por los hombres a una pequeña placilla donde había muchas plantas y flores aromáticas. donde estaba Sango sentada en un tronco destinado a ser una banca- me permiten?- pregunte con cortesía para que me dejaran a solas con mi amiga. Asintieron con una sonrisa y se alejaron dándonos privacidad- como estas Sango chan?- pregunte al ver su mirada perdida.

- muy bien Kagome chan- me respondió con una sonrisa.

- no estabas con el señor Takato?- le pregunte al mirar a nuestro alrededor.

- si… lo estaba…- me dijo mirando el cielo con la voz extraviada.

- te gusto?- le pregunte preocupada. Yo sabía que mi amiga amaba al monje Miroku, pero esos hombres eran demasiado increíbles para no sentir alguna atracción. No era que Inuyasha y el monje Miroku no fueran guapos, todo lo contrario, son increíblemente hermosos, sobre todo Inuyasha, pero… después de tantas cosas que han pasado, todo es posible no?

- ahhh- suspiro mi amiga mirando el suelo- no, no me gusto… es decir, es muy amable, el tipo de hombre de mis sueños… considerado, atento, guapo, gentil, respetuoso… pero llego demasiado tarde- sonrió de forma triste- porque ya estoy interesada en alguien que es todo lo contrario a lo que yo aspiraba en la vida…

- Jijiji- me reí de forma traviesa- sabes?- le pregunte de forma juguetona.

- qué?- me pregunto curiosa siguiéndome el juego.

- esto es una situación muy provechosa… pues- mire los ojos de Sango que se veían expectantes- así les daremos a los chicos un empujoncito para que hagan algo por agradarnos- sonreí traviesa al pensar en una idea que no me resultaba del todo descabellada.

- como podríamos hacer eso?- me pregunto con la mirada brillante- digo, hacer que… bueno ellos nos… cortejen- Sango se sonrojo tremendamente sujetándose las mejillas.

- dándoles celos… haciéndonos las coquetas y arreglándonos para el festival, pero no como unas cualquieras, por supuesto- le dije frunciendo el ceño ante lo último que dije- para que despabilen de una vez…

- pero los celos solo servirían contigo Kag-chan… Inuyasha es el que se pone como idiota cuando se pone celoso- mi amiga miro al suelo llena de tristeza, y ahí fue que recordé.

- eso no es cierto… si Miroku es un hombre, entonces también siente celos, y más si está interesado en ti… confía en mí, yo lo vi cuando te fuiste, se puso celoso, solo que él es más maduro que Inuyasha, además antes de venir aquí, lo vi todo deprimido en una esquina de la mansion… tal vez si hacemos algo y nos ponemos bonitas, haremos que por fin hagan algo para… mmm cortejarnos- le dije un poco avergonzada.

- suena descabellado…- me dijo frunciendo el ceño- pero me gusta la idea…- me sonrió con entusiasmo- cuando empezamos?- me pregunto con sus ojos brillantes.

- desde ya!- me dije poniéndome de pie- ya sé quien nos puede ayudar!- dije mirando al señor Akito Mitsuki que paseaba por los alrededores- Akito sama!- grite corriendo junto a Sango, a la cual tenía sujeta con mi brazo y me seguía el paso.

- dígame Kagome sama?- me pregunto con una cálida sonrisa mirándonos a Sango y a mí.

- necesito su ayuda…

000ooo-ooo000

La maldita de Kagome me había dejado… y no solo por un hombre cualquiera, sino que por VARIOS hombres. Qué demonios le pasaba? Después de lo… bueno de lo que casi paso entre nosotros se atrevía a dejarme por otros? Es que yo no era suficiente?

Pensé que yo le era atractivo… siempre lo creí… "arrogante" me dije internamente. Pero era cierto, la madre de Kagome me lo había dicho algunas veces y las amigas de Kagome igual me lo habían dicho. Por eso pensé que era suficiente. Pero viendo la situación anterior…

-maldita perra…- murmure lleno de celos. Pero jamás lo reconocería. Lo único que faltaba era que el maldito de Kouga llegara. Ese Ookami malnacido arruinaría todo como siempre lo hacía cada vez que venía y decía que Kagome era su mujer…-grrrr- gruñí furioso.

- oye perro… Miroku está mal…- me dijo Shippou jalando de la manga de mi haori- no ha cortejado a las jovencitas o ha hecho nada indebido desde que se fue Sango… estoy preocupado…- mire e Miroku que estaba en el rincón de la habitación con la mirada ida y haciendo círculos con el índice en el suelo.

- keh! Tanto le afecto que Sango lo ignorara?- le pregunte a Shippou. Él solo asintió mirándome fijamente- y que quieres que haga yo?- le pregunte con un poco de fastidio.

- tu pasas por lo mismo que él… vi como Kagome te dejo por esos jóvenes… tú tienes experiencia siendo desplazado- lo ultimo dicho por el enano, lo dijo con burla lo que me produjo rencor, pues sabía que tenía razón.

- yo no fui desplazado!- le grite con coraje.

- y entonces el que Kagome te haya dejado por otros como lo llamas?- me dijo sin quitar la sonrisa burlona de su rostro aumentando mi coraje.

- cállate- le espete. Sabía que tenía razón. Pero no se la daría.

- Inuyasha!- grito Shippou- mira…- murmuro apuntando hacia el jardín- Miroku tu igual!- le exclamo. Miroku que había estado tieso todo el maldito rato, se ponía de pie con velocidad y miro en la dirección que Shippou señalaba- Kagome y Sango están…

- con otros…- dijimos Miroku y yo al unísono al ver como las chicas estaban rodeadas de hombres que les sonreían felices de ser tomados en cuenta por chicas tan lindas.

- "yo pensé eso?"- me dije. Pero era verdad. Las chicas eran bellas, pero sobre todo Kagome. Sango tenía unos 18 años de edad y para su edad era muy bella, pero Kagome que era más pequeña, ya que solo tenía 15, prometía y era más hermosa, tenía un cuerpo que... Ya me la imaginaba yo más adulta- "por Kami!"- exclame al sentir una dureza en mi hakama, muchas imágenes de lo que habíamos tenido hace algunas horas con Kagome aparecieron, pero ahora me la imaginaba sin nada puesto y eso si que era tentador, no necesitaba mucho de mi imaginación, ya que aunque jamás lo reconocería yo… bueno la había espiado muchas veces cuando se bañaba, claro que Miroku no lo sabe, ya que siempre decía que iría por leña y después iba por los arboles hacia donde ella estaba. La sola visión de su cuerpo desnudo causo un tirón dentro de mi ropa- mierda!- grite y apreté los ojos al sentir mi entrepierna cada vez más dura y es que las imágenes iban y venían mostrando todo tipo de escenas donde me tenía a mi sobre el delicioso cuerpo de Kagome y a ella gimiendo mi nombre- esto es doloroso- pensé en voz alta apretando mis manos.

- ni que lo digas amigo… nos están traicionando frente a nuestra nariz- me dijo Miroku con una mirada sombría que me dio escalofrió. Pero luego su rostro cambio y me miro fijamente- vaya, vaya, vaya… a que se debe eso- me dijo de forma pervertida apuntando a mi entrepierna- no me digas que es porque tienes que hacer tus necesidades porque no te lo voy a creer…- su sonrisa era pervertida en extremo.

- yo… yo…- no sabía que mierda decir- "es porque estaba viendo a Kagome en mi mente, desnuda y a mi merced mientras la hacia mía en cada envestida"- no… mala idea. Por dos cosas: la primera, solo alimentaria la perversión y la burla de mi amigo. Y la segunda pues… mi erección creció aun más con el pensamiento.

- el silencio otorga amigo mío… era la Kagome sama la que estaba en tu pensamiento?- me pregunto sin quitar la sonrisa.

- si… digo no, digo… aj!- Miroku solo sonrió más ampliamente- no te atrevas a decirle a alguien- le amenacé. Fue lo único que se me paso por la mente.

- no lo haría… eres un hombre y yo te entiendo… pero… me lo debes contar todo, y cuando digo todo es TODO- estaba perdido…

- oigan tarados!- exclamo Shippou.

- que quieres?- pregunte en un gruñido.

- mientras ustedes hablaban Kagome y Sango se fueron con Akito y Takato! Ahora si las perdieron porque se abrazaron y casi se dan un beso en…- pero de repente Shippou callo. Y yo sabía porque. Miroku y yo lo miramos con una flama de odio en los ojos- no me maten- pidió juntando sus manitas- yo solo digo lo que veo… ellas se fueron…

- donde…- pregunto Miroku sin quitar la expresión aterradora.

- no me fije…- respondió temblando Shippou.

- porque no lo hiciste?- le pregunte sombríamente. Shippou ya no podía temblar más.

- porque apenas se fueron les avisé a ustedes, pero no me escuchaban! Estaban conversando y no me prestaban atención lo juro!- exclamo muerto de miedo.

- maldita sea!...- grite. Pero… escuche algo, al igual que Miroku. Unas risas se escuchaban en el pasillo de la mansión. Miramos rápidamente hacia la puerta y la vimos deslizarse- Kagome…- murmure cuando la vi con una sonrisa tan grande y tan hermosa que me robo el aliento.

- bueno señoritas, aquí están sanas y salvas- dijo el maldito humano del demonio.

- gracias Akito sama… Sango y yo estamos muy agradecidas… ya sabe por todo…- cuando dijo todo… lo hiso de una manera tan sugerente que hiso que me hirviera la sangre en mis venas de la rabia que sentía en ese momento.

- ya saben, mi hermano y yo estamos para ayudarlas en lo que necesiten… - dijo el hermano del maldito humano de demonio.

- estoy tan agradecida por todo…- dijo Sango con la mirada brillante.

- como no ayudar a jovencitas tan hermosas como ustedes? Qué clase de caballeros seriamos…- dijo el humano del demonio.

- "lo voy a matar!"- grito mi mente. Pero como si Kagome fuera adivina me miro de forma fría como advirtiéndome "si lo tocas tragas tierra de por vida". Así que me mordí la lengua.

- lamento si que tengan todos que dormir en la misma habitación- el ultimo comentario me hiso tragar duro. Dormir en la misma habitación con Kagome? Después de todo lo que habíamos pasado… no me creía capaz de controlarme, no sabiendo que estaría tan cerca de mi- eso no me lo esperaba…

- no se preocupe… mientras pueda poner algo para separar al habitación… será mas que suficiente… quédese tranquilo…- Kagome tomo las manos del maldito humano del demonio (le quedo gustando la palabrita para Akito… ese es Inu! XD) y lo miro con admiración- ya hace mucho por nosotros al recibirnos y darnos alojamiento…

- de forma honesta- Sango le lanzo una mirada fría a Miroku quien agacho la cabeza- Kagome-chan tiene razón… hacen mucho por nosotros…

- no es molestia… si necesitan algo no duden en decirnos… están en su casa…- Takato beso las manos de Sango quien se sonrojo y sonrió.

- espero que descansen… mañana es nuestro festival y esperamos que lo disfruten…- el maldito humano del demonio beso las manos de Kagome y la miro con ternura.

- más de lo que espera Akito sama…- Kagome agito la mano en son de despedida y los humanos se fueron de la habitación- ahhh…- suspiro Kagome con cansancio- ya es tarde… es mejor que descansemos para mañana Sango- chan! Nos espera un día muy interesante…

- ni que lo digas Kagome-chan!- exclamo Sango con el mismo entusiasmo que Kagome había usado para decir todo aquello- ustedes no se queden ahí! Salgan! Kagome y yo nos vamos a cambiar así que fuera!- Miroku y yo lo hicimos al instante.

-"por Kami esta será una larga noche…"- me dije cuando entramos. El olor de Kagome estaba tan cerca de mí que me era difícil dejar de imaginarla. Estaba a un metro de mí, lo único que nos separaba era la pequeña pared que habían traído hace unas horas, solo debía pasar por un lado y ya estaría con Kagome… pero no podía… y lo peor era que yo quería… deseaba estar en este momento con ella… su maldito olor me traía mas que trastornado y solo podía pensar en tomarla- "la perversión de Miroku es contagiosa"- sonreí ante lo último. Eso era mitad cierto. Porque antes de que él apareciera, yo ya espiaba a Kagome cuando se bañaba.

- ya duérmete…- murmuro Miroku con los ojos cerrados.

- no puedo- le dije en voz baja- es por lo de la tarde… no me deja dormir…- le confesé con un poco de vergüenza. Mientras las chicas se cambiaban aproveche de hablar con Miroku sobre mi "pequeño problema", él tenía más experiencia, quizás me pudiera ayudar. Sacudí mi cabeza- "no! No estoy dispuesto a ayudarme como me dijo… prefiero cualquier otra cosa a… andarme toqueteando pensando que es Kagome la que lo hace… eso sería patético!"- me dije.

- tú no seguiste mi consejo ahora no te quejes- me dijo con voz divertida.

- cállense de una maldita vez!- grito Sango desde el otro lado enojada.

- ella tiene razón! Hay personas que queremos dormir profundamente!- le siguió Kagome molesta.

- dejen de hacer ruido!- grito Shippou con voz adormilada.

- ya!- les dije enojado.

Esta sería una larga noche… demasiado larga si seguía como estaba…

Suspire con resignación…

Seria una larga noche….