bueno... me demore pero aqui esta el ultimo capitulo de este fic...
hoy entre al colegio... otra vez... :( jeje
pero me diverti ^^
un beso a todas y gracias!
ADVERTENCIA: este capi contiene escenas del tipo LEMON explicito
si no eres mayor no lo leas y si lo haces no me hago responsable por emorragias nasales jejejee
dusfruten!
NINA S/E
Cap. V: "festival de Hana"
Cuando me desperté en la mañana, Kagome ya no estaba en la habitación ni tampoco el panel para separarnos en el lugar. Olfatee el lugar para saber si había ocurrido algo, pero al parecer todo estaba igual que siempre. Me restregué los ojos y vi que Miroku se estaba poniendo de pie.
-oe …- lo llame. Miroku me vio curioso- sabes donde se fueron?
- ni idea Inuyasha… me desperté hace poco- Shippo se levanto de forma perezosa.
- porque tu estas aquí?- le pregunte al verlo junto a Miroku- que no estabas durmiendo con Kagome?
- si… pero desperté aquí…- Shippou se restregó los ojos y luego los abrió de forma desmesurada- hoy es el festival de Hana!- exclamo lleno de entusiasmo.
- y?- le pregunte fastidiado- "de seguro la perra estará con ese maldito humano del demonio"- pensé con coraje.
- buen día!- exclamaron las chicas con las bandejas de la comida.
- buen día Kagome sama… Sango- Miroku hiso una reverencia y la escruto con la mirada. Sango se sonrojo- a que se debe esto?
- bueno… las mujeres que atienden la mansión están ocupadas…- Kagome contesto a la pregunta dejando la bandeja en el piso- deberán desayunar aquí ya que la sala principal está siendo arreglada- ella se puso de pie y miro a Sango de forma extraña.
- así que nos reuniremos dentro de dos horas…- Sango dejo la bandeja en el suelo y nos miro a todos- coman que después deben ir a la sala donde nos recibieron…- Sango salió de la habitación. Pero antes de que Kagome saliera mi voz la detuvo.
- y tu dónde vas?- le pregunte. Luego pensé que había sonado como si fuera su padre.
- ayudaremos a las mujeres y nos arreglaremos para el festival… comienza en la tarde y debemos estar listas- entrecerré los ojos y me cruce de brazos.
- no importa lo que hagas… seguirás igual que siempre- mire a Miroku y él me hacía gestos para arreglar mis palabras, fue ahí que me di cuenta de lo que dije- quiero decir que…
- ya entiendo…- Kagome lo miro de forma fría- vete al diablo! Osuwari!- y salío de la habitación echando chispas por los ojos- "maldito engreído! Si supiera lo que le espera… pero ya lo verá…"
- amigo… cuando aprenderás a ser más prudente con tus comentarios…- Miroku lo miro de forma desaprobatoria.
- yo no quería decir que se vería fea! Yo…- Inuyasha se sonrojo furiosamente y hablo bajito- quería decir que hiciera lo que hiciera se vería hermosa igual…- Miroku se sorprendió, para luego poner una expresión pervertida.
- vaya, vaya, vaya! Miren nada mas Inuyasha está creciendo! Que paso ayer que ahora reconoces las cosas evidentes de forma abierta?- Inuyasha agacho la mirada. No quería verlo, de solo recordar los acontecimientos de la noche anterior su entrepierna le dolía y sentía muchísimo calor- así que eso pasó…- Inuyasha lo miro interrogante y Miroku solo apunto a su entrepierna.
- no es lo que piensas!- le grito avergonzado- bueno… casi, pero no paso nada!- se apresuro a decir al ver que Miroku iba a hablar.
- así que las cosas con Kagome sama están más avanzadas…- la sonrisa de Miroku desapareció tan rápido como había aparecido- Sango y yo seguimos igual que siempre…
- no… no sé qué decirte Miroku… ahora estamos igual que antes… Kagome se volvió a enojar conmigo y de seguro me odia… el maldito humano del demonio debe estar con ella ahora haciéndose el "hombre del año" y…- Inuyasha recordó el beso que Kagome compartió con Akito- de seguro ya lo escogió a él…
- amigo…- Miroku lo miro de forma seria- a mi me consta que Kagome sama te ama… así que no temas por nada, si ustedes estuvieron a punto de vivir algo maravilloso eso quiere decir que eres el escogido, las mujeres solo escogen a un hombre especial para ellas para llegar tan lejos así que calma…- Inuyasha lo miro agradecido.
- tu tampoco entonces pierdas la fe…- Miroku lo miro sin entender- Sango ya dijo que sería la madre de tus cachorros así que no creo que quiera romper su promesa…- ambos se dieron un apretón de manos y se dieron una sonrisa para darse ánimos.
-"de que estarán hablando?"- se pregunto Shippo que escucho toda la conversación y no entendió nada.
- los señores Mitsuki los esperan- anuncio una jovencita luego de una hora. Inuyasha y Miroku se pusieron de pie y se miraron con una fría determinación pensando lo mismo.
-"ellos no nos las van a quitar"
-enseguida vamos…- anuncio Miroku con una mirada brillante- "te voy a demostrar Sango que soy tu mejor opción"- pensó seguro de sí mismo.
-"te voy a probar Kagome… que soy mucho mejor que ese débil humano… hoy sabrás de lo que soy capaz por ti"- ambos avanzaron a paso seguro. Después de caminar un poco llegaron a una sala acogedora donde les indicaron que se sentaran en uno de los almohadones. Al rato apareció Akito y su hermano Takato con una brillante e iluminada sonrisa que hicieron que la rabia y los celos de ambos hombres explotara- "maldito humano del demonio… no vas a ganar"- Inuyasha se irguió en una pose orgullosa en su asiento y miro fijamente a Akito- no permitiré que te salgas con la tuya…- le dijo Inuyasha fríamente. Akito entendiendo el mensaje solo sonrió más ampliamente.
- como lo sabes?- le pregunto sin una pisca de nerviosismo cosa que hiso enojar mas al hanyou.
- porque aunque hagas cualquier cosa para atraer a Kagome a ti, ella no te va a amar como me ama a mi- Inuyasha sonrió de forma arrogante. Shippo estaba boquiabierto, jamás había escuchado a Inuyasha hablar de esa manera tan segura, se sentía orgulloso de él.
- eso está por verse…- Akito tomo asiento frente a Inuyasha y su hermano hiso lo mismo- no es verdad Takato?
- así es… además hoy es el festival de Hana y esta aldea está rodeada por una atmosfera especial que ayuda en este tipo de propósitos caballeros- Takato miro a Miroku como desafiándolo y este apretó los puños muerto de rabia- en un día como hoy hace muchos años nació la leyenda de la aldea de Hana…
- pero eso no les servirá- le dijo Miroku secamente- deben saber caballeros, que las damas que nos acompañan ya tienen hombres que puede cuidarlas y velan por su bienestar…
- pero no las complacen…- dijo Takato seriamente.
- ni las hacen sentir seguras- remato Akito. Por dentro ambos hermanos estaban complacidos, su plan estaba saliendo a las mil maravillas- no creen que si ellas estuvieran seguras de su amor no se hubieran dejado cortejar por otros?- eso fue como un balde de agua fría para ambos hombres del grupo buscador de fragmentos.
- además me consta que no las complacen… ya que cuando las cortejamos se veía bastante felices- Takato hacia un esfuerzo por no reír. Las chicas habían tenido una buena idea. Por fin estos sujetos harían algo por ellas.
- pero todo cambia- dijo Inuyasha con seguridad levantando un poco el tono de voz.
- te propongo algo Inuyasha…Miroku esto también va para usted- dijo Akito tranquilamente. Ambos hombres asintieron- si en el festival no consiguen hacerlas sentir felices, renunciaran a sus privilegios con ellas y las dejaran libres de ataduras…- Inuyasha y Miroku tragaron duro- pero…- continuo Akito- si logran algo que jamás habían hecho… nosotros les rebelaremos el secreto de Hana y… no seremos estorbos…
- es un trato?- pregunto Takato estirando su mano hacia Miroku para sellar el desafío. Miroku no lo dudo y apretó la mano dada. Inuyasha y Akito hicieron lo mismo.
- trato- dijeron Inuyasha y Miroku al unísono.
- ya están…- anuncio una joven abriendo la puerta corrediza.
- hazlas pasar…- anuncio Akito sonriendo. La mujer hiso una reverencia y al rato entraron dos jóvenes envueltas en unos hermosos kimonos que las hacían ver realmente hermosas. Sango tenía puesto un kimono azul con flores de campanita de color dorado, su obi era de color amarillo, su cabello estaba tomado en una semi coleta dejando su largo cabello castaño suelto hasta las caderas, tenía un leve maquillaje y un tierno sonrojo. Miroku no daba crédito a la mujer que tenia frente a sus ojos.
-"bellísima"- solo eso pudo pensar al verla caminar lentamente hacia Takato que se puso de pie para darle su brazo.
- estas preciosa- le dijo Takato a Sango que se sonrojo. Disimuladamente le cerró un ojo como señal. Sango solo asintió.
-"hermosa"- pensó Inuyasha al ver a Kagome con un kimono color rojo con flores de Sakura de color rosa, su obi era de color crema, su cabello esta igual al de Sango y dejaba que las puntas se movieran libre con sus ondulaciones, sus labios maquillados de color rojo como su vestido y una sombra rosa en sus parpados la hacían una horrible tentación para Inuyasha quien no le podía quitar la vista de encima. Kagome camino lentamente hacia Akito que repitió la acción de su hermano y asintió de forma aprobatoria. Kagome se sonrojo y sonrió con nerviosismo.
- esplendida…- le dijo Akito con galantería- permítame que le haga compañía en el festival…
- claro…- le dijo Kagome con un sonrojo pero con seguridad- nos vemos en el festival- les dijo a los chicos que se quedaron pasmados al ver como salían de la sala sin ellos.
- que fue eso?- pregunto Inuyasha confundido.
- nos están ganando Inuyasha!- le dijo Miroku precipitadamente- ve por Kagome sama! Antes de que te la quiten! Yo voy por Sango!- Miroku salío rápidamente siendo seguido de Inuyasha que comenzó a olfatear el aire buscando a su amada niña.
- los adultos siempre van con prisa…- se dijo Shippo mirando a Kirara quien permanecía muy tranquila- no es así?- le pregunto. Solo recibió un maullido de asentimiento- lo sabia…
Inuyasha no podía encontrar a Kagome por ninguna parte. Había tantos olores que hacían de la fragancia de Kagome algo imperceptible. Además Kagome olía a flores de cerezo y la aldea estaba también rodeada de flores, como encontrarla así? La busco con la vista y la vio sosteniendo un ramo de flores y hablando de forma cómplice con el maldito humano del demonio (como lo llamaba él) y vio como este le explicaba quien sabe que cosas, solo podía verla asentir de forma nerviosa. Inuyasha se enfado y por primera vez reconoció que estaba celoso. Ese humano había logrado todo lo que a él le había costado tanto… hacerla feliz. Se alejo de ahí muerto de rabia consigo mismo, al parecer había perdido el trato.
Se alejo lo más que pudo y llego a una pequeña laguna que estaba a unos cuantos kilómetros del festival. Miro a su alrededor y estaba rodeado de flores con aromas muy dulces. Una flor le llamo la atención, era de color roja con el centro de color dorado. Olía muy dulce e inevitablemente recordó el aroma de Kagome. Se sintió deshecho y miro las estrellas. Al perecer había pasado ya mucho tiempo y comenzaba a oscurecerse. Se acostó en el césped mirando el cielo, siendo testigo del cambio de colores y de cómo las estrellas se iluminaban más.
-Kagome…- dijo en un suspiro. Que estaría haciendo ahora? Se pregunto.
- me llamabas?- se sentó rápidamente mirando hacia su derecha. Kagome estaba de pie inclinada hacia él y le sonreí de forma dulce. Se reprendió a sí mismo por estar tan distraído. Al ver que no le contestaría Kagome siguió hablando- que hacías aquí tan solo?
- trataba de pensar…- Inuyasha la miro fijamente y se perdió en la mirada achocolatada de Kagome quien lo miraba con un hermoso brillo en sus ojos- quieres sentarte a mi lado?- le pregunto de forma tímida. Kagome se enterneció con su petición y solo se sentó lo más cerca que pudo de él, sin llegar a tocarlo.
- en que pensabas?- le pregunto con curiosidad juntando sus manos en sus regazo. Inuyasha pensó bien la pregunta, y… decidió que por una vez en su vida, él seria valiente y sincero con sus sentimientos y tomaría la iniciativa ((al fin! XD))
- en ti…- le dijo mirándola a los ojos. Kagome abrió los suyos con sorpresa y sintió su pulso acelerarse.
- oye no tienes por qué mentir- le dijo con una risita- "que divertido… pensé que hablaba en serio"- pensó sin dejar de reír.
- no estoy mintiendo…- le dijo de forma seria- te digo la verdad…
- Inuyasha ya no sigas…- le advirtió Kagome sin poder creerlo. Es verdad que casi… bueno que casi tenían algo muy serio, pero aun pensaba que Inuyasha no la amaba lo suficiente como para pensar en ella en la soledad.
- por qué diablos no me crees?- le pregunto exasperado- te estoy diciendo la verdad Kagome… estaba pensando en ti…- Kagome quería creer y al mismo tiempo se sentía confundida. Había tramado todo esto con los hermanos Mitsuki para atraer la atención de Inuyasha y ahora le daba miedo… estúpido verdad?
- es que es demasiado…- pero fue callada por un beso de Inuyasha que no pudo soportar más mirar sus labios rojos y se levanto solo para poder estar frente a ella. Kagome abrió los ojos desmesuradamente para luego cerrarlos y enrollar sus brazos alrededor del cuello de Inuyasha que la apretó más a su pecho.
- solo tu…- le dijo Inuyasha en un jadeo sin dejar de besarla- habitas en mis pensamientos Kagome…- Kagome lo apretó mas contra ella para sentir que no era un sueño- solo tú me importas y no quiero perderte…- Inuyasha se separo de ella para mirarla a los ojos- "es ahora o nunca"- se dio valor para decirle todo lo que pensaba- quiero que estés conmigo para siempre… que me dejes, aunque yo no pueda ofrecerte mucho, me dejes amarte… mi corazón, mi alma siempre serán tuyos, es lo único que puedo ofrecerte…
- Inuyasha…- Kagome sonrió y dejo escapar un par de lágrimas de felicidad. Se abrazo al hanyou y lo beso como si la vida se le fuera en ello- y yo no pido más que eso Inuyasha… solo quiero que me ames… con eso yo sería más que feliz- Inuyasha se sintió feliz y complacido. Pero nada lo preparo para sentir a Kagome sobre él. Sin darse cuenta se encontraba sentado con las piernas extendidas y con Kagome sentada a horcajadas sobre él besándolo con pasión. No lo pensó y solo la abrazo de la cintura moviendo sus manos desde ahí hacia su espalda para que se apegara mas a él.
-estás segura?- le pregunto. Aunque la pregunta tenía doble sentido. Kagome solo asintió y volvió a sentarse moviéndose de forma provocativa sobre la entrepierna de Inuyasha- Kag… Kagome- gimió Inuyasha al sentir el roce de sus cuerpos- deja que..- volvió a gemir al sentir a Kagome moverse sobre él haciendo que volvieran a rozarse- deja que te haga mía…- pidió tomándola de la cadera para que se apretara contra su atormentado miembro.
- yo siempre lo he sido Inuyasha… no necesitas permiso…- Inuyasha sonrió y con manos temblorosas dirigió sus manos hacia la parte superior del kimono para que se comenzara a deslizar por sus hombros.
Kagome no se quedo quieta y comenzó a sacar el haori y el kosode de Inuyasha a la vez. Tenía muchísima vergüenza, pero tenía más curiosidad y deseo que cualquier otra cosa. Cuando le saco las prendas contemplo el amplio pecho de su amado hanyou dándole un beso en el centro de su pecho haciendo que Inuyasha soltara un ronco gemido por sus caricias. Inuyasha saco el obi de Kagome y comenzó a abrir su kimono dejando a Kagome semi desnuda sobre él. Miro los senos firmes y grandes e Kagome y le parecieron a simple vista suaves y deliciosos. Pero tenía miedo de tocar y Kagome lo noto. Tomo una mano de Inuyasha entre la suya y lo guio a su seno derecho para que la tocara. Inuyasha sintió como el bulto de su hakama crecía mas llegando incluso a dolerle. Solto un jadeo y acerco su rostro al otro seno y lo aprisiono en su boca para saborearlo, Kagome solto un gemido lleno de placer y acaricio con ambas manos las orejas de Inuyasha sintiendo como se estremecía con sus caricias.
Luego de estar con un seno se dirigió al otro para repetir las acciones anteriores. Lo lamio, lo mordió, jalo el pezón con suavidad y succiono como si fuera un bebé sintiéndose desfallecer con la dulzura de su piel. Kagome tomo en su boca una de las orejas e hiso lo mismo que el hanyou le hacía. Instintivamente comenzó a mecerse sobre Inuyasha provocando una fricción entre ellos. Inuyasha solto su pecho para tomar las caderas de Kagome y hacer que se moviera más rápido como si la estuviera envistiendo. Kagome solo sentía como sus bragas rozaban de manera deliciosa el bulto de la hakama de Inuyasha. Quería… ella quería también tocarlo y dirigió sus manos temblorosas al cinto que mantenía sujeta la hakama soltándolo rápidamente. Contuvo la respiración al ver el miembro erguido y duro de su hanyou. Apoyo su cabeza en el pecho de Inuyasha sin mirarlo más de lo debido dándose valor para seguir.
-tócame…- le pidió Inuyasha de forma ronca y suplicante- tócame…- le pidió atrapando el lóbulo de su oreja entre sus labios dándole placenteras corrientes a Kagome.
No espero a que se lo pidiera, con una de sus manos acaricio el pecho de su amado y con la otra rodeo su miembro escuchando el gemido de Inuyasha. Lo apretó con un poco mas de fuerza, sin llegar a lastimarlo, sintiendo como su amado se tensaba ante su toque y apoyaba sus manos en la tierra para sostenerse. Kagome sintiéndose poderosa, comenzó a deslizar su mano por la longitud de la virilidad del hanyou escuchando los roncos gemidos y gruñidos de un excitado y complacido hanyou. Movió su mano de arriba hacia abajo primero lentamente como un experimento, para luego aumentar el ritmo al ver como conseguía mas gemidos de Inuyasha. Cuando este sentía que no podía mas, aparto la mano de Kagome suavemente con una de las suyas, respirando agitadamente. Kagome se estremeció al ver la mirada brillante y llena de deseo de Inuyasha quien la beso y literalmente la devoró con sus labios, preso del deseo y la desesperación. Guio una de sus manos hacia las bragas que lo separaban de ese atrayente aroma de su mujer y sin ningún preámbulo, destrozo la tela con sus garras. Cuando la libero de la estorbosa prenda comenzó a acariciar el centro de su mujer, la abrazo con su mano libre por la cintura para que no se separara de él, y se deleito con los fuertes gemidos llenos de placer de su amada. La sintió retorcerse y guio uno de sus dedos al interior de su niña, lo deslizo hacia dentro y luego hacia afuera para luego repetir la acción repetidas veces aumentando la velocidad a medida que los gemidos de Kagome aumentaban de volumen. Metió un segundo dedo y sintió a su entrepierna dar un tirón al percatarse de la estreches de las paredes de su amada y de lo húmedo y caliente que se encontraba el interior de su amada mujer. Sintió como de pronto las paredes interiores de Kagome se cerraban entorno a sus dedos y sintió la presión en su bajo vientre como si algo quisiera salir de él. Kagome comenzó a moverse con más velocidad y pudo escuchar su grito al llegar al orgasmo, él mismo solto uno cuando sintió como su vida salía de su cuerpo, sintió un liquido caliente en sus dedos y como sus paredes le apretaban sus dedos haciendo él también se sintiera en la gloria solo por sentir, oler y escuchar a su amada.
El olor lo embriagaba y se sentía en otro lugar muy lejos de ahí. Saco sus dedos del interior cálido de Kagome y lamio sus dedos para probar el sabor del lugar que olía tan bien, cuando lo Provo sintió como su miembro se endurecía otra vez. La mujer sabia endemoniadamente bien, pero antes de hacer cualquier cosa, Kagome tomo su miembro entre sus manos y miro a Inuyasha fijamente a los ojos, Inuyasha se perdió en esas lagunas chocolate y le sonrió acariciando una de sus mejillas y su cintura con su otra mano.
-te amo Inuyasha…- le dijo Kagome con sentimiento y seguridad.
- yo también te amo Kagome… más que a nada en este mundo- la beso por última vez de forma pausada y dulce y suspiro contra sus labios cuando sintió como su miembro era atrapado en el interior de Kagome. Ambos soltaron un gemido cuando llego al fondo, por dolor y placer a la vez, Kagome sintió como la partía por dentro (a pesar de que era ella la que se estaba sujetando con sus piernas y se movía hacia abajo) y sintió el placer de sentirlo en su interior. Inuyasha sintió como su delicada carne se quemaba en la cálida humedad del interior de su mujer y al mismo tiempo se sintió el placer al ser atrapado y apretado por las paredes de Kagome. Inuyasha llevo sus manos a las caderas de Kagome para guiarla en un movimiento lento y pausado para que se acostumbrara a al intrusión. Con fuerza y velocidad, se hinco en el pasto para luego sentarse sobre sus talones para poder darse impulso con sus piernas y cadera.
Al cabo de un rato, comenzaron a aumentar el ritmo de las envestidas, pasando a ser salvajes y apasionadas en extremo, cortándoles de vez en cuando la respiración. Inuyasha apoyo un brazo en el piso y se inclino hacia delante, llevando la espalda de Kagome contra el pasto. Cuando estuvo sobre ella, apoyo peso en un brazo y con el otro sujeto la cadera de Kagome para presionarla contra él. Kagome rodeo la cintura de Inuyasha para hacer de su unión más profunda haciendo que Inuyasha diera un gruñido fiero y muy ronco. Pronto la velocidad y la fuerza volvieron a aumentar de manera considerable, al igual que los jadeos y los gemidos que se transformaban luego en gritos de placer. Cuando sentían que ya estaban a punto de tocar el cielo, entrelazaron sus manos y se besaron ahogando un grito lleno de placer y satisfacción en la boca del otro.
Kagome grito el nombre de Inuyasha cuando se separaron, sintió como la llenaba por dentro y se sintió plenamente feliz y completa. Inuyasha sintió como las paredes de Kagome lo apretaban dolorosa y deliciosamente a la vez que el grito que contenía el nombre de la persona amada salía de su boca y dirigía sus colmillos al cuello de su mujer para dejarle su marca en el hombro.
-te amo…- le dijo Inuyasha en un jadeo recuperando el aliento.
- yo mas…- Kagome lo abrazo contra ella y de forma muda pidió un nuevo beso. él no se hiso de rogar y la beso con calma y lleno de amor. Salío del interior de Kagome de forma lenta haciendo que ambos sintieran un hormigueo. Se sentó y busco con la mirada su haori para cubrirlos de la fresca brisa. Cuando lo encontró, los tapo a ambos y la abrazo contra su pecho besando con devoción sus manos y su frente.
- nunca voy a dejar de amarte…- prometió mirándola a los ojos y besando sus labios con calma y devoción.
- menos yo Inuyasha… te amo demasiado…
Miraron juntos los fuegos artificiales y Kagome comenzó a contarle lo que había visto en el festival. Luego de un rato abrazados, comenzaron a vestirse. Cuando estuvieron listos se besaron con pasión otra vez y al separarse se vieron con una sonrisa cómplice. Llegaron juntos a disfrutar de la compañía y las actuaciones de los aldeanos, además de la comida. Inuyasha jamás solto la mano de Kagome y esta, por su parte, está feliz de que así fuera. Diviso a la distancia a Akito y le hiso una señal de victoria con sus dedos, Akito sonrió complacido y pidió que detuvieran la música.
-el festival del día de hoy, es uno de los más importantes de la aldea…- dijo Akito con voz solemne- tiene muchos significados… el nacimiento de la aldea… una forma de agradecer a nuestros visitantes por salvarnos… pero sobre todo- Akito miro a Inuyasha y a Kagome y les sonrió con cariño- para conmemorar el amor entre las personas… propongo un brindis por todas las parejas de enamorados y que esta aldea y su magia cuide de cada uno de ellos… dándoles protección…- todos levantaron sus vasos y los extendieron hacia delante. Inuyasha y Kagome que habían recibido los suyos no pudieron evitar mirarse y sonreír de forma boba.
Al rato vieron a Miroku junto con Sango, que tenían una amplia sonrisa en sus bocas y también estaban tomados de la mano. Shippo estaba jugando con otros niños a perseguir a Kirara. Kagome no podía estar más agradecida con Akito y con la aldea de Hana. El festival había sido hermoso y muy divertido, sin contar con lo que paso en la laguna de la aldea, había podido lograr su objetivo, saberse amada por el hanyou de sus sueños, el dueño único de su corazón. Costó mucho que diera el paso, pero lo hiso y ahora era su mujer bajo las leyes youkai- como él le había explicado mientras recorrían la aldea- le había dicho que se veía hermosa con el kimono y la había hecho sonrojar hasta la medula cuando le recordó y pidió que repitieran seguido lo del rio. Desfrutaron de la comida y de la compañía de los aldeanos hasta que fue muy tarde y se fueron a dormir.
Esta vez, Akito les tenia a los cuatro una sorpresa. Dos hermosas habitaciones para las dos parejas. Inuyasha debió admitir que Akito no era tan malo como pensaba. Y Miroku le agradeció a Takato por su ayuda.
Antes de dormir Kagome le explico el plan que tenia con Sango y en qué consistía. En la ayuda que le brindo Akito y como le consiguió los kimonos para que estuvieran hermosas para atraer su atención. Al final, Inuyasha se había sentido parte de una muy buena estrategia por parte de su mujer, y se sintió feliz al saber de lo que era capaz Kagome por él y solo por ÉL. Repitieron lo de la laguna esta vez de forma salvaje para luego caer rendidos a los brazos de Morfeo. Al día siguiente, seguirían con su búsqueda para atrapar a Naraku y la perla de Shikon.
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-muchísimas gracias Akito sama- le dijo Kagome realmente muy agradecida con el hombre.
- no tiene porque… era lo mínimo luego de haber ayudado a la aldea y a mi hijo….- el hombre le entrego una flor a Kagome la misma que Inuyasha había visto en la laguna y la misma que le había gustado a Kagome- aquí le dejo un recuerdo de la aldea y el festival de Hana… Kagome ahora le pertenece a usted y su compañero… es una flor que protege a los enamorados- Inuyasha se sonrojo y desvió la mirada cuando Akito lo miro. Este solo sonrió.
- muchas gracias…- Takato le dio una a Sango y esta junto con Miroku le agradeció toda la ayuda.
- nos vemos!- se despidieron todos retomando el camino para ir al sur en busca de su enemigo. Pero ahora las cosas eran diferentes. Los adultos estaban con deseos de luchar y vencer, para luego estar eternamente con la persona amada.
- ha sido el mejor festival al que he asistido en mi vida- dijo el pequeño Shippo emocionado sobre el hombro de Kagome. Esta le acaricio la cabeza y asintió.
- fue muy especial…- le dijo mirando a Inuyasha quien le sonrió enamorado.
- hubieron dificultades pero…- Miroku beso la mano de Sango con galantería- pero valio la pena quedarse y disfrutar del festival…- Sango sonrió de forma boba y Miroku la siguió para luego los dos sonreír de forma pervertida.
- disfrute mucho…- dijo Sango apretando la mano que tenia entrelazada con la de Miroku- me sentí feliz y complacida con todo…
- al final…- dijo Inuyasha tomando la mano de Kagome siendo escuchado por todos los presente- siempre supimos que estábamos destinados a estar juntos… y en Hana…
- concretamos todo….- completo Kagome- porque Hana estaba rodeado por…
- la magia y la atmosfera especial para expresar nuestros sentimientos…- completo Inuyasha leyéndole el pensamiento.
- cuando una pareja termina la oración del otro…- dijo Shippo sonriente al ver a sus "padres" felices y completando las frases del otro.
- es amor del bueno…- dijeron todos al unísono.
-"gracias a los Mitsuki y a su aldea por todo lo que nos brindaron…. Ese fue el mejor festival que he vivido… el mas hermoso… - Kagome miro a sus amigos y a su amado hanyou para luego mirar el cielo- " gracias Kami por poder disfrutar del festival de Hana…."
FIN….
