•Personajes son de Meyer :D La historia es mía•
Mala reputación
"Decadencia"
Bella entró a su arruinado departamento empapada por la lluvia. Se quitó el suéter y lo arrojó lo más lejos posible. Como rutina aprendida hace unos cuantos años, revisó los mensajes de su contestadora. La mayoría de las veces no recibía recados de ningún tipo. Pero esta ocasión, la luz roja parpadea centellante avisando que alguien le había llamado. Presionó el botón con agilidad y se lanzó sobre su deteriorado sofá con cansancio.
"Isabella Marie Swan, si no me contestas el teléfono estarás en graves problemas" Una voz cruda e insensible hizo a Bella resoplar con furor "Bueno, llámame apenas escuches esto. Estoy realmente furioso contigo".
Mantuvo la calma con todo el auto control que poseía e ignoró las duras palabras de su padre, Charlie Swan. Tenía conciencia de la razón de esta llamada molesta. Hace unos cuantos años, cuando Bella finalizó la escuela, Charlie quería con todas sus ganas que ella estudiara una carrera que le brindara un futuro seguro. Sin embargo, ella decidió marcharse con un amigo a trabajar en un taller de autos. Desde aquel día, su padre se distanció de ella, mas la mantuvo monetariamente creyendo que cambiaría su opinión de alguna forma.
El teléfono resonó con alevosía luego de que Bella borrara el mensaje del enajenado Charlie. Bella levantó temerosa el auricular. Usualmente no temía ser enfrentada y enfrentar, pero con su padre las cosas eran diferentes.
—Que —Su forma de contestar el teléfono era muy inusual. Un "que" pretendiendo ser pregunta, pero pronunciado en un tono que advierte tener precaución al hablarle.
—Bella, ¿Que tal todo?
La única amistad con la que Bella mantenía contacto le saludó con dulzura. Su nombre era Renesmee, una chica curiosa, torpe y tímida que veía a Bella como modelo a seguir. No era la amiga mas leal y confiable que Bella poseía, pero se acostumbró a su presencia y en ciertos días necesitaba desahogarse con alguien.
—Todo es una mierda. Un poco de mierda buena y otro tanto de mierda mala.
—Mierda buena me huele a muchacho interesante, ¿Quién es el suertudo?
—Un hijo de puta que me encontré en la calle. Es un simple desgraciado, pero...
Bella se detuvo, la siguiente frase podría dirigirla a un punto que no deseaba tocar. Mas su irritante amiga insistiría con el tema hasta que soltara algún detallo escabroso o de interés para su mente dulce pero distorsionada, como la de una típica adolescente liberal de 18 años.
—¿Pero?
—Ness, te llamo mas tarde, tengo que resolver unos asuntos en el taller —Bella buscó meticulosamente una excusa para librarse pronto de Renesmee. Había tenido suficiente de su voz chillona y optimista. Aún le quedaba lidiar con Charlie, quien podría llamarle en cualquier minuto.
—¿Te estas cogiendo a Jake? —Preguntó Nessie sobresaltada. Bella estiró el cuello para atrás refunfuñando por el estúpido comentario de la chica.
—¿Que rayos te ocurre? ¡No! Podré ser perra pero no puta. Adiós Renesmee.
Bella colgó el teléfono con tal fuerza que lo tiró accidentalmente al suelo. Lo levantó y se recostó completamente en el sofá. Cerró los ojos y por unos segundos, la imagen del impertinente llamado Edward apareció. Curiosamente, se sintió mejor, pero se asustó. Divago en otras cosas y esfumó su sonrisa irónica, su cigarrillo y sus manos confiadas.
El teléfono interrumpió su calma. Se puso de pie en un salto y colocó el auricular en su oreja.
—Isabella, hoy he tomado una seria decisión —Bella mordió su labio inferior lo suficientemente fuerte como para incrustarle sus dientes con profundidad y hacerle sangrar— No te ayudaré más con el dinero. Te lo daba creyendo que lo usarías con astucia.
—¿Quién dice tal mierda? Uso tu dinero para pagar las putas cuentas —Prácticamente le gritó al teléfono de la cólera.
—Hablé con tu prima, Alice. Está preocupada por tus altos gastos en alcohol.
Ese fue la gota que rebalsó el pequeño vaso de paciencia de Bella. Ella negaba rotundamente que tenía un problema con el alcohol. Le gustaba beber, ¿Cual era el problema? Y no gastaba todo el dinero de su padre en esta acción. Sintió un fuego en su interior expandiéndose, con intenciones de estallar en violencia doméstica contra sus abollados muebles.
—Maldita perra —Masculló por lo bajo— Bien, ¡Me vale carajo si ya no me envías tu resentido dinero! Tengo mas de veintitrés años, puedo valerme por mi cuenta.
Colgó estrepitosamente, sabiendo perfectamente que su modo de vida iba en decadencia. ¿Que haría ahora?
Se desplomó en el suelo y se quedó inmóvil, esperando pacientemente a que las ratas se la comieran viva lo mas pronto posible.
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¡Debo varias galletas! Jaja. La vez pasada estaba sin comentarios porque FF estaba tarado y eso me cabreo. Pero ahora si, ¡agradezco sus reviews!. Me encantan, no se tienen algo especial xD Bueno, sé que no hay mucho Edward aquí, pero no todo es el sexy de Edward, ¿O sí? Y tengo conciencia de que me volví completamente loca. Es que no me gusta hacer lo típico, Alice la mejor amiga, Charlie el padre relajado, Renesmee chica dulce y perfecta... ¡Nah! Rompamos estereotipos ;) Ya me largo, ojalá les haya gustado :) ~Liz
