Todo esto no me pertenece... solo utilizo los personajes de ... y bla, bla, bla...
espero que les guste!
EPOV
No podía creerlo. De verdad era extraño. No entendía como un grupo de chicas podían aguantar tanto tiempo siguiéndome. Pero siempre parecía haber una, sino todas juntas. Trataba de ser amable con ellas pero solo parecía aumentar su actuación. Hoy habían estado siguiéndome todo el día. Desde los finales de clase, simplemente quedaban detrás de mí mientras caminaba por los pasillos y cosas por el estilo. Hace tiempo ya, que había intentado demostrarles que solo estaban perdiendo el tiempo. Pero solo se encogían de hombros, se miraban entre sí y soltaban risitas mientras se murmuraban, y seguían su camino. Cualquiera con mis diecisiete años de edad estaría complacido por la atención, y era recordado constantemente de este factor, pero luego de unos meses…
A la hora del almuerzo intenté dirigirme a la cafetería, escondiéndome en cada salón, verificando que clon 1, clon 2 y clon 3 me perdieran el rastro, pero los pasillos del instituto parecían más ajetreados que de costumbre. Al parecer todos querían llegar antes que el otro. Me pregunto que estarán tramando. Ladeé la cabeza.
"¡Hey, Edward!" gritó Tyler mientras pasaba su brazo por mis hombros, como si fuéramos amigos de toda la vida. Por supuesto revelando mi escondite a mi "club-de-admiradoras", quienes enseguida me siguieron el rastro mientras suspiraban y reían. Me quité el brazo de Tyler y lo saludé con un seco asentimiento. Hoy no estaba de humor para esto.
Seguí mi camino para encontrarme con una andoneada de estudiantes, todos parecían ensañados con algo que ocurría en el centro.
"¡Edward!" me llamó Alice agitando los brazos.
Me abrí paso entre la multitud para instalarme al lado de la duende. Ahora podía ver todo con detenimiento y me sorprendí al ver a Jasper.
Paul Sanders, un estudiante de la reservación que debía de ser por lo menos el doble de grande que Jasper, también conocido como el tacleador en el equipo de fútbol, se regodeaba mientras hablaba con la multitud reunida, apreciando la atención. Lo conocía ya desde la práctica, y Paul no era conocido por su buen temperamento. Tendía a meterse en varías peleas y el director pensó en meterlo al equipo para ayudarlo a "canalizar" su inestabilidad emocional. Era bueno en su trabajo, por lo cual era respetado. Pero a menudo creaba conflictos en los partidos, y hasta una vez hizo que descalificaran al equipo en el campeonato anual. La muchedumbre lo aclamaba, y Paul deliberadamente se acercó a su oponente asestándole un fuerte golpe en el estómago. Haciendo que Jasper cayera de rodillas en posición fetal jadeante.
"Edward, debes ayudarlo" me pidió Alice con lágrimas en los ojos.
Pero sabía que solo no podría con Paul. Y no creía que Jasper apreciara mi ayuda tampoco. Solo podía presenciar cómo Withlock con paciencia infinita se dejaba golpear. Nunca devolviendo los golpes. Su rostro pasivo como si esperara su momento indicado. Decidí ayudarle un poco.
"¡Hey Paul!" grité haciendo que el involucrado girara bajando la guardia. Al principio Jasper no hizo más que mirarme como si no esperase nada de mí. Pero enseguida se recobró. Y utilizando su distracción logró taclearlo al piso, logrando solo golpearlo una vez, ya que Paul se recuperó rápidamente atrapándolo bajo sí mismo comenzó a darle golpe tras golpe, cuando…
"¡Detente!" gritó una voz femenina. "¡que lo dejes en paz!" dijo adelantándose de entre la gente parándose justo delante de él.
Era la muchacha del pasillo. La que antes había visto recogiendo sus cosas mientras Tanya y sus clones se burlaban de ella. Ahora que podía apreciarla bien, pude notar el castaño de su pelo, pero su rostro aún seguía escondido por una cortina de cabello. Era valiente, verdaderamente valiente, pensé.
Paul levantó la cabeza, y al ver que solo se trataba de una chica se enderezó, con Jasper aun casi inconsciente y se dirigió a ella.
"¿Por qué? ¿A caso es tu novio?, dijo en tono de burla haciendo sonidos de besos, la multitud rió.
"Eso no es de tu incumbencia." Lo retó con la mirada con mirada determinada. Los espectadores se sorprendieron. "Déjalo o…"
"¿Qué harás muñeca?" preguntó acercándose a ella. Gruñí por lo bajo, por alguna razón no quería que se acercara a ella. Alice me lanzó una mirada por el rabillo del ojo.
Paul se acercó a ella y la tomó bruscamente del brazo. Pero ya no pude ver más. Mi vista se tornó roja. Justo cuando iba a tomar cartas en el asunto, Emmett Swan, el mariscal del equipo de fútbol se abrió paso de entre la gente amontonada y rápidamente se puso en frente del brabucón.
"Te aconsejo que la sueltes" dijo con voz baja y amenazadora, y mirada dura en sus ojos oscuros.
Emmett era capitán del equipo de fútbol, pero también uno de los más grandes del instituto, bastante más grande que Paul. Su sola presencia irradiaba respeto con su figura amenazante. Se asemejaba a un oso. Puro músculo, y te llamaba a no increparlo. Aunque raramente se lo veía enojado, no era una de las personas a las que te gustaría enfurecer. Era un buen capitán, siempre justo. Salía con Rosalie Hale, la capitana del club de animadoras, como era de esperarse. Rosalie Hale, también conocida como la reina del hielo estaba parada a menos de cinco metros de Emmett. Nunca se los veía separados, y raramente peleaban. Rosalie era rubia de bote con fríos ojos gris-celeste. Su cuerpo era curvilíneo, y con largas piernas torneadas. Su rostro era de facciones perfectas, y por lejos el más envidiado del instituto.
Emmett no esperó respuesta alguna de Paul, tomando su brazo y con fuerza torciéndolo haciendo que Paul soltara un alarido de dolor.
"Que no te vuelva a ver molestando, ¿me escuchaste?" preguntó amenazador mientras tiraba aún más de su brazo. Paul murmuro un sí en silencio que apenas si se escucho. "¿No me escuchaste?" volvió a inquirir Emmett.
"¡Que sí!" gritó a fin de que todos escucharan. Emmett liberó su brazo y Paul cayó al suelo tomándose la muñeca.
Jasper que parecía ya haberse recuperado, se enderezó rápidamente y le dirigió una mirada de reproche a la muchacha castaña y a Emmett. Enojado se abrió paso entre la gente y salió a grandes zancadas.
"¡Jasper!" gritó la chica y lo siguió tratando de mantener su paso.
Emmett suspiró y tomando de la mano a Rosalie desaparecieron entre la multitud que ahora se disipaba.
Aún intentaba entender el sentimiento que me asaltó al pensar que la muchacha estaba en peligro… pero nunca había sentido nada igual.
Hace rato que vengo con la idea en mi cabeza, si tienen alguna sugerencia les agradecería!
