Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, y debería ABSOLUTAMENTE hacer esto. La trama pertenece a Amethyst Jackson, yo sólo traduje.
Summary: Edward le lleva un gatito a Bella, y a Jacob no le gusta mucho.
°::..::The Eddy Series::..::°
Capítulo 2
Perros y Gatos
Estaba teniendo un precioso día con mi novio vampiro y mi mejor amigo hombre lobo, los cuales finalmente estaban llevándose bien, gracias a que Jacob estaba imprimado de Leah Clearwater —quien también era una un hombre lobo, por extraño que parezca— y así efectivamente, logró olvidarse de mí. Edward no tenía gran problema con Jacob, una vez que no tenía razones para estar celoso, aunque Jacob todavía conservaba su aversión natural hacia Edward.
Sin embargo, estaban tratando, así que estaba en el yermo con los dos, y otra creatura: mi nuevo gatito, la idea de Edward de un buen regalo de cumpleaños. Había estado sorprendida ante su estupidez de ponerme a cargo de cualquier creatura viviente cuando no podía mantenerme a mí misma con vida, pero juró que Alice no había visto al gatito muriendo en un futuro cercano.
¿Y cómo podría resistirme a la adorable bola de pelo naranja, especialmente cuando estaba ronroneándome desde las manos de Edward? Y sabía, no importaba lo que Edward dijo, que quería al gatito tanto como yo; estaba enloquecido con el gatito más que conmigo.
Ahorita, Edward estaba moviendo sus dedos centellantes, proyectando puntos de luz en todas las direcciones, a los cuales el gatito —llamado Eddy, para molestar a mi novio vampiro— perseguía con entusiasmo. Jacob estaba sentado a unos seguros metros de distancia, mirando feroz y oblicuamente al gatito.
—¿Qué pasa, Jake? —pregunté, arrancando mis ojos de Edward y las payasadas de Eddy.
—Es tan… tan…
—¿Felino? —facilité amablemente, mientras él trasladaba su mirada del gatito a mí.
—Sí —dijo con mal humor—. ¿Por qué comprarías un gato, de cualquier manera? Un cachorro habría sido mucho mejor.
—No me gustan los perros —dijo Edward categóricamente, dejando caer su mano cuando Eddy se cansó de su juego. Lo cogí y se lo tendí a Jake, sintiendo a todo su pequeño cuerpo vibrar mientras ronroneaba.
—Dale una oportunidad —dije, colocándolo en el regazo de Jacob—. Es muy simpático.
Jacob alargó su mano hacia el gato para olfatear, lo que tal vez fue su primer error. Una vez que Eddy registró su olor, tuvo un inmediato disgusto por Jacob, evidentemente; con un siseo y su pelaje adhiriéndose por completo, clavó con toda su fuerza sus garras en la mano de Jacob.
—¡Owww! —chilló Jacob, y sacudió al gato, mandándolo a volar. Aterrizo grácilmente, pero continuó siseándole a Jacob. Antes de que pudiera reaccionar —y mientras Edward estaba riéndose inútilmente— Jacob se transformó y persiguió al gatito.
Grité alarmada, observando a la pequeña bola anaranjada correr por el campo. Sabía que Jacob podía atrapar a mi gatito fácilmente, y estaba preocupada por su seguridad; pero evidentemente, Jake no significaba un gran peligro para él. Él, sin embargo, persiguió a la pobre creatura hasta el linde del bosque, donde Eddy trepó un árbol y se posó en una alta rama, todavía siseándole a mi canino amigo.
Gemí.
—¡JACOB! No hay manera de que yo pueda bajarlo de allí; ¿por qué tuviste que hacer eso? ¡Y ahora no puedes volver a la normalidad porque no te trajiste pantalones extras?
La respuesta de Jacob fue algo así como un ladrido, pero su cola se meneaba de modo sospechoso. Entrecerré mis ojos y me preparé para agredirlo verbalmente un poco más, pero una fría mano en mi hombro me detuvo.
—Yo lo traigo —dijo Edward. Me brindó una sonrisa y se lanzó sobre el árbol. Lo trepó igual de fácil —más fácil— que su tocayo, y le tendió una mano a la agotada creatura.
Eddy emitió un lastimero maullido, y hubiera podido jurar que le lanzó una mirada a Jacob. Sólo pude oír la suave risa de Edward.
—No te preocupes —dijo, lo suficiente alto para que Jacob y yo oyéramos—, no dejaré que el perro se te acerque.
Eddy renuentemente, bajó de la rama hacia la mano de Edward. Cogió al gatito con la misma enloquecedora suavidad con la que me trataba, y sentí mi corazón derritiéndose. Él era demasiado dulce; definitivamente demasiado dulce para ser un vampiro.
Escuché un pequeño gruñido a mi lado, y miré hacia Jacob. De alguna manera, sus facciones caninas se las arreglaron para verse como puchero. Rodé mis ojos.
—Eddy vino para quedarse, Jacob —dije, y me di cuenta, así como él debió también, del doble sentido que esas palabras podían tomar—. Sé que no te gusta, pero… realmente soy más una persona de gatos, al fin y al cabo.
La respuesta de Jacob fue una pequeña rabieta cuando Edward regresó con el traumatizado gatito. Eddy se tensó e intentó —sin éxito— clavar sus garras en las manos de Edward. El gatito pareció enfadado al ser frustrado por la piel vampírica.
—¡Calma, Eddy! —arrullé, cogiendo al gatito de las manos extendidas de Edward—. El perro será bueno si tú lo eres.
Eddy maulló dudosamente.
[N. de la T.]
¡Al fin pude actualizar! Siento la ENORME tardanza.
¡Espero no se les hayan quitado las ganas de comentar! ^_^
¡Dejen review! ¡En serio alienta a seguir traduciendo!
Besitos
.::Sol::.
