La aldea ya dormía plácidamente cuando una sombra paso corriendo calmadamente por sus tejados camino a las afueras de ella.
Naruto llego algo rápido a la cascada y se subió a lo alto de un árbol a esperar, estaba sentado disfrutando de la brisa fresca que le ofrecía la cascada, los sonidos suaves del viento con algunos de animales y por supuesto la hermosa luz de la luna que brillaba en lo más alto del cielo.
Después de un rato durante el cual el pensamiento Sakura/Hinata no salía de su cabeza decidió que ya era la hora de irse cuando sintió a alguien detrás de él y enseguida saco un shuriken que se estrelló justo en el tronco del árbol más próximo –Te sigue fallando la puntería –se escucho una voz varonil y Naruto sonrío –Ahí apunte… sensei –de entre las sombras salió alguien cubierto con una capucha negra -¿Cómo estás? Sensei –este de un brinco cayo a lado de Naruto –Bien… con mucho trabajo y ¿tu? –Naruto volvió a sentarse recargado en el tronco el árbol –Pues bien… entrenando mucho –el encapuchado se sentó a su lado –Si, me entere de lo de la familia de tu madre –Naruto asintió pero enseguida lo miro -¿Qué pasa? Sensei –este miraba el cielo estrellado –Que pasa ¿de qué? –
-No te hagas… yo no debí verte dentro de dos años y de pronto me dejas una carta en mi casa arriesgándote totalmente a que te descubrieran solo ¿para qué?... ver el cielo de Konoha y para disfrutar un rato de mi linda compañía… no te creo –el encapuchado volteo a verlo sonriente –Eres más listo que antes –
Naruto sonrió orgulloso –Algo tenía que aprenderte ¿cierto? –El encapuchado coloco su mano en su hombro – ¿Y también tenias que aprender la condescendencia de Jiraiya? –Naruto no pudo evitar carcajearse –Era esto o lo pervertido –
-Y según supe también algo de lo pervertido –Naruto se sonrojo algo –Bueno ya… ¿Qué te trae por aquí? –El encapuchado miro al cielo –He venido a pedirte un favor… no como tu sensei… sino como amigo –Naruto lo miro fijamente –Yo… me casé –Naruto abrió los ojos sorprendido totalmente –Wow jamás pensé que tú fueras a casarte –
El encapuchado lo golpeo en la cabeza –Ni yo pero lo hice y ahora mi esposa está esperando un hijo –Naruto se sobaba la cabeza –Así que eso era la cosa tan importante que te hizo venir hasta Konoha –el encapuchado asintió –Quiero que tú seas el padrino de mi hijo –Naruto casi se cae del árbol
-¿Y-Yo?... pero ¿Por qué yo? –El encapuchado lo miro –Tu eres como mi hermano y sé que lo cuidaras como si fuera tuyo si fuera necesario –Naruto lo miro serio pero enseguida le sonrío –Sabes muy bien que así lo cuidare –el encapuchado sonrío -¿eso es un sí? –Naruto asintió –Pero tengo una duda… ¿Por qué lo dices como si en verdad fuera a ser necesario? –
El encapuchado se quedo pensando –Tengo una nueva misión y como están las cosas sin duda va a ser algo peligroso… tanto que pienso pedirle a mi esposa que en cuanto yo deba irme ella se venga a vivir acá para que los puedas cuidar a los dos sin problemas –Naruto asintió –Cuenta con ello… si es necesario daré mi vida para protegerlos… lo prometo –el encapuchado le sonrío –Gracias amigo –Naruto se levanto al igual que él, se dieron la mano sonriéndose.
Al soltarse el encapuchado se dio la vuelta para ya irse pero de pronto paso un shuriken rozándolo y este volteo a ver a su estudiante –Muy bien creo que si has practicado –Naruto se acerco por su shuriken que había quedado atorado en el árbol –Cuando piensas hablar con él –la sonrisa del encapuchado se borro totalmente –Sabes muy bien que no puedo –Naruto negó y se acerco quedando a su lado y sin verlo –Itachi sabes que debes hacerlo –enseguida Naruto dio un brinco cayendo en una roca en medio de la caudal de la cascada –Adiós mi amigo y espero tener noticias tuyas pronto –dio otro brinco y desapareció dejando a Itachi solo ahí observando el cielo.
-Como explicar que por amor a mi aldea él se quedo sin familia –negó con la cabeza y desapareció.
Eran las 5 de la mañana en la aldea y Naruto comenzaba a vestirse algo soñoliento, lentamente tomo su equipo y bajo a la cocina de donde solo tomo un poco de jugo y una fruta.
Salió de su casa, aun no amanecía pero el debía realizar una misión mientras los demás dormían. Dio un gran brinco para subir a su tejado y se fue corriendo rumbo a la oficina del Hokage donde debía recoger su paquete.
Entro lentamente medio dormido y sin tocar a la oficina de su padre donde solo se encontraba Kakashi –Konichihua –Naruto solo levanto la mano en señal de saludo y a la hora de dejarla caer lo hizo sobre un paquete cuadrado y envuelto delicadamente, lo tomo y guardo en su mochila cuidando un poco que no se fuera a maltratar para luego volver a ponerla en sus hombros y acercarse a la ventana para irse –Naruto ¿cuando dejaras de hacer esto? –volteo a ver a Kakashi que lo miraba por arriba de su icha icha -¿Hacer que? –Kakashi bajo su librito y lo miro –Vamos cada año que es cumpleaños de Sakura aceptas una tonta misión que no te lleva demasiado del día y regresas solo con el tiempo justo para ir a felicitarla y tal vez estar un rato con ella y ya –Naruto volteo hacia afuera contemplando la aldea a la luz del amanecer –Debo irme es tarde –y sin mas dio un brinco para salir y comenzó a correr hasta que salió de la aldea y camino tranquilo rumbo a un pequeño poblado cercano al cual debía llevar las medicinas que estaban en su mochila, nadie le pagaba por esta misión así como nadie sabia que existía ya que Tsunade mandaba estas medicinas gratuitamente y sin duda seria malo para ellos que se supiera ya que todos pedirían el mismo favor. La misión no tenia nada de dificultoso solo tal vez que a veces había bandidos que asaltaban viajeros y debía enfrentarlos pero eso era todo.
Camino era algo largo pero a él le gustaba le daba mucho tiempo para pensar usualmente en tonterías pero ese día en un tema en especial que había estado en su cabeza desde hace un tiempo y aunque trataba de bloquearlo este aun estaba en su mente –Muchacho ya déjalo que nos dolerá la cabeza –Naruto rio –No dirás mi cabeza –la risa del zorro retumbo –No… la compartimos así que es nuestra –Naruto sonrió mientras negaba con la cabeza pero siguió caminando cuando de pronto escucho el crujir de unas ramas cercanas y saco un kunai sin que se notara cuando de golpe salió un gran hombre gordo y lo miro con desdén –Niño dame tus cosas o te lastimare –Naruto sonrío –aja tu y cuantos mas? –sin que Naruto lo esperada salieron un grupo de 20 bandidos todos armados con cualquier cosa que fuera filosa y lo hubieran podido robar, algunos todavía eran niños y ya no pudo fijarse porque el grandote se le puso enfrente bloqueando totalmente su vista –Niño dije que me des tus cosas –Naruto puso sonrisa de medio lado y el zorro le hablo –Así que vamos a jugar –Naruto sonrío mas para de pronto dar un brinco hacia atrás y alejarse algo del gordo –Hey!!! Ven a acá niño –Naruto le sonrío socarronamente –Si tu lo quieres –corrió hacia al gordo y cuando ya estaba a un metro de el dio un gran brinco y cerro los ojos concentrándose y de golpe lanzar kunais en la dirección donde el sentía el chakra esperando no fallar.
Al caer abrió sus ojos y sonrío orgulloso al ver que el único que quedaba de pie era el gordo todos los demás yacían en el piso lamentándose ya que a ninguno les había apuntado a matar simplemente a imposibilitarlos o heridas menores pero dolorosas, Naruto miro fijamente al gordo y sonrío a medias –No soy un niño… -comenzó a hacer algunos seños -… soy un ninja –termino de hacer seños –Suiton técnica de Tsunami –la tierra comenzó a temblar un poco mientras que el gordo ponía cara de pánico y abrió muchísimo sus ojos al ver que por atrás Naruto tenia una pared de agua que enseguida se lanzo en su contra sin mojarle ni un pelo a Naruto y azotar fuertemente al gordo ya que lo levanto varias metros del piso para después dejarlo caer de golpe y todavía el agua lo golpeo fuertemente en el abdomen haciendo que escupiera sangre y quedara inconsciente –Gran control muchacho –Naruto dio la vuelta para seguir con su camino mientras los otros bandidos aterrados se arrastraban para alejarse de el –Creí que ibas a decir que gran control tenemos –la risa del zorro volvió retumbar fuerte –No muchacho esto es solo tu crédito y ya – siguió su camino tranquilamente hasta llegar a la pequeña aldea donde una anciana que siempre lo había conocido lo recibió e invito a comer para luego descansar un rato. Al cabo de unas horas Naruto se disponía a regresar a Konoha para la fiesta de Sakura que ya estaba siendo preparada por todos menos el que estaba en misión y Sasuke.
