Capítulo III Mi amor sigues siendo tu
Todo lecho de rosas..encierran espinas y algunas abejas..bastante molestosas.
Bella POV
Llegamos al departamento por la madrugada, cansados pero felices, todo había salido a pedir de boca.
Tomada de su mano caminé hacia el dormitorio, en silencio y como si fuera la primera vez, mi corazón danzada de expectación, cada caricia compartida con Edward, era como tocar el cielo con las manos, la delicadeza, lo sutil de su amor, hacia que cada día me enamorase más de él.
Al llegar al dormitorio fui a la cómoda a dejar mi bolso, y me estaba inclinando ya para sacarme los zapatos cuando, sus brazos se deslizaron alrededor de mi cintura, ciñéndome a su cuerpo.
_ No te lo quites, espera.._ su boca pronunciaba cada palabra en mi cuello, enviando con su respiración ondas de deseo que aleteaban como burbujas dentro de mi ser._ toda la noche me pasé imaginando el momento en que mis manos tomarían tu cintura, y que estás subirían por el frente para acunar tus pechos, que ansiosos esperan no solo a mis manos, sino a mi boca.
Sólo escucharlo hablar de esa manera, ya me llevaba a punto de ebullición.
_ Mi mente divagaba, ¿de cómo te quitaría este vestido, o si te tomaría con él puesto?, todavía no lo decido_ sentí como su boca se cerraba en mi hombro, en la tela, deslizándola fuera de mi hombro, el mismo procedimiento hizo con el otro hombro, dejando que el frente del vestido cayese revelando mi torso, y liberando mis pechos a las caricias audaces de sus manos.
Estas no perdieron tiempo, presionaron, pellizcaron, amaron mis senos, mientras su boca trazaba un sendero de un hombro al otro, para luego descender por mi columna hasta el inicio de mis caderas.
Mis rodillas empezaron a temblar, me sostuve del borde de la cómoda.
_ Creo que nunca me saciaré de ti, eres mi droga personal._ cuando lo dijo me dio vuelta y capturo mi boca en un beso abrazador, en donde degustaba toda mi esencia._ Con solo rozarte, olerte, ya capturas todos mis sentidos._ Sus caderas estaban presionadas a las mías, su deseo, era una evidencia larga y dura. No quería esperar, mis manos se abrieron sobre sus nalgas y presionaron más su cuerpo.
Cómo respuesta sus manos bajaron el vestido de mis caderas dejándolos en una confusión de telas alrededor de mis tobillos, sólo estaba vestida con una minúscula biquini y mis zapatos de tacón.
_ Edward…por favor…...te quiero dentro mío….…ahora._ metió sus dedos debajo de la tela de mi ropa interior, buscando y encontrando el punto de máximo placer, no contento se adentró profundamente, metiendo y sacando en un ritmo, de lo más delirante._ yo…._ no me dejó terminar su boca sobre la mía y su lengua imitó los movimientos de sus dedos.
Cuando llegué con un jadeo de deleite, lo sentí retirarse y el sonido de la cremallera de sus pantalones, me puso sobre aviso unos segundos antes de sentirlo bordear por el costado del biquini y zambullirse dentro como un sediento a punto de la deshidratación. Su mano alzo mi pierna izquierda y la retuvo en su cadera, para profundizar su penetración. Ya no hubo palabras, estas sobraban. Mi espalda se apoyó por la cómoda, de seguro terminaría con un cardenal, en la base de la columna, pero valdría la pena.
_ Preciosa…_ su boca descendió a mi cuello en donde mordió y succionó, luego mis pechos volvieron a ser centro de atención, y el movimiento de su lengua alrededor del pezón, fue el detonante para colapsar nuevamente en sus brazos. Pero él no quedo atrás, sus embestidas arreciaron, sus caderas colisionaban con las mías y el quejido casi animal que se escapó de sus labios, y el liquido caliente, deslizándose a mi interior, con cada convulsión suya, pusieron punto final al delirio de este encuentro._ Bella…amor….eres mi sol, mi luna, el universo entero.
Lentamente se retiro, pero sus manos acariciaban mi espalda, manteniendo mi cuerpo abrigado con el suyo, ya que él no había perdido ni una prenda, estaba totalmente vestido. Lo único fuera de lugar era su pantalón desprendido, con el cinto a los costados.
Apoye mi mano en su pecho y lo empuje haciéndolo caminar de espaldas hacia la cama.
_ Señor Cullen, es muy decadente la forma en que me ha hecho el amor_ con cada pasó mis manos empezaron a desprender su camisa, para deslizarlas por su pecho, con las palmas subiendo hacia sus hombros y metiéndose entre las mangas, de esta forma le quite la camisa con la chaqueta.
_ Ch,,chchch.._ chasqueaba con la lengua y negaba con la cabeza_ has sido muy travieso….me privaste de esta vista y de que mis manos se deleiten con tu calor y sabor. _ Parado frente mío sólo ya con el pantalón a punto de abandonar sus caderas, nos detuvimos al borde de la cama_ hoy escuche que dijeron que si te tuvieran para ellas no te dejarían salir de la cama, creo que será una idea que me encantaría ponerla en práctica.
Ni bien terminé de decirlo, sus brazos se estiraron para tomarme de las caderas, pero rápidamente lo esquive, pero dándole un leve empujón, cayó de espaldas en la cama.
_ Bella….._ largó un quejido lastimero.
No me compadecí de su lamento, recorrí su cuerpo con mis ojos, debajo de la tela de su pantalón, en las caderas, ya evidenciaba, la premura de ímpetu.
_ Mi amor….._ le dije, tomando su pie, y sacándole el calcetín y los zapatos, el otro pie también fue despojado de esa prenda. Me incline para tomar el ruedo de los pantalones y otro quejido hizo que desviase mi atención a su ojos, estos estaban inmersos en mis pechos, que impúdicos se balanceaban desnudos frente a él, su lengua salía a recorrer sus labios, como si degustase algo en la mente. Sólo eso, y casi me hizo desistir de mi objetivo, darle placer a mi perfecto amor.
Di un tirón a la prenda para que salgan de sus caderas y los hice deslizar por sus piernas, solo en bóxer quedó tendido allí.
Parecía un Dios pagano, eso de los vikingos, me deshice de mi biquini, dejándolo en el suelo, trepe rápidamente a la cama y en el trayecto vi como Edward se quitaba su ropa interior, y no había duda alguna que su pasión estaba a plena combustión.
Me senté a horcajadas sobre él, sin preliminares, acomode en mi entrada su miembro erecto y fui absorbiéndolo, la sensación era increíble, me llenaba completamente.
Apoye mis manos en su pecho y fui descendiendo lentamente hasta tocar mi boca con la suya, el movimiento en si envió sensaciones sin precedentes a todo mi cuerpo, ya que estaba hipersensible, por el reciente orgasmo.
Sus manos tomaron mi cadera y empezó a moverlas a un ritmo sensual, rotándolo sobre su erección.
Nuevamente caía presa de sus habilidades, no pude evitar echar mi cabeza hacia atrás y lanzar otra exclamación de placer. Sin separarnos me dio vuelta acostándome en la cama pero manteniendo mis caderas casi suspendidas en el aire, luego lentamente, las apoyo en el colchón, para alzar una de mis piernas a sus hombros seguida de la otra. Las veces que llegué fueron interminables, como corolario a nuestro aniversario, Edward Cullen se llevo el globo de Oro y yo me quede con el chico de mis sueños.
Ya era entrada la mañana, cuando me moví, mi cuerpo protesto silenciosamente, me dolía en lugares que ni siquiera había reparado.
Una pierna velluda estaba atravesada sobre mis muslos y un brazo descansaba en mi cintura, la respiración acompasada de él, indicaba que todavía tenía para rato. Miré el reloj sobre la mesita 9:45 AM…
Mi Dios…me dije, me deslice despacio hacia el costado opuesto a donde dormía, mi Rey…fui a la ducha, una rápida y luego iría a comprar pan..ya no tenía y quería comer calentito con una taza de chocolate.
Ya en la cocina, revise la alacena, evidentemente, el pan se había terminado. Me puse mi abrigo, tomé el bolso y salí despacio del departamento.
En el pasillo me apresuré a llamar al ascensor, cuando estas se abrieron, me encontré con mi vecino del piso de arriba, no recordaba bien su nombre,,James..no se que.
_ Señora….Cullen_ dijo como saludo..siempre se portaba muy educado, pero no me caía bien…_ ¿apurada?
_ Si..un poco…Gracias..
_ No …nada de gracias , el placer es mío…al encontrármela_ lo miré, ya quería que el ascensor , llegase al piso de abajo. Su ojo se detuvo un poco más de tiempo en mi cuello. Cosa que me extrañó.
Cuando las puertas se abrieron, me apresure a salir, maldecía a mis piernas cortas, pues el tal James caminaba, normalmente e igual iba a la par mía, ya a la puerta de salida el conserje no estaba en su sitio, por lo que él sostuvo la puerta para que salga.
_ Gracias…_ dije y me largue a un paso veloz hacia la panadería.
Al alejarme del edificio, por ende de ese hombre, que no me había hecho nada, pero me daba un no sé que en mi pecho, respiré tranquila.
Ya dentro de la panadería, siento al celular, cuando estaba por sacarlo, paró. Seguí con mis compras y el regreso lo hice a un paso moderado. El día estaba tranquilo, me gustaba, hacía mucho tiempo que no visitaba un parque, sin darme cuenta me puse a pensar en mi país, allí estaba la primavera, en pleno apogeo, pero esa estación era como el verano Londinense. Ya llegando al departamento, me quedé en un puesto de revistas a comprar algo para leer, me entretuve en varias revistas, varias de ellas tenían en la portada a Edward, tomé una y la hojee, hablaban sobre el estreno de su película que fue en abril, y las criticas y alabanzas. Algunas instantáneas detrás de cámaras, a él riendo con un cigarrillo en la boca, hice una mueca no me gustaba que fumase, el trataba de evitarlo en la casa, pero sabía que cuando estaba preocupado encendía algunos. También que sus uñas eran víctimas de su estrés, pude fijarme, que el estado de ellas eran deplorables.
Había varias fotos con su coestrella, sentados muy juntos como si compartieran algún secreto.
_ Es molestoso ..¿NO?_ giré mi cabeza y encontré a una chica baja, pero muy bonita..
_ No.._ le dije_ ¿por qué lo dice?_ no la conocía por lo que no podía entender su comentario. O simulé no entenderlo.
_ Por nada_ dijo , mirándome bien y se marcho.
Compre otras revistas, algunas españolas, y me volví.
Ya en el departamento, encontré a Edward, mirando la TV y leyendo un libro, me reí de su aspecto, estaba con unos pantalones de jeans y una remera mangas largas y medias.
_ Hola, amor…_ me saludo levantándose, tomó el bolso del pan, dándome un beso en la boca_ sabroso….
_ Hola vida.._ le dije, caminando detrás de él._ prepararé el desayuno. ¿Qué tomarás?
_ Café …y unas tostadas.._ dejó en la mesada la bolsa y me abrazó_ ¿te dije que te amo hoy?
_ No…..
_ Pues…te amo Isabella….más de lo que puedo decir. Tu belleza me vuelve loco.
_ eres un zalamero.
_ ¿qué es eso , Bella?
_ Significa que eres un adulador, empedernido.
_ Jjajajaja…hermosa..no es zalamería lo que digo…te amo.
Pasamos la mañana hablando de lo que pasó en la filmación, leyendo con él su parlamento. Y cocinando. Como postre fue un interludio romántico en la cama, con revuelo de cobijas.
No pasó ni dos días después del aniversario cuando una llamada a Edward, lo llevó de nuevo a preparar su equipaje para volver a Los Ángeles.
Una de las escenas filmadas no salió tan bien y se quería agregar algunos detalles.
Nos despedimos apesadumbrados..pero debía irse.
Así era vivir con él.
Eso era vivir con Edward Cullen.
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Aquí dejo mi capitulo…..espero les guste…
Besos Rochie
