Capitulo XIII Enfrentando lo ocurrido..

Este capítulo está dedicado Jasper y Alice, consideré oportuno hacer referencia sobre ellos. De esa manera la historia también no estaría tan ajena a la situación reinante en la familia.

Con cariño a todas mis lectoras.

Alice POV

Vi como Bella salió de la casa, en el momento que ella cerró la puerta mi fachada de serenidad, cayó a mis pies. Arrastre mi cuerpo hasta el sillón y derrumbándome en él, con un libro colgando de mis dedos, miré el techo.

Si, menuda faena has hecho hoy ,Alice. Mi conciencia estaba iniciando su trabajo diario, ese que durante dos años venia realizando sin detenerse. Esta bendita voz, se había develado desde el momento en que conocí al hermano de mi cuñada.

Cuando Jasper Hale hizo su entrada a mi familia y a mi vida, lo puso todo de cabezas. Durante el primer año, me había comportado lo más traviesa posible, todo tratando de llamar su atención, hasta el día que él me miró a los ojos y me dijo:

_ Alice, deja de hacer de la tonta, compórtate, ya estas dejando de ser una niña_ y se dio vuelta y me dejo -.

No olvidaría ese día nunca, pues había ido a la pileta del club con unos compañeros, y al volver a la casa, yo había bajado del auto de mis amigos corriendo y saltando ataviada sólo con unos pantaloncitos cortos y la parte superior del biquini. Pues me había quedado al sol demás y me fue imposible ponerme una remera encima. Y coronando esa tarde uno de los chicos se había declarado y estaba intentando de cualquier forma robarme un beso, al cual esquivaba, siempre riendo pero desembarazándome de sus brazos. En uno de esos forcejeos había chocado con Jasper que salía de la casa.

El encuentro fue de lo más vergonzoso, pues había estrellado todo mi cuerpo al suyo y él no tuvo otra forma que tomarme de la cintura y las caderas para evitar caer redonda al suelo. Ese contacto el primero y el único lo atesoraba como ninguno.

Pero mi reacción había sido totalmente opuesta al de él.

Su semblante y luego sus palabras dejaron bien en claro que yo no significaba nada más que la hermana de Emmet.

Ese fue el momento en que me decidí a evitar molestarlo, no buscaba la oportunidad de estar solos en un mismo lugar, pero eso no evitaba que mis ojos lo siguieran, que por las noches soñara con él. Que perdiese horas de diversiones, imaginando una relación que jamás se daría. Con cada comentario que soltaba Rose sobre las novias de su hermano mi corazón se desgarraba. Sufría inexorablemente ese amor que nunca se materializaría.

En ese momento con mis quince años, había tomado esa decisión, pero al ir pasando los meses y años, ese amor fue creciendo y haciéndose fuerte.

Pero ni una palabra de su parte, me daba esperanzas. En todo este tiempo había rechazado, amigos cariñosos, o amigobios, no tenía interés en otro muchacho.

Hasta que las relaciones hermosas de mis hermanos despertaron ese deseo desesperado de sentirme correspondida.

Y como siempre mi vocecita de la conciencia no paraba de hacer hincapié en que Jasper nunca me miraría, que era muy joven para él. O que tal vez su mujer ideal debía ser más voluptuosa. Un sinfín de negativas que me volvían loca.

_ Y si loca debo estar- me sermoneé, empujar a su novia, gritarle en pleno centro comercial. Un sollozo entrecortado como brotado del alma se escapó de mi cuerpo, bajé el libro que sostenía y con mis antebrazos cubrí mis ojos. Menos mal dentro de esa locura no se me había dado por hacer ese papelón frente a mis compañeros. Hasta ahora no podía ni yo creer que lo haya hecho.

En noviembre cumpliría 18 años y él también en poco tiempo más cumpliría otro año que volvería a separar nuestra diferencia. Para mí no significaba nada esos años. Al contrario para mi deleite se estaba poniendo cada día más guapo.

Cambiando de posición miré hacia el ventanal, los últimos rayos de luz se filtraban creando sombras dentro del recinto. Pasado mañana era el cumpleaños de Bella y se vería obligado él a asistir, tendría que cruzármelo si o si, tendría que mirarlo a la cara, tal vez, no sería odio lo que trasmitiese, pero sería peor una de lástima.

Jasper POV

Apagué el motor, debía serenarme, no tenía claro lo que haría, apoyé la frente sobre mis manos.

Recordando lo sucedido, no puedo menos que comprender a María. Pero el estallido de rabia que tuvo me dejó anonadado. Nunca la había visto de esa manera.

Sus palabras hirientes, su expresión me mostraron una faceta que no había percibido en un año de salidas informales y formales. Pero lo que me llevó a afrontar una realidad que estaba tratando de tapar era la forma en cómo se refirió a Alice. Sólo el recordar me enervaba.

Me parecía escuchar nuevamente sus palabras.

_ Chiquilla estúpida, vulgar y patosa, ¿qué se cree para venir a armar semejante escándalo?, si no fuese porque estamos en un lugar público_ la había tomado de la mano y caminamos hacia el estacionamiento, miré hacia atrás a dónde había quedado ella, no pude menos que recorrer su cara, que estaba crispada, y con los labios presionados en una mueca de sorpresa y dolor. Reparé nuevamente en María que no había parado de quejarse_ Si no fuese una adolescente la sacudiría con una cachetada.

_ María, creo que debes dejar pasar esto._ trate de apaciguar su humor_ Alice es una niña…

_¡Qué!, ¿una niña?_ se dio vuelta y me enfrentó apuntando mi pecho con un dedeo_ Estas ciego, Jasper, esa ya no es una niña, se comporta como una callejera, una golfa. Que está enamorada de ti.

_ Para, María no quiero que hables así de ella.

-¿La defiendes?_ miré alrededor, el estacionamiento del centro comercial, estaba levemente concurrido y algunos se detenían a mirar el intercambio de palabras_ Si …._ su voz se elevó una octava más _ ya me lo veía venir.

_ Mira María, ¿por qué no vamos a hablar en otro lugar?

_ ¿Para que deseas hablar conmigo?_ la había tomado nuevamente de sus brazos_ ¡Suéltame! _ de un tirón se zafó de mi agarre_ Por eso no querías tener algo serio, estas enamorada de esa insignificante, pero déjame decirte una cosa, ten cuidado que no te babee encima. No sabes cómo saldrás cuando te metes con una chiquilla.

_ No sé de qué hablas, ella es la hermana de mi cuñado, la quiero mucho, si pero no como insinúas._ mi voz se había alterado_ ella, bueno, no sé qué es exactamente lo que pasó hoy, pero no quiero que la trates así.

_ Si, yo no la puedo tratar así, pero ella viene y por poco no me tira al piso.

_ María, sé que hizo mal.

_ La sigues defendiendo

_ María, ella no es mala…

_ Cállate, no quiero escuchar más, sabes te haré un favor, me iré_ se giró para caminar pero rápidamente la tome del antebrazo, haciéndola girar para enfrentarme

_ María, no sabes lo que dices..

_ Claro que sé, durante un año me has tenido de escudo, pero me cansé de recibir migajas

_ Siempre he sido claro contigo_ no podía comprender porque se empeñaba en restregarme nuestra relación si desde un principio habíamos sido claros._ nunca he negado que me atraes, pero…..

_ Lo sabía, pero pensé que tarde o temprano cambiarías_ sus ojos se habían entrecerrado_ lo que no tenía claro era el porqué, pero ahora ya lo sé.

_ No creo entender..

_ Si, no quieres entender o te has cerrado a esa verdad

_ No entiendo…te lo repito.

_ Como siempre, debes ser hombre para no entender, estás enamorado de esa chiquilla.

_ ¿De qué hablas, María?, ella es una niña.

_¿Esa es la escusa que te das?_ sacudió su cabeza negando_ tienes miedo de enfrentar tus sentimientos_ diciendo aquello, se acercó y me dio un beso en la mejilla._ te deseo suerte Jasper, pero debes aceptar que tu corazón tiene dueña.

Sus palabras me habían impactado.

En verdad esa chiquilla, me había cautivado desde el primer día en que la vi. Pero su edad, era una barrera, en ese entonces y ahora. Era menor de edad y no podía hacer nada para remediar.

Siempre había empujado mis sentimientos al fondo de mi mente, debajo en un cajón oculto en mi corazón.

Ante todo mi cuñado, también resultaba un gran obstáculo, para querer intentar algo. Emmet con su tamaño intimidaba, y Edward con su temperamento, resultaba otro peñón que no quería escalar. Escusa pobre me dije. ¿A qué le temes en verdad, Jasper?

Alice, ella siempre resultó para mí una brisa de suaves fragancias naturales.

En un principio sus travesuras, me ponían al margen de ella, pues esas picardías eran un constante recordatorio de lo niña que era. Hasta esa vez en que estuve a punto de estrangular a ese tal Taylor, que osadamente trataba de agarrarla para robarle un beso. Tuve que realizar una maniobra de emergencia para cortar las intenciones de ese mozalbete. Atravesé su camino utilizando mi cuerpo para bloquear la salida de ellos. Pero el impacto fue para mí cuando el cuerpo menudo de Alice vino a parar sobre el mío y sus formas bien definidas entraron en contacto con mis dedos.

La textura de su piel en la cintura, me hicieron percatarme de lo hermosa que era, en ese instante quise por un segundo olvidar que era una chiquilla y ser yo el que se prendase de sus labios.

Esa novedad me hizo ser brusco en extremo con ella. Y creo que ese episodio marcó su conducta, pues nunca más la vi dicharachera cuando yo estaba presente.

Traté de olvidar ese día, busqué en otras compañías el consuelo de un amor, y ahora me daba cuenta que sólo trataba de tapar el sol con un dedo, inevitablemente fui devastado por un amor a las claras imposible, pues nunca ella demostró interés alguno en mí, hasta hoy.

Cuando me gritó que me odiaba, se sacudió mi coraza, sólo quise correr y abrazarla, pero era a María a quien debía consolar.

Caminé a la entrada, si en verdad ella me amaba como creía, bueno dentro de un mes y medio prácticamente cumplía su mayoría de edad. Ya no sería considerado de mala manera nuestra relación. Bueno todo ocurriría si es que ella me correspondía.

Sí, pues como dijo María esa chiquilla me había robado el corazón.

Toque el timbre, espere unos momentos, pero nada. Intente nuevamente.

Tomé aire, para tranquilizarme y me pareció escuchar unos pasos que se detuvieron abruptamente.

_ Alice, ábreme la puerta_ apoyé mi mano en la madera_ Bella me dijo que estabas aquí.

El cerrojo se corrió y la puerta se abrió lentamente. Unos ojos verdes enrojecidos en un rostro que reflejaba temor y dolor me miraron desde el otro lado del marco de la puerta.

Suspiré y pasé a su lado, verla así me partía el corazón.

Caminé hasta el centro de la habitación dándole tiempo a reaccionar. Cómo no escuchaba nada di nuevamente vuelta sobre mí mismo y la vi recostada por la puerta cerrada y mirando el piso con el ceño fruncido.

_ ¿Alice?

_ Jasper…yo siento mucho lo que hice hoy_ vi como su boca se apretaba en una mueca de pena_ no tengo palabras para poder justificarme._ lo último lo dijo con la voz apagándose en un murmullo.

_ ¿No puedes justificar lo que hiciste?_ mi voz pareció sacarla de su ensimismamiento_ quiero saber en verdad por qué lo hiciste.

_ ¿No lo sabes?

_ No, quiero escucharlo de tus labios_ Dios no quería presionarla, pero no quería estar equivocado, pero lo último que deseaba era lastimarla, sólo anhelaba abrazarla.

Alice caminó hacia mí, en forma lenta, no pude menos que admirarla, era pequeña, tanto que se perdería dentro de mis brazos, sólo el contorno de sus caderas redondas, su pecho altivo, gritaban a las claras que ella era toda una mujer.

Al llegar junto a mí se detuvo, levantó sus ojos, en forma audaz y clavó sus pupilas en las mías.

_Jasper Hale, si por algún motivo dices a alguien lo que te diré, no, mejor prométeme que no te reirás de mi.

_ Alice nunca me reiría de lo que dices o haces.

Al decir esto ella esquivó mi mirada y la clavó en un punto detrás de mi hombro, mi desconcierto era tanto por sus actitudes contradictorias, primero era audaz y luego se vislumbraba una capa de inseguridad, eso impidió que me percate de que ella había empezado a hablar en voz baja. Incline mi cuerpo tratando de entender su monologo.

_ No pude aguantar, que ella te esté tocando, no puedo más callar que yo odio verte con otras mujeres. Me duele saber que sales o te encuentras especialmente con ella.

Mi corazón latió a un ritmo un poco más acelerado de lo que debería.

_ ¿Por qué , Alice?_ la presioné, pero como veía que ella no me miraría tomé su rostro y la alenté a enfocar su campo de visión en mí _ ¿porqué?. Necesito saberlo.

_ Jaspe, yo estoy enamorada de ti

Un gran suspiró se escapó de mis labios. Extendí mis brazos y la abracé.

Primeramente su cuerpo se envaró, pero luego se aflojo dejando descansar sus formas contra las mías.

_ Ay pequeña, yo también te amo._ al escuchar salir eso de mis labios, mi declaración en voz alta de que estaba enamorado de ella. Fue como una catarsis de todo aquello que llevaba dentro.

Sentí como ella intento separarse para mirarme, deje un poco flojo mis brazos, baje la mirada y su expresión me dijo que ella estaba sorprendida.

_ ¿Cómo puede ser, tú nunca me decías nada?

_ Alice, ni siquiera yo lo sabía, hasta hoy.

_ ¡Oh!

_ Siiiiii, ¡Oh!_ Alice, ocultó nuevamente su rostro en mi pecho, su perfume invadió totalmente mis sentidos._ eres increíble, corazón, tu actitud, es lo que me ha decidido, tampoco creía que sentías algo por mi. Siempre alejada. Nunca te dirigías directamente a mí.

_ Es que yo pensé que, no te agradaba.

_ ¿Yo?¿qué te hizo creer eso?

_ Fue hace mucho tiempo, cuando me regañaste por actuar como niña.

_Ya recuerdo, cuando ese granuja quería besarte.

_ ¿Lo recuerdas?

_ Muy bien, casi lo estrangulé, por eso les salí al paso para evitar su objetivo.

_ ¿Lo hiciste apropósito?

_ Sí

_ Pero luego me regañaste y yo pensé que estabas enfadado, que no te caía bien.

_ No, por el contrario, yo estaba celoso y además quería hacer lo mismo que trataba de impedir.

_¿ Lo mismo?

_ Sí , quería yo robarte ese beso.

_ ¡Oh!

Levanté su rostro.

_ Alice Cullen, ¿quieres ser mi novia?

Nunca se me borrará la expresión de felicidad, mezclada con sorpresa, su rostro era todo un poema.

_¿Jasper, me pides ser tu novia?

_ Si, además me encantaría poder visitarte, acompañarte en todo momento. Estar allí en todo, contigo._ besé su frente_ creo que deberé pasar a hablar con tus padres, no quiero esperar a que cumplas tu mayoría de edad. Es mejor que todos sepan que estoy enamorado de ti pequeña.

_ Soy muy feliz.

_ Y yo._ incliné mi rostro, no podía apartarlo de su rostro._ quiero besarte, pequeña.

_ Y yo quiero que me beses, Jasper

No esperé más, suavemente mis labios tocaron los suyos, los sentí temblar. Ese beso era puro, casto, lo mismo que el amor que le profesaba. Al volver a mirarla sus labios se separaron para dejar escapar un suspiro.

_ Gracias.._ le escuche decir

_¿Por qué?_ la gratitud no me lo esperaba.

_ Eres el primero a quien beso.

Ella no era tan chiquilla como para no haber experimentado un beso.

_ ¿Nadie te ha besado?, ¿no lo han intentado?, espera si lo han intentado fui testigo de eso.

_ No he querido, es decir quería que seas tú, el primero que me besara.

Dios eso me conmovió hasta el alma, tomé su cabeza con mis manos, sosteniéndola y en esta ocasión mis labios se abrieron sobre su boca, en forma tentativa mordí el labio inferior, logrando una respuesta inmediata de su parte. Mi lengua se adentro en su cavidad, degusté con placer su interior, adoré la forma inexperta como me respondió. Adoré tenerla en mis brazos. Mi vida había encontrado un sentido, por fin me había dado cuenta que esa búsqueda que realizaba era mi otra mitad, era Alice.

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Gracias amigas por esperarme, es que mi hija estuvo de acontecimiento, y debía acompañarla

Les dejo este capi, con mucho amor.

Un beso Rochie Cullen.