Capitulo XIV Nunca terminamos de conocer a quienes amamos.
Bella POV
Llegué hasta la casa de Esme, mis pies estaban muy pesados, ¿será la conciencia lo que me inquieta?, ¿Habré hecho mal en dejarlos hablar solos?, temía lo que pudiese ocurrir.
Cuando iba alzar la mano para presionar el timbre está se abrió.
_ Bella, entra estaba pendiente de que llegarás, ¿te cruzaste con Jasper?, estuvo por aquí. Ese muchacho es muy buena persona, y no lo digo por que sea hermano de Rosalie.
Caminé detrás de ella que estaba subiendo las escaleras, hacia el cuarto en donde tenia un mini taller de costura, su pasatiempo especial.
_ Si considero a Jasper de la misma forma._ suspiré, espero que sigas pensado lo mismo, cuando te enteres de lo que pasa entre Alice y él, pero lo único que dije en vos alta fue_ Me encantaría que sean todos felices, ¿no piensas lo mismo?
_ Si _ llegó hasta una mesa y tomo una hermosa tela de color dorado_ ¿crees que ya está o debo agregarles algunos detalles para resaltar el tono?_ bajo esa y alzó otra de color verde petróleo. _ Y a este, ¿te gustan?
_ Oh, Esme están hermosas, hacen juego con los almohadones.
_ Verdad, conste que trate de variar la tela, pero logre el complemento exacto.
_ Quedaran muy bonitas en la sala, el salón será muy acogedor.
_ Eso es lo que quiero, además de terminar para mañana. _ dejó la tela sobre el mueble de costura y camino hacia la ventana_ quieres merendar, se que ya es tarde pero no comí nada y me muero de hambre.
_ Esta bien yo también no comí nada.
Salimos hacia la cocina, me acomodé en la pequeña isla aceptando la pequeña taza de café, Esme sabia que no me gustaba tanto el té.
Miré embelesada por la ventana, ¿Qué habría ocurrido?, pensamientos que volaban por mi cabeza. Suspiré
_ ¿Qué te preocupa, Bella?_ se había acomodado frente a mi._ Tienes una expresión de preocupación.
Sacudí la cabeza.
_ Nada, sólo estaba pensando en donde habrá ido Edward?
La sonrisa cómplice que esbozo ella, fue suficiente para desviar mi atención, yo había dado una respuesta para logra empujar su atención de mi y ella con una sonrisa, la misma de Edward cuando ocultaba algo, logró el mismo resultado en mi.
_ Esme, tú sabes algo._ acuse inclinándome hacia ella.
_ Ah_ murmuró _ si pero no sabrás nada de mi boca.
_ Huy..eres igual a Edward_ me volví a sentar derecha y levante la taza, pero sin apartar mis ojos de ella_ Ahora sé de donde Edward sacó su veta de intrigante, lo heredó de ti._ acusé nuevamente.
Como respuesta ella se encogió de hombros y volvió a sonreír.
_ Pero lo disfrutaras, créeme.
Cuando iba a contestar, escuchamos los pasos que presidieron a las personas que entraron en la cocina. Alice y Jasper.
Los miré atentamente, la expresión de Alice, era totalmente otra, sus ojos brillaban pero no por los rastros de lagrimas, volqué mis ojos a la cara de Jasper, él también estaba con una expresión de felicidad, pero al mirar a Esme, esta cambio levemente a incertidumbre.
_ Hola, Alice ¿te encontraste con Jasper? _ Se levantó_ ¿quieren tomar algo?
_ No_ Jasper se adelantó y caminó hasta ponerse cerca de la silla en donde Alice tomó asiento. Esme miró a Alice, y arqueo sus cejas. Era inusual el silencio de su hija.
_ ¿Y tú, no quieres nada?.
_ No, mami.
_ Bueno _ volvió a acomodarse en su lugar y tomó su taza_ se lo pierden esta sabroso.
_ Esme, quiero hablar contigo _ Jasper carraspeó, tomó la mano de Alice_ Quiero pedirte a ti y luego a Carlisle, que me permitan visitar a Alice como su novio.
Esme lo miró seria unos segundos y luego miró a su hija. A continuación suspiró.
_ Creo que ya era hora que alguno de ustedes se decidiera a afrontar sus sentimientos.
Sorprendida miré a mi suegra. Ella sin tapujos barrió con su mirada nuestras expresiones.
_ Mis queridos, por algo ya tengo algunos años. Y además conozco a mi hija. Y lo que no tenía seguro eran tus sentimientos. Pero rogaba de que correspondieras a los suyos, Jasper.
Vi como Jasper se acercó a Esme y la abrazó.
_ Gracias_ se separó y volvió junto a Alice situándose a su espalda en donde la abrazó._ Prometo cuidarla, y no lastimar jamás sus sentimientos, ni quebrar la confianza de ustedes.
_ Eso espero.
Alice saltó y se refugió en sus brazos.
_ Gracias mamá.
_ Mi pequeña, ahora pienso que volverás a ser mucho más feliz.
_ Si_ dando brincos llegó junto a Jasper y se colgó de su cuello, bajando la cabeza de él y dándole un sonoro beso en su boca.
No pude evitar reírme de su ímpetu.
_ Ahora queda papá_ ella habló desde el abrazo apretado que la sostenía pagada al cuerpo de Jasper._ Y Emmet, Edward.
Vi como Jasper daba vueltas los ojos.
¿Le temía a sus cuñados?
_ Si ahora faltan ellos._ levantó su mano y lo pasó por el pelo._ ¿Creo que no se a quien temo más su reacción, si a Emmet o a Edward?
_ ¿A Edward? _ Los miré confundíos, nunca había visto una reacción, agresiva en él._ ¿por qué lo dices?
_ Hum, veo que no conoces su lado arisco, por decirlo así.
_ El cuando se enoja_ Alice dio vuelta sus ojos, expresivamente.
_ Basta chicos_ Esme los regaño_ Edward es muy temperamental. Pero no exageren.
Eso lo sabia, pero nunca había explotado conmigo.
_ ¿A qué hora será la fiesta el viernes?_ Jasper cambio la conversación diplomáticamente.
_ Empezará alrededor de las ocho _ Alice reía feliz_ será grandiosa.
_ Bueno iré de nuevo a la casa a terminar de acomodar los libros, me imagino que falta todavía terminar por allí_ dije mirando a la nueva pareja, y por la cara de Alice no me equivocaba, esta me miró y con una sonrisa tímida dijo
_ No termine, Bella, lo siento.
_ No te preocupes, lo haré ahora._ me levanté y caminé hacia la puerta_ nos vemos.
_ Toma las llaves_ Alice se paró y vino hacia mi, con un impulso me abrazo y dijo muy bajito _ Gracias.
_ De nada, solo espero que seas feliz.
_ Lo seré. Créelo.
Salí rumbo a casa, tenía cosas por hacer todavía.
Cuando el último libro ocupó el estante, escuche la puerta de la calle abrirse, salí hacia la sala y vi a Edward, tirar las llaves sobre la mesita al lado de la puerta.
_ Hola amor_ caminé hacia él.
Sus ojos , me sonrieron primero para luego extenderse a sus labios.
_ ¿Cómo te fue hoy, pudiste terminar?_ el acortó la distancia, y abrazándome por la cintura me ciñó a su cuerpo.
_ Si, lo acabo de terminar. También fui junto a tu madre, me imagino que las cortinas estarán ya colocadas mañana._ mis dedos recorrieron el borde de su camisa color gris claro, mis dedos no se detuvieron en la textura de la tela, se perdieron en el vello que sobresalía por la abertura._ ya casi está todo, falta traer las ropas del departamento y prácticamente ya estamos aquí.
Miré sus ojos habían tomado un tinte mas oscuro.
_ Te extrañé, demasiado_ bajó su cabeza, encontrando mis labios bien dispuestos para recibirlo.
_ ¿Dónde fuiste?
_ Tuve, reunión con la compañía filmadora y debo viajar a Budapest, la semana que viene, una de las tomas se daño o salió mal _ se encogió de hombros_ Pero lo que si quedó en claro que viajaremos a Budapest.
_ ¿Quiénes?_ lo miré intrigada.
_ Nosotros, vos y yo._ su afirmación fue categórica.
_ No puedo_ lo miré apenada_ Edward, no puedo viajar debo entregar la semana que viene la traducción.
Su expresión se cambio, me miró ceñudo.
_ Yo quiero llevarte conmigo, Bella.
_ Edward, no puedo ir, justo ahora no puedo.
Me soltó y caminó hacia los ventanales. Su cuerpo estaba rígido.
Moría por dentro, quería acompañarlo. Tal vez si ponía más horas a la traducción, lo terminaría antes.
_ Déjame intentar terminar la traducción _ trate de hacer un trato, de apaciguar su humor.
Se dio vuelta y su expresión seguía siendo infranqueable.
_ Por favor, amor_ le dije acercándome a él, mis brazos envolvieron su cintura, pegue mi mejilla a su pecho y susurré bajito_ te amo, me encantaría viajar contigo. Pero sabes que esto surgió de imprevisto, digo tu viaje. Si lo hubiera sabido, no hubiese dejado poco tiempo a las traducciones y ya estaría terminado.
_ Esta bien, pero quiero viajar contigo._ sentí como levantó mi mentón y su boca esta vez devoró la mía, no hubo contemplaciones, el se impuso, dominó mis sentidos, haciéndome, gemir, ser consiente de como mis pechos se ponían duros, que mi centro, se preparaba para recibirlo. Esta necesidad imperiosa de él, encontraba eco en mi cuerpo.
Su boca abandonó la mía, bajo por mi cuello, encontrando el obstáculo de mi remera mangas largas, sus manos que hasta ahora estaban sujetando mis caderas , subieron a mi cintura metiéndose debajo de la prenda y acariciando mi espalda, al siguiente minuto sólo mi corpiño cubría mis pechos y estos eran nada para la invasión de su boca que a través del material ya humedecido daba pequeños mordiscos a mis pezones.
_ No quiero separarme más de ti_ su boca bajo a mi vientre, sus besos eran calientes, abrumadores. Llegando hasta la pretina de mis pantalones_ Odio los pantalones._ haciéndome girar caímos en el sofá quedando sobre él.
Reí de su comentario
_ Imagino por que lo dices._ con un movimiento de su brazo cambiamos de posición, ahora sentía todo su peso sobre mi.
_ Me impide tocarte rápido.
Reí con ganas por el comentario, pero al siguiente esa risa se murió en mis labios cuando de un tirón mis pantalones junto con mis bragas fueron a parar al los pies del sofá.
_ No es justo, yo estoy desvestida y tú tienes mucha ropa.
_ Solucionaremos eso ahora mismo.
Se paró al lado del sofá, y en movimientos fluidos cada prenda iba parando junto a mis pantalones.
_ Ya está solucionado_ totalmente desnudo se acostó lentamente sobre mi. Tiró mis piernas y las separó para acomodarse entre ellas._ Humm se siente delicioso, estas para comerte, señora Cullen.
Se sentía en verdad delicioso, acomodado allí, sentía su erección apoyada en mi pubis, y yo lista par recibirlo, con solo pensar en él, me sentía en las nubes, lista, toda mojada.
_ Eres hermosa, tu piel, cremosa_ al decirlo sus manos ahuecaron mis senos elevándolos hasta su boca, en donde su lengua rozó tiernamente las puntas erectas. _ me vuelve loco saber que eres mía, solo mía. Que nadie más te tendrá así como yo, que tu sólo me recibes así, tan apretadita, caliente, que la sensación que me rodea al estar dentro tuyo_ al decirlo se sumergió lentamente en mi cuerpo. Contuve el aliento cuando sentí mi centro amoldarse y estirarse para adaptarse a él. No pude evitar morder mis labios, las sensaciones eran de por si arrolladoras _ No lo hagas, me tienta ese gesto_ su boca cubrió la mía para besarme con una pasión desbordante, su lengua jugaba con la mía, se zambullía robando mi esencia, imitando el movimiento de sus caderas, marcando mi cuerpo y mi alma.
No hubo más ternura, sus envestidas estaban descontroladas, duras. Haciéndome rozar el cielo con las manos. Mis convulsiones placenteras dieron pies a las suyas. Caímos rendidos uno en brazos del otro.
Abrazándome me hizo girar quedando el de espaldas al sofá y yo sobre él.
Mi cabeza descanso sobre su pecho, todavía podía sentirlo dentro.
_ Si pudiéramos quedarnos así._ susurré .
_ ¿Quieres quedarte pegada a mi?
_ Si_ dije suavemente.
_ Bueno la naturaleza, sigue su curso_ al decirlo sentí que de a poco me fui separando_ ¿Hay toallas aquí?
_ Si, ya las tenemos en la casa.
_ Bueno, pues ahora inauguraremos otra parte de la casa, ya esta bautizado este sofá, es muy cómodo y recibirá muy asiduamente nuestra visita.
No pude evitar mirarlo y ponerme roja. Estaba claro a que se refería.
Me levanté y caminé rápidamente al baño, Edward no usaba condones y la sala estaba un poco alejada de los dormitorios.
Lo primero que hice fue meterme a la ducha, el agua caliente era agradable en la piel, ya estaba por cerrar el agua cuando detuvo mi mano y se metió bajo el chorro de agua.
_ ¿saldrás ya?_ su aliento en mi nuca me erizo la piel, tomó nuevamente el jabón y me lo pasó por los senos, bajando por mi vientre. _ Adoro verte en la ducha, me eleva la temperatura, me hace desear hacer cosas traviesas.
_ ¿Qué cosas traviesas?_ mi pulso se aceleró.
Su mano acariciaba mis caderas, para luego darme vuelta y apretarme a su pecho, su boca beso mis parpados. Su mano bajo por mis nalgas para perderse entre ellas: Esa caricia me hizo contener el aire.
_ Cada parte de tu cuerpo me pertenece, tarde o temprano lo intentaremos.
Su declaración, me hizo contener el aire. Lo amaba y le daría lo que me pidiera, no importaba mis temores.
Volvió a besarme y caminando hacia atrás me apoyó contra los azulejos, levantando una pierna mía, trabando a sus caderas, no hizo falta otra caricia, yo estaba preparada para él como siempre, mi vida era suya. Era íntegramente de él.
Nuestros jadeos invadieron el cuarto de baño, la nube de vapor nos envolvía como un manto de irrealidad.
Los embates y jadeos solo sellaban el amor que nos teníamos, esa manifestación física, era un parte de lo que llevábamos dentro.
Ese amor que lo considerábamos inquebrantable.
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Bueno amigas gracias por esperarme, estoy solo hasta el lunes en mi trabajo, y después vacaciones.
Tengo varios proyectos por realizar.
Desafiando al amor. ( que espero les guste, que tendrá una buena dosis de pasión y otras cosas)
Y la vendetta, que también estrenaré.
Con un beso me despido de ustedes… y espero sus comentarios.
