Capitulo XIX

Si me dicen que la tierra explotó, lo creo, pues mi mundo..ha quedado devastado..

Edward POV

Mi cabeza hacía un zumbido un poco raro, y para colmo una bandada de pájaros había anidado en el mismo lugar.

Volteé y la luz que se filtraba por la ventana bañaba hasta los pies de mi cama, aliándose con las molestias que ya padecía.

Un gruñido ya familiar salió de mis labios, comprendí que los sonidos que estaban por hacer explotar mi cerebro no eran más que el teléfono y la jaqueca que se habían asociado para hacer del principio de ese día una tortura.

Mis dedos se cerraron sobre el tubo al llevarlo a mi oreja.

_ Si, diga_ gruñí.

_ Edward Anthony Cullen, será mejor que me des una explicación inmediatamente a lo que está pasando.

La voz de mi madre, surtió como efecto de dos tazas de café combinadas con Tylenol.(analgésico), me senté en el borde de la cama.

Como en trance comprendí que me había dormido vestido, pues sólo los zapatos me había quitado.

_ ¿Mamá, ¿qué pasa?_ mi mano se perdió dentro de mi pelo, en un vano intento de poner un cierto orden._ ¿le sucedió algo a Bella?

_ ¿Me preguntas eso? _ la voz enojada de mi madre, me puso más confundido. No entendía que pasaba, la ultima vez que me habló de esa manera fue cuando Emmet y yo rompimos las muñecas de Alice en una de nuestras famosas riñas por marcar territorio._ tengo a Bella encerrada en tu dormitorio, con un ataque de llanto, y me preguntas, ¿que le pasa?

_ ¿Bella, está llorando?_ mi corazón se crispó con esa noticia._ Mamá, no sé que pasa, pero pásame con ella. Y no entiendo que es lo que me quieres decir, no he hablado todavía con ella, y no creo que sea por eso.

_ Edward_ suspiró mi madre_ ¿qué hiciste anoche, hijo?

_ ¿Yo?._ fruncí las cejas_ mamá anoche salimos con Patrick para festejar la firma del nuevo contrato, luego de cenar fuimos a bailar y estuve de regreso aquí antes de que sea muy tarde.

_ Espera_ dijo mamá.

Escuché como a lo lejos golpeaba la puerta. Me imaginé que era de mi dormitorio. Luego el sonido de su voz, me paralizó el corazón.

_ Bella, abre soy Esme

No escuché nada aparte de la voz de mi madre.

_ Bella, llamó Edward.

Quería estar allí, para ver con mis propios ojos que era lo que pasaba.

_ Maldición_ dije_ Mamá dile que quiero hablar con ella._ mi voz tenia un dejo de desesperación.

_ Quiere hablar contigo_ escuché que repetía, imaginándome hacia una puerta cerrada.

La voz de mi madre trataba de sonar persuasiva.

Estaba a miles de kilómetros, no podía llegar de inmediato.

Me levanté y caminé, pero no pude alejarme tanto, el cable del teléfono no me dejaba mucho margen de espacio.

Escuché nuevamente la voz de Bella opacada, me imaginé por esa maldita puerta cerrada.

_ Pues yo no deseo hablar con él.

Dios, la voz de ella, se percibía claramente con llanto.

_ Bella no seas inmadura, solo hablando podrás dejar en claro esto.

_ Esme, lo sé, pero ahora no quiero

_ Hija, por favor no hagas nada imprudente.

Dios, ¿Qué quiso decir mi madre?, ¿qué haría, Bella?

_ Edward, no hay caso.

_ Mamá, no entiendo, ¿qué es lo que pasó?

_ Edward, ¿tienes internet a mano?

_ ¿Internet?, No. ¿Qué debo buscar?

_ Lo que hiciste anoche.

_ Ya te he dicho que no he hecho nada.

_ Pues eso no es lo que parece y lo que vi.

_ Maldición, dime ya lo que es.

_ Edward, no me maldigas, todavía soy tu madre.

_ Lo siento, estoy preocupado, impaciente.

_ Sales en una foto besándote con una mujer. Eso fue lo que ella vio.

_ ¿Besándome con una mujer? _ negué con la cabeza_ imposible, no puede ser.

_ Era rubia, y tu estabas muy a gusto.

Me senté en la cama. Recordé los labios de Lacey, la asistente del director….

_ Mamá, estábamos bailando…yo no la besé, ella me tomó..

_ Edward, yo no necesito explicaciones, Bella sí.

_ Mamá, te juro no he hecho nada de que avergonzarme, ni que pudiera poner en peligro mi matrimonio.

_ Edward, no sé que hacer

_ Mamá yo no puedo estar allí hasta el lunes, el vuelo para allí sale mañana.

_ Trata de hablar con ella.

_ Tú también mamá, dile que no he hecho nada.

_ Lo intentaré; cuídate hijo.

Al cortarse la comunicación, volví a marcar a recepción.

_ Administración.

_ Habla el Señor Cullen, de la habitación 1532. Quisiera que me consiguiese un vuelo para Londres de inmediato.

_ Muy Bien, señor Cullen.

Me di vuelta y fui al baño a ducharme, después recogí mi ropa tirando de cualquier forma dentro de mi bolso de viaje.

Un golpe en la puerta me sacó de mis negras cavilaciones.

_ ¿Quién?

Al abrir vi a Patrick parado en el marco de la puerta.

_ Ey..¿qué haces?

_ Debo volver a Inglaterra.

_ ¿Qué pasó?

_ Bella tiene inconvenientes_ fui bastante ambiguo.

_ Espero que esté bien..

_ Si, no te preocupes, pero necesito volver.

_ Ya …...terminaré las negociaciones y te alcanzaré.

_ Confío en ti.

Conseguí un vuelo que me dejaría en Londres para las primeras horas de la madrugada del domingo.

Pero mi ansiedad me hizo ir hacia el aeropuerto antes de que el avión entrara en su itinerario de vuelo.

Llegué con mis anteojos negros, mi quepí,(gorra de beisbolista) y mi bolso al hombro. Trataba de pasar desapercibido. Hoy más que nunca necesitaba el anonimato.

Suspirando me senté en uno de los sillones de la sala de espera.

Dios, ¿siempre era yo el causante de todos los conflictos?

¿Cuando Bella, aprendería a confiar en mi?

Sumergí mi cabeza en mis manos. Cerré los ojos y traté de buscar una solución.

Lo primero era lograr que hablase conmigo. Si, eso deberá ser el primer paso. Después…

_ ¿Edward?_ la voz de alguien me sacó de mis pensamientos. Levanté lentamente la cabeza y miré a la dueña de la voz.

Largué un suspiro cuando reconocí a ¿Lacey?

_ Hola_ saludé.

_ ¿Me puedo sentar junto a usted?.

_ Ok, si _ saqué mi bolsa que ocupaba el asiento libre a mi lado._ ¿Cómo me encontró?

_ El señor Webberly, comentó que su esposa se sintió mal y que por eso estaba viajando, lo demás fue fácil, llamé para saber que vuelo partía hacia Londres.

Miré hacia el frente.

_ ¿Por qué, has venido?

_ Siento lo de anoche, no quiero que piense mal de mi_ sus palabras me hicieron mirarla. Ella tenia los ojos enfocados en sus manos que temblaban visiblemente_ pero en verdad, siempre quise conocerlo y…

_ Escúchame Lacey_ no quería ofenderla, pero no estaba de humor para sus disculpas, a causa de ella mi matrimonio estaba teniendo un serio inconveniente._ ya lo he dado por concluido.

_ Gracias_ dijo y se levantó_ por inercia me puse de pie y en ese momento ella me abrazó_ eres en verdad una persona muy especial, de gran corazón. Tú esposa se ha ganado contigo un gran premio.

Diciendo esto se dio vuelta y se fue.

Largando el aire me hundí de nuevo en la silla y mi bolso volví a poner en el lugar que se había quedado vacio.

Lo único que esperaba era que pudiera solucionar, mi problema con Bella.

Deseaba con todo el alma que Bella pensase igual que Lacey.

Bella POV

Después de haber intentado por varias horas que abriera la puerta, la familia se dio por vencida y se fueron. Eso lo asumí por el silencio que siguió a su partida.

Salí fuera de la habitación y llegué hasta la cocina, prendí las luces. Torpemente entré.

Dentro de la heladera encontré jugo, frutas, leche y algo de comida preparada.

Con las muletas maniobré y me senté en la silla con un vaso de leche que fue mi última decisión en mi búsqueda de algo que comer..

Estaba desecha, no podía todavía asimilar las fotos.

¿Edward, tuvo un desliz? ¿Él que a cada paso decía que me amaba?

Miré el reloj arriba del marco de la ventana., Las dos y quince , la oscuridad afuera invitaba a que los pensamientos dieran tumbos para quebrar la pared de la cordura.

¿Me amaba?, ¿Lo amaba?

Pues yo si lo amaba, pero me estaba dando cuenta que no era lo suficiente fuerte para aguantar una vida de celos. Eso me estaba matando, poco a poco, prueba de ello era la reacción que tuve.

Recosté mi cabeza en un brazo apoyado en la mesa y mi mirada se perdía en la otra mano que sostenía el vaso de leche. Que lo movía sin prestar en verdad atención, sólo unos tragos le había dado.

_ ¿Por qué no confías en mi, Bella?_ giré a mirar hacia el quicio de la puerta. Y un Edward demacrado con restos de una barba de día y medio en el rostro, estaba recostado en el marco de la puerta._ ¿Cuántas veces te he demostrado que te amo?

Sentí como mis labios empezaron a temblar. El dolor vino a recordar esas malditas fotos.

_ Vi cómo la besabas.

_ No Bella, viste cómo ella me besaba.

_ No puedo con esto_ golpee la mesa y el vaso derramó su contenido. Me retiré de golpe del liquido que se escurría por la superficie lisa y casi caí de la silla, pero él me sostuvo._ No me toques_ le grité retirando sus brazos.

Pero no me hizo caso, me levantó y me abrazó metiendo su cabeza en mi pelo.

_ Te amo, te amo.

_ Por favor…no puedo, déjame pensar.

_ No..Bella, no quiero que te metas ideas locas en la cabeza. Tienes que escucharme.

_ No quiero hablar.

_ Si, debemos aclarar esto.

_ Por favor..

_ Bella, mírame_ se retiró y levantó mi rostro_ Yo no te engañé, esas fotos fueron el resultado de una noche de celebración, mezclado con el sueño de una fan que vio su deseo realizado al encontrarse con un personaje del cine._ retiré mi cara y miré hacía otro lado.

_ Edward.

_ Te amo.

Vi cómo Edward inclinó su cabeza para tratar de besarme.

Y lo esquivé.

_ No hagas eso._ volvió a intentar besarme.

_ Edward.._ al decirlo aprovechó y capturó mis labios.

Un estremecimiento me recorrió, lo había extrañado. No pude evitarlo, cedí, para que voy a negar. Era el amor de mi vida. No podía concebir no tenerlo junto a mí..

Cómo me sostenía contra su cuerpo, pude percibir el momento en que su pasión afloró a un nivel físicamente innegable.

_ Bella, ¿no sé que haría sin ti?

Después en un movimiento fluido me levantó en sus brazos y me llevó hacia las escaleras, de reojo vi su bolso tirado cerca de la puerta de entrada.

Al estar alejada de sus besos volví a tomar conciencia de la realidad.

¿Qué clase de mujer era? ¿Había caído en la categoría de las mujeres que perdonan todo por no perder a su pareja?

Llegamos al dormitorio. Edward me bajó suavemente a la cama y subió a mi lado para abrazarme.

Me acunó a su pecho y yo aproveché para apoyar mi cabeza en su tórax.

Su brazo acariciaba mi espalda y pelo.

Nos quedamos en silencio.

Yo no había decidido nada.

_ Dime Bella, ¿que piensas?¿confías en mi?

No conteste nada.

_ ¿No piensas hablarme?

Apreté mis parpados, procurando evitar el derrame de mis lágrimas.

_ Tú eres mi vida, el aire que respiro, sin ti no soy nada.

Cada palabra era una prolongación del vaivén de sus manos que no habían dejado de acariciar mi pelo.

_ Háblame, dime que piensas._ un suspiro profundo fue el punto final de sus palabras.

Yo solamente me dije que necesitaba sentirme segura. Nada más. Egoísta de mi…

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Besos..a aquellas que están aquí siempre conmigo alentándome..

Dejen sus comentarios. Me gustaría leerlos..

Y ya sé que esta Bella se está portando muy mal con el pobre de Edward..pero..veremos que pasa.

¿Alguien se ofrece a consolar a ese bombón…?

Yo siiiiiiiii

Rochie C.