Epilogo
Era un día lluvioso y nublado, el frio viento azotaba los perfectos rizos de Jesse. El pensó siempre que todo tenía su razón, pero… ¿Cuál era la razón de esto? El quería todavía estar con Rachel, quería tener una familia propia, y esta iba a ser su oportunidad, sus padres nunca estuvieron para él, el no quería que sus hijos vivieran sin su madre, Rachel tenía demasiado por delante, ser estrella de Broadway… con ella hubieran sido la mejor familia de Broadway nunca antes, pero ese sueño, ese sentimiento, se le escapo por los dedos.
Era el funeral de Rachel, todos estaban ahí, María, Kurt, Finn, sus padres, Shelby, que llego desde Nueva York con la pequeña niña rubia a un lado de ella, Quinn, Puck… todos estaban ahí. Jesse estaba con el bebé, mientras que Finn estaba con la niña. Jesse, con una mano sostenía una sombrilla negra y con el otro brazo cargaba al pequeño niño cubierto de mantas.
El cuerpo de Rachel bajó por la tierra hasta llegar al topé del agujero. Todos con lágrimas en sus ojos, arrojaron una rosa roja por cada persona. Jesse fue el último en arrojar la rosa, cuando fue su turno, simplemente no podía hacerlo, era tan duro para él, se quedo ahí por 5 minutos mientras el silencio inundaba el funeral, cuando estaba a punto de arrojar la rosa, empezó a llorar más de lo que ya estaba llorando. Finn se le acerco y le dio unas palmadas amistosas en la espalda
-Vamos, sé que es difícil para ti, pero este fue tu destino, su destino- dijo mirando el ataúd en el gran agujero en el suelo cubierto por rosas
-Este fue el destino de ellos- dijo Finn mirando a los bebes. Jesse finalmente arrojo la rosa. El señor empezó a poner tierra en el agujero para llenarlo. Cuando el agujero llego a la normalidad, todos se retiraron. Jesse se quedo todavía un tiempo ahí.
-Te amo Rach- dijo mirando fijamente la parte de tierra en la que habían sepultado a Rachel
-Vamos- Dijo María suavemente abrazando a su hermanastro
6 años después
Ya habían sido 6 años, 6 años desde que Celine y Freddie habían nacido, 6 años desde que volvió a California. 6 años desde que perdió al amor de su vida. Rachel.
Jesse, volvió a California el día en que Rachel murió, le encargo a María y a los padres de Rachel que cuidaran de ellos, que el regresaría en 6 meses para llevárselos. Cuando regreso por ellos, María decidió ir con él para apoyarlo, dejando su vida en Ohio atrás. Finn tuvo novias, pero ninguna seria, seguía siendo soltero. Puck y Quinn se quedaron platicando, después de algunos días de que Rachel murió, con Shelby y Beth en su apartamento, Shelby les ofreció que podían visitarla cuando quisieran, y en una de esas visitas, la chispa entre ellos volvió a nacer. María al llegar a California conoció a Alberto. Ella termino su último año de preparatoria en California y consiguió también una beca en UCLA, Jesse, María y Alberto eran como los Ron, Harry y Hermione, eran inseparables, María vivía con ellos en su pequeño departamento, atreves de los años, María y Alberto salieron un par de veces, pero luego se convirtió en una relación seria. Por otro lado Kurt visitó unas cuantas veces a Jesse, junto a Finn. María y Alberto terminaron siendo los padrinos de Celine y Freddie respectivamente, Mientras Finn era padrino de Celine junto con María, Alberto lo era también con María. Cuando María termino la universidad, Jesse ya tenía un trabajo. Abrió un estudio de baile, María quería quedarse con Jesse, pero él insistió en que él podía solo con ambos niños. María y Alberto se mudaron a Washington, donde la madre de Alberto estaba en ese tiempo.
-Tío Kurt!- dijo Celine al ver a su tío en el patio de la casa de Jesse
-Hola! Feliz cumpleaños princesa!- abrazo Kurt a Celine –Freddie!- exclamo al ver a Freddie
-¡No! ¡Bájame!- grito Freddie cuando Kurt lo elevo en sus brazos. Al bajarlo al piso le sacudió su rizado cabello
-Ah venido Finn contigo?- pregunto Jesse
-Respóndelo por ti mismo- dijo Kurt con una sonrisa al ver que Finn, Quinn, Puck, Shelby y Beth llegaban a la pequeña fiesta que Jesse había organizado por el cumpleaños de los niños
-Tío Jesse!- grito la pequeña niña rubia llamada Beth corriendo hacia el
-Beth!- al recibir a Beth en un abrazo la levanto para poderla cargar
-Finn, es bueno verte otra vez- se podía sentir la tensión en el aire
-Am, si… y como han estado?- pregunto un poco incomodo
-Sin quejas- pero cuando su pequeña hija corrió a la entrada Jesse bajo a Beth de sus brazos para vigilar a Celine
-Madrina!- dijo Celine al ver a María en la entrada
-Miren quien llego, la futura reina de Broadway!- dijo María agachándose a la altura de Celine y con su dedo índice le toco la punta de la nariz
-Hola hermanita- dijo Jesse mirando desde lo alto a María
-Hola- rio mientras abrazaba a Jesse –Te traje algo-. Dijo buscando una pequeña cajita de regalo en sus bolsillos –espera…- dijo aun buscando
-Te refieres a esta?- dijo Jesse con la pequeña cajita en su mano
-¿Cómo diablos…? Ah, el abrazo- dijo mientras Jesse sonreía aun mas –Nunca se te va a quitar esa costumbre ¿Verdad?- dijo un poco molesta pero sonriendo, Jesse se acerco a su oído para susurrarle algo
-Nunca!- susurro riendo mientras se retiraba.
Cuando camino hacia la salida para ver lo que había en la cajita, vio que alguien se acercaba, un chico de aproximadamente su edad, alto, delgado pero musculoso, bronceado… E inmediatamente supo quién era.
-¿Alberto?- dijo sorprendido al ver a su mejor amigo ahí, en su entrada –Pensé que regresabas a Washington- dijo un sorprendido
-Y dejar a mi mejor amigo en un día lleno de emociones solo? Y dejar que mi "sobrino" y ahijado sin un regalo el día de su cumpleaños? Dejar que María viaje sola a la casa de su hermanastro?- dijo en tono de burla
-Jajá, me alegro de que hayan venido-
-María ya te dio el regalo?- pregunto Alberto mientras Jesse solo sacaba la pequeña caja dorada de su bolsillo sacudiéndola en lo alto
-Ábrela- dijo María dulcemente llegando por atrás de Alberto abrazándolo
Jesse abrió la cajita dorada, y encontró un collar, eran dos dijes de plata en forma de moneda, uno de ellos decía "Jesse St. James", y al reverso de eso un pequeño corazón dorado. En el otro dije decía "Hello" con otro corazón solo que esta vez era plateado y muy pequeño
-Pero como sabían que mi primer dueto con Rach fue Hello?- pregunto intrigado
-Nosotros no lo compramos- dijeron ambos enamorados todavía abrazados
-Entonces…- pregunto extrañado
-Rachel- dijo María
-Hace un mes María y Yo nos mudamos a un pequeño departamento en el centro de Washington, cuando estábamos acomodando las cosas, en la caja de Rachel, la que tu insististe en que se la quedara, la abrió y encontró el collar- dijo sonriendo
Muchos recuerdos pasaron por la mente de Jesse, desde que se conocieron, cuando la protegió de los huevos que había lanzado Vocal Adrenaline a ellos, cuando dijo que estaba embarazada y la pequeña pelea que tuvieron, cuando la beso saliendo del baño, todo se le vino a la mente.
Una lágrima salió de los ojos de Jesse mirando fijamente el collar
-Gracias- dijo con lágrimas en sus ojos
Jesse se quedo mirando a su familia, posiblemente la gran mayoría de ellos no eran su familia biológica, pero, ¡A quien le importa! Esa era la familia de Jesse, y a todos les tenía un gran afecto. Todos se querían entre sí, esa era la familia de Jesse, el seguía extrañando a Rachel, pero tenía que seguir, tal vez no consiguiéndose otra novia ya que Rachel fue el único amor de su vida además de sus dos hijos, pero si siguiendo con su vida. Con su familia. Comenzando una nueva vida.
