Sorpresas…

Rebobinando el Capítulo Anterior…

Si. Hoy por la mañana antes de iniciar las clases, en la distancia, sentí ese mismo destello en el ambiente, y me di cuenta que era la energía espiritual de un Shinigami. Y esa energía me pareció conocida… A la de Rukia-San…

Eh…

Lo que estás escuchando.

¿Hablas en serio Ishida?

Pues como te dije antes, esperaba tener pruebas concretas para hablarte de ello, pero esa energía que he sentido cerca de ti aunado a la presencia del reiatsu de Kuchiki-San me han hecho decírtelo.

Uhm… ¿No será que te confundiste? Mira que Rukia hace mucho que no viene a Karakura, ¿por qué habría de hacerlo en estos momentos…? Además, dices que esa energía que sentías en mi resulta que hoy la reconoces… ¡¿Pretendes decirme que Rukia probablemente ha estado junto a mí?

¡No te alteres, Kurosaki…! No sé, pero estos acontecimientos me tienen contrariado…

… ¿Cómo crees que me siento yo en estos momentos?

En fin… Mejor olvida lo que dije. Quizá tengas razón y me confundí. Tal vez no era la energía espiritual de ella, tal vez SOLO parecida.

Ajap… -Contestó con el ceño fruncido. - Bueno, me voy, que Chad me está esperando…

No creo lo que dice Ishida, pero… Y si ella… No, eso no puede ser, ella está lejos y punto. Aunque, si tan solo tuviera mis poderes yo, yo… Podría saber si ella… Está, está… Aq…

Ichigo… ¿Pasa algo?

¡Chad! - Se sorprendió y al cabo de unos segundos alcanzó a decir: - Ishida… Ishida me estaba diciendo que tuviera cuidado. Se enteró que tuve un incidente en la mañana al detener a un ladrón… Bueno, yo solo ayudé a alguien y ya… No veo cual sea el problema.

Uhm… Pero en parte tiene razón, Ichigo. Recuerda que este es nuestro último año de clases.

Bien, bien. Para la próxima vez tendré cuidado… Y ya vámonos a comprar las cuerdas para la guitarra. Se nos hará más tarde.

Uhm… Vamos.

Casa Kurosaki 6:30 p.m.

Buenas tardes familia.

Buenas tardes, Ichi-Nii. - Respondió Yuzu.

¿Ya está lista la cena? Traigo mucha hambre.

Ya está preparada, pero tendrás que servirte tu mismo, estoy terminando una tarea. Recuerda que mañana me voy con Karin al paseo escolar y no regresamos sino hasta el domingo por la tarde.

Es cierto, lo había olvidado… ¿Y Karin?

Está en el dormitorio, preparando su mochila para mañana.

Oh… Bien, me serviré y cenaré en mi cuarto. Yo también tengo tareas que hacer.

Muy bien. Pero si se te ofrece algo más, sabes que puedes llamarme.

Ichigo subió a su cuarto a cambiarse a algo más cómodo. Fue a su armario y sacó una camisa blanca, de todas las que tenía era la única que le parecía fresca, dado el calor que tenía. Y de entre toda esa ropa, salió volando un papel… Era un dibujo…

¿Qué es esto? - Y observó detenidamente el papel arrugado. - Esto es… La cosa más horrenda que he visto desde hace tiempo… - Y esbozó una sonrisa al ver que el dibujo era un Chappy, hecho hábilmente por las manos de Rukia…

Ya había olvidado el asunto que Ishida le contó por la tarde y ese dibujo no hizo más que recordarle a la persona que más extrañaba: Rukia. Y justo estaba sonriendo cuando el estómago le gruñó y lo volvió a la realidad: Debía cenar…

Bajó las escaleras y fue directo a la cocina. Se sirvió lo que Yuzu había preparado, unos okonomiyakis y onigiris (cuanto carbohidrato, ¿no?), se sirvió un vaso con jugo de naranja y volvió a su dormitorio.

Aprovechó no solamente de cenar, sino también para adelantar una tarea, que afortunadamente era corta y fácil. Y cómo a las 8:45 de la noche, bajó a dejar el plato, vaso y cubiertos que había usado. Lavando el vaso en el fregadero estaba, cuando escuchó unos ruidos provenientes de la sala. Era Karin su hermana.

Karin… ¿Qué está haciendo?, ¿acaso piensa salir a estas horas? - Y luego vió que su hermana salía silenciosamente de la casa, no sin antes volver a ver a todos lados, para cerciorarse de que NADIE la veía. - Esto es raro. Sabe que si el viejo la ve a estas horas en la calle, la regañará. Prefiere ser atropellada por una manada de elefantes a estar escuchando un sermón de 4 horas sobre los peligros que presenta la calle para una niña sola… ¿Sola? - Su lado lógico pensó y decidió seguirla. - Será mejor que la vigile…

Y dejando lo que estaba haciendo, salió detrás de ella.

Lo intrigaba el hecho no solo de ver a su hermana salir a estas horas, sino que estaba transitando por calles desoladas y deteniéndose a ver a todos lados, como si estuviera escondiéndose de algo o alguien. En esas reflexiones estaba cuando vió que Karin se detuvo frente a un local que le pareció conocido y entró. Era la Tienda Urahara.

¿Qué?, ¿Karin entrando en ese lugar?, ¿qué se proponer hacer ahí?

Kurosaki-Dono, pase por favor. El jefe la está esperando. - Decía un sujeto corpulento, era Tessai-San.

Y la chica entró rápidamente.

Esto… No lo entiendo… Acaso ella…

¡Buenas noches! - Dijo una voz a sus espaldas.

¿Qué? - Fue lo único que pudo balbucir Ichigo.

¿Qué haces por aquí amigo? - volvió a sonar la voz, era un hombre.

Pues yo… - Y cuando volvió a sus espaldas, se dio cuenta que era el mismo sujeto al que había ayudado por la mañana. - Nada, pasaba por aquí… - Era obvio que era una mentira, pero el sujeto continuó hablándole.

Pero mira qué pequeño es el mundo, no pensé en volver a encontrarte. Menos por estos rumbos.

Bueno, veras es que yo…

¿Acaso estabas siguiendo a esa niña?

Yo…

Ella es muy pequeña para ti. Si es que la andas esp…

¡No digas tonterías! - Lo interrumpió Ichigo. - Es mi hermana menor y la seguí porque me pareció imprudente dejarla sola, sabiendo que ya es tarde.

Oh… Perdona. No sabía.

Para la próxima no hables sin antes saber los hechos.

Si, tienes razón. Nuevamente, perdón. Te invito a comer ramen como una disculpa.

No es necesario. Ya cené en mi casa.

Está bien, está bien. Pero mi oferta sigue en pie. Recuérdalo.

Lo que tú digas…

Bueno, me voy amigo. Solo déjame decirte una última cosa. Cuida mucho a tu hermana pequeña.

Eh…

Ya he pasado por aquí en otras ocasiones y he visto que ella entra a ese local. No sé que viene a comprar, pues una vez entré a preguntar por ramen de tiburón y no habían muchas cosas que adquirir, cosas para un comprador normal.

¿De verdad la has visto antes aquí?

Si. Solo que hoy ya sé que es tu hermana. En fin, cuídala. Adiós amigo. - Y emprendió la marcha.

Nuevos descubrimientos se hacían presentes en la vida de Ichigo. Pero estas sorpresas no le agradaban: ¿Qué hacía Karin ahí?, se preguntó, ¿tendrá relación alguna con lo que dijo hoy, Ishida? No entendiendo la situación, se quedó esperando a su hermana. Al cabo de 20 minutos salió y él fue detrás de ella. Al llegar a la casa, esperó que Karin entrara. Por las ventanas de la clínica de su padre, trepó hasta llegar a su cuarto. Al llegar se sentó en la cama, luego se acostó. Y pensó que con lo acaecido ese día, no podría dormir.

Rukia… - Pensó. - ¿Qué harías tú en mi lugar?

Minutos de silencio…

Rukia… ¿Qué dirías para animarme? Aunque te sientas débil y derrotado, yo sé que eres fuerte… ¡Confío en ti, Ichigo! - De seguro, eso dirías… - Recordó con una sonrisa en la cara.