Ambientes Distintos…

Corazón, corazón... Me da vergüenza de mi mismo…

La tarde fue pasando y por fin su familia llegó a casa. Ichigo estaba en su cuarto, recordando su reencuentro con Rukia al tiempo que escuchaba Song for en su MP3… Y probablemente no se habría dado cuanta del retorno de sus parientes, si su padre no hubiera gritado para todo el mundo: ¡WELCOME TO KARAKURA!

¿Papá?

¡ICHIGOOO!

¿Qué?

Hijo… ¡Ayúdame a entrar el equipaje de tus hermanas…! - Exclamó al ver que el susodicho no bajaba pronto.

¡Ya voy viejo!

Ya era tiempo que vinieras…

Lo siento, pero no me dí cuenta cuando llegaron. - y para sorpresa de Isshin, Ichigo parecía de buen humor a pesar de los gritos.

¿Pasa algo hijo?

No, ¿por?

Me parece que estás DEMASIADO feliz.

¿Eso crees?

Si. Tienes una expresión tan alegre que me da miedo… ¿Acaso hiciste algo interesante?

Nada fuera de lo normal…

¿En verdad?

Ya deja de fastidiarme viejo. Mejor indícame donde están las mochilas.

Están en el taxi.

¿Y mis hermanas?

Tuvieron que quedarse un rato más en la escuela. Vendrán en media hora.

Oh…

¿En verdad estás bien, Ichigo?

¡Por supuesto! Mejor que nunca.

Está bien…

Y ambos hombres entraron a la casa.

Casa Kurosaki 4:30 p.m.

Ya llegamos familia. - Dijo Yuzu al cruzar la puerta.

Buenas tardes. - Dijo Karin.

Bienvenidas a casa. - Contestó Ichigo sentado en el sofá.

¿Ichigo? - Preguntaron al mismo tiempo sus hermanas menores.

Me alegro que hayan venido con bien.

Ichi-Nii… ¿Te pasa algo? - Otra vez hablaron al mismo tiempo.

Nada en absoluto.

¿En serio? Me parece que estás feliz. Demasiado, creo yo.

¿Tú también lo crees así? - Intervino el padre de los tres chicos.

¡Viejo! - Exclamó Karin y continuó. - ¿Quieres decir que…?

Yo también le dije lo mismo. Me parece que está más feliz de lo habitual.

¡Ya párenle con eso! ¿Acaso debe de haber un motivo para que esté así?

Nadie habló en esos instantes, hasta que Yuzu dirigiéndose al refrigerador por agua, exclamó…

¡Hermano!, ¿has preparado comida?

Yo…

Aquí hay evidencias que has cocinado puesto que falta comida… ¿No te alcanzó lo que te dejé ayer?

Pues veras… Este… Tuve mucho más hambre de lo habitual… - Dijo no muy seguro.

Pues parece que hubieras comido por dos… ¿Preparaste tempura?

Esto… Si…

Nos hubieras dejado un poco, eres malo…

La próxima vez será…

Oh, cielos…. Si supiera quién cocinó, se daría cuenta que tiene una digna rival… Pensaba el Pelinaranja al saber que gracias a ella tuvo un gran fin de semana. Luego solo acertó a decirle quedamente: Gracias, Yuzu.

Karin e Isshin ya no quisieron seguir hablando con Ichigo. Sabían que nada le sacarían si lo cuestionaban, aunque solo fueran preguntas inocentes. Mientras tanto, el joven terminó de acomodar las mochilas en el cuarto de sus hermanas y sin más por hacer, se retiró a su dormitorio.

Nuevas preguntas surgían en la mente de Ichigo, ¿acaso era tan NOTORIA su felicidad?, ¿en verdad estaba MUY feliz, tanto como para contagiar a Karakura o al mismo Japón?, ¿aun conservas ese efecto en mí, Rukia?, ¿realmente eres LA ÚNICA que me hace feliz? La tarde pasó y le dio bienvenida a la noche. La luna estaba preciosa y el calor había disminuido… La familia Kurosaki se reunió para cenar y la conversación entre sus miembros se centraba en el viaje de Yuzu y Karin... Realmente esa noche era muy extraña pero gratificante…

Treceavo Escuadrón de la Sociedad de Almas 8:00 p.m.

Hay un sentimiento que no puedo describir… Oye tú arriba de las estrellas... Este corazón es tuyo, es todo como el mundo es…

Buenas noches, Capitán Ukitake.

Bienvenida, Kuchiki-San.

Lamento mi tardanza, pero…

No te preocupes, entiendo el porqué de ello… ¿Realmente lo extrañas, verdad?, ¿no resististe la oportunidad de verlo, cierto?

Esto… - Mejillas sonrojadas. - No es solo eso... La verdad es que me preocupa lo que pueda pasarle. Después de haberle conocido sé que le debo mucho. Y tal vez no solo yo, toda la Sociedad de Almas quizá… Además fue una casualidad encontrarlo…

Lo comprendo y sé que tienes razón. Esta vez seremos más cautelosos con cualquier situación extraña, por muy mínima que parezca.

Con respecto a eso, aquí está mi informe. Y como le adelanté en nuestra llamada, no encontré algo extraño en el ambiente. Salvo por unos Hollows que ví por ahí, Karakura me pareció muy tranquila. Demasiado diría yo.

Si es así, ¿podrías decirme qué fue lo que te pasó el viernes? Y es que hasta aquí se sintió un derroche de tu poder espiritual ese día por la mañana… ¿Pasó algo?

Fue algo sin importancia. Ichigo detuvo a un ladrón y pensé que podría hacerle daño… Me sobresalté un poco y por ello mi reiatsu aumentó. Siento que está desprotegido, ya que hoy no tiene poder espiritual…

¿Solo fue eso?

Así es, Capitán.

Está bien. - Y el hombre de cabellos blancos sonrió. - Puedes retirarte. Mañana te informo sobre esta situación.

Muy bien. Que pase buenas noches.

Buenas noches, Kuchiki-San.

La Shinigami salió del cuartel y fue a su casa, la Mansión Kuchiki. Aun estaba sonrojada, realmente el Capitán Ukitake la había sorprendido, no solo por sus preguntas, sino porque le estaba mostrando una verdad que ella estaba renuente a revelar, ¿en verdad estoy FELIZ?, ¿acaso es DEMASIADO notoria mi alegría?, ¿realmente eso PROVOCAS en mi, Ichigo?

¡Si ambos pudieran escucharse! Ya no habría ninguna duda en su mente y corazón. Realmente ambos se extrañaban el uno al otro. Sin embargo; hoy las cosas son distintas. Y por lo que ha pasado en estos días, se puede deducir que los papeles han cambiado. Hoy es Ichigo quien debe ser protegido, pero ¿por qué?

Le Debo la Vida. El Es Mi Sueño... El Es Mi Amigo Insustituible, Por Quien Habría De Morir Felizmente… No Apartaré La Mirada, No Me Rendiré, Te Estoy Esperando...