Muy bien amigos y amigas de este foro, espero que esta serie de relatos sea de su agrado. Aun no sé cuantos capítulos salgan de esta historia pero haré mi mayor esfuerzo por subirlos tan pronto como mi imaginación, la U, mi empresa, etc., etc., me permita crearlos.

Agradezco a mi amiga Ritsuka Rukia por ayudarme, ya que ella es quien me explicó el proceso de este foro. También doy gracias a los que ya dejaron sus reviews.

Solo unas cuantas notas aclaratorias. Las palabras que van en cursiva muestran énfasis en la acción, mientras las que van en cursiva y negrita denotan aún más importancia en esa palabra. Y las frases que también se muestran en ese formato, muestran pensamientos que refuerzan los sentimientos de nuestra pareja. La mayoría de esas frases las retomo de canciones japonesas que sirven al anime de Bleach, pero también a otras series. Otras las que sacado por mi cuenta de otros libros (recuérdense que me FASCINA leer), otras son de mi autoría.

Y sin más bla, bla, bla los dejo con otro capítulo. Que lo disfruten.

Post-Data: Kubo Tite nos hace sufrir con el reencuentro. Pero aquí está Kuchiki9474 para complacer ese deseo.

"Bürichi, IchiRuki... Que más da..."

Ichigo Recargado

Otra semana estaba por empezar y nuestro amigo Pelinaranja se preparaba para ir al instituto. La visita de Rukia aun lo tenía FELIZ, sin embargo, era probable que esa alegría desapareciera este lunes. Nuevas cosas estaban por venir, y no eran precisamente de color rosa. Aunque para fortuna de Ichigo, faltaba un poco para darse cuenta de ello.

Instituto de Karakura 7:30 a.m.

¡Buenos días, I-CHI-GO!

Buenos días Keigo.

¿Ichigo?

¿Sí?

¡Buenos días, I-CHI-GO!

Buenos días, Keigo.

Eh… ¿Estás bien?

Si.

Oh… Está bien…

Buenos días Keigo, Ichigo. - Se coló otra voz.

Buenos días, Mizuiro. - Respondió Fresa-Kun.

Oh, parece que estás de buen humor, Ichigo. - Le contestó y continuó: - Bien, parece que este será un buen día.

Bueno, vamos al salón. - Dijo Keigo, quien se sentía excluido. Y colocándose a la par de Mizuiro le susurró: - Creo que Ichigo tiene algo.

¿Tú lo crees?

¡Por supuesto!

Keigo, no hables a mis espaldas que te estoy oyendo.

Iban los chicos caminando cuando otra persona se les unió, era Tatsuki.

¡Ichigo!

Hola Tatsuki.

¿Me trajiste Tekken? El próximo saldrá la otra semana y si no me lo devuelves, me enojaré contigo. Ah… Hola, por cierto.

Aquí está, míralo. No seas tan gruñona. - Y al sacar el manga, se encontró con algo de su pasado, su insignia de Shinigami Sustituto.

¿Qué pasa?, ¿lo olvidaste?

Ten y ya deja de molestarme… - Y pensó: ¿Qué?, ¿aún ando esto? No pensé que anduviera en mi bolso…

¡Ichigo!

¿Eh?

¿Qué te pasa? Te quedaste en blanco…

Nada… Estoy bien.

Todo mundo se fue juntando en el salón y las clases dieron inicio. El ver la insignia de Shinigami Sustituto lo descolocó pero el recuerdo de la visita que tuvo el fin de semana lo reanimó bastante. Sin embargo, parecía que le hacía falta esa antigua misión.

¡Ishida! ¿Dónde vas? - Preguntó la maestra.

¡Voy a la enfermería! - Contestó aquel.

Después de la baja de Ichigo, el encargado de exterminar Hollows era el Quincy. Afortunadamente después de lo de Aizen, nadie le recriminaría a Ishida lo que estaba haciendo.

La jornada matutina transcurrió tranquilamente y a la hora de la clase de deportes…

¡Kurosaki!

Si, si… Ya voy….

¡Apúrate! - Era el profesor de Educación Física quien le gritaba.

Aquí estoy ya, que se le ofrece…

Esta tarde solamente haremos ejercicios de calentamiento, así que no es necesario que hoy funjas como mi Asistente…

Y entonces, ¿qué haré hoy?

Quiero que sirvas de guía a un visitante que tenemos en la escuela. Es un muchacho que quiere inscribir a su hermana pequeña el próximo curso y quiere conocer las instalaciones.

Está bien, Sensei…

¡Hola amigo! - Dijo una voz.

¿Eres tú? - Preguntó Ichigo.

¿Ya se conocían? - Inquirió el profesor.

Algo así, Sensei. - Respondió el hombre. Era el chico al que Ichigo había ayudado, el del maletín robado.

Ichigo se sorprendió y es que, ya eran demasiadas las ocasiones en que se habían encontrado. Esto es muy raro, pensó Fresa-Kun, y es que siempre que lo veía sentía una sensación difícil de catalogar. Además, con lo que le había contado de su hermana Karin, las cosas no pintaban para ser buenas.

Vamos Kurosaki. Muéstrale cómo es nuestro Instituto.

Si, si… Ya voy, Sensei.

¿Pasa algo amigo? - Dijo el sujeto.

No. Nada. Sígueme.

Como puedes ver, estas son nuestras canchas. Al otro lado están las aulas y…

¿Estás tenso? No te preocupes, amigo. No soy ningún delincuente juvenil.

¿Acaso me ves preocupado?

La verdad, un poco.

¡Tonterías!

Si tú lo dices… Por cierto, ya que estudias aquí, es porque vives aquí, ¿cierto?

¡Genial! ¡Qué gran descubrimiento!

Perdona si mis palabras suenan tontas. Pero bueno, mi pregunta es esta ¿tienes mucho de vivir en Karakura?

Toda mi vida.

Bien, entonces tú podrías ayudarme. - Y al decirlo sacó su billetera del pantalón, luego extrajo un papel. Era una fotografía.

¿Qué haces? - Preguntó Ichigo.

¿Conoces a este sujeto?

Tú…

¿Lo conoces?

¡Por supuesto! ¡Él es mi padre!

¿En serio? Pues no se parecen mucho…

¡Eso no me importa! ¿Por qué tienes una fotografía de mi viejo?

¿En verdad quieres saberlo?

¡Claro que sí! Se trata de MI familia, así que me interesa TODO.

Bien, lo estoy buscando porque necesitamos algo.

¡¿Cómo?

Mis amigos y yo sabemos lo qué es él, y necesitamos su ayuda.

¡¿Qué?

Sí, me refiero a su "otro" trabajo…

Si, ese sujeto lo había logrado. Al final de esa tarde, la felicidad de Ichigo se había ido al demonio…

Hay un movimiento que retiña… Pon tu cabeza en el mundo real… Debes de ser fuerte…. Duro, duro, duro...