Confidencias

Karakura 7:30 a.m. / Cuarto de Ichigo

Un Pelinaranja acostado en la cama, ha pasado SIN dormir toda la noche. Es hora incluso de que ya esté levantado para ir al instituto y, ninguna reacción hay en él, hasta que…

-¡BUENOS DÍAS ICHIGO!

-Buenos días, papá. - Contestó él mientras permanecía acostado, viendo hacia la ventana.

-ICHIGO…

-Bueno días.

-¿Ichigo?

-Hola…

-¿Pasa algo?, ¿estás bien?, ¿estás enfermo? - Y es que esa actitud pacífica en su hijo no era normal.

-…

-¿Pasa algo hijo?, ¿te castigaron en el instituto?

-… - Y el chico seguía sin responder.

-¡Ichigo!

-¿Cuántas personas "normales" pueden ver fantasmas? - Soltó así sin más.

-¡¿Eh?

-¿Quiénes tienen la habilidad de ver fantasmas?

-¿Hablas en serio?

-¿Lo sabes o no?

-Yo… Bueno hijo, es que tu pregunta me sorprende un poco. ¿Por qué me cuestionas?

-Sigo esperando tus respuestas. - El chico realmente deseaba conocer la verdad que parecía develarse en estos momentos de su vida.

-¿A qué se debe este interrogatorio?, ¿acaso puedes ver otra vez espír…?

-¿Quieres responderme de una buena vez, viejo? Si no, iré a buscar las respuestas por mí cuenta.

-Está bien, está bien. Responderé lo que yo sé y he pensado durante todo este tiempo. Escúchame atentamente Ichigo. - Y el padre de Karin y Yuzu se puso serio.

-Muy bien.

-Existen dos maneras seguras de ver fantasmas y tener poder espiritual. Una es siendo descendiente directo de un Shinigami y un humano. Tu madre y yo constituimos un buen ejemplo de ello.

-Aja…

-La otra es absorber los poderes de un Shinigami, o que éste te los transfiera. Sin embargo, hay un gran riesgo, el de morir cuando el Shinigami te ceda sus poderes.

-Cómo Rukia y yo en un principio.

-Sin embargo, hay otros seres vivos que a mi juicio, podrían tener esa habilidad. Y es que, generalmente, solo uno de entre 50,000 humanos puede ver Shinigamis. La Sociedad de Almas reveló esa información hace tiempo, pero nunca le dió importancia debido a que nunca se ha visto que exista peligro por parte de los humanos hacia los mismos humanos o Shinigamis. Pero si existe otra razón, incluso para mí es todavía desconocida.

-¿Lo dices en serio?

-Solamente te digo lo que yo conozco.

-¿Realmente no hay otra forma de ver fantasmas y obtener poderes espirituales?

-No lo sé y tampoco quiero saberlo.

-¿Por qué?

-Porque no todos los humanos son iguales a ti, hijo. Así como hay gente buena, hay gente mala y corruptible. ¿Qué crees que pasaría si la mayoría de los humanos tuviera poderes? Algunos harían el bien, probablemente. Pero otros tal vez lo usen para su propio beneficio, uno no muy blanco. Tú peleaste en el pasado por salvar a Karakura de la destrucción de Aizen. Y sinceramente eso hizo que me enorgulleciera aún más de ti.

-Yo…

-Pero, como te lo vuelvo a decir, si existe otra forma de obtener esas habilidades, no la sé y no deseo saberla. No quiero ver más destrucción ni sangre inocente derramada.

-Pero, ¿y si existieran otros humanos con esas cualidades, qué harías?

-Haría lo correcto, avisar a la Sociedad de Almas para que se encarguen de "purificar" a esos humanos. Y, si fuera necesario, hacerlo por mis propios medios.

-¿Hablas en serio?

-¿Qué fue lo que te dije cuando fuimos detrás de Aizen?

-Que teníamos que ir a proteger Karakura.

-Ahí tienes mi respuesta.

-Papá, yo…

-¿Qué más quieres preguntarme?

-¿Crees que yo algún día pueda recuperar mis poderes?

-No lo sé. Al parecer, después de tu último entrenamiento eso pasaría y no habría vuelta atrás. Ningún rastro de energía según sé.

-¿Seguro?

-Sí. Supongo. Pero, ¿por qué me preguntas eso?

-…

-Es más, ¿por qué me haces todas esas preguntas? Acaso tú…

-Nada papá. Solo tenía curiosidad.

-¿De verdad?

-Sí.

-O no será que… ¿Extrañas a mi querida y amada tercera hija?

-Un poco… - Y el chico desvió la mirada. Hacía rato que se había sentado en la cama para ver a su padre mientras conversaban.

-Eso es buena señal.

-¿De qué?

-De que realmente te gustan las mujeres. Lástima que te das cuenta hasta hoy, que ya no tienes a la mujer que quieres….

-Bien. Conversación terminada. Ahora lárgate. - Ichigo se molestó.

-¿Y esa actitud, hijito? - Uhm…. Volvía a ser el Isshin de siempre.

-Nada.

-¿Y piensas quedarte ahí en la cama? Ya se te está haciendo tard…

-No iré a la escuela. No tengo ánimos…

-¿Por?

-Me siento algo decaído. Creo que es el tiempo que paso ocupado con el Sensei de Educación Física.

-¿Seguro?

-¡Que sí! - El chico se estaba molestando.

-Yo creo, más bien, que estás decaído por falta de otras actividades.

-¿Cuáles?

-La actividad sex…

CRASH

Y el patriarca de la familia salió volando por la ventana. Afortunadamente se agarró del marco de la ventana y su hijo fue tan amable que la cerró para que éste terminara de caer.

Pero para -mala- fortuna de Ichigo, había una piscina inflable en la que el padre cayó, amortiguando el golpe.

Ichigo mientras, se levantó de la cama. Fue a asegurar la puerta para que nadie lo molestara. Y volviendo a acomodarse en su colchón, se durmió. Por un momento logró encontrar un poco de paz. Si bien no era una repuesta completa, la explicación que le dio su padre lo dejó medianamente tranquilo.

A todo esto, una Asamblea General Extraordinaria estaba preparándose en la Sociedad de Almas. Una nueva batalla, al parecer, estaba por iniciarse.