Summary: -¿Podría decirme donde encontrar una cafetería?- El joven tenía la mirada lejana, no parecía entender lo que le decía ¿Era retardado? ¿Extranjero?. ¡Quien diria que un bolso podría cambiar mi vida!
Nada es mío, y blah blah blah ¿Es esto totalmente necesario?
Metí otra cucharada de cereal con leche en mi boca mientras centraba la vista en la televisión, estaban pasando un comercial.
"Tengo la solución a sus problemas internos, esos problemas que ni un doctor especializado puede solucionar" dijo el sujeto con el sueter azul ¿Por que siempre tenían un sueter? Podría hacer un calor infernal, pero los vendedores televisivos no se sacaban el jodido sueter "¿Nunca se sintió solo?"
"Si" respondí atropelladamente, haciendo saltar copos de maíz de mi boca.
"¿Nunca sintió que necesitaba inspiración?" preguntó en un tono misterioso.
"Parecería que esta leyendo mi mente.." dije prestando más atención al comercial.
"¿Quiere una manera de ser feliz fácilmente?" Volvio a preguntar.
"¡Si! ¿Digame que hago señor del sueter?" pregunté mirando la televisión desesperadamente.
"Usted puede tener esas y muchas respuestas más..."
"¡¿Cómo! ¡Digame como!"Grité deseperada.
"Sólo adquieriendo mi libro, recuerde el libro del Doctor Emerson, lo ayudará a..."
"¡Oh por dios! dinero quieren siempre dinero, dinero, la jodida sociedad que hace que todos quieran consumir cosas como estas" dije mientras embutía otra chucharada de cereal en mi boca.
"Pero si llaman dentro de los próximos ocho minutos también recibiran, totalmente gratis..."
"No gracias" Tomé el control y cambie rápidamente de canal, odiaba los libros de autoayuda, detestaba a los psicólogos, nada de lo que dijeran podía ayudarte.
Ahora aparecía el comercial de un programa de radio, al parecer una tal "Madame Alicia", la mujercita hablaba sobre vibraciones, las posiciones de los planetas y ¡Diaj! ¿Que sucedía con la televisión de estos días?
Había pasado una semana desde el "pequeño incidente con Pinky" asi decidí llamarlo, la verdad es que de pequeño no tuvo nada, excepto el mesero Gruñon.
Pinky, digo Edward me ayudo a levantarme del piso y les explicó amablemente al policía y al hombrecito que era lo que había sucedido. Lamentablemente cuando el policia llegó de nuevo a la cafetería la mujerbomba se había ido.
Edward pagó, contra mis reproches, el café que habia tomado junto con una gran propina al mesero por las molestias, me pareció ver una sonrisa en la cara del duendecito, me pareció.
Ya había terminado de desempacar todo lo que tenía, que no era mucho, lo unico que tenía que hacer era conseguir un trabajo ya que el dinero que tenía de reserva no era mucho y por mas que quisiera no saldría un arbol de billetes si sembraba una moneda en la tierra...No lo intenten, aprendí de la peor forma.
Podría conseguir trabajo de mesera en algún lugar, quizás era demasiado alta para eso.
Jé, jé.
Termine de comer mi cereal y lavé el recipiente junto con la cuchara. Hoy era un buen día para empezar a buscar trabajo...pero no en mi pijama de Star Wars.
Me puse rápidamente una remera larga con un sueter rojo, si ahora yo era la chica del sueter, y unos jeans Tome mi abrigo y me puse las botas junto con una bufanda que habia tejido yo misma, tenia bastantes agujeros, pero ¡Vamos era mi primer intento! y creo que le daba un look bastante "interesante", aparte de que era mi única bufanda.
Entre al ascensor y baje los diez pisos del edificio, salude al conserje que se llamaba John, Oh si, mi padre dijo siempre que hay que hacerse amigos de los conserjes. Atravesé la puerta de vidrio y me encaminé hacia afuera las sintiendo como el frío calaba mis huesos.
Bien mundo, preparáte para perder ¡Isabella Swan va a triunfar!
...
"Lo lamento mucho señorita, pero es muy joven para lo que estamos buscando. Gracias por venir igualmente, de verdad lo siento mucho.." dijo suavemente el hombre que estaba sentado frente mío.
"No, esta bien entiendo necesita alguien con más experiencia y edad, lo entiendo" dije luchando contra las lágrimas" Muchas gracias de todos modos."Estreché la mano del hombre y sali de la oficina.
No sabía que encontrar trabajo fuera tan dificil.
Es decir no estaba pidiendo un trabajo como profesora en Yale, solo era una maldita heladería, tenía 22 años, bien quizas necesitara tener más experiencia, ¡Pero hasta un niño de seis años puede servir helado! Quizas se lo comería antes de entregárselo al cliente, pero de todos modos.
Esta era la entrevista número 10, creo que pase por la mayoría de las tiendas de la ciudad ah-ora estaba en el Centro Comercial y aquí no había muchos carteles de búsqueda de personal.
Suspiré, eran las seis de la tarde y necesitaba comer algo, ya estaba empezando a marearme mi unico alimento habían sido los cereales y un soda hace unas horas.
Me sente dentro de un centro de comidas del lugar y pedi una hamburguesa con queso y patatas. Deboré literalmente la comida, tenía tanta hambre que no tenía ni tiempo de respirar, lo que por consecuencia hizo que me ahogara, empezé a toser y una chica pequeña se acercó a mi y me palmeó la espalda lo que me permitió poder tragar la comida.
"Hola, soy Alice Cullen" dijo la pequeña, debería tener mi edad pero era tan pequeñita, diminuta, se me hacía conocida, yo la había visto en algún lado. Ese nombre me sonaba de algún lado...
"Hola Alice, soy Bella muchas gracias por salvarme la vida" dije secandome las lágrimas de los ojos "¿Quieres sentarte?" Yo conocía a esta chica, ¿Pero de donde? recién llegaba a la ciudad hace una semana, no habia podido hablar con nadie. Sus ropas eran algo extrañas parecía una especie de hippie rebelde o algo así... ¡Un momento!
"¿¡¿Madame Alicia!" pregunté. Un sonrisa cruzó el diminuto rostro de la joven, lo tome como un sí.
"Si, soy yo pero dime Alice ese es solo un nombre artistico" un celular empezó a sonar con la música de Bob Dylan, "Blowin' in the wind" Muuuuuuy hippie."Un momento debe ser mi hermano" Y extrajó un pequeño aparato de un bolso color borgoña. Un conocido y próblematico bolso color borgoña.
¡Otro momento!, no podría ser...¿o si?
"Alice ¿Donde te habías metido? Me dejaste esperandote en la seccion de cremas para el cuerpo ¿sabes lo desagradable que es que te esten preguntando si necesitas lubricante? ¿y por que viniste a comer sin mí? Eres una maldita ego..." me di la vuelta y ahi estaba, Pinky..digo Edward con una expresión de sorpresa igual a la mía, con su celular en la mano.
"Edward, ven sientate con nosotras" dijo Alice, apartando una silla para él.
"Hola Bella" dijo saliendo de su estupefacción y acercándose a la mesa" ¿Como estás?" preguntó sentándose en la silla enfrentada a la mía
"Ohh.. hola Edward, bien yo estoy bien ¿Asi que ella es tu hermana, la del bolso robado?" pregunté mirando a Alice.
"Ah, si ella.." comenzó Edward pero Alice la corto con grito que hizo que en un radio de dos metros todos se dieran vuelta a observarnos, por supuesto me sonroje.
"Asi que eres ¡Esa Bella!" y acercó a abrazarme "es mucho mas hermosa de lo que dijiste Edward" él miro hacia a abajo mientras sus mejillas adquirian un color rosa pálido." ¡Tu eres la que pensaba que mi hermano era un ladrón y luego escapó de la policía! ya tienen una historia que contarle a sus hijos" dijo mirando a Edward y a mi alternativamente.
Mi rostro en este momento estaba mas rojo que el Ketsup con el que estaba aderezando las patatas.
Al parecer la rareza era cosa de sangre para los hermanos Cullen, ¿Sus padres serían payasos diabolicos que bailaban mambo?
Edward tosió y desvio cambió la conversación, lo que levanto mi ánimo.
"Y Bella ¿Qué hacias en el centro comercial?" preguntó.
Reseten lo anterior, el cambio de conversación destruyó mi ánimo.
Tome una larga y profunda respiración lo que hizo que mis nervios se calmaran y pudiera explicarses lo que sucedía sin largarme a llorar como una idiota.
"Me mude esta semana a la ciudad, estoy tratando de buscar un trabajo, intente como mesera pero soy muy torpe para el puesto y posiblemente termine debiendo más de lo que paguen, y al parecer no tengo experiencia...ni siquiera para servir helados" murmuré la última parte.
"¡Oh Bella no tienes que preocuparte por eso!"dijo una imperactiva Alice ¿Qué no tenía que preocuparme por vivir en la calle? ¿Eso fue lo que quiso decir?" No no me malentiendas" dijo viendo mi rostro"lo que quiero decir es que mi hermano acaba de despedir a su secretaria, digamos que la mujer era una inútil..." termino.
Edward estuvo de acuerdo con su hermana.
"Si, la verdad que no era lo más eficiente posible, la verdad" agregó en tono despreocupado " Podrías trabajar conmigo, no es nada díficil tan solo tienes que recibir a los clientes y anotar sus datos...aparte si alguien intenta robar algo estoy seguro de que lo dentendrás" rió, no pude más que devolverle la sonrisa.
No sabía que decir, es decir , ni siquiera sabía a que se dedicaba quizas tenía que ser la secretaría de un asesino a suedo que mataba gente a cuchillazos, la verdad es que necesitaba averiguar más antes de aceptar. Más tratándose de un hombre.
"La verdad es que me gustaría saber a que te dedicas Edward" dije educadamente.
"Oh, claro. Soy psicólogo tengo mi propio consultorio aunque a veces voy a tratar a los presos a la cárcel, pero no es algo que haga diariamente." termino con una sonrisa.
Hice todo mi esfuerzo por no reir , ¿Una hermana imperactiva que tiene un programa de radio de adivinación y él con un problema de bipolaridad y una sospechosa similitud a Pinky? ¿Este hombre era psicólogo?
"Oh" dije como sonando interesada" bien, la verdad es que tengo que pensarlo." al momento que dije eso las sonrisas de los dos decayeron y se me rompió el corazón, pero tenía que conocer para quien iba a trabajar no iba a aceptar fácilmente ¿Cuchillazos recuerdan?
"Oh Bella" gritó Alice acercandóse a mi"ahora mismo íbamos a la oficina, ¿Te gustaría conocerla? Oh pero después de comprar ese bolso que vi antes, también necesito una lámpara de pie para la sala de espera..."continuó mumurando para si misma.
"¿Entonces Bella, te gustaría venir a la oficina y reconsiderar la oferta? Puedo llevarte"preguntó sonriendo, Juro que trate, lo juro pero su sonrisa era algo que no permitía que la sangre de mi cuerpo subiera a mi cerebro por consiguiente, me hiciera pensar estúpideces o decir sí a cualquier cosa que el dijera o...creerle que no era un ladrón de carteras.
"eh..."bajé mi vista asi podría poner mis pensamientos en orden" sí puedo acompañarlos, pero no puedo ir ahora mismo, mejor denme la dirección y nos encontramos allí en unas horas ¿Qué les parece?" Alice salió de su murmuramiento sobre compras y me sonrió. Edward en cambio parecía un poco decepcionado...nuevamente.
"Bien" dijo mientras sacaba una libreta y una lapicera de su elegante chaqueta y anotaba la dirección junto con las instrucciones dado mi poco conocimiento de las calles en esta ciudad."Nos vemos en ¿Una hora te parece bien?" preguntó.
"¿Que tal una hora y media?" contra-pregunté con una sonrisa que el correpondió, que linda sonrisa que tenía. Pinky y sus jodidos dientes blancos.
"Bien Edward, eso nos dará tiempo a conseguir las cosas que quiero comprar, bien Bella fue un gusto conocerte" dijo mientras me abrazaba, los hermanos Cullen eran raros pero los querías con solo hablar con ellos por poco tiempo." Vamos Edward" dijo mientras se perdía entre la multitud de gente gritando algo como "¡Si lo sabía Madame Alicia nunca fallá!".
"Bien, Bella fue un gusto poder hablarte sin que intentaras noquearme"rió "Adiós"dijo mientras tomaba mi mano y la sacudía" Un momento" advirtió" ¿Pagaste la comida o ahora es la parte donde vienen un mesero y un policia y tratas de huir?"
Uhi, se creía muy gracioso.
Me levante de la silla y tome mis cosas mientras sonreía.
"Te estare vigilando para controlar que no robes nada" dije sonriendo mientras me daba la vuelta "Hasta luego Pinky."
Mientras me alejaba entre la gente pude escuchar un "¡¿Pinky!, y luego una risa atronadora.
...
Ajusté mas mi bufanda artesanal a mi cuello mientras otra brisa de aire consegelado asotaba mi rostro.
Oh, dulce tortura.
No era estúpida, claro que no lo era sabía que en este momento podría estar viajando en el acogedor y calientito auto de Edward, o también podría estar en una interveción para que me robaran el hígado y lo vendieran. Si, era desconfiada pero piensen ¿Desde cuando lo conosco al hombre? No sé absolutamente nada sobre él, es decir, sí ya le había puesto un sobrenombre y me había ayudado pero aun así.
Oh dios en este momento sentía que había perdido definitivamente todos los dedos de las manos, ¿Cuando se me ocurrió comprar un abrigo sin bolsillos?
Bien, quizás era algo estúpida.
Saque mi celular de la cartera, había pasado una hora desde el encuentro con Pinky y la duende adivina. Podría levantarme y empezar a caminar al edificio...todavía tenía media hora si me perdía.
Me levanté de la banca donde me había sentado para poder pasar el tiempo, no había nadie en el parque en ese momento. Claro que no, seguramente estaban en el calor de sus hogares, Malditos suertudos. Empezé a caminar 'vamos Bella tu puedes', no tiene que ser tan dificil, no puede ser díficil.
Recorrí las calles hasta llegar a un impresionante edificio, osea esto parecía más un edificio de una companía de autos muy costosa, no un consultorio de psicología. Pero la dirección concordaba con la que estaba anotada en la inscripción plateada. Bien, Bella entra vamos tan solo toca el jodido timbre.
Uno, dos...tres.
Antes de que pusiera mi mano en el pequeño botoncito plateado una pequeña figura salto sobre mi.
"Oh Bella" gritó en mi oido, necesitaría conseguir otro tímpano" sabría que vendrias. Ven acompañame mi hermano esta arriba, esta terminando de colocar una lámpara que compramos en el centro comercial."
Mientras la seguía pude notar que su aspecto estaba cambiado, ahora no parecía una chica sacada de un video de "The Beatles" si no que tenía un elegante vestido que hacía juego con el bolso color borgoña. ¿¡Cuando tuvo tiempo de cambiarse! ¡Yo estaba en jeans y con una bufanda con agujeros! No podía ir de esta forma a mi entrevista de trabajo, bien en realidad no era una entrevista pero igualmente.
Subimos por un ascensor que se encontraba con dos pasajeros más ,un hombre y una mujer, no hace falta decir que sus ropas hacían que me sintiera como si fuera una mendiga sino que la expresión que tenían en sus rostros era tan arrogante que me hacía querer subir miles de escaleras con tal de no entrar en ese espacio reducido con ellos.
"Hola Irina, Hola Laurent" saludó Alice, pude notar el desagrado que tenía por estas personas, su expresión había cambiado totalmente.
"Hola Alice" dijo la mujer en tono arrogante mirándonos" Veo que tu hermano y Rosalie siguen ayudando a dementes de las calles, no me malentiendas me parece muy caritativo de su parte, pero podría ser peligroso." dijo mirandome despectivamente, mientras el chico a su lado reía disimuladamente.
¿Esa perra acababa de llamarme indigente loca?
No pude arrarcarle cada uno de las extenciones de su horrible cabello rubio por que la puerta del asensor se abrió y el joven la tomó de la mano y salieron hacia afuera.
"¡Que mujer idiota!" gritó Alice mientras la puerta del ascensor se cerraba" la verdad Bella es que hay mucha gente así que trabaja en el edificio, la verdad es que nose como pueden ser psiquiatras, ella era Irina y él hombre moreno era su pareja Laurent, los dos son una molestía en el trasero, pero mi hermano no puede darse el lujo de despedirlos, trabajan aqui hace mucho, y los padres de Irina son muy amigos de los nuestros." dijo mientras la puerta se abría y me indicaba que la siguiera.
La habitacion era enorme e igual de lujosa que todo el edificio, estaba pintada de un color durazno y había un gran ventanal que permitía ver todo el paisaje que la ciudad ofrecía, ¿Tan rápido había anochecido?
Encontre a Edward junto a una gran lámpara de pie, con la cual parecía tener problemas de conectar o sobre donde ponerla. Un momento, el también se había cambiado ahora tenía puesto un pantalón negro junto con una chaqueta del mismo color que le quedaban... respira Bella.
"Hermanito, mira a quien tenemos aquí" dijo Alice mientras daba saltitos.
Edward dejo de trabajar en lo que fuera que estuviera haciendo con la lámpara y vino a saludarme con una sonrisa en el , exhalar.
"Bella, que bien que has venido, la verdad es que tenía mis dudas."dijo tomando mi mano y dándole un suave apretón.
"Oh, nunca falto a mi palabra" dije levantando la barbilla" por cierto, el edificio es hermoso." dije ¿El edificio es hermoso? ¡No se te ocurre otra cosa de que hablar! ¿Las inversiones en la bolsa quizás?
Edward no parecío notar que estaba empezando a decir estúpideces sino que me guio a unos de los sillones mientras Alice se excusaba diciendo que necesitaba hacer una cosa, espero que valla a asesinar a la rubia de las extenciones.
"Bien Chica café" ah ya se había puesto gracioso "el trabajo es muy simple lo único que tienes que hacer es esperar a los pacientes en esta sala de recepción y anotar sus datos. No voy a mentirte la mayoría de mis pacientes tienen problemas graves, no son empresarios ricos que tienen problemas con su infancia ¿entiendes?" dijo en un tono más serio.
"Si, pero lo que no entiendo es ¿Que tipo de problemas podrían darme?¿Algunos son agresivos o..?"pregunté más desconfiada.
"¡No!, es decir si pasara algo inmediatamente me llamas a mí o a seguridad, siempre estamos preparados para situaciones como estas" dijo tranquilizádome" Bien,voy a mostrarte la instalaciones si te parece." dijo con una sonrisa ¿Que pasta dental utilizaría?
Mientras me mostraba su oficina pude ver la cantidad de cuadros de artistas reconocidos que tenía en el cuarto, eran réplicas...o eso esperaba.
"La creación de Adán" susurré mientras veía la pintura.
"¿Te gusta Miguel Angél? Conoces de arte." preguntó Edward mientras me observaba. Já, le estas preguntando eso a una artista amigo.
"Oh, claro que sí. Yo también hago mis propias pinturas, vendí algunas, me dieron una buena cantidad por cada una" dije sin pensar, ¿Por que le contaba esto a Pinky?
"Sería grandioso ver una obra tuya alguna vez" dijo indirectamente, mientras me pedía que lo siguiera por la otra oficina."Esta es la oficina de Rosalie, ella es mi cuñada no te preocupes no tienes que atender a sus pacientes también ella se organiza de una manera que nunca tiene a gente esperando fuera, al parecer solo yo tengo problemas de organización." rió.
"¿Ella también es psicóloga como tú?" pregunté timidamente, no quería entrometerme en asuntos que no eran mi problema.
"No, es decir es psicóloga , ella solo se especializa en niños. Yo en cambio sólo en adultos, tambien me encargo de que la gente que necesita psquiatría medicada lleve un buen tratamiento."
"Ah"dije aunque no hubiera entendido una sola palabra de lo que me había dicho. En quince minutos terminó de enseñarme todo el piso y me explico que él junto con su padre eran los dueños de esta institución y que tenía una gran cantidad de doctores especializados con ellos mientras me contaba esto yo era lo suficiente genial como para contestar "ah" u "oh" el hombre debe pensar que debería atenderme a mí también.
"Muy bien terminamos" dijo mientras nos sentábamos en la sala de espera" ¿Ya reconsideraste tu oferta, chica café?" preguntó.
Sinceramente no veía el problema de trabajar con Pinky, quizás era un asesino serial pero por el momento parecía una persona bastante decente, amaba y aceptaba a su hermana tal cual era lo cual era algo para sumarle a puntos a favor.
"Sí, pero antes de aceptar el trabajo" sus ojos se iluminaron cuando dije eso" necesito saber el salario y los horarios, y otra cosa por supuesto ¿Qué sucedido con la secretaría anterior?" al terminar la pregunta su rostro se torno a un rojo intenso.
Me dijo que los horarios serían de diez a cuatro de la tarde, y que luego debería volver a las ocho para odernar los papeles del día, pero solo una hora. Cuando me dijo el salario casi caigo de mi silla, en mi vida me habían ofrecido tanto dinero junto, pero no respondio la pregunta sobre la anterior secretaria.
"Edward" dije mirándolo reprobatoriamente" no has respondido mi pregunta ¿Que sucedió con la secretaría anterior?"
Carraspeó y su rostro volvio a enrojecer mientras respondía.
"Ella, hum.. bien ella no era muy... eficiente si, eso puede decirse" dijo mientras veía mi sonrisa "trate de darle una oportunidad, pero creo que no estaba aquí por el trabajo en sí, trataba de seducirme en todos lados ¡Me acorralaba! incluso en frente de los pacientes" yo trataba con todas mis fuerzas de no reir " soporte eso, por que la verdad que no quería tener que tomarme la molestia de encontrar otra secretaría, pero la gota que colmo el vaso fue hace aproximadamente dos semanas cuando Rosalie entró a mi oficina en busca de unos papeles, yo había ido a almozar, y se encontró a Lauren..." suspiró "en lencería arriba de mi escritorio."
En este momento me revolcaba de risa e6n el piso ante la mirada apenada de Edward.
"No me digas que ella..."reí" oh por dios, ¿Que sucedió luego?" pregunté interezada.
"Rosalie la corrió del escritorio y la despidió, lo que me saco un gran peso de los hombros, hacerlo yo mismo hubiera sido un suicidio, luego cuando llegue dos horas más tarde me encontré sin escritorio y sin secretaría, pero con una furiosa Rosalie." dijo ahora riéndose.
"¿Por que sin escritorio?" pregunté
"Rosalie dijo que no entraría a mi oficina si ese escritorio seguía estando allí, asi que decidió venderlo, supongo que la imágen mental que le daba no era muy...grata" dijo riendose fuertemente.
"¡Hola de vuelta!" gritó Alice corriendo desde el ascensor "¿y Bella, has aceptado el trabajo?" preguntó curiosamente.
"Si definitivamente he aceptado" respondí, secandome las lágrimas de risa.
Trabajar con Pinky quizás fuera más interezante de lo que creí.
N/a: ¡Si tú tienes muchas ganas de aplaudir! ¡Si tú tienes muchas ganas de dejar un review! ¡Si tú tienes muchas ganas de matar a la autora por ser tan estúpida! Si tú tienes la razón y no hay opo... ¡Hola, hola, hola! ¿Como están preciosas criaturas salidas de objectos voladores no identificados? Espero que bien, por que yo estoy horrible. Reprobando evaluaciones, enferma y leyendo libros con poco contenido interezante...Ah, la vida de una adolescente no tiene comparación.
Dejénme saber que les pareció a través de un hermoso review, mensajito, PM, mail, señal de humo. Cualquier cosa en válida.
Pd. Ví 300. La amé. La adoré. La idolatré. Quiero ir a Esparta y ver a Leónidas y decirle que lo amo.
Mi mamá no me dejo ir a Grecia y me dijo que Leónidas estaba muerto hace mucho.
Mis sueños se rompen TAN fácilmente.
