Capítulo seis
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Amaba la pizza. Dios, la adoraba.
Pero en este momento, sentía como si pudiera vomitar si tocaba una porción más.
Estaba sentada en la mesa, escuchando como todos mantenían conversaciones mientras comía y mantenía mi mirada en mi plato que parecía ser la octava maravilla del mundo.
No entendía por que Rosalie me odiaba, por que sí. . O todo esto podría ser parte de un programa de televisión y en cualquier momento me entegarían una gran cantidad de dinero por soportar tanto tiempo con una persona que tiraba dagas con los ojos cada vez que levanta la mirada.
"¿Bella te gusta la pizza?" preguntó Jasper mientras examinaba mi plato, asentí mientras juntaba mis manos en mi regazo."Oh, que bien por que no la has tocado" señaló mi plato. No me había dado cuenta de que solamente le había dado un mordisco a la pizza.
Tomé rápidamente la porción con mis manos y le dí una gran mordida ante la mirada divertida de todos, menos de...si de Rosalie que como desde hace media hora seguía en la tarea de querer asesinarme con su mirada.
Edward parecía estar perdido en sus pensamientos, tocaba su comida y sólo respondía una pregunta cuando alguien se la hacía directamente, no parecía querer mantener una coversación con nadie. Quise preguntarle por que estaba así pero dudaba que fuera a conestarme sinceramente enfrente de toda su familia.
"¿Entonces Bella..." empezó Rosalie mirándome, si posiblemente me preguntaría a que era alérgica o a que le tengo fobia...para buscar maneras de torturarme antes de asesinarme."Cómo se conocieron Edward y tú?" dijo como quien no quiere la cosa. Sinceramente no sabía a donde iba todo esto.
"Yo...lo conocí en una cafetería" dije para simplificar las cosas, Edward levantó la mirada con una sonrisa burlona en el rostro, le envié una mirada que decía 'Agregas algo y te mato Pinky'.
"Oh, ¿y en la cafetería le pediste que fuera tu secretaría Edward? Es algo muy arriesgado y más traerla a tu casa, una total desconocida..." dijo Rosalie ignorándome completamente mirándo a Edward que la miraba sorprendida.
"Estoy totalmente seguro de que Bella es una buena persona Rosalie" dijo calmadamente mirándome, ¡Toma ésa rubia!
"Si, Edward conosco totalmente tu juicio para juzgar personas..." antes de que pudiera agregar algo se escuchó un ruido de un vidrio romperse y todos nos giramos a ver a Alice que miraba hacía abajo con una expresión de horror, bastante fingida.
"¡Oh, se me ah caído el vaso que descuidada! ¿Bella puedes acompañarme a la cocina a buscar algo para limpiar esto?" preguntó.
¡Duende al rescate!
Asentí mientras me levantaba de la silla y la seguía hasta la cocina mientras escuchaba las voces de Rosalie y Edward discutir fuermente. Nunca había visto a Pinky de esta forma, siempre mostraba una actitud serena y sonriente, hasta con sus más complicados pacientes.
"¡Oh Bella lo siento tanto! Ella no suele ser así" dijo Alice cuando llegamos a la cocina "Rosalie se volvió muy sobreprotectora con Edward, él es como su hermano menor"
"Yo no sabía..." dije mientras sentía otro mareo y me tomaba de la mesada de la cocina para mentenerme en pie.
"¿Bella te sientes bien?" preguntó Alice acercándose a mí.
"Sí, sólo un mareo" dije tomando una respiración profunda.
Me lanzó una mirada reprovatoría pero no agregó nada más sobre el tema, parecío recordar algo y me observo.
"Bella, disculpa esto pero Edward y tú estan muy ocupados como para poder cuidar de Brit y en hogar yo tengo un pequeño parque donde él podrá estar..." no termino la frase.
"¿Alice estas segura?" pregunté. No quería causarle más problemas de los que ya le había ocasionado.
"Si verdaderamente creo que Brit estará mejor en mi hogar" dijo.
Sinceramente iba a extrañar al pequeño con problemas de definición sexual pero después de todo yo sabía que no era una buena dueña para el perro, es más ni siquiera sabía donde estaba ahora.
Un ruido fuerte me sacó de mis pensamientos, parecia la de una puerta cerrándose bruscamente, Alice y yo nos miramos extrañadas y fuimos rápidamente a la salan donde nos encontramos a un Edward tomándose la cara con las manos, notablemente frustrado y a un Jasper que lo miraba si ninguna expresión en su rostro.
Alice me dedicó una mirada de disculpa.
"Voy a ir a buscar a Brit" dijo dando la vuelta y caminando rápidamente, Jasper la siguió. Yo miré a Edward, no podía ver la expresión que tenía en su rostro pero me imaginaba que no era buena.
Pobre pinky ¿Qué le habra dicho Rosalie para que este así? ¿Tuve yo la culpa?
Antes de que pudiera decir algo Jasper y Alice aparecieron detrás mio con Brit en sus brazos, Edward levanto la cabeza y se sorprendió al verme allí. Le sonreí, él no me correspondió.
"Entonces Edward.." dijo Alice mirándolo "No se si sabes pero vamos a llevarnos a Brit a nuestro hogar" termino mirándo hacia abajo, Edward no dijo nada su rostro parecía inmutable ninguna expresión podía verse sólo nos observaba."¿Estas bien con eso?" preguntó Alice.
Edward asintió lentamente y pude ver como sus ojos parecían más húmedos. Soportaría que un niño llore, soportaría que miles de niños lloracen por un dulce, soportaría ver a un osito cariñosito, pero por favor Pinky no lo hagas.
Sacudió su cabeza de un lado al otro, yo todavía no entendía lo que Rosalie le podría haber dicho como para que se encontrase en ése estado; parecía un niño pequeño, uno que quería abrazar y nunca dejar ir.
Alice y Jasper salieron con un asentimiento de cabeza, llevandose a Brit con ellos. Yo sinceramente sólo tenía en mente la expresión desgarrada de Edward en frente mio, él siempre parecía una persona fuerte y buena no cabía en mi mente que alguna vez pudiera verlo de esa forma.
Parecía tan roto.
Escuché el ruido de la puerta al cerrarse, y me acerqué a él lentamente.
¿Debería hablarle, decirle algo, contarle un chiste?
'Iban dos globos caminando por el desierto y...'
¡No, eso no funcionaría!
Ahora estaba sosteniendo su cabeza con sus manos, parecía que no notaba que yo estaba allí. Perfecto, podía escapar ahora...
¡No, no podía escapar! No podía hacerle éso, él me había acobijado en su hogar y me había dado trabajo.
Me acerqué lentamente a él y sin pensar muy bien lo que hacía, elvolví mis brazos al rededor de su cintura. Cerré los ojos para no ver su expresión, pero pude sentir como se congeló ante mi abrazo, estuvimos así por unos segundos hasta que decidió responder poniendo sus brazos en mi cintura.
Nunca había abrazado a alguién fuera de mi familia antes, y debía admitir que se sentía muy bien.
Creo que Pinky me gusta.
Pero también creo que hay algo extraño en él.
...
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Las cosas habían ido bastante bien desde esa tortuosa cena en el apartamento, Rosalie y yo no nos habíamos visto o por lo menos hablado. Un día salí de la oficina de Edward y me encontré a Rosalie buscando unos papeles, la mirada que me regaló me dió a enteder que no me quería allí.
No lo pensé los dos veces antes de salir.
Irina seguía igual de insoportable y rubia que siempre, sus comentarios seguían siendo igual de hirientes y vacíos de inteligencia como siempre. Si fueran algo más ingeniosos quizás los escucharía con mayor entusiasmo y hasta probablemente contestaría. Pero tratándose de Irina...
Las cosas con Edward habían estado un tanto...diferentes.
Habíamos hablado pocas veces y las veces que habíamos cruzado palabra difícilmente respondían lo que quería saber. ¿Qué mierda sucedía con él?
Siempre cambiaba de tema, o no respondía, o se excusaba diciendo que tenía que ir a tal o cual lugar, en fín excusas de niño de dos años es más creo que un niño de dos años inventaría una mejor excusa que él.
Estaba en la recepción leyendo unos cuentos de Sthepen King, donde aparecía un hombre con un desorden obsesivo compulsivo. Algo que le podría interezar a Edward, él en algún momento me comentó, cuando no era un jodido zombie, que la enfermedad mental que más le intrigaba era esa.
Mejor ni le hablaría del cuento, viendo su 'temperamento' últimamente no creo que sea una buena idea.
Un joven se acercó a mi escritorio, cerré el libro rápidamente y dirigí mi mirada a él.
"Hola ¿qué tal?" me saludó, sus ojos eran de un color negro intenso. Asentí en forma de saludo y le pregunté a quien buscaba.
"Yo...emmh ¿Esta Edward aquí?" preguntó algo inseguro. Levanté una ceja, nunca había visto a este joven moreno antes, si lo hubiera visto antes probablemente lo recordaría su aspecto físico es algo que dificilmente pueda olvidarse.
"Si, ¿tienes una cita?" sacudió su cabeza, en negación "¿Cómo te llamas?" El hombre parecía verdaderamente desesperado.
"Black...Jacob Black" dijo en un susurro.
¿Quién era el Agente 007?
Me levanté rápidamente y me excuse mientras me levantaba y me dirigía a la oficina de Edward. Llamé suavemente a la puerte y escuche un leve 'pase' del otro lado.
Pinky estaba sentado mostrando unos dibujos en blanco y negro a una pequeña niña con el cabello rubio y platinado que caía armoniosamente sobre sus hombros, la expresión de su rostro era totalmente perdida, parecía vivir en otro mundo, otro planeta.
Julie.
Una niña que había perdido a su madre, nunca había conocido a su padre y había quedado sola en este mundo había pasado por bastantes problemas legales y sentimentales que habían hecho que desarrollara aún más su enfermedad. Autismo.
Nunca la había escuchado hablar, siempre mantenía una mirada de lejanía hacía todos lados. Su asistente social era un idiota que la trataba como si ella también lo fuera, no soportaba a ese tipo.
"Hola Julie" saludé. Ningún cambio sucedió en la niña ella tan sólo se quedo mirando el dibujo que Edward sostenía en su mano. "Edward hay un tal Jacob Black fuera, parece muy urgido a hablar contigo ¿Qué hago?"
Pinky parecía sorprendido pero hizo un asentió y me dijo que lo hiciera especial y que lo atendería lo más rápido posible en cuanto terminara con Julie.
Me dirigí rápidamente a la sala de recepción nuevamente mientras Jacob estaba ¿ordenando los lápices de mi escritorio?
"¿Se-se-señor Black?" se dió la vuelta pareciendo totalmente avergonzado.
"Disculpe, le ruego me disculpe" pidió "¿Edward esta disponible?" preguntó.
"Si, va a antenderlo cuando termine con su paciente. Por favor tome asiento" dije apuntando a los sillones. Asintío no sin antes darle una última mirada a los lápices del escritorio.
Raro.
Suspire y me senté en el escritorio donde todos los lapices estaban ordenados por tamaño y color.
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N/a: Definitivamente un capítulo horroroso, perdón pero no estoy feliz con el resultado. Lo tenía que hacer, por que era necesario algunas cosas; pero si era por mí diaj diaj diaj. Bien estoy enferma y con muuucho dolor de cabeza y esto es lo que sale.
¿Les gusta la historia? ¿Quieren que la continúe? Ya no se que hacer...
Bien, si no les molesta pasense por mi otra historia 'Tourniquet' que es totalmente diferente a esto pero creo que... leánlo y digáme ¿Vale?
Review hermosas, es la única manera de saber si les gusta o no.
Una confundida, enferma y migrañosa:
AilinTilin
