Noche.03

Afuera, varios agentes y su jefe preparaban a los perros, pues vieron movimiento en el parque que estaba al lado de jefatura de policía.

Ellos lo llamaban parque, aunque a Shun le parecía un bosque puesto que, de hecho sólo tenía una enorme cantidad de árboles.

El peliverde vio al grupo de agentes, pero se fue directo hacia el bosque de donde le llegaba el olor del otro ser. La conversación con Hyoga había dejado excesivamente excitado a Shun, quien ahora sentía un enorme deseo por cazar y el otro vampiro había llegado justo en el momento preciso.

Desde hacía un tiempo, los vampiros rebeldes habían cambiado de técnica atacando en los pueblos pequeños, con la esperanza de no captar la atención del grupo al que Hyoga y Shun pertenecían pero ellos habían logrado captar los nuevos movimientos y esta vez era él quien estaba ahí en ese pueblo casi abandonado y desde el principio el destino del pobre vampiro estuvo sellado.

Shun fue tan veloz que los agentes sólo vieron una estela negra dirigirse directo hacia los árboles.

Pronto se encontró corriendo al lado del otro vampiro, sólo separados por varias hileras de árboles que pasaban veloces entre ellos. El extraño era bastante rápido, aun así no era ni por error más rápido que Shun. Éste pronto se adelantó al otro vampiro y cuando estuvo lo suficientemente lejos, se plantó en el camino de su presa y se fue contra el otro tan rápidamente que le fue imposible aminorar la velocidad o desviarse del camino. El choque entre ambos generó una onda que hizo explotar a los arboles más cercanos y los agentes que habían logrado alcanzarlos cayeron todos al suelo empujados por el impacto.

Ambos vampiros aterrizaron en la suave tierra. El extraño cayó pesadamente, mientras que Shun mantuvo el equilibrio y al tocar la tierra se agazapó como un felino, listo para atacar. El otro vampiro, enloquecido y aterrorizado se lanzó sin pensarlo y justo cuando Shun estuvo a centímetros del otro sujeto, éste trató de lanzarle un puñetazo que el peliverde esquivó sin dificultad, logrando ponerse detrás de su desdichado contrincante, lo tomó por el cuello con una mano y por la cabeza con la otra y con un rápido movimiento le partió el cuello en dos, casi separando la cabeza del resto del cuerpo, el cual cayó inerte en el suelo.

El jefe de la policía llegó justo en ese momento y vio a Shun parado frente al cadáver, mirándolo. Supo que el jefe había llegado y podía oír a los otros agentes ayudando a sus compañeros, pero no levantó la vista del cuerpo en la tierra. No podía hacerlo en ese momento, cuando el jefe lo miraba asombrado. Sabía que si levantaba el rostro aquel humano sabría exactamente lo que es, sus ojos lo delataban. Aún no era el momento de que el mundo lo supiera, así que tomó el celular de su bolsillo, complacido de que aún funcionaba y le habló al jefe, sin mirarlo.

-Aquí está su muerto. No escapará de nuevo-dijo Shun, en perfecto ruso.

Hyoga lo escuchó del otro lado y sonrió. Sora acababa de entrar en el estudio pero él no le prestó ni un gramo de atención, aún cuando le chocó el fuerte olor a alcohol.

Shun por su parte se alejó de los humanos, caminó por el bosque hasta que estuvo seguro de que nadie lo veía, se sentó, apoyó la espalda en un árbol y se pegó el teléfono al oído.

-No, no era fuerte- dijo Shun.

-¿Era el "muerto fugitivo"?- preguntó Hyoga.

-Sí, definitivamente Ghoul, no era vampiro. Ahora si esta muerto de verdad. Punto para nosotros.

-Ese es mi chico- dijo Hyoga en broma, mientras sonreía- ¿Eso significa que terminaste con Rusia?.

-Sí. En menos de una hora estaré en camino al aeropuerto y de ahí a Japón, te avisaré cuando esté montado en el avión.

Ninguno pronunció palabra, no era necesario, ya sabían cómo se sentían al saber que pronto estarían juntos de nuevo.

Shun colgó y el rubio vampiro se quedó sentado, apoyando los codos en los duros muslos y mirando la pantalla del celular, tratando en lo posible de no sentir esa odiosa punzada de dolor que aparecía en su pecho cada vez que se sentía demasiado alejado de Shun. Esa punzada era el recordatorio de una herida que aún no lograba cerrar, a pesar de que Shun ya no estaba lejos como en aquel momento. Aun así, para su dicha o desgracia tenía muy buena memoria y cada vez que su compañero se alejaba mucho, su corazón lo castigaba.

Levantó la vista y vio a Sora sentada frente a él, mirándolo. Esa era la chica que conocería todos sus secretos, lo conocería mejor que nadie, a excepción de Shun. Pensó que tal vez, cuando hablara, le contara todo, tal vez esa herida se cerraría definitivamente.

-Vaya, tan sumido en tus pensamientos estabas que no te diste cuenta de que estaba mirándote.- dijo ella, sonriendo- Nunca había visto a nadie mirar la pantalla del teléfono con tanta nostalgia.

Hyoga sonrió y bajó la mirada de nuevo hacia el pequeño aparato. Sora sonrió al pensar que estaba frente al que parecía ser un hombre común y corriente, que en realidad era todo menos eso.

Llamarlo solo "hombre" no le hacía justicia. No, aquel era un ser extraordinario, un ser sumamente poderoso, un viajero del tiempo, testigo del pasar de los siglos. Ella aún no tenía idea de qué edad tenía Hyoga realmente pero podía sentir su antigüedad y la parecía demasiado impresionante tener a un ser como él frente a ella.

-Tus pensamientos son realmente hermosos, me halagas- dijo Hyoga mirándola-Lo siento, no puedo evitar leer tu mente, estas demasiado entregada a mí, por eso puedo leerte como si fueses un libro abierto.

-Está bien, creo que puedo acostumbrarme- dijo ella sonriendo- ¿tu…compañero está bien?.

-Sí, gracias por no llamarlo "novio", yo no lo hago, me parece que se oye muy superficial y de hecho es hasta incorrecto en nuestro caso. Y si yo te parezco impresionante es porque todavía no lo has conocido a él. Sin embargo, eso cambiará pronto.

-¿Él vendrá?- preguntó ella, notando como su corazón empezaba a acelerarse.

Hyoga frunció el ceño al escuchar el latido salvaje del corazón de la morena.

-¿Por qué te pone tan nerviosa?, te va a estallar el corazón, niña, ¡no se te ocurra morirte ahora!.-Dijo él, riendo divertido.

-No tengo la menor idea, te lo juro. ¡¿Y qué es tan gracioso?!- dijo ella, indignada.

Él se echó a reír al ver el rostro de la chica, que se veía mucho más extrañada que él con la reacción involuntaria de su corazón.

-No te preocupes, es natural, si se le puede decir así. Aunque no sé por qué sucede, la mayoría de los humanos reacciona igual cuando él se acerca. Es un misterio incluso para él, pero yo tengo una teoría- dijo él rubio, sonriendo divertido- Aún así, siempre me da curiosidad ver lo que las personas sienten, ver sus rostros. Las mujeres terminan pensando que están deslumbradas por su belleza, pero no se dan cuenta de que reaccionan antes de verlo, así que no puede ser eso. Los hombres tratan en lo posible de no pensar, ya sabes.

-Sí, me imagino.

- En fin, a trabajar. Ya sabes lo que soy, ¿No vas a preguntarme nada?

-¿Eh?...ah, sí, claro, es sólo que no sé ni por dónde empezar!- dijo ella

-¿Acaso nunca has hecho una entrevista?- preguntó él, en tono burlón.

-¡Sí, claro, déjame ir a buscar mi manual para entrevistar a vampiros, ya sabes, sólo para refrescar la memoria!- dijo Sora, poniendo cara de indignación.

Hyoga rio de buena gana ante el chiste de la periodista.

-Anda, relájate- dijo él.

-Bueno, es que son tantas cosas. A ver, explícame cómo es eso de que algunos trabajadores de la morgue aseguran que algunos cadáveres no están tan muertos como deberían. Estos han demostrado un ferviente deseo de levantarse y pegar una carrera digna de un corredor olímpico.

De nuevo Hyoga empezó a reírse, inevitablemente contagiándole la risa a la morena.

-Sí, lo sé, me parece tan cómico eso, tengo una colección de videos de esos tipos emprendiendo la graciosa huida, te encantarían, te los puedo traer. Shun dice que soy cruel por eso, pero lo que me parece más cómico es la cara de los humanos, ¡eso no tiene precio! – dijo Hyoga, riéndose y poniendo cara de niño travieso.

-Pues Shun tiene razón- dijo ella, enarcando una ceja-¿Por qué pasa eso?, son humanos convertidos en vampiros ¿no?

-De hecho son Ghoul. El Ghoul era originalmente un demonio árabe, si bien ahora se ha extendido a otras partes del mundo.

No es vampiro porque pierde mucha de la inteligencia que tenía cuando era un humano. Aun así, son seres astutos y lo suficientemente hábiles como para montar una que otra trampa y funcionan bien como ejercito. Son más depredadores carroñeros que otra cosa, generalmente habitan en los cementerios, sagrados o profanos. Por eso salen corriendo, parece que lo llevan impreso en la sangre o algo así, el de refugiarse en los cementerios en cuanto "nacen". Ahí suelen hacer toda clase de rituales macabros que generalmente termina con una amena cena de cadáveres en descomposición como plato principal.

Asqueroso, si me lo preguntas.

-¿Para qué crean a estos seres tan horribles?-preguntó Sora, poniendo cara de asco.

-Son "carne de cañón". Muchos vampiros se creen demasiado importantes como para dar su sangre y su fuerza a cualquier humano así que dejan que se conviertan en Ghouls.

-Parece que no cualquier humano es merecedor de tal "honor".

-En opinión de algunos vampiros así es, pero la verdad es que no todos los humanos pueden convertirse en vampiros. Algunos no lo soportan y se vuelven locos.

-¿Y Drácula, él existió realmente?.

-¿Te refieres al príncipe Vlad? Es un gran sujeto si soportas sus excentricidades. El vampiro más famoso de la historia, ¿Sabías que él inventó las armas biológicas?; enviaba hombres enfermos disfrazados al campo enemigo para contagiar a los del ejercito contrario. Está en Rumania, protegiendo a los suyos, él forma parte del grupo de hecho. Sí, existe- concluyó Hyoga encogiéndose de hombros.

Sora sentía que pronto necesitaría otro trago.

-¿Y qué hay de todo lo que se dice por ahí de los vampiros?, es decir, el agua bendita, el ajo, la luz del sol… ¿Algo de eso es cierto?- preguntó ella.

-El uso del ajo data de la edad media. Se colocaba en las puertas y las ventanas de las casas para ocultar el olor a sangre, sobre todo cuando había mujeres con el período. Pero no hacen daño ni ocultan nada en realidad, igual que el agua bendita. Con respecto a la luz del sol, ésta si hace daño pero sólo a vampiros jóvenes. Los más antiguos desarrollan una respetable resistencia a la luz. No los verás bronceándose en la playa, pero pueden salir sin chamuscarse.

-Espera, ¿Qué edad hay que tener para ser "un vampiro joven"?.

-Hasta los 200 años puedes decir que eres joven, al menos a mi parecer. He conocido muchos vampiros de esa edad que son tan débiles que es ridículo que sigan existiendo. La cuestión es que no todos los vampiros llegan a esa edad y una menor cantidad llega a tener 500, 1000 años o más, pero cuando lo logran son virtualmente indestructibles.

Para Sora fue imposible ocultar la impresión cuando escuchó semejantes cifras. Hyoga sonrió, le encantaba ver las distintas expresiones que ella podía poner. Pensó que se divertiría aun más cuando escuchara el resto.

-Santo dios, ¿¿Quién podría vivir más de 500 años??- preguntó ella.

La expresión pícara en el rostro del rubio extrañó a Sora. De pronto la idea le vino de golpe.

-Espera, ¿Qué edad tienes tu?- preguntó ella.

Hyoga sonrió.

-Oficialmente tengo 23 años, o al menos es la edad que tenía cuando me convertí en vampiro- dijo él.

-ok… ¿Hace cuanto fue eso?

-Hace exactamente 671 años- dijo é,l con una tranquilidad pasmosa.

Sora se hubiera caído de no haber estado sentada.

-¡Válgame Dios! ¡Esto es increíble!- dijo ella.

-Eso me incluye en la categoría de los "virtualmente indestructibles"- dijo él.

-¿¿Y esas cosas tan extrañas que sentí anoche, los cambios de temperatura y todo eso, lo provocaste tu??

-Sí. Tengo mal carácter y eso se ve reflejado en la manifestación de mis poderes. Cuando mezclas eso con un problema con Shun tienes como resultado todo lo que sentiste anoche.

-Sí, entiendo. Háblame de eso por favor, de los poderes.

-¿De los míos o de los poderes de los vampiros en general?

-¿Que acaso hay una categoría exclusiva para ti?- preguntó ella, enarcando una ceja de nuevo.

-Según Shun sí, yo realmente nunca le he prestado mucha atención a eso, sólo me preocupo por otro vampiro cuando es una amenaza potencial, pero eso no sucede muy a menudo.

Todos podemos leer la mente y tenemos los sentidos más agudos del mundo. Vemos perfectamente bien en la oscuridad, escuchamos, olemos, sentimos mejor que cualquier ser vivo o muerto de la tierra.

También somos muy fuertes, un vampiro joven generalmente es tan fuerte como unos 20 hombres grandes, pueden escalar paredes, dar saltos de varios metros de altura y correr más rápido que el guepardo, que es el animal más veloz del mundo. Todo eso sin cansarse, por supuesto. A medida que pasan los siglos esas cualidades aumentan; un vampiro antiguo es más fuerte que 20 vampiros jóvenes. Luego se desarrollan los poderes. El primero y muchas veces el único es el control del fuego; se le puede prender fuego a lo que sea o a quien sea. Después del fuego viene la "presión" esa que sentiste, es una técnica muy peligrosa que puede hacer estallar los órganos.

-Ese lo sentí anoche, gracias- dijo ella, con un evidente tono de sarcasmo.-pero ¿Qué hay de los cambios de temperatura?

-Es ahí donde yo entro en una categoría diferente del resto. No quiero sonar demasiado arrogante, pero soy especial aún entre los especiales porque yo puedo controlar el aire frio y el hielo. No se ha sabido de ninguno otro que pueda hacer eso. Cuando sentiste un aire tibio fue Shun, sus poderes también son diferentes, de hecho él es un repertorio de técnicas sumamente peligrosas, todas asesinas y muchas son únicas. Me enseñó algunas, soy el único que puede soportarlas pero hay algunas que ni siquiera yo las puedo usar. No sé si te diste cuenta pero hubo un momento anoche en que no pudiste coordinar ni tus pensamientos ni tus movimientos. Esa es una técnica que aprendí de él, aunque a él le sale mejor que a mí. Por cierto, discúlpame por lo de anoche.

-hum… pensé que nunca lo dirías- dijo ella.

-No pensaba hacerlo, pero cuando Shun venga de seguro te preguntará si lo hice y si le dices que no entonces me regañará como si fuese un niño pequeño, aún cuando sabe que me molesta, discutiré con él, se enojará y oficialmente tu, yo y quizá toda la cuadra correrá un serio peligro. Y como no quiero morir todavía, estoy evitando todo eso antes de que pase.-dijo él, encogiéndose de hombros de nuevo, como si realmente no estuviese diciendo nada relevante.

-Ah, claro. Bueno, volviendo al tema, entonces ¿Ustedes dos son diferentes del resto de los vampiros?

-Exacto.

-Y ¿Por qué?

Hyoga sonrió.

-Creo que si te respondo eso ahora sería como si te adelantara el final de una película muy emocionante así que mejor empiezo a contar la historia en este momento, ¿Te parece bien?

-Por supuesto, tienes toda mi atención- dijo ella emocionada.

-Sí, lo sé- Dijo él haciendo gala de su encantadora arrogancia.