¿Un poco de esperanza podría quedarme? No, solo era yo contra el…

Cada centésima de segundo se hacia una eternidad y yo estaba totalmente paralizada sin saber que hacer, no sabía como reaccionar porque no sabia como iba a reaccionar el…

Claro que conociéndolo digamos que literalmente aplastaría mi cabeza…

La puerta se abrió lentamente, mi corazón estaba paralizado y…

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Ya estaba limpio de nuevo, me recosté en mi cama y agarre mi laptop, no se porque pero me dio curiosidad y quise ver mi blog , el antiguo blog que Sierra me había creado, lo abrí y vi que tenia 20 visitas.

-Woow muchachas no se vallan a cansar de saber de mi…-Dije para mi mismo-¡20 visitas! ¡Gran cosa!

Yo diría que es lo mas estúpido que pude haber escuchado en toda mi vida, pero…

¿Hace cuanto que no me divierto? Esta claro que demasiado tiempo.

¿Hace cuanto que no soy feliz?

Debo de comprenderlo, después de 10 años ¿Quién diablos te recuerda? La respuesta es! NADIE! Bueno solamente 20 personas…

Iba a disponerme a checar quienes habían sido esas personas que aun se "Preocupaban" por mi, pero en ese instante comenzaron a escucharse las sirenas de muchas patrullas acercándose… Me asuste pero luego recordé que no podían venir por mi es decir hace años que no voy contra la ley…

Entonces deje mi laptop a un lado para ver a que maleante iban a atrapar esta vez, camine hasta mi ventana y eche un vistazo y para mi sorpresa se estacionaron frente al edificio donde yo me encontraba…

Oh… no, me había equivocado si venían por mi, Rubia, alta, uniformada y armada, mi madre y mi padre, prácticamente toda la familia venia por mi…

Ocho patrullas llenas de a lo mucho cinco uniformados…

Uno a uno comenzaron a bajar y a entrar al edificio…

No iba a permitirlo… Ellos no iban a poder con migo, no seré su marioneta, no me manipularan jamás…

Tenia poco tiempo, cuando ellos cruzaran esa puerta todo estaría perdido, sueños, esperanzas, libertad, personalidad y la fantasía de ver a Courtney de nuevo…

¡No iba a dejar que me atraparan y que como a un animal me encerraran en una jaula!

A la mayor velocidad que pude tome un bolígrafo y una hoja…

Queridos padres.

Me han mantenido estos últimos años como un maldito animal…

Me voy, no me busquen…

Por el amor de dios, no los quiero cerca de mi…

¿Para que tenerlos? ¿Para que controlen mi vida? ¡No gracias!

Mamá te amo con toda mi alma, estaré bien…

Papá ¡púdrete!

Adiós: Duncan…

Termine de escribir la nota y la deje a lado de mi laptop, agarre mi navaja y abrí la ventana, el edificio era alto pero ya nada me importaba, yo tenía que salir de aquí…

Sin pensarlo Salte…

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-¡Milagros!-Dije con los ojos bien abiertos, una sensación de tranquilidad recorrió todo mi cuerpo.

-Señorita Courtney que milagro encontrarla despierta, me dejaron las llaves porque pensaron que usted no iba a bajar en todo el dia… Mencionaron algo de anoche pero no preste mucha atención, una disculpa por asustarla –Dijo con su voz que se me hacia tan tranquilizante, tranquilizándome mas y mas…

-No, no te preocupes, no hay problema Milagros –Dije sonriendo.

-Bueno empezare con el jardín si no le molesta, con permiso –Dicho esto se fue.

Ah… eso fue un alivio, entonces aun podía hacer mi ultima llamada…

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Mientras caía de hacia mi destino, que lo más probable era que me estrellara en la calle, me desangrara y seguramente me pudriera primero que mi padre… en ese momento me puse a pensar, en todo lo tonto que hice en esta vida y me di cuenta de que siempre fui un estúpido cobarde….

Nunca quise enfrentarme a los problemas que me preparaba la vida, porque simplemente sabia que siempre saldría perdiendo, nadie me ponía atención, nadie creía que yo era importante nadie se alegraba cuando yo llegaba de la escuela a mi casa, siempre le prestaron más atención a los demás que a mi, nadie sentía ni siquiera lastima, por eso siempre me comportaba como era…

La verdad en cualquier momento siempre era un cobarde no necesariamente en las ocasiones respecto a mi familia, sino también en el amor….

Siempre fui un maldito, pero con ellas podía descargar toda la furia que tenia, con ninguna sentía nada especial, puede que ellas si, pero a mi me valían cacahuate todas, solo quería pasármela bien, y no se puede negar que algunas de ellas también querían lo mismo…

Con la única persona que me sentía especial era ella…

Courtney tenía una manera especial de ver las cosas, y mi corazón si que latía fuertemente cuando estaba a lado de ella, todo yo me llenaba de energía, por ella seria capaz de matar a alguien…

Pero lo mío con ella se arruino, no porque solo era un juguete mas, sino porque me asuste, tuve miedo, jamás había sentido cosas así como las que sentía y siento cuando estoy cerca de ella, no quería que ella cometiera un error al estar junto a mi, no quería que fuera miserable como yo lo he sido el resto de mi vida, quería que ella fuera feliz, que fuera libre, que tuviera un novio con el que sus padres estuvieran orgullosos que creciera que se casara y que tuviera hijos que formara una familia, pero lo que más quería era su felicidad, quería que sus padres estuvieran feliz al igual que ella…

Pero ahora me doy cuenta de que tal vez ella se sentía como yo…

Como un león enjaulado….

Y ahora jamás le podre decir que la amo, ya jamás volveré a ver esos ojos, ya jamás acariciare ese cabello ya jamás besare sus labios y ya jamás jamás jamás la veré sonreír de nuevo, en menos de pocos segundos estaré…

Muerto…

Y yo nunca le pude decir la verdad….

Triste, pude sentir como una cristalina gota salada se deslizaba en mi mejilla, mis lagrimas esta vez no eran un engaño esta vez eran de dolor por haberla hecho sufrir y arrepentimiento por haberla dejado ir…

En eso sentí mi celular vibrar, metí la mano a mi bolsillo y ya el aparato en mis manos conteste…

Después de todo ya faltaba poco para llegar al suelo y morir…

-Hola, habla Duncan, no te preocupes, si se que me pudriré primero que tu, ¡si miras por la ventana ya estaré muerto!

-¿Duncan? –Por el amor de dios, era ella, reconocería su tierna voz donde fuera…

Pero eso fue lo único que alcance a oír…