Capitulo Siete: Beso de Buenas Noches.
Naruto miraba por la ventana, habían pasado ya, seis meses desde que Sakura desapareció, se sentía culpable todavía, después de todo, había desconfiado de Sakura y no le permitió que le explicara…
Todo por culpa de los celos de Sasuke, del egoísmo de su compañero y ahora, ambos se habían quedado sin ella, quien sabrá Kami-sama donde estaría esa noche, bajo esa luna llena tan brillante e intensa…
Y respecto a Sasuke, las cosas seguían igual, poco se hablaban, poco se peleaban… ya no era lo mismo sin ella…
Sin Sakura.
Ahora estaba con Hinata, no le haría sufrir como lo hizo con Sakura, poco duró su romance con su mejor amiga pero… fueron los días más felices para él…
Kakashi y Sasuke no dejaban de buscar a Sakura, él no podía ir con ellos por órdenes de Tsunade, había insistido tanto en acompañarlos, pero la Hokage se negó a cada una de sus peticiones…
- Te necesitamos en la aldea, muchos de nuestros Ninjas están heridos por causa de su pelea con Akatsuki… ahora ya no hay nada de eso, pero te ocupamos a ti… Kakashi y el Uchiha traerán a Sakura de regreso…- fue lo que le había dicho la mujer, pero no era suficiente, necesitaba encontrar a Sakura antes que alguien más, rogarle por que lo perdonara…
- Sakura-chan.- murmuró, sin darse cuenta que Hinata se encontraba tras él.
Después de todo se había equivocado, Naruto aún no olvidaba a Sakura, bajó la mirada y lloró en silencio, le dolía tanto verlo así y todo por culpa suya, el egoísmo había corrompido toda relación con Naruto, si tan solo se hubiera quedado callada… la amistad que tenía con Naruto hubiera seguido intacta y pura…
Pero el hubiera no existe, Hinata.
Sasuke y Kakashi llegaron a una pequeña aldea a las afueras del país del agua, el peligris había invocado a sus perros y cada uno de ellos le había informado su fracaso en la misión, suspiró, ya había pasado tanto tiempo desde que Sakura desapareció de sus vidas, su irresponsabilidad como maestro había causado que ella se fuera… miró a Sasuke, inexpresivo, frío… incluso ya no se hablaba con Naruto, tenía que hacer algo y pronto o si no, perdería a sus alumnos.
- ¡LA, LA, LA, LALA…! ¡LAAAA! – Saura soltó la carcajada, ver a Tobi queriendo alcanzar una nota alta era bastante chistoso, sobre todo porqué su voz era bastante desafinada.
- ¡Bravo! –felicitó la pelirosa mientras aplaudía, Tobi hizo una reverencia y volvió a levantarse, le gustaba ver a Sakura-chan feliz… para eso le había acompañado en "Su" aventura.
Pero pronto ese deseo de querer verla feliz, se había transformado en algo más… Algo que no entendía.
Sakura y él habían construido una pequeña cabaña en el bosque, la cual habían tardado un mes en terminar, pero poco a poco fueron transformándola, hasta darle forma a una hermosa casa lo suficientemente calida…
Lo tenían todo, compañía, felicidad… calidez…
Pero Sakura aún no se sentía completa, no se sentía ella misma, pues tuvo que recurrir a un Juutsu para cambiar su color de cabello, sus verdosos ojos quedaron iguales…
- sería demasiado, no soportaría verme como otra persona.- decía Sakura mientras Tobi jugaba con la comida.
- ¡Sakura-chan cocina muy rico…MMMM! – cambió de tema, los oscuros cabellos caían a la mitad de la espalda y sobre un Kimono blanco con estampados de pétalos de Sakura…
- Pues no sabría bien si tú no hubieras escogido los ingredientes…
- ¡Tobi es el mejor! – gritó el chico mientras levantaba las manos.
Y volvió a carcajearse.
- tenemos que ir al pueblo, me necesitan en el hospital…- comunicó la ahora morena.
- ¡Y Tobi te acompañará! – exclamó el muchacho.
- Claro, Tobi me acompañará.- respondió la muchacha mientras se ponía de pie.
Una vida tranquila y lejos de la violencia…
Lejos de Naruto y de sus amigos, de su maestro, de Sasuke-Kun, de su maestra Tsunade… de todos, pero ese era el precio que tenía que pagar, por alejarse del dolor… aunque, algunas noches se hacía presente, no pudiendo evitar sollozar…
Y es que todavía no lo olvidaba.
Y eso lo sabía él cada vez que la escuchaba llorar tras las puertas de su habitación, no era suficiente estar con ella y actuar como un retrasado para robarle una sonrisa, era tan hermosa aquella carcajada, lamentaba a verle pedido que cambiara su color de cabello, pero Sakura solo sonrío, dándole la razón…
- Tobi tiene razón, el mundo es muy pequeño… alguien conocido podría reconocerme…- y fue él quien pasó sus manos sobre su rosado cabello, transformándolo en un negro intenso, como la noche…
Y como su mirada…
- Tobi siempre tiene razón… dijo papá de Tobi alguna vez, por eso Papá de Tobi está orgulloso de él…- fue su respuesta.
- Si… Tobi siempre tiene razón… también yo estoy orgullosa de Tobi… - eso no se lo esperó, pero se sintió extraño… con una sincera sonrisa curvando sus labios.
- ¿pero…que hago con mis ojos? No hay muchas personas que tengan este color… ¿o si? – ante aquello solo quiso soltar la carcajada, se vio tan inocente e infantil mientras lo decía y se señalaba la cara…
- Tobi cree que así debes dejarlos… son Bonitos, Bonitos…Bonitos…- repitió aquella palabra, reafirmando y volviendo a reafirmar lo hermosos que eran sus ojos.
- Gracias…- Fue lo último que dijo la chica antes de ponerse de pie y salir al porche.
La noche había llegado, hubo muchísima gente en el hospital, especialmente niños y Sakura no había dejado ir a ninguno sin antes revisarlos, por suerte no era nada grave…
- Sakura-chan es muy buena… pero Tobi también es un chico bueno…- había dicho cuando se dirigían a casa.
Tobi también había cambiado de capucha, pero esta solamente era totalmente oscura, había borrado las nubes rojas… ya sabía que ese símbolo era reconocido por todos lados y no quería arruinar su aventura con Sakura-chan.
Y ahora, con la puerta exterior de su habitación abierta, observaba la Luna llena con el rostro descubierto, su corto cabello negro meciéndose con el ligero vientecillo de primavera.
- Pronto florecerán los Cerezos.- murmuró, su voz, ahora en tono normal, ronca… mostraba masculinidad y fuerza…
- ¡Tobi, ven a recoger el cochinero que hiciste en el patio! –gritó Sakura, Madara solo sonrío, era divertido escucharla enojada, se veía tan…
Y cerró los ojos…
- ¡Tobi es un chico bueno, él no hace cochinero…! ¡Sakura-chan quiere culpar a Tobi! –contestó, fingiendo voz de niño…
Pero Madara no contó con algo.
- ¡TOBI! – y la puerta fue recorrida…
Y vio su figura de un hombre frente a la enorme Luna del fondo, con el torso desnudo, y una rojiza mirada que atravesaba la suya…
Ese no era Tobi, pero… su olor…
Ese no era Tobi… No era Tobi pero olía como él…
Si… ese era el Tobi que se ocultaba tras la mascara.
Pero… ¿por qué Tobi poseía el Sharingan, si se supone que…?
Se rascó la cabeza y sonrío a Sakura, estaba sorprendido, la chica era rápida y silenciosa… una ex Kunoichi eficaz… muy eficaz.
- No mires a Tobi así… siente pena.- rompió el silencio, pero aquella voz no pertenecía al Tobi que ella conocía.
- ¿Quién eres en verdad…Tobi-Kun? –preguntó la muchacha, poco antes de sentir los labios de aquel hombre sobre los suyos, su mirada verdosa se mezclaron junto al Sharingan de Madara… sorprendida… ese era el cuerpo de Tobi, más no su actitud.
- Madara…Uchiha…- fue lo último que escuchó, antes de caer en sueño…
