ALOHA!

Espero que esten ien, Bueno, como han de sospechar... que yo siempre dejo comentarios Hasta el Final... Ja ja ja ja si, si, el LEMON ha llegado ¬¬ y aunque no es muy explicito solo las pervertidas como yo pueden leer esto o las o los Mayores de edad, si eres MENOR, y gustas leerlo, es DECISIÓN tuya, Si tu MAMÁ te cacha con las manos en la masa ... Yo no existo ¿ok? ja ja ja ja

bueno, les dejo saludos y Muchas Gracias.


Capitulo Diez:

Besos y Carisias.

Sakura picaba la verdura mientras Madara se encontraba en el porche, sentado sobre el suelo de madera, el paisaje era hermoso y fresco, tal como a él le gustaba apreciar.

Y recordó el rostro de uno de los intrusos, de aquellos que le interrumpieron, cerró los ojos y apretó los puños, sabía muy bien que la mujer que estaba preparando la cena dentro de la casa, lo conocía… el mundo era muy pequeño.

Definitivamente lo era.

Por que ese chico no era nada más ni nada menos que otro Uchiha, se había enterado de que el muchacho había logrado su objetivo, matar a Itachi Uchiha, otro más de su familia.

Durante mucho tiempo había organizado su venganza perfecta en contra de la aldea, había logrado deshacerse de su Clan, lo habían traicionado y ese era el costo por haber ido contra el legitimo Líder del Clan Uchiha, la muerte, su pasado estaba lleno de Sangre, pero sus manos no tenían ningún rastro, más su presencia era otro asunto.

Él había obligado a Itachi a matar a su Clan, él y nada más que él había convertido en un monstruo a Sasuke Uchiha… y esa mujer que estaba dentro de la pequeña cabaña…

Había deshecho a ese monstruo que había sido Sasuke… y no solo él…

Sino él mismo había dejado de ser lo que era, pues se suponía que debía reorganizar a Akatsuki y volver al camino de la venganza:

Destruir por completo a Konoha.

- la cena está lista… Madara-Kun…- y escuchó la dulce voz de la razón por la cual se quedaba en ese sitio, Sakura, sonrío al escuchar aquella melodía muy cerca de su oído.

Tsunade estaba que no cabía en la sorpresa… ¿Qué Sakura no quería volver? Entendía que su alumna estuviera enojada e intentara alejarse de Naruto y Sasuke, pero de ahí a que negara en querer volver ya era otro asunto y más grave.

- esa mujer era Sakura, su cabello era de otro color pero Pakkun identificó su aroma… ahora podemos ir tras ella…pero me preocupa ese Hombre con el que se encuentra.- dijo Kakashi, Tsunade pasó la mirada al Jounin y a cada uno del equipo encargado en la búsqueda de Sakura Haruno, su alumna.

- Sakura no es tonta, sabe lo que está haciendo, Tsunade-sama.- intervino Hinata, Tsunade cerró los ojos.

- Lo sé Hyuuga, lo sé…por eso tendré que ordenar lo siguiente… Kakashi, descríbeme a ese Hombre al que has visto junto a Sakura.- pidió la mujer.

Kakashi no sabía quien era, pero recordó algo que era valioso, suspiró y cerró los ojos.

- se parece mucho a Obito Uchiha.- soltó el Jounin, los demás murmuraron e hicieron poco escándalo, Sasuke no podía creerlo… ¿Qué se parecía a uno de sus familiares, pero como?

Tsunade suspiró, le dio un sorbo al vaso que tenía a un lado, Sake, no había dejado de beber desde que Sakura había partido…

Meses, habían pasado ya varios meses desde que Sakura los abandonó…

- Madara Uchiha.- soltó la rubia, Kakashi, Azuma y Gai se quedaron perplejos, Sasuke y los demás no sabía lo que pasaba, solo que otro Uchiha había metido sus garras en la vida de Sakura.

- Tsunade-sama… ¡diga que eso no es verdad! –gritó Kakashi, Sasuke lo único que sabía es que ese Madara Uchiha había sido un antiguo Líder de su Clan, que los suyos lo habían traicionado y que la aldea le había dado la espalda, exiliado, el primer Hokage lo había exiliado de la aldea, ¿pero por qué Sakura se encontraba con ese tipo de calaña? Nadie lo sabía.

- Si dices que ese hombre se parece a tú ex compañero de equipo, entonces es Madara Uchiha… Kakashi… quiero que envíen a un escuadrón ANBU… ellos se encargarán de traer a Sakura a…

- ¡NO! –gritó Naruto, quien se acercó a la mujer.

- Naruto-Kun.- murmuró Hinata.

- ¡No permitiré que nos saque de esta misión! ¡Sasuke teme, Kakashi-sensei y YO traeremos a Sakura-chan a salvo! ¡fue culpa mía que Sakura-chan se fuera, por favor vieja, no nos haga esto!

Tsunade tragó duro, no podía hacerle eso al equipo siete, pasó su mirada a todos ellos, suspiró, Naruto tenía razón, solo ellos lograrían traer a Sakura sana y salva.

- solo quiero que sepan algo…- comenzó a decir la Hokage.

- ¿Qué cosa? –preguntó Naruto.

- Madara Uchiha es un criminal que va más allá del libro Bingo… no hablen con él… no le miren… solo mátenlo y traigan a Sakura ¡es una orden! –gritó la mujer mientras se ponía de pie.

Madara Uchiha era muy peligroso y más para una joven como Sakura.

Sakura dejó los platos en su sitio, los lavó y los secó, como buena ama de casa que era y no había sido en Konoha, sonrío al pensar en ello, se estremeció al sentir la mirada de Madara en ella, se giró y el Hombre estaba sentado frente a la mesita, no se había movido ni un poco desde que ella recogió los platos.

Sakura lo observó, tenía los ojos cerrados y al parecer estaba meditando algo, suspiró y se alejó del comedor por el pasillo…

- vendrán por ti.- escuchó la ronca voz de Madara, Sakura se detuvo pero no volteo a verle.

- Me quedaré aquí.- contestó ella mientras continuaba su paso nuevamente.

- ¿y si te obligan…? –preguntó Madara mientras abría poco a poco los ojos, las sombras habían cubierto el mundo, la casa estaba oscura y lo que brilla no era la Luna, si no ese par de perlas color sangre…

Sakura se sentó sobre el futón, recorrió la puerta que daba al exterior y observó el jardín que había creado ella sola, y más allá, el bosque que la protegía del exterior… recargó sus manos sobre su cabeza y deslizó sus dedos por entre el cabello hasta llegar a la punta, desvaneciendo aquel oscuro color mientras su color Natural volvía a hacer el de antes… sonrío tristemente, Madara tenía razón, sus amigos de Konoha vendrían por ella… cerró los ojos y escuchó la puerta recorrerse, se giró sobre su asiento y ahí estaba, la razón por la cual había negado su identidad.

El Hombre al que amaba ahora, estaba segura, estaba enamorada de Madara Uchiha…

Se arrodillo frente a ella y le besó, un beso tierno e Inocente, estaban concientes de la enorme diferencia de edades y de lo que pasaría si la Hokage se enterara de lo que había entre ellos, pero a ninguno les importaba, ambos habían sufrido demasiado y estaban dispuestos a hacerse felices uno al otro a costa del dolor de los demás, pues así les habían pagado sus seres queridos… con una vieja, mal formada moneda de dolor…

El Beso se volvió más salvaje, mientras las masculinas manos de Madara recorrían la espalda de Sakura y las pequeñas y delicadas manos de ella se enterraban en la oscura melena de él…

Besó su cuello y absorbió su aroma a cerezas de su cuerpo, gravando su olor en su memoria, mientras la frescura de su piel le provocaba un cosquilleo en la piel… sus blancos Hombros quedaron en libertad del Kimono, mientras el pecho de Madara estaba completamente al descubierto, mejilla contra mejilla, labios contra labios…

Besos y caricias a contra luz de la Luna

Besó su cuello y sus hombros, robándole uno al otro, suspiros de placer y amor…

El Kimono cayó sobre sus caderas, mientras sus manos resbalaban por sus hombros y terminaban en su cintura, Madara la observaba con el Sharingan activado, esa mujer era suya, le pertenecía desde los tiempos indefinidos, el destino así lo quería, había sido ese mismo destino quien los había puesto en el mismo camino… y él respetaba eso y ella también.

Sus figuras de Hombre y Mujer marcadas por los rayos de la Luna, mientras el viento calido ahora, arropaba sus cuerpos desnudos; la recostó sobre el futón y la observó, admirando su blanco y delicado cuerpo, en cambio Sakura, solo le veía a los ojos, rozando su cuerpo con sus pequeñas manos, quienes subían y bajaban por su pecho y rodeaban su espalda cansada por el tiempo ¿cansancio, cual cansancio? Estando con ella no había nada de eso, al contrario, esa mujer hermosa le devolvía las energías.

Y se liberó de sus pantaloncillos, mientras que las piernas de ella se deshacían del resto del Kimono…

El amor era así, a veces extraño y Contreras, algunas veces se empeñaba por unir personas erróneas una con la otra y para eso existía el destino, para marcar el camino verdadero de cada ser, y ahí estaban ellos, los que el amor había desviado y el Destino unido…

Le besó una vez más los labios, mientras ella rodeaba sus caderas con sus piernas, acariciaba y recorría su cuerpo con sus manos, mientras sus labios permanecían unidos, a veces tiernos, a veces salvajes…

La Ama y señora de la noche aceptaba su unión…

Aceptaba la decisión del Destino y el del amor….y la de la pareja misma.

- Sakura.- murmuró su nombre entre besos y caricias.

- Ma…Madara-Kun.- contestaba el gemido la muchacha ante el rose de sus partes intimas…

- Te…amo.- susurró Madara al tiempo en el que entraba en ella en una embestida lenta.

- ..¡AH!... ¡Ma…Madara-Kun! ¡Te amo…Te amo…! – gritó la pelirrosa al compás de una canción de amor, de placer y dolor…

- ¡AH! ¡Sakura! – e iba y venía dentro de ella, mientras Sakura aferraba su cuerpo al de él por la espalda y piernas.

El vaivén aumentó, al igual que las muestras de amor y el del placer… Sakura sentía los mojados besos de Madara por su cuello, por su pecho y finalmente volvían una vez más a sus labios… intentando una vez más revivir la llama que estaba consumiéndolos.

Aferró una de sus manos al futón, estrechándolo contra sus dedos, mientras la otra, recorría el muslo desnudo de la joven, Sakura movía sus caderas, ajustándose al cuerpo de ese Hombre al que poco conocía ¿Cómo era posible? No se lo pregunten a ella, no lo sabía.

Y menos él.

La Luna desapareció entre las nubes, mientras que el Sol crecía en el horizonte… buscando su posición en el cielo celeste…

Mientras que él continuaba dentro de ella y recostado sobre Sakura, mientras sus manos entrelazadas, escenificaban su unión…

Su olor a cerezas lo había inundado, mientras los rayos del sol se encargaba de despertarlo… sus mechones rebeldes caían por su frente, rosando los pechos de ella, Se movió un poco para levantar la mirada y observarla dormir, en efectivo, Sakura descansaba en el mundo de Morfeo…

"Una noche perfecta, para la pareja perfecta"

Sentía la masculinidad de Madara aún dentro de ella, y le gustaba, y eso era lo que quería, estar así de unida con él.

En esos precisos momentos no sabía nada más que lo que había hecho y sentido durante la noche, las palabras de amor que Madara le había susurrado y jurado ante la Luna, y sus respuestas que no necesariamente fueron con palabras…

Era Obvio que se amaban y ella no haría nada por separarse de él y él tampoco lo haría…

Madara ya había despertado y mientras disfrutaba del confort de los senos de su mujer, pensaba en los de Konoha, sabía que la tormenta estaba por caer sobre ellos, pero por nada del mundo permitiría que la alejaran de él, el ángel que le hizo olvidarse del odio y de la sangre que por culpa suya fue derramada…

Esa era una poderosa razón por la cual llegaría a matar a cualquiera que intentara alejarlo de Sakura, si eso pasara, descargaría su cólera en el mundo…

Por qué así era Madara, enojo, ira… ante cualquiera que le arrebatara algo que era muy suyo.

Y Sakura ya pertenecía a Madara Uchiha.

Suspiró y soltó un pequeño grito al sentir un mordisco en uno de sus pezones, abrió los ojos de un golpe y ahí estaba Madara, con sus labios en su pecho, observándola.

- ¡Duele! –exclamó divertida la muchacha completamente sonrojada.

Madara liberó el pecho y sonrío, como si de un niño se tratara, también sonrojado y feliz…

- a Tobi le gustó mucho lo que hizo con Sakura-chan anoche.- Sakura no pudo evitar soltar la carcajada, hundió sus dedos dentro de aquella melena oscura…

- Yo también lo disfruté, mucho.- contestó la muchacha.

Y Madara se movió dentro de ella, y buscó sus labios una vez más, mientras las emociones de la Noche anterior, volvían una vez más, en esa hermosa mañana…

"…Porqué Tobi es de Sakura..." "…Y Sakura es de Tobi…"