Capitulo Trece: Olvidado.

Ino apretó sus puños y se lanzó contra Sakura, la castaña fue testigo como la rubia abofeteaba a Sakura varias veces…

- ¡¿Cómo puedes traicionar a la aldea de esta forma? ¡ ¿Cómo? –gritó Ino desesperada, desesperada por recuperar a su amiga.

- Yo no traicioné a nadie… solo… solo me fui.

- ¡ ¿y como le llamas a eso, Sakura? Si fue por lo que te hizo Naruto…

- ¡deja en paz a Naruto! ¡esto ya no tiene nada que ver con él…! Y tú lo sabes, Ino.

Y una fuerte explosión estremeció el cuerpo de Tenten y el de Ino, Sakura ya sabía lo que estaba pasando a fuera… Madara se estaba enfrentando a aquellos que querían separarlos.

- no puedo creer lo que escucho… Sakura… entonces eres una vil mentirosa… le dijiste a Naruto que lo amabas y…- pero Ino fue interrumpida.

- Y era verdad… Yo lo amaba…y él no hizo nada más que hacerme daño… lo eh superado…

- Sasuke-Kun está Luchando contra un gran enemigo por ti, para que tú vuelvas ¡Maldita sea Sakura no puedes hacerles esto!

- ¡cállate Ino! ¡Cállate! ¡no me pidas nada! Ellos hicieron conmigo lo que se les dio la gana… Sasuke-Kun despreció mi amor, Naruto simplemente se dio la media vuelta y…- Sakura recordó lo de la Hyuuga.

Hinata cayó al suelo con una herida en el hombro, por más que intentaba acercarse a Naruto para ayudarlo, más herida salía, ese Madara era muy poderoso, Azuma se encontraba recargado a un árbol con un Kunai incrustado en la pierna, Chouji estaba inconciente y Shikamaru intentaba retener a Madara con su técnica de sombras…

- ¡NARUTO! –gritó Sasuke al verlo levantarse, perdiendo el control ante el Kyuubi, Madara se quedó serio… estaba en, otras palabras.

En serios problemas…

- lo eh olvidado, eh olvidado el amor que sentía por Sasuke y por Naruto… no volveré porqué encontré en Madara algo que nadie más me había ofrecido…

- ¿y según tú…que es? –retó Ino a que le contestara, Tenten iba a interferir pero… simplemente no pudo.

- … caminar junto al ser amado a su lado… de lado a lado… junto con Naruto y Sasuke siempre iba tras ellos, mirando sus espaldas… ¡estoy harta de sentirme débil!

- ¡ ¿y apoco Madara Uchiha te ofrece eso? –gritó Ino encolerizada.

- ¡Claro! ¡eso y mucho más! No volveré a la aldea…

Entonces, las tres chicas se quedaron inmóviles al sentir él chacra del Zorro de nueve colas, Sakura se puso de pie al sentir el poder descontrolado de Naruto.

La pelirrosa pasó por un lado de Ino y de Tenten a toda velocidad, al llegar a fuera vio el Clon de Madara desaparecer en una explosión de Humo, Neji y Lee estaban sumamente heridos, Gai estaba inconciente al otro lado…

Sakura vio una gran nube de fuego a unos cuantos metros dentro del bosque, Naruto se había transformado en el Kyuubi, Tenten e Ino se encontraban ayudando a sus compañeros.

- ¡No des ni un solo paso, Sakura! ¡en lugar de estar preocupada por ese Hombre deberías ayudarnos a curar a los chicos! –gritó la rubia.

- Ya me eh preocupado por la gente más que por mi misma por demasiado tiempo… ¿No crees, Ino? –la rubia se quedó en silencio, no sabía que contestar a aquello, pues Sakura tenía razón, para su amiga siempre había sido así, primero los demás y luego ella…

- Sakura…

- Si no pongo mi felicidad primero en estos momentos, no seré capaz de ser feliz nunca…lo siento Ino… pero ya es hora de que piense primero en mi…- y la pelirrosa desapreció entre los árboles, Ino intentó ir tras ella pero Tenten la detuvo.

- Ella tiene razón y lo sabes.- dijo la castaña.

Madara tenía la armadura Samurai desgarrada, si no fuera por su velocidad entonces el Kyuubi le hubiera volado los órganos con aquel zarpazo.

Respiraba agitadamente, la presencia del Kyuubi absorbía el chacra de cualquier cosa que estuviera a su alrededor, y no solo los compañeros de equipo que acompañaban al chico Kyuubi estaban siendo afectados, si no él mismo.

Y vio como la octava cola aparecía, ahora si estaba en problemas, su Mnagekyo Sharingan no le serviría de nada ahora… sonrío al ver como el Kyuubi abría la boca, seguro lo atacaría con un Shuriken Rasengan tan poderoso que lo haría desaparecer de la faz de la tierra…

Sakura.

Miró el cielo y pensó en ella, al menos tendría muchos amigos que la consolaran cuando él no estuviera…

Cerró los ojos y pensó en aquella noche cuando fue de ella y ella fue suya, sonrío ligeramente… despidiéndose mentalmente de la mujer a la que tanto amaba…

Ya no más besos…

Ya no más carisias…

Ya no más abrazos…

Ya no más escondidillas…

Ya no más risas…

Ya no más Sakura…

Ya no más Madara…

- "Adiós Sakura…" - se despidió el Uchiha de la pelirrosa…

- ¡MADARA –KUUUUN! – y el ataque se lanzó hacia su pecho, mientras escuchaba la voz de la persona a la que más había amado en toda su vida…

Sakura y Madara…

"Ya no más Sakura y Madara…"

Capitulo Catorce: Por siempre.

Kakashi no podía creer lo que sus ojos presenciaban, Sasuke, desde el suelo observaba como pasaba aquello, Azuma dejó de atender su herida al ver como el fuego consumía al mayor enemigo de su aldea… o eso creía.

Hinata temblaba de pies a cabeza al ver aquello, como el fuego consumía lo más sagrado en la vida.

El amor.

- ¡! – soltó un desgarrador grito la Hyuuga.

Ino se quedó helada al escuchar a Hinata gritar, Tenten se puso de pie, Neji ya estaba conciente, Lee ya tenía las heridas cerradas y Gai ya se había lanzado hacia el otro escenario de Guerra.

- Sakura.- murmuró Ino tristemente.

"Y cada vez que veía tus ojos, me perdía en tu oscura mirada…

Pero ahora no me queda nada…

Al ver el fuego arder a nuestro alrededor…

Mi alma se desvanece al pensar que jamás volveré a verte…

No podré vivir sin ti…

Así que prefiero ir contigo…

No importa a donde vayas… Yo estaré a tu lado…

Siempre…"

Kakashi se encontraba frente a Tsunade, la rubia no podía creerlo, pero ya se imaginaba que algo como eso pasaría, suspiró, Sasuke, Naruto, Hinata y Lee habían sido los que más lastimados habían salido, la Hokage bebió de aquel vaso, Sake, la bebida que le haría olvidar que había perdido a su alumna, su querida alumna.

- ¿estás seguro de todo? – preguntó la mujer.

- Si.- contestó Kakashi, Tsunade cerró los ojos.

"Mañana será otro día…mientras estemos juntos nada importará…"

Ino se encontraba pelando una manzana para Sasuke y Naruto, quienes compartían habitación, los chicos habían estado dormidos los últimos tres días, Naruto ya se había recuperado de su transformación y Sasuke tenía un brazo roto y un par de costillas fuera de lugar, la rubia suspiró mientras la cáscara de la manzana caía al suelo.

Un fuerte ruido tocar el piso le despertó, abrió los ojos y vio a una mujer a su lado, una pelirrosa que pelaba una manzana, la cáscara había caído al suelo, ahora el cuchillo partía en pedazos la fruta, la deliciosa fruta. Pero de repente vio a una rubia ocupar el lugar de una pelirrosa ojos verdes…

Ino.

Y no Sakura.

No era Sakura la que se encontraba ahí, no era Sakura la que había acomodado sus costillas, No era su amada compañera de equipo la que lo había vendado, no era esa pelirrosa la que le gritaba lo mucho que lo quería en la infancia, No era esa ojos verdes que intentó detenerlo aquella vez que se fue con Orochimaru, buscando el poder para matar a Itachi.

No era Sakura…

Naruto abrió los ojos al oler aquel perfume de cerezos, la vista estaba borrosa y lo único que podía saber era que era una chica, levantó su brazo lentamente y rozó el brazo de la joven, distinguió que se giraba hacia él, Sasuke le miraba de reojo, ni uno de los dos podía moverse mucho…

- Sakura….Chan.- murmuró el rubio mientras intentaba tocar a la joven que distinguía entre borrones.

Ino le tomó la mano y le sonrío, sabía que Naruto no podía verla claramente y que pensaba que era Sakura, suspiró y le metió un trozo de manzana en la boca, el rubio comenzó a masticar, luego se volvió hacia Sasuke e hizo lo mismo, este comenzó a masticar lentamente.

El silencio reinaba en esa habitación, Hinata veía el cielo a través de la ventana, como las aves revoloteaban en el cielo, las lagrimas caían sobre sus blancas y frías mejillas, Neji estaba a su lado, cuidandola…

- Hinata-sama.- la llamó el castaño, Hinata volvió para verlo.

- Neji Onee-san.- murmuró la muchacha, Hinata tenía una pierna y un brazo vendado.

- ¿Cómo estás? –preguntó el muchacho.

- Bien… ¿y Naruto-Kun, como está? –preguntó la Hyuuga.

- Esta inconciente, Yamanaka-san está cuidándolo junto con Sasuke.

- Ya veo… ¿aun no le dicen lo que pasó? –preguntó la joven.

- No…y no lo harán… Tsunade ha ordenado que nos quedemos callados… por siempre.- confesó el muchacho, Hinata soltó el llanto aún más fuerte, no podía creerlo, ella… Naruto, lo recordaba todo, absolutamente todo.

"El árbol perdió sus flores entre las llamas… mientras el cuervo ardía junto con ellas…"

- Hinata-sama, no llore, por favor.- pidió Neji, pero Hinata no escuchó palabra alguno, su primo no vio lo que ella vio, no presenció lo que ella presenció…

FLASH BACK…

- ¡MADARA –KUUUUN!- Hinata vio a Sakura aparecer de la nada, el cabello rosado flotando tras su espalda, mientras Naruto le lanzaba a Madara una poderosa bola de fuego tan gigante…

- ¡SAKURA-SAAAN! – nadie vio lo que ella, pues el humo y el fuego lo cubría todo a excepción del lado donde ella se encontraba, se dio cuenta de que Sakura la observaba mientras se lanzaba a los brazos de Madara…

Sakura le sonrío dulcemente…

Para luego abrazar a Madara y besarlo… mientras las llamas del ataque del Kyuubi rodeaba sus cuerpos…

El Bijuu atentó contra lo más sagrado… el amor…

FIN FLASH BACK

Tenten entró a la habitación de Lee, este veía una margaríta que intentaba sobrevivir dentro de un blanco jarrón que se encontraba en la mesita de a lado, la castaña lo vio con nostalgia.

- Sakura-san siempre me traía margaritas cuando me hospitalizaban…. Siempre.- murmuró Rock Lee.

Tenten no supo que hacer más que escucharlo, su amigo estaba deprimido, cuando ella e Ino llegaron a lado de Kakashi y los demás, Naruto, Sasuke, Azuma y Chouji estaban inconcientes, Madara y Sakura no fueron encontrados, Shikamaru no vio nada al igual que Kakashi y Hinata no habló en todo el camino de regreso.

El lugar donde había comenzado la batalla había quedado totalmente destruido, y la casa donde Madara y Sakura habían vivido durante aquellos meses había sido derrumbada, el jardín destruido… por un Kakashi desgarrado y destruido, al parecer Hinata había visto algo y se lo había contado al Ninja Copia.

Y lo supuso, lo sabía…

Madara y Sakura habían muerto en uno de los ataques del Kyuubi… ni siquiera quedaron cenizas de ellos… nada… ni una sola pista de que habían estado vivos… o que estaban muertos…

Y de eso ni una sola palabra a Naruto…. Ni una sola.

Pero un Hombre al que amaba tanto a una mujer no necesitaba palabras para saber lo que sucedía, Sasuke fue dado de alta a dos días después de su despertar, Naruto un par de horas antes…

Sasuke andaba sin razón alguna por las calles de la aldea, el motivo que lo obligó a volver había desaparecido, no sabía si estaba bien o si estaba herida… o peor aún.

Viva o muerta.

No sabía nada de Sakura, la chica que en alguna época hubiera muerto por él, pero su arrogancia, egoísmo y su ambición terminaron por marchitar esa flor rosácea, a esa Sakura que profesaba un amor por él hace ya varios años… y ahora ¿en donde se encontraba? Pero lo que más le dolía era saber que él había sido el detonante de todo, si hubiera comprendido que Sakura ya no lo amaba desde un principio, y si él no hubiera regresado por esa arrogancia… Sakura en esos momentos estuviera viva, Naruto estuviera Feliz y… y él estuviera sumido en la soledad que la Venganza le había traído.

Suspiró, pasó por un lado del puente, en aquel donde siempre se encontraba con Sakura y Naruto…

Y en el que ahora solo se toparía con su rubio amigo…

Amigo… esa palabra que ahora sonaba tan falsa, al menos viniendo de él, él jamás respetó la amistad que había entre él y Naruto, entre ellos y Sakura… él nunca valoró nada de ese lazo que había creado con aquellos dos, sus únicos amigos, su familia…

Y él mismo había destruido a esa Familia, separando a esos amigos, suspiró nuevamente mientras se acercaba a un melancólico Naruto, ahora Sakura ya no estaba ¿Cómo diablos se le llamaría ahora a ese extraño lazo que unía a Naruto y a él?

Lastima.

Y lo sabía, sabía que Naruto estaría a su lado por eso, por lastima, por no querer verlo sólo ante el rechazo de los demás…

- Naruto.- lo llamó.

Y el rubio no se molestó en darse la media vuelta…

- Sasuke.- escuchó su nombre provenir del muchacho.

- Lo lamento…- se disculpó para seguir derecho en su camino, cruzar el puente y salir de la aldea, regresar a la soledad en la que él solo se había sumergido… pero una mano en su hombro lo detuvo, se giró y ahí estaba el rubio.

- Si te vas… tendré que traerte por los cabellos, Teme… y a Sakura-chan no le gustará vernos separados de nuevo…- escuchó la débil voz de su amigo.

- Dobe yo…- pero fue interrumpido.

- Si te vas… yo iré contigo…y si yo me voy contigo tendré que dejar sola a Hinata-chan…y yo no quiero eso.- comenzó a decir.

- Entonces quédate Dobe… Yo me…

- No… deja de decir idioteces Teme… Yo respetaré la memoria de Sakura-chan… tú has lo mismo… por qué sabemos que ella no quiere que te vayas… me lo ha dicho en sueños… me ha pedido que cuide de ti y de Kakashi… lo siento Sasuke baka… pero eres un Teme del tamaño del mundo y no permitiré que te largues así como así… ¡ ¿me oyes? –gritó aquella pregunta, Sasuke esbozo una sonrisa, él también había tenido un sueño parecido.

Soñó con Sakura, en medio de un campo abierto rodeado por grandes montañas, mientras un cerezo florecido se levantaba en el centro de aquel valle, la hierba se movía, mecida por el viento fresco de una extraña primavera…

- Cuida a Naruto y a Kakashi por mí… ¿quieres, Sasuke-Kun?

La voz de Sakura sonaba delicada, dulce y hacía eco en todo el sitio, levantó la mano e intentó tocarla, su rosado cabello se movía hacia el frente, el viento le golpeaba, intentando alejarla de él…

- Sakura.- le nombró.

- No te preocupes por mí, Sasuke-Kun… yo estaré cuidando de ti… - y el moreno vio como Sakura se volvía un puñado de pétalos de cerezo y como el viento se los llevaba en su viaje….

- Teme… ¿Qué te pasa? –escuchó la voz de Naruto, parpadeo un par de veces y regresó a la realidad, pero prefería mil veces estar en ese sueño… que vivir en un mundo donde Sakura ya no estaba…

- Lo siento… me perdí.- susurró el moreno.

- Hinata-chan y yo…- comenzó a decir un triste Naruto.

- Si no la amas… déjala.- aconsejó el moreno, Naruto levantó la mirada rápidamente, le observó a los ojos y sonrío.

- Ese es el problema.- comenzó a decir, Sasuke sonrío y empuñó las manos, coraje disfrazado en felicidad arrogancia…

- ¿te ha gustado, verdad?

- Lo siento Teme… pero estos meses han sido… muy difíciles para mi…

- ¡maldito Usuratonkashi! –gritó Sasuke mientras se iba contra su cuello, Naruto le tomó por las muñecas y soltó la carcajada.

- ¡espera Teme…! – empezó a decir el muchacho, Sasuke suspiró y lo soltó.

- Naruto-baka… ¿seremos amigos…siempre? –preguntó Sasuke con la mirada en el suelo, Naruto sonrío zorrunamente.

- Por siempre, Teme… ¡Ey, Hinata-chan! – y el rubio salió corriendo hacia Hinata, quien se dirigía cabizbaja hacia su hogar.

Y Sasuke vio a su rubio amigo ir hacia la Hyuuga, suspiró cansinamente, si hubiera sabido que Naruto y Hinata iban a terminar juntos… él jamás hubiera atentado contra la relación de Sakura y su amigo… ahora Sakura se había perdido entre las corrientes del viento…

- maldito Naruto, pero ya me las pagará.- murmuró el Uchiha mientras se dirigía hacia un Naruto feliz y una sonrojada Hinata, el Uchiha sonrío, ya se imaginaba que cosas estaba diciéndole.

Se detuvo en seco al olfatear aquel aroma, se giró sobre sus talones... un olor a cerezas le invadió los poros de su Nariz…y entre el bosque pudo verla… no claramente, pero si su silueta y sus verdosos ojos… le sonreía…

- Sakura.- murmuró un impactado Sasuke, vio a Sakura mandarle una señal de silencio con su dedo índice en sus rosados labios… y movió su mirada a un par de centímetros a un lado de la pelirrosa, había un hombre de rojizos ojos, como los qué él poseía en algunas ocasiones, le abrazaba protectoramente y Sasuke sonrío… él cuidaría de Naruto y Sakura lo cuidaría a él… pero ahí estaba el Hombre al que tanto envidiaba… el Hombre que cuidaría a Sakura…

- Si le haces daño… te mataré.- juró Sasuke al viento, mientras observaba como Sakura y Madara desaparecían entre las sombras del bosque…

- ¡Teme ya te dije, si te vas yo iré tras de ti y te traeré de las greñas, dattebayo! – escuchó el grito del rubio, el moreno se giró y vio a Naruto abrazando a Hinata, este sonrío y se dirigió hacia ellos.

Por siempre…

Una oración tan corta pero tan larga en significados… Por siempre se amarían… se cuidarían… así tuviera ella que alejarse de sus amigos…

"Y la semilla de un nuevo árbol nacía en medio de un valle sagrado… porqué el fuego no siempre traerá desgracias, si no un nuevo camino que recorrer…"

FIN