Sakura paseaba por el parque con Neji y con Hinata. No les conocía de nada, pero ellos la habían invitado amablemente a dar un paseo por el parque todos juntos. Pudo observar que sus suposiciones sobre Hinata distaban mucho de la realidad. Hinata era una chica alegre, inocente y extremadamente tímida. Desde luego, no parecía el tipo de chica que le gustaría a alguien como Sasuke.
Neji, por el contrario, era bastante parecido a como se lo imaginaba. Era un tipo serio, tranquilo, maduro y que medía muy bien sus palabras.
Iban caminando, cuando Neji dijo que iba a regresar a la empresa, ya que su tiempo de descanso se acababa. Se despidió educadamente de las chicas y marchó.
Al quedarse solas, Sakura sintió que podrían hablar con más libertad.
-Oye Hinata –dijo la pelirrosa-… Tú conoces a Sasuke, ¿verdad?
-Sí, por supuesto –contestó Hinata.
-Ya veo… -Sakura suspiró desanimada- Hay muchas chicas detrás de él, ¿eh?
-Sí. Es lógico. Es u hombre joven, atractivo, inteligente, adinerado… ¿Por qué lo preguntas? ¿Es que a ti también te gusta?
Sakura se sonrojó al verse descubierta.
-Bueno… No estoy muy segura… Tanto como gustar no sé… Pero debo reconocer que algo de celos sí que tuve cuando os vi juntos.
Hinata se sorprendió. Así que era eso. Sakura estaba celosa. Ante esto, Hinata solo pudo sonreír.
-Tranquila Sakura. Sasuke y yo somos socios. Nada más. Además –ahora era el turno de Hinata de sonrojarse-, a mí me gusta otro.
-¿Qué? Y yo todo este tiempo creyendo que te gustaba Sasuke.
-¿Sasuke? Oh no, qué va. En realidad, a mí… me gusta…
Hinata se puso colorada a más no poder y susurró algo tan bajito que Sakura tuvo que pedir que se lo repitiera.
-Naruto –dijo de nuevo la morena.
Sakura recordó entonces que algo había oído en la empresa de que Hinata estaba enamorada de Naruto, pero su vista estaba tan ofuscada por los celos que no le dio importancia.
-Naruto… Qué casualidad, yo soy su secretaria.
-Lo sé –dijo Hinata mientras sus ojos perdían su brillo y sus mejillas el sonrojo.
Entonces Sakura se dio cuenta de que había metido la pata.
-Eh, eh, tranquila –se apresuró a decir la pelirrosa-. Solo es mi jefe no pienses mal. Oye…Tú eres socia de Sasuke, y yo, secretaria de Naruto… -la morena asintió y Sakura continuó- Entonces, podríamos ayudarnos mutuamente. ¿Qué dices? ¿Hacemos equipo?
Hinata recuperó el brillo de sus ojos al oír la propuesta. Si aquello resultaba… Era posible que Naruto se fijara en ella.
-¡Claro! No perdemos nada con intentarlo –dijo entusiasmada la chica de ojos perlas.
-Bien. ¡Mañana empezamos!
Tenten atendía aburrida las llamadas de los clientes, inversores, etc. Cada día lo mismo, una y otra vez. Suspiró. Entonces vio llegar a una rubia. Se fijó más detenidamente y pudo apreciar que era Yamanaka Ino. Iba vestida con uniforme y colgada del brazo de Sasuke. Tenten se inclinó respetuosamente al ver entrar a su jefe y puso especial atención a la conversación que éste mantenía con Ino.
-Me alegro de que me hayas admitido en la empresa, Sasuke –decía Ino alegremente.
-Sí, será un placer trabajar codo con codo contigo –decía Sasuke con cara de estar aburrido del "empalague" de la chica.
Cuando ambos cogieron el ascensor y se perdieron de vista, Tenten volvió a mirar al frente y allí sorprendió a Sakura mirando fijamente y con expresión dolida el lugar en el que hacía unos instantes estaban Sasuke e Ino. Tenten la saludó amablemente, sacando a la pelirrosa de sus pensamientos y recibiendo como respuesta una sonrisa falsa de ella.
En ese momento, Naruto salió a recibir a Sakura con un brillo especial en los ojos y dijo alegremente:
-¡Ey, Sakura! Ayer te eché de menos. No voy a dejar que cojas un solo día libre más.
-¿Qué? –gritó la pelirrosa.
-¡Ja,ja,ja,ja! Tranquila, no me pegues, que es broma.
Sakura suspiró. Empezaba a acostumbrarse al carácter alegre y despreocupado de Naruto y a sus bromas.
Ambos se dirigieron al despacho del rubio y Tenten recapituló: Ino estaba literalmente loca por Sasuke, el cual no parecía mínimamente interesado en ella, Sakura se había fijado en Sasuke y Naruto en Sakura, rubio del cual estaba enamorada Hinata. Vaya… aquello era realmente lioso, y además, un cotilleo de los buenos.
