Capitulo 10: "Una visita enferma"
Ikuto me dejó en el balcón. Y ya se tenía que ir a ver a Utau al hospital. No quería que se fuera, me sentía aliviada de cierto modo. Estaba muy feliz de haber conocido a su mamá. Y fué gracias a él que yo fuera para allá.
-¿Como te irás hasta Aoyama?- él miró a Yoru y sonrió.
-Yoru me ayudará para avanzar más rápido ¿no?- Sabía que haría una transformación de personalidad con Yoru y se iría.
-Bueno mientras más rápido mejor ¿no?- le hice una seña de "fuera" y oviamente se hizo el leso.
-Que quieres que me acerque más?-se acercó ami. Yo fruncí el seño y lo empujé mas atrás. El insitia.
-Está bien ya te dejo en paz, y si vez a Tadase pídele disculpas por mi quieres?- Me reí se me había olvidado que Tadase se había quedado allí con Kiseki. Más risa me dio cuando me imaginé a Tadase enojado. Me daba risa y pena a la vez, pero ya no agunté la risa y me tiré al suelo.
-¿Que te pasa Amu?- Me preguntó Suu.
-Wjaja..no..no e-es na-nada wjaja- me salían hasta lágrimas y me dolía la guata. Ikuto me quedó mirando y luego me ofreció la mano para ayudarme. Se la sostuve y me levantó con delicadeza.
-Perdón por lo que pasó hoy en la mañana, espero que me entiendas- Eso fue algo muy tierno de parte de el. Lo miré, tenía unos ojos preciosos en esos momentos.
-No te preocupes, te entiendo, ahora porfavor vete antes de que tu hermana esté en más problemas- le dije sonrojándome porque su mirada era muy infinita, como si con una mirada dijera todo lo que tenía que decir.
-Y como quieres que me despida ahora- se acercó más.
-Con un "adiós" ¿Que más quieres?- se alejó y puso una mano en la baranda de el balcón, como si fuera a saltar.
-Está bien, ya me voy-iba a saltar cuando lo detuve.
-Espera!- le grité, se me había olvidado que le tenía que dar algo a Utau. Fuí a mi habitación y le pasé un mini-regalito, que lo tenía guardado desde hace tiempo atrás. Adentro contenía unos aros con forma de Luna que me parecieron muy lindos para regalar. Se lo entregué a Ikuto.
-Lo cuidaré muy bien, como hueso santo- miró el regalo, es como si se hubiera acorado de algo.
-¿Que día es hoy?- me preguntó asi como una pregunta normal.
-Hoy es 29 de Noviembre. Hoy es Martes, pero como estoy enferma no he podido ir- En verdad no había ido al colegio...¿Como lo haré?
-¿TU no tienes colegio?- me miró.
-Si, pero yo ya he salido de él. En los primeros días de Noviembre me gradué, ahora soy libre por decirlo así- ahhh...sería rico salir de el colegio, pero espera. ¿Entonces cuántos años tienes?- se sentó en la baranda, nos habíamos demorado mucho en hablar.
-Tengo 17 años, muy pronto cumpliré los 18- era casi la hora de el almuerzo pongámosle las 2:00 pm. más o menos.
-Bueno, ahora si que me voy, nos veremos pronto, mi princesa- Esta vez saltó y Yoru se fue rápidamente con el solo se escuchó un:
-Transformación de personalidad! Dark Lynx!- Luego vi a Ikuto saltando casa por casa muy rápido. Después lo perdí de vista. Me quedé pensando en todo lo que pasó. Las chicas se miraron entre sí haciendo como si alguna entendía algo de lo que había pasado.
Luego de explicarle a mi mamá con una gran mentira de cómo había llegado al balcón sin tocar la puerta, subí a mi pieza. Ya era casi el anoche, asi que ya me quería acostar. Pero antes me había prometido ir a ver a Utau. Pero mi mamá no me dejó. Me dijo que iríamos mañana en el horario de visitas. También me dijo que tampoco fuera mañana al colegio, por 2 cosas: 1° Porque teníamos que ir ver a Utau en un horiario especial, ya que en la noche no se podía a menos que el enfermo lo pidiera y 2° No sabíamos exactamente si estaba 100% recuperada. Pasado mañana si o si voy al colegio; llueva, truene o relampaguee. Luego me puse el pijama y me dormí.
A la mañana siguiente Dia y las chicas me levantaron puesto que ya eran como las 11:00 y mis papás odian que me despierte tarde. Además ya me quería levantar.
-Vamos a tomar desayuno-dijo Suu, porque tiene un perfecto sentido del olfato cuando se trata de comida.
-MMM... siii huele muy rico-Dijo Miki y se asomó a la puerta para oler mejor.
Bajamos todas juntas a desayunar, para que no se viera raro, llevé un platito de plástico y les puse lo que mamá había hecho de desayuno: Un arroz con huevos. No era exactamente lo que llamo desayuno, pero estaba rico. Se me pasaron las horas volando. Ya eran las 4:00 pm. Nos íbamos a Aoyama con mi mamá. Ami estaba en la casa de una amiga y no tenía idea de que Utau estaba en un hospital. Llegamos al hospital y lo averiguamos fácilmente ya que en el diario aparecía la noticia de Utau estaba en un hospital llamado: "San José"(サンノゼ) . Era bien bonito y tenía muchas plantas. Utau estaba en la habitación 576. Subimos y llamamos a la puerta. Una enfermera nos abrió y nos tomó el nombre y nuestro Rut. Entramos. Utau estaba en una camilla, su madre e Ikuto estaban en unas sillas en frente de la cama. Iru, Eru y Yoru estaban en el velador de al lado dormidas. Las chicas se fueron al lado de ellas y las desperaron. Ikuto me miró y saludó a mi madre y después a mi.
-¿Como sigue?- le susurré, pero Utau con solo oírme se despertó. No pudo hablar. Se veía muy mal. Mientras tanto mi mamá saludaba a la mamá de Ikuto.
-Amu, Utau por suerte está fuera de riesgo vital, pero no se sabe si le deben amputar una pierna que quedó destrozada. Su voz no cambió mucho pero ahora tiene miedo de hablar- agachó la cabeza. Me acerqué a Utau, y le acaricié la cabeza. Escuche a mi mamá consolar a la mamá de Utau que estaba llorando. La instancia estaba tensa y me dió mucha pena, aunque por arte de magia se escuchó a Utau hablar y a la vez llorar, todos los que stábamos allí le prestamos atención:
-A...amu...IIkkuutoo...-co mo que ahí descansó, como si estuviera haciendo un esfuerzo sobrenatural.
Luego se volvió a dormir, con una pequeña lágrima.
Prox capitulo:...¿Podrá hablar Utau? ¿Quien sabe?
