Capitulo 3: La información que trajo miedo a Hyrule

-¡Alto!-grita uno de los concejales (era el sexto concejal al lado derecho de la princesa), No se supone que fuera el rey el que estuviera a cargo de esta reunión. ¿Qué acaso al rey no le interesa lo que sucede en su reino?

-No se exalte Sr. Cenoura (así se llamaba dicho concejal), pues mi padre esta en un asunto importante en la provincia del noroeste y por el momento yo estoy en su lugar como segundo mandatario de este reino, pero bien sabe usted que ha ocurrido un suceso que hizo temblar a Hyrule ayer poco antes de la madrugada, no ha de tardar de regresar-dijo la princesa-Pues bien puede continuar.

-Mi princesa, como fiel sirviente de la Realeza, dejare aun lado mi subjetividad y continuaré diciendo lo que por deber me concierne-poco triste el Informante, pues su familia se hallaba en uno de los lugares que sufrió destrozos y no cabía más en él que la preocupación y el temor de saber como estaban.

-Entiendo-comprensiva la princesa.

-Por lo que respecta a la ciudad principal del reino, en donde yace vuestro castillo, los daños han sido mínimos comparados con las otras regiones.-

Y en eso mueve la mano hacia sus bolsillos y saca de uno de ellos unos anteojos, se los coloca y se pone a checar atentamente unas cuantas hojas que traía sujetas en las manos mientras los concejales un poco preocupados esperaban.

-Comenzaré con los datos de la provincia de Lanayru, donde yace la ciudad de los Zoras, la cual ha reportado inmediatamente a vuestra orden, los daños momentáneos descubiertos, lo cual indica-rascándose un poco la cabeza-que su región no se vió afectada gravemente pero que si ha habido bajas por parte de algunos ciudadanos Zoras ubicados en la parte sureste de la ciudad.

-Con mera razón ocurrió eso, pues su ubicación era la más cercana a Villa Kakariko-dice el concejal sentado a tres personas al lado izquierdo de la princesa, conocido como Sr. Milho.

-En cuanto a dichas bajas, se han encontrado más de cincuenta cadáveres calcinados y puede cambiar en el transcurso del día, y por aparte con lo que se refiere a perdidas materiales, pues...gran parte del lado sureste de la ciudad, las pocas casas de humanos que habitaban, la vegetación que había y los lagos y ríos, han desaparecido.-

-Se ha encontrado todo calcinado y en cuanto al agua, se ha evaporado.-

-Eso es algo espeluznante, algo sin precedentes en la historia del reino, y bien puedo decir que he vivido ya bastante tiempo-dice el concejal más viejito que se encontraba, conocido como Sr. Batatas.

-En cuanto a la parte oeste de la provincia, donde se ubica el legendario Lago Hylia ha sucedido lo mismo, los pequeños lagos y ríos que se ubicaban en el han sido contaminados por las sustancias toxicas que contenían las rocas del volcán y se han encontrado a los animales de esa hábitat muertos y una parte calcinados; el Lago Hylia se halla inalterado hasta el momento.-

Y acabado esto cambia de hoja y rascándose un poco la cabeza se pone nuevamente a checar los registros.

-Por parte de la región de los desiertos de Gerudo, donde vuestro padre, el Rey de Hyrule, ha ido a causa de un mensaje que le llegó días antes de que tan temible acontecimiento sucediera, no ha reportado daños más que unas cuantas rocas fundidas que cayeron alrededor de los pequeños pueblos que se asentaron no hace mucho tiempo, nada severo, daños materiales, solo unas pocas casas sin ninguna perdida humana.

-Así que por eso el rey no está en esta reunión- murmulla uno de los concejales de nombre Sr. Cebola, sentado a seis personas del lado izquierdo de la princesa Zelda

El informante verifica más abajo de la hoja que tenía en sus manos.

-Con respecto a los campos de Hyrule, se han encontrado suficientes rocas fundidas con lo cual han quemado parte de la vegetación de estos lugares, y los animales que yacían en ellos han escapado a regiones cercanas para protegerse.

-¿Qué hay de la provincia de Ordona, donde se ubica el pueblo de Ordon?-pregunta la princesa.

-¿Qué no es aquel lugar donde vive el joven Link?-Sr. Espinafres, el concejal sentado a la derecha de a princesa.

-¿Link?, el que salvó a Hyrule de las manos de Zant y Ganondorf, ¿Acaso vive en ese lugar tan solitario?, una persona como él no es digna de que viva entre campesinos-replica Sr. Abóbora, sentado a la izquierda de Zelda.

-Ehm… mi princesa, no hay registro alguno de esa región-sujetando y verificando cada una de las hojas que traía a la mano.

-¡¿Qué?! Es algo raro, Ordon está muy enlazado con nosotros, cualquier cosa que hubiera ocurrido se comunicarían con nosotros inmediatamente.-con tono preocupante la princesa.

-¿Qué hay de las demás provincias?-Sr. Alface, otro concejal ubicado a cinco personas del lado derecho de la princesa.

-Mmm, la región de Pico Nevado es parte del reino de los Zoras, tampoco hay un registro detallado, pero lo que se nos envió es que al igual que los campos de Hyrule, se han encontrado rocas fundidas que han derretido parte del hielo que hay en ese lugar, en cuanto a las pocas personas que habitan ahí, no hay datos de si hay muertos o heridos.

Vuelve a buscar en las hojas y observa los registros que hay en ellas.

-En cuanto a la región de Faron, tampoco ha llegado información.- acomodándose un poco los anteojos.

-¿Y la región de Eldin?-preguntando la princesa un poco preocupada después de lo que le habían dicho de Ordon.

-¿Fue ahí el origen de todo este desastre, no princesa?-replica el concejal que esta sentado a dos personas del lado derecho de ella conocido como Sr. Couve.

-Si.-responde ella.

-Bueno, princesa.-levanta su mano para rascarse un poco la cabeza-Dicha región tampoco hay registros.

-¡¿Qué clase de información es esa pues, entonces no hay registro de nada?!

-Se-Señor-alarmado el Informante.

-Calma Sr. Abacate, no hay por que exaltarse de esa manera, hay que entender que todo esto sucedió no hace mucho, y la información es lógico que tarde en llegar al centro del reino, no se puede hacer nada-contesta la princesa con tono desafiante.

-¡Bah!, como sea, continúe.-Sr. Abacate

-En este mismo momento tropas del reino se están dirigiendo aquella región, para poder averiguar que es lo que sucedió y piensan contactar con los Gorons, ya que pude que se haya debido a un error en las Minas.

-¿Y Villa Kakariko?-pregunta la princesa

-No hay información al respecto pero se tiene la esperanza de que nada grave haya sucedido en aquel sitio, pero puede que estén en peligro debido a los gases que se desprendieron a causa de la erupción.

-Bie...

Y antes de terminar abren fuertemente la puerta y entra un soldado alterado, y todos los guardias que se encontraban dentro de la sala desenvainaron sus espadas y los concejales y la princesa se levantaron inmediatamente.

-¡¡Princesa, Princesa, a-algo extraño esta ocurriendo en la región de Eldin, va-varios de nuestros soldados ha-han muerto!!

-¡¿Pues que ha sucedido?!-Replica la princesa preocupada

-¡Fue a causa de los gases que se desprendieron!-Sr. Cebola golpeando la mesa.

El soldado moviendo la cabeza diciendo que no y con tono preocupado y con el aire que se la iba intentaba decir alguna palabra-No se-señor, e-en manos de alguien.

Todos sorprendidos-¡¿De quien?!-exclama la princesa.

-N-no lo sabemos princesa.

-¡¿Qué?!

-Pe-pero acaba de llegar al castillo uno de los soldados, que forma parte de la tropa que fue a inspeccionar la región de Eldin, y se encuentra gravemente herido, y lo poco que nos dijo, es que alguien sumamente poderoso fue el causante de ello.

-¡Llévame inmediatamente allá!

-Si princesa.

Rápidamente todos salen de la sala y se dirigen a donde se encontraba el soldado herido. Todos estaba confundidos por lo que pasaba en ese instante y sin poder hallar una solución a ese acontecimiento que había puesto de cabeza a Hyrule; ¿Qué esta pasando?, ¿Quién es ese sujeto sumamente poderoso del que hablan?, ¿Será Ganondorf otra vez?, ¿Qué haremos en esta ocasión?, esto es lo que pasaba en ese momento por la cabeza de Zelda, esa preocupación, temor y el nerviosismo que yacía en ella ante la expectativa de no saber que era lo que sucumbía al reino entero.

Continuará...