¡Hola! Aquí vengo con el tercer capítulo de esta historia, muchas gracias por sus comentarios de verdad me alegra mucho que les guste este fic. Bueno creo que este capítulo no quedo muy largo, pero prometo que los demás los hare un poco más largos, bueno sin más aquí está el capítulo.
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Capítulo 3: Tercer mes
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En la oficina del hokague se encontraban Sasuke, Sakura, Naruto, Hinata y la pequeña Kushina, estaban muy animados hablando sobre los viejos tiempos y en como todo había cambiado. Naruto había argumentado que traería un documento que había olvidado y se dirigía a la puerta, de pronto esta se abrió de golpe, dejando ver a Tsunade que desprendía fuego.
— ¡Vieja Tsunade! Ya regresaste —dijo Naruto caminando hacia la rubia quien de un golpe estrello a Naruto contra el muro causando la conmoción de todos y la risa de la bebe.
— ¡Uchiha Sasuke! —dijo la mujer caminando hacia el mencionado haciendo que este retrocediera— pero qué demonios le has hecho a Sakura me han dicho que ha ido al hospital varias veces —dijo agradando por la camisa al pelinegro.
—Yo no le hecho nada —decía aterrorizado el chico.
—Entonces por qué ha ido al hospital —dijo estrellando a Sasuke contra la pared, haciendo reír nuevamente a Kushina.
—Vamos vieja Tsunade, no haga eso de nuevo, que clase de ejemplo le está dando a mi hija —decía el rubio quien se acababa de levantar.
—Además no es nada de qué preocuparse Tsunade-sama —dijo Sakura.
—Pero como que no, seguramente este Uchiha te ha hecho algo —dijo viendo al pelinegro.
—Bueno si pero ha sido bueno —dijo Sakura muy ruborizada y moviéndose de un lado al otro.
— ¡¿Qué? —Grito la rubia—Nada que te haya hecho este Mocoso es bueno —dijo señalando al Uchiha.
—Es que no es nada malo Tsunade-sama —decía Sakura aún más ruborizada.
—Como que no, explícate mejor Sakura.
— Voy a tener un bebé —soltó al fin la peligrosa completamente sonrojada.
— ¡Un bebé! Hasta que haces algo bueno Uchiha —dijo golpeando al chico en la espalda —Vamos a celebrar, yo invito.
—Yo no puedo, todavía tengo algunos pendientes vieja —dijo Naruto.
—Kushina tiene cita con el pediatra hoy —dijo Hinata.
—Bueno entonces creo que nada más seremos nosotros tres no chicos —dijo viendo a Sakura y a Sasuke— Bien en marcha.
Así los tres se fueron dejando a la familia Uzumaki solos.
—Pobre theme lo compadezco, conociendo a la vieja no dejara sola a Sakura para nada.
—Tienes razón Naruto-kun —dijo Hinata.
—En cuanto a ti —dijo Naruto alzando a su pequeña— Cuantas veces te he dicho que la desgracia ajena no es causa de risa.
Estaban sentados en una mesa del restaurante de barbacoa, Tsunade no paraba de beber, algo que no era extraño.
—Tsunade-sama cálmese, está bien que hay que celebrar, pero esto es demasiado —decía Sakura arrebatándole el sake.
—Sakura no seas aguafiestas, además tú no puedes tomar sake dámelo.
—Por cierto Tsunade-sama cuando es que regreso de la villa del té —dijo Sakura pasándole la bebida al Uchiha.
—Hace una hora, en cuanto me entere que habías visitado el hospital corrí a buscarte, pero nunca me imaginé que estuvieras embarazada…
Sasuke se limitaba a observaba la escena atentamente, era cierto que Tsunade era como una madre para Sakura, además ella, con intercesión de Naruto, lo dejo regresar a Konoha y fue la primera en oponerse a su matrimonio, pero después de hacer méritos ante la rubia consiguió su aprobación. Ahora estaba seguro de que no dejaría no a sol ni a sombra a Sakura y menos a él, la tendría metida en la nueva y renovada mansión Uchiha día y noche, aunque sabía que era importante para Sakura y que debía tolerarla, sino su vida correría peligro.
— ¿Por qué no me habías avisado antes, yo habría venido de inmediato? —pregunto la rubia
—Bueno no queríamos decir nada hasta que el embarazo estuviera más avanzado, pero ahora que usted sabe creo que es el momento de decirles a todos.
—De eso yo me encargo —dijo la rubia parándose de su asiento y gritando— ¡Sakura va a tener un bebé! —y salió corriendo. Se escuchaban felicitaciones de todos lados y las mecerás rodearon a Sakura impidiéndole ir por la rubia.
— ¡Sasuke-kun! —dijo la pelirrosa a lo que el chico corrió por la ex-Hokage.
Saltaba de techo en techo buscando a la rubia que estaba bastante tomada, se paró en un tanque de agua y busco con la mirada, pero no la encontraba hasta que escucho como gritaba a los cuatro vientos la "gran noticia", siguió su voz y mientras iba pasando la gente le daba felicitaciones, si definitivamente esa rubia era de cuidado. Cuando llego a donde estaba dijo.
—Vamos ya deje de gritar.
—No hasta que todo mundo sepa.
—Pues creo que todo mundo ya sabe —dijo observando a toda la gente que los miraba.
Entonces llego Sakura que había podido libarse de toda la gente y con mucho esfuerzo lograron llevar a la rubia a su casa. Al día siguiente comenzaron a llegarles bastantes regalos de felicitación, estaban muy sorprendidos, nunca se esperaban algo así, ya que nadie había visto a bien que Sasuke regresara a Konoha y mucho menos el que se casara con Sakura. Estaban felices, el saber que su pequeño seria aceptado en su aldea y no sería visto mal, eso realmente los llenaba de dicha, ya que no hubieran soportado que su hijo fuera dañado.
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