The Circus
Summary: "…Pasad y maravillarse con Luciana, la mujer barbuda", cuando crees que ya lo has visto todo, das de bruces con un lugar diferente a cualquier otro, pues no es solo un circo, es EL circo. Universo alterno, sin magia…por lo menos con varita. No slash.
Disclaimer: Ningún personaje de importancia es mío, yo solo los amenazo con secuestrar al gato para que me obedezcan. Y si Hermione, Crookshanks está a salvo…por ahora...
Una enorme disculpa por haber demorado tanto, realmente si aun después de toda la espera siguen teniendo su historia en favoritos o en alertas, no me queda mas que agradecerles, este capitulo es para enlazar lo que se avecina, sin mas por el momento.
El que no paga hoy, pagara mañana… y con intereses
Entre el griterío y las luces titilantes de las fogatas, los pensamientos de Hermione la bombardeaban sin cesar, por un lado no podía creer su buena fortuna por haberse topado de nuevo, a una de las tres personas más importantes en su vida, y por el otro, esa rubia loca… No encontraba otro modo de describirla, detestaba su cabello claro casi blanco, su piel semi transparente, sus ojos saltones como si estuviera sorprendida todo el tiempo, y sobre todo, odiaba el modo en que SU Theo le acariciaba dulcemente el cabello mientras ella canturreaba distraída con los ojos cerrados.
-¿Te han tratado bien?-
-¿Perdón?- Cuestiono la castaña acomodándose distraídamente la boina casi por reflejo, mientras concentraba su atención en su recién encontrado amigo en vez de sus pensamientos.
-Que si te han tratado bien en el circo- Explico el joven sonriendo, era obvio que sacaba un tema porque si, para él era seguro que los Weasley habían protegido a su amiga igual que el clan de gitanos a él.
-Si – Respondió la chica cortante mirando resentida a Luna la lunática, como había decidido llamarla en su cabeza- Tu también has estado bien atendido según veo…- escupió de forma venenosa volteando hacia otro lado y crispo los dedos cuando su castaño amigo esbozo una sonrisita enternecida.
-Realmente la quiero…- Le murmuro el chico mirándola fijamente a los ojos.
-Lo se- Respondió Hermione derrotada y se levanto torpemente, abandonando la tertulia que había montado en el jardín y encaminándose al bosque.
Una vez a solas y sin el ruido se pudo permitir expresar sus sentimientos, frustrada pateo hojas secas sin descanso hasta que le atino a un árbol y termino retorciéndose de dolor en el suelo, se maldijo mentalmente por actuar de forma tan estúpida, y resignada se recostó contra un tronco caído mientras cerraba los ojos e intentaba calmarse.
-Haciendo berrinches no lograras nada- Le espeto una fría voz sacándola de su miseria.
-No te incumbe….-Respondió la chica de manera grosera y se llevo las manos alarmada a la boca cuando reacciono en la voz que había usado, la suya normal, por ende femenina.
-No te molestes Hermione, se tu secretito…- Le comento burlonamente Luciana recargándose en un tronco cercano y mirándola superior como si fuera una cucaracha- Cálmate, no te delatare- La tranquilizo al ver la cara de pánico de la castaña- Pero te costara…
-No esperaba menos- Murmuro abatida Hermione y miro a la "rubia" expectante por ver cuál sería el precio.
-No comas ansias, ya te llamare cuando te necesite- Murmuro la aludida y sin más emprendió el camino de regreso hacia la casa de Hagrid, dejando a la Srta. Granger preocupada por el futuro del Sr. De Arco.
Por otro lado, horas más tarde, Ron no podía pegar ojo en toda la noche, después de meses en cautiverio, el toparse de cerca con tantas mujeres hermosas le había quitado el sueño, pero había una en particular que tenía su mente abstraída, Lavender… Desde que fueron presentados pudo sentir la mirada de la rubia sobre él y la verdad no le desagradaba, decidió dejar de darle vueltas a situaciones no aptas para menores en su mente y salir a dar un paseo, a ver si de ese modo el cansancio le ganaba a la excitación.
-Padma, espera- Ron se oculto detrás de un árbol justo a tiempo para distinguir a una hermosa y exótica chica, jamás había visto a alguien así en persona, parecía ser hindú, segundos después la chica fue alcanzada por otra que era exactamente igual a ella, le sorprendió encontrarse con otro par de gemelos que no fuera de su familia, y casi se va de espaldas cuando la chica que lo saco de la cama en divagaciones, apareció frente a sus ojos siguiendo a las gemelas.
-Déjala ya Parvati, si prefiere quedarse y aburrirse a ir al pueblo, está en su derecho- Espeto Lavender a la segunda gemela hindú y Ron sonrió ante la expresión malhumorada que tenia.
-Y si ustedes quieren poner en riesgo su beca en la academia adelante, yo si valoro el baile y aprovechare la noche para lo que es ¡Dormir!- Exclamo secamente la primera chica y siguió su camino, dejando a su hermana y su amiga discutiendo en voz baja. Armándose de valor el pelirrojo se acerco a las chicas y se sonrojo cuando ambas le miraron entre curiosas y asustadas, al reconocerlo la rubia sonrió coquetamente y lo presento encantada a su amiga.
- Parvati, el es Ronald, es hijo de los amigos de Madame Apoline- Al mencionar el nombre del chico utilizo un tono seductor y sonrió aun mas ante el bochorno del aludido- Ronald, ella es mi mejor amiga Parvati Patil.
-Ron- Respondió torpemente el chico y se explico enseguida- Para ti soy Ron… es un placer conocerte Parvati
-Igualmente- Respondió la chica y en sus ojos obscuros brillo la diversión y el entendimiento- Lav y yo nos disponemos a ir al pueblo a bailar y beber ¿nos acompañas?- Invito sonriendo ante la cara agradecida de su amiga.
-Encantado- Repuso el joven y haciendo gala de caballerosidad le ofreció un brazo a cada chica, aunque solo tenía ojos para una…
Al día siguiente mientras sentía que un grupo de enanos clavaban palillos sobre sus sienes cada que daba una palada a la paja, intento mantener en su perspectiva la idea de que haberse escabullido a parrandear con las dos chicas la noche anterior había valido la pena, adolorido sonrió y pensó que todo tiene un precio, y tarde o temprano, a todos nos llegan las facturas.
Sonriendo como bobo fue como Harry Potter se encontró a Ron Weasley, divertido aprovecho el atontamiento del pelirrojo y pateo la pala en la que se apoyaba, logrando que esta saliera disparada y el chico callera al piso. Ron manoteo asustado desde el suelo y después procedió a reír desganado junto a Harry, con quien tan solo en un día había hecho buenas migas.
-Tu madre llama a todos a desayunar-Explico el pelinegro quitando paja de sus gafas para después acomodárselas.
-Vale, pero no grites…-Respondió el aludido haciendo un gesto de dolor y caminando hacia el improvisado comedor ubicado en el patio de la residencia de Hagrid.
-No deberías parrandear en días de trabajo colega- Comento Harry riendo- Y menos con extranjeras…- Al ver la reacción de su compañero ante la última frase, el joven Potter no pudo evitar sonreír aun más y palmear al chico mientras andaban.
-Harry ¡Harry! ¡Regrese!- Fue el comentario que recibió el chico pelinegro apenas llegaron a la zona de mesas, y ante la mirada de una atónita pelirrojita, fue tacleado por una preciosa chica de rasgos orientales que se le colgó de los brazos dejándolo fuera de combate, el pobre solo atino a ver a la joven estupefacto y cargarla mansamente siguiendo la inercia.
-¿me extrañaste cariño?-Cuestiono Cho Chang agitando coqueta su negra cabellera mientras Harry boqueaba como pez.
-Pensé que te habías ido…-Fue lo único que atino a decir el chico.
-No hablemos de cosas tristes, lo importante es que volví- Contesto ella desechando el argumento como si fuera una mosca.
-¿También me extrañaste a mi Potter?- Harry se tenso de inmediato al escuchar aquella voz y al girar la cabeza se topo de frente con Severus Snape, quien le miraba burlón y malhumorado.
-¿Qué hace el aquí? ¿Qué hacen los dos aquí?-Exclamo el joven de gafas y todos los presentes miraban el cuadro atónitos.
-Después de el desayuno explicare a todos la situación Harry, por ahora disfrutemos de esos deliciosos alimentos- intervino Dublemdore señalando la mesa principal que se tambaleaba ante el peso de todo lo que tenia servido.
-Ahora…-Exigió el joven ya sin intentar contener ni los temblores de coraje.
-Todo a su tiempo Harry, por ahora solo te diré que, ellos se encontraban realizando acciones que pusieran al día las cuentas de su vida…
Snape gruño molesto, al parecer la analogía se le antojaba ridícula.
Automatícenle Harry volteo hacia Luna buscando una respuesta, ella se le acerco y le tomo las manos antes de fijar su mirada con la de él y hablar de forma conciliadora.
-Sabes que Albus no nos pondría el peligro, tiene razón, todo en la vida tiene un precio, ellos solo estaban haciendo su parte para pagar el que se ganaron. El pelinegro asintió serio y se sentó en la mesa más cercana evitando hablar con nadie, ante la atenta mirada de Ginny y Cho, quienes tenían el mismo pensamiento en mente, si todo y todos tenían un precio, harían lo que fuera necesario para que Harry les deja pagar el suyo…
Un besote y una barbie Draco.
Ginna
¿Revews?
