Capitulo 3

Los padres de Hermione

Después de varias horas de estar planeando su partida, para ir en busca de los padres de Hermione, concluyeron que partirían el sábado por la mañana a primera horas, Harry los convenció para que se hospedaran en un hotel muggle cerca del lugar, según él, por si no los encontraban pronto tendrían a donde regresar, y su otro pretexto y el más convincentes, era que ya no quería dormir a la intemperie.

Dos días más tarde la familia Weasley y la orden, partieron a sus respectivas casas, para así poder dejar empezar las reconstrucciones de Hogwarts.

Ron les comento a sus padres que acompañaría a Hermione en busca de sus padres, y que tanto Harry como Ginny los acompañarían también, la señora Weasley iba a empezar a reprocharle, pero el señor Weasley la detuvo diciendo, que ya estaban grandes y que se podrían cuidar solos, al fin y al cabo ya han sobrevivido a cosas peores, con todo su pesar la mamá de Ron tuvo que admitir la realidad, sus hijos habían crecido y madurado rápidamente.

Ya el sábado por la mañana, se despidieron de los señores Weasley, y se aparecieron en la ciudad cerca del pueblo donde se encontraban los padres de Hermione, optaron por el transporte muggle de ahí en adelante, Harry quería enseñar a utilizar el autobús a Ginny, y por otro lado Ron quería acostumbrase a las cosas muggles, acto que Hermione le agradeció con un profundo beso.

Hermione y Harry optaron por ir primero al Hotel para dejar sus mochilas no llevaban gran cosa, en si solo cargaron con cambios de ropa y obviamente sus varitas. Harry pidió a la señorita recepcionista una habitación grande, bueno mejor dicho pidió de esas habitaciones en las que las comunica una sala y cocina y tiene dos habitaciones separadas (creo que se llaman tiempo compartido o algo así), ya instalados en las habitaciones Harry no podía de la risa al ver a Ginny y Ron súper entretenidos con la Televisión. Casi terminaron sacándolos arrastras por lo entretenidos que estaban, hasta que Hermione les dijo que se iría a buscar a sus padres sola.

No fue difícil dar con los padres de Hermione ya que como ella sabía buscar muye bien, los encontró en el directorio telefónico de la ciudad.

— ¿Hermione, donde queda la dirección que buscaste en ese libro?—pregunto Ron.

—queda aproximadamente a una hora en autobús desde el hotel, además el "Libro", como le dijiste se le llama directorio telefónico.

—Okay entonces vayamos haya, que ya es la 1 de la tarde, y no sabremos si nos tardaremos—les dijo Harry, quien tomo a Ginny de la mano, y paro el autobús que se aproximaba hacia ellos, ya que según la dirección que leyó del papel que llevaba Hermione, era la ruta 12.

Todos subieron y se acomodaron en la parte de atrás del transporte, durante los siguientes minutos Ginny le iba explicando a Ron y Hermione como se utilizaban los aditamentos que llevaba en autobús ya que contaba con Televisión. Ron se asusto mucho cuando Hermione por accidente movió una palanca que serbia para ajustar el respaldo del asiento, y casi hace que Ron, se fuera de bruces hacia atrás. No pudo contener la risa y mucho menos Ginny, ya que ella y Harry iban detrás de los otros, y prácticamente Ron cayó encima de Harry.

Cuando se dieron cuenta, ya habían llegado a su destino, cuando bajaron del transporte, Hermione checo la dirección en un mapa que compro en una tienda de revistas, según sus cálculos se encontraban a 4 cuadras hacia arriba de donde estaban.

—está bien caminemos, pues—dijo Ginny, alentando a su amiga ya que la veía muy nerviosa.

—y que tal si ya no se puede revertir el hechizo—dijo Hermione perdiendo el control—que tal si ya no puedo hacer nada, y ellos nunca pueden recordarme, y si…-pero ya no siguió, porque ron la tomo por los hombros y la sacudió un poco.

—Hermione, tranquila, tú eres una estupenda bruja, y podrás encontrar un solución, Okay… tranquilízate… y sigamos caminando—le dijo Ron.

Llegaron a la casa y a Hermione se le rosaron los ojos ya que vio la placa que estaba en la puerta que decía "Doctor y Doctora Wilkins". Toco a la puerta y no contestaron, volvió a intentarlo varias veces y era la misma respuesta, hasta que un vecino se dio cuenta y salió para ayudar.

—Disculpe, ¿busca a los Doctores?—se dirigió a Hermione.

—Sí, ¿no se encuentran?—respondió.

—Pues no, se fueron de vacaciones, no se a donde, pero regresan dentro de dos días, si gusta les puedo dar algún recado—le dijo el vecino.

—No, gracias regresaremos dentro de dos días, tengo un asunto que tratar con ellos, personalmente, pero dígame, ¿sabe cómo han estado?—cuestiono Ron.

—Desde que llegaron hace ya poco más de un año, se han llevado de maravilla con nosotros, son muy atentos con todos, ¿es usted algún pariente?—le pregunto a la castaña, para esto Ron la tomo de la mano. Ginny y Harry la miraron para ver que respondería.

—Este…este…no…es solo que nos los recomendaron—dijo diciendo lo primero que se le vino a la mente.

—yo le puedo decir lo mismo, son excelentes doctores, y bueno me supongo que los vendrá a buscar ¿verdad?—comento el vecino.

—Si…si…regresaremos el lunes más o menos a la misma hora—dijo Harry—Gracias por la información.

—de nada que tengan un buen día—se despidió.

Cuando llegaron al Hotel ya era de noche, y decidieron quedarse en la habitación, y mañana saldrían a dar una vuelta por la capital de Australia.

Ya en la habitación, Hermione y Ginny decidieron hacer la cena. Estaban en la cocina platicando y los chicos estaban en la sala viendo un programa de TV que trataba de reparación de automóviles.

—Hermione, ¿cómo estas amiga?—pregunto Ginny al ver que su amiga tenía la mirada ausente y hacia todo mecánicamente.

— ¿qué?... ¿yo?,… este nada…bueno la verdad, estoy muy nerviosa, no sé como vayan a tomar mis papas todo, cuando les cuente lo que pasamos—dijo angustiada con un nudo en la garganta.

—No te apures amiga aquí nos tienes a nosotros para ayudarte en eso—le dijo—por favor ya un estés así, mira mañana nos vamos a distraer, nos iremos a pasear para conocer este lugar, ¿Okay?

—Sí, está bien, me vendría de perlas distraerme un rato—respondió con más ánimos la castaña, en eso Ron entro a la cocina.

—Mmm…huele estupendo, ¿qué están haciendo?— pregunto Ron, abrazando a su novia.

—Pues…estamos haciendo Espagueti a la australiana, ya que estamos aquí, habrá que probarlo…-dijo Hermione.

—Si…y también estamos haciendo pastel de carne, para acompañar—complemento Ginny.

—Pues si sabe como huele, nos encantara a Harry y a mí—dijo Ron.

—Así…que pueden ir poniendo la mesa, ¿por favor?—le dijo Hermione.

—Tus deseos son ordenes, mi lady—y la sebo en la mejilla.

—Creo que podre acostumbrarme a que me mimen—dijo la castaña riendo. Y Ginny también rio, le dio gusto saber que Hermione sería feliz con su hermano.

Media hora después se encontraban cenando, los cuatro.

—Ufff… esto esta delicioso, Ginny—decía Harry sirviéndose su segunda ronda.

—Hey… yo también le ayude, tengo crédito—reprocho la castaña.

—Claro que si… te quedo excelente el espagueti—le dijo Ron, para calmarla.

Eran como las 11 de la noche cuando decidieron de poner fin a la remesa que duro como 3 horas, y decidieron ir a dormir.

—Buenas noches chicos, que descansen, mañana nos espera un largo día de turismo—les dijo Harry a los otros.

—Igual para ustedes, nos veremos mañana—respondió Hermione y se dirigieron a la habitación de la izquierda.

Ya en sus respectivas habitaciones:

Hermione entro al cuarto y se quedo sin habla era hermoso, decorado al estilo siglo XVIII, con doseles en la cama, todo era de madera, e inclusive había un balcón con vista a la ciudad, y como era de noche era hermosa la vista.

La castaña se acerco al balcón y admiro la vista, detrás de ella la siguió el pelirrojo.

— ¿Te gusta la vista?—le pregunto Ron, tomándola por detrás de la cintura, y asustándola un poco.

— ¡ayyy! Me asustaste—le dijo, y recargo su cabeza en el pecho de Ron—Si me gusta es preciosa esta vista—entrelazo sus manos con las de él—Tengo mucho miedo de perder a mis padres…Ron… no sé que voy hacer…tengo un al presentimiento—el pelirrojo la abrazo mas fuerte dándole su apoyo.

-Tranquila ya verás que todo saldrá bien, se que podrás…eres una bruja extraordinaria, Hermione…y ¿sabes que es lo mejor?—le pregunto, y estas al oír la pregunta, sé volteo, pero sin dejar de abrazarlo, lo miro y le dijo.

— ¿Qué? Que es lo mejor…-le dijo Hermione.

—Pues que…te tengo a mi lado y nunca te voy a dejar ir—le respondió con una sonrisa, y acariciándole la cara. A Hermione se le rozaron los ojos y no pudo evitar que brotaran algunas lagrimas—No me voy a cansar de decirte lo que siento por ti.

—En este momento, es lo mejor que puedo escuchar ahorita… ahora tu eres mi vida…y yo tampoco te voy a dejar ir…—Hermione poco c poco acerco su cara a la de él y comenzó a besarlo lentamente. Por su parte Ron respondía gustoso el beso de su novia y comenzó a subir sus manos por su espalda, sabía que si seguían así no podría frenarse, así que dio fin poco a poco a lo que podría ser una situación indecorosa.

Hermione también noto, que de seguir así ella no se podría frenar y también opto por seguir a su novio, para finalizar ese beso.

—Vamos…ven… durmamos…mañana será una día estupendo—le dijo Ron. A lo que su novia contesto con un asentimiento de cabeza.

Mientras tanto en la otra habitación. Había una atmosfera distinta, Harry y Ginny, estaban sentados los dos en la cama abrazados, Ginny tenía la vista en la ventana admirando la noche y Harry tenia la vista en su novia.

— ¿Ya te había dicho que te quiero más que a mi vida?—Le dijo Harry.

—Pues no… no me habías dicho eso—lo volteo a ver.

—Entonces… te diré que… Te quiero más que a mi vida—le reitero y la beso lentamente, y comenzó a acariciarla y comenzaron a recostarse.

Harry comenzó a desabotonarle el pijama a su Ginny, y esta no se estaba quedando atrás, prosiguió quitándole la playera que Harry se había puesto para dormir, éste levanto las manos para que ella se la quitara rápido. El pelinegro continúo quitándole final mente lo que le estorbaba y la dejo solo en ropa interior, por su parte Ginny comenzó a apasionar más los besos, pero se dio cuenta de que quería más que nada estar con Harry en la intimidad pero no estaba lista, así que poco a poco fue disminuyendo los besos, Harry en un instante comprendió lo que estaña apunto que ocurrir, y que si era sincero no era ese el momento, así que siguió a la pelirroja, para detener la pasión que se estaba a punto de encender.

—Harry…Yo…quiero estar contigo…pero creo que este no es el momento—le dijo Ginny a Harry desviando la mirada.

—Si… entiendo… yo también quiero todo contigo pero… sé también que este no es momento…—respondió el moreno, le tomo el rostro con la mano hasta ponerlo para mirarse mutuamente—ya abra tiempo Okay no te apures, tenemos mucho tiempo—le dio un último beso y se puso su playera y Ginny se puso su pijama.

—Sí, se que abra tiempo—lo abrazo y con último beso se quedaron dormidos.

Al día siguiente se levantaron a las 9 de la mañana, y ya cambiados y bañados decidieron almorzar fuera del hotel, después de almorzar fueron a dar una vuelta por la capital de Australia, visitaron muchos lugares, y lo más importante Hermione se olvido un poco de la situación que le esperaba mañana. Llegaron al hotel ya casi las 8 de la noche y decidieron cenar en el restauran del Hotel, terminaron y se dispusieron a irse a dormir. Ya se encontraban en sus respectivos cuartos, cuando Hermione le dijo a Ron que iría a la cocina por un vaso con agua ya que tenía sed.

Iba de camino a la cocina y vio que Ginny salió de su habitación, se sonrieron y se internaron en la cocina.

—Hermione… ayer por la noche… estuve a punto de hacerlo con Harry…pero nos detuvimos…sabemos que no era ni el momento ni el lugar indicado—le confesó la pelirroja a su amiga y le platico todo lo sucedido la noche anterior.

—Nosotros no llegamos a tanto pero, digamos que si hubiéramos llegado al punto en que se detuvieron ustedes, yo creo que no tendríamos fuerzas para detenernos—le platico algo sonrojada la castaña—Pero también aclaramos ese punto y quedamos en que tendríamos mucho tiempo.

Se dirigieron a sus respectivos cuartos y se despidieron.

A la mañana siguiente se dispusieron a tomar el autobús de la línea 12, para dirigirse hacia el lugar donde se encontraban los padres de Hermione, eran como las 12 del día.

Iban llegando a la cuadra en donde Vivian los padres de Hermione cuando oyeron una explosión en la casa de los doctores, los cuatro voltearon, y se dieron cuenta de que la casa de los padres de la castaña estaba algo destruida, y fue todo tan rápido que ninguno de dio cuenta que Hermione había desaparecido de su lado. Ginny comenzó a correr y los otros dos la siguieron.