Capitulo 6

No estoy sol

En la madriguera todos se desvivían por atender a la castaña, la Sra. Weasley prácticamente no da dejo mover ni un musculo siempre estuvo en su habitación acompañada por alguien: ya sea Ginny, Harry, Ron o George. No querían que la pasara mal en su recuperación, hasta el Sr. Weasley cuando llegaba de trabajar pasaba a verla, pero ron también entendía que ella quería estar sola y meditar, así que cuando él bajaba de estar con ella, simplemente decía Esta durmiendo y los demás entendían la indirecta. Inclusive uno de sus días de reposo, Luna y Neville fueron a visitarla y a contarles de su relación; Hermione pudo observar como Neville tomaba de la mano a Luna y el cambio en su actitud para con ella, y la rubia, bueno ya no se le vía con la mirada perdida en la nada. El último día de descanso, todo mundo estaba preparándose para el funeral, esto entristeció a la castaña y no se paso desapercibido por su novio y por sus amigos; Ginny y Harry. El moreno fue el encargado de llevarle la cena a su hermanita y para no dejarla sola él también llevo algo para él.

— ¿Qué te pasa, hermanita?—le dijo Harry y coloco la mesita con la cena. Pero se corrigió—No tienes que responder si no quieres…

—Harry, sabes de sobra que les agradezco desde lo más hondo de mi corazón sus atenciones para conmigo estos últimos días—empezó ella—pero el saber que mañana diré adiós a mis padres… duele—se le quebró la voz.

—Bueno… solo te puedo decir que, lo que yo alcanzo a percibir de una situación como esta es: que los volverás a ver, en la otra vida, en la siguiente gran aventura—expresó Harry—Así lo veo yo a pesar de que el día que vi a mis padres, Remus y Sirius, en el bosque, me dije a mi mismo que algún día los volvería a ver—miro a Hermione y ésta igual lo miro—pero aún no, todavía tengo cosas que hacer aquí, disfrutar nuestro último año en Hogwarts, ser feliz con mi familia, amar hasta morirme a Ginny y querer a mi hermanita, tener hijos…—sonrió—y pues en pocas palabras, tratar de ser Feliz.

—Tienes razón… todavía tengo cosas que hacer aquí—repitió las palabras de su amigo—en muchas de ellas coincido contigo, excepto en una—dijo Hermione y al ver la cara de interrogación de Harry dijo—Yo no amo a Ginny—rió—Amo con locura a Ron…—y rieron de lo dicho, y a fuera de la habitación, Ginny y Ron se abrazaron y antes de entrar con su cena, la pelirroja dijo.

—Somos afortunados, ron—dijo Ginny.

—Sí, la verdad es que, sí—reafirmo Ron y entraron para cenar los cuatro juntos.

Al día siguiente todos los Weasleys, Kingsley, la profesora McGonagall, Hagrid, Luna, Neville y algunos compañeros de escuela de los chicos, se dieron el tiempo de ir al cementerio After Life, el maestro de ceremonias estaba hablando, explicando cosas de la muerte y la vida y el porqué pasan esas cosas. Al terminar de hablar él, Hermione se puso de pie y dijo las últimas palabras antes de irse:

—Nunca los olvidare, no tienen la menor idea de cuánto los extrañare, se va con ustedes una parte de mí, me dejan todas sus enseñanzas que han hecho de mí, la mujer que soy ahora—expresó la castaña—pero también diré que todo no termina aquí los volveré a ver en la eternidad—miro a Harry—en la siguiente gran aventura—explico y derramo algunas lágrimas—los amo y siempre pensare en ustedes—termino y aventó el ramo de rosas blancas dentro de la fosa y los sepultureros comenzaron su trabajo. Todos comenzaron a marcharse, pero nuestro cuarteto se rezago un poco. Harry hizo aparecer una lápida y Ginny escribió en ella:

JOHN Y JEAN

GRANGER

Junio de 1999

Unos padres irremplazables.

Su hija y amigos nunca los olvidaran.

Hermione leyó la inscripción y miro a Ginny y dijo:

—Gracias, es lo más indicado—dijo. Ron la abrazo y comenzaron a regresar. En su regreso Hermione expresó—tengo que ir a casa, a arreglar todo con el abogado de mis padres, la verdad no sé si ellos dejaron sus últimas palabras o no. Pero quiero ir a casa y pasar unos días ahí, arreglar todo y ver qué voy a hacer ahora—estas últimas palabras fueron escuchadas por el Sr. Weasley e indico:

—Haz lo que tengas que hacer, Hermione—apunto—pero no te dejaremos sola, vendrás a vivir con nosotros y ya veremos…—Hermione iba a replicar—Nada, nada, es mi última palabra, te quiero en dos semanas en la Madriguera, igual va pata ti Harry…-miro al moreno—queremos que vivan con nosotros, al menos hasta que terminen sus estudios…—finalizo. Y Harry hablo.

—gracias Sr. Weasley, yo también quiero unos días solo… voy a ir a Valle Godric y a Grinmuld Place y ver que hare con esos lugares—expresó Harry.

—Muchas gracias, igual—dijo Hermione—en cuanto termine mis asuntos, regresare a la madriguera.

Así termino la charla, entre los miembros que la integraban, regresaron a la Madriguera y tanto Hermione como Harry tomó sus cosas y se dispusieron a partir, obvio con unas cuantas lágrimas de la Sra. Weasley e indicaciones por parte de ella, exigiéndoles que en cuento terminaran regresaran inmediatamente a casa. Estaban en las a fueras de la Madriguera los cuatro.

—Ron y yo, sabemos que quieren estar solos, es por eso que los dejamos ir—decía Ginny.

—Pero sepan que cuentan con nosotros, si les ofrece algo no duden en llamarnos—abrazo a Harry y luego a su novia, que le dijo al oído—te extrañare, te quiero—la beso, Ginny también se despidió.

—Cuídense—les dijo la pelirroja y vio como ambos desaparecías.

En este tiempo a solas, Harry pudo meditar mucho de lo que había pasado, recordando cosas malas pero más las buenas. No olvido la promesa hecha en San Mungo con Ron, eso de ser Auror, estaba en sus prioridades. Se dijo que si bien todo cambiaria, invariablemente el seguiría a delante, con su familia y sus amigos. Terminaría su educación en Hogwarts, entraría en la academia de Aurores y sería de los mejores. También tuvo que ir una o dos veces al ministerio para arreglar otra vez Grinmuld Place y la casa de sus padres en Valle Godric, concluyo que no vendería ninguna de las dos, las remodelaría, para que fueran casas de campo, para ir de vacaciones o algo así. Pero de algo si estaba seguro, no estaba sólo. En todas estas cosas se le paso o prácticamente se le evaporo una semana.

Hermione no la paso, tan bien como Harry, el regresar a su casa y sin sus padres la sumió en una depresión los primeros días, se la pasaba vagando por su casa, como un muerto en vida. Por ahí de mitad de semana recibió la carta de defunción de sus padres y una carta del abogado que la citaba el viernes, pero entre el correo recibido también estaba una carta de Ron, la abrió y leyó:

Hola Hermione:

No te preguntare cómo estas, porque sé que estas mal, te conozco demasiado. Pero no estés así, sabes de sobra que te extraño mucho, más de lo que admito delante de Ginny.

Para cualquier cosa, avísanos ¿Okay?

Todos te mandan un montón de saludos, pero yo te mando muchos abrazos e infinidad de besos

Te quiero con el alma, te veré pronto

Ron.

Termino de leer la carta y se dijo que ya no podía seguir así, con la carta estaba más que segura de que tenía a un novio insustituible y una familia admirable. Se paró de la cama y comenzó a limpiar la casa y a empacar sus cosas, decidió de inmediato que vendería la casa. Y también al igual que nuestro moreno consumo que no estaba sola, bien o mal la vida le arrebato a dos padres irremplazables, pero de lio a otros dos igual de cariñosos y lo que nunca había tenido, hermanos.

El viernes por la mañana, se arreglo y partió hacia el despacho del Abogado. Este le dijo que sus padres le heredaban la casa y que desde ese instante todo el dinero de sus padres pasaría a una cuenta bancaría a su nombre. Hermione le expuso el deseo de vender la casa lo más pronto posible, y este la apoyo diciendo:

—Se hará lo que usted diga—le dijo—en que cuenta quiere el dinero de la venta de la casa: en cuenta muggle o en una cámara de Gringotts…—le pregunto. Hermione abrió muchos los ojos y pensó: ¿cómo es que el abogado sabe de Gringotts? Y por su expresión el abogado expreso—Soy abogado muggle y también mágico—Hermione cayo en cuenta y respondió.

—Bueno siendo así… quiero el dinero de la casa en una cuenta en Gringotts y lo otro, así déjelo en la cuenta bancaría muggle—termino—sólo le pido me avise de la casa. Ya no viviré en ella, si me busca estaré en la Madriguera: casa de la Familia Weasley.

—Muy bien… pues esto es todo, espera los avisos en casa de la Familia Weasley… y siento mucho su pérdida—dijo el abogado.

—Gracias… si esto es todo… me retiro—expreso y salió del despacho. Regreso a su casa y termino de empacar, por eso de las 4 recibió una carta de Harry

Hola hermanita

Te invito a cenar, aquí conmigo, ya les he avisado a Ron y Ginny.

La cita es a las 7 en Nº 12 de Grinmuld Place.

Te quiere

Harry

La castaña sonrió y se dio cuenta de cuánto extrañaba a sus amigos. Le respondió.

Querido hermanito.

Gracias por la invitación, y claro que iré.

También quería preguntarte, si me puedo quedar estos últimos días contigo, lo que pasa es que he puesto en venta la casa y pues bueno, ya no quiero estar aquí. Como ves ¿me aceptas?

Hermione.

La carta la recibió Harry en un santiamén, la leyó y con mucho gusto respondió.

Hermione

Claro que te acepto, no estos últimos días, sino todos los que quieras, esta es tu casa.

Te espero antes, para acomodarte y platicar.

Nos vemos pronto

Harry

Le envió la carta y Hermione la recibió, aunque la asusto un poco, ya que se encontraba bañando y le pego tremendo susto al salir de la ducha que casi cae de bruces al suelo pues le apareció enfrente de sus narices, se seco, la leyó y sonrío. Terminaría de empacar y partiría.

Se despidió de su casa, ese hogar que por 17 años había sido su hogar junto con sus padres, derramo una lágrima, la recorrió toda, recordando con nostalgia los momentos más felices de su vida, desde que se entero que iría a Hogwarts hasta cuando sus padres la felicitaron por ser Prefecta. Salió de la casa son sus maletas volteo hacia atrás y dijo Adiós, se apareció en la calle Grinmuld Place, pensó en el numero 12, y este comenzó a sobresalir entre las casa.

Harry estaba en la cocina, ayudando a Kreacher con la cena, el moreno encontró al elfo limpiando la casa y este se puso muy contento al verlo. Le dijo al elfo que se quedara como guardián de la casa, manteniéndola limpia, pero sin abusar, tomando sus respectivos descansos. Estaba en que mucho ayuda el que poco estorba ya que el elfo ya sabía cómo hacer todo, que se oyeron movimientos en la parte delantera de la casa, salió rápido de la concina y vio que era Hermione con dos maletas y el baúl de Hogwarts. La miro y los dos se sonrieron, el moreno acorto la distancia y la abrazo, un abrazo con muchos sentimientos cargados.

— ¡Llegaste!—exclamo el moreno— ¿segura que traes tus cosas?—le marco sus dos maletas—son muy pocas cosas—le señalo y la castaña respondió.

— ¡Harry somos magos!—fue su única respuesta. El moreno comprendió y rio con ganas con ella.

—Entonces traes muchas maletas—le comento y le empezó a ayudar a llevar las maletas a la sala—si tomando en cuenta que las achicaste con magia…-expreso.

—Harry… no empieces…—lo detuvo y lo señalo con la varita—mira que… bueno pues cómo ya no regresare a la casa, tenía que traer todo lo mío—siguió diciendo ésta, continuando su andar.

—Eso es verdad y pues… Bienvenida a Grinmuld place. Señorita Granger—dijo Harry muy serio, pero rió enseguida.

—Gracias Señor Potter… espero no le incomode mi presencia—dijo Hermione, y rieron con ganas.

—Claro que no Hermione, llegaste en un momento justo, quiero que me ayudes a remodelarla junto con Valle Godric, quiero dejarlas habitables para cuando se ofrezca—expresó el moreno, y entraron en la cocina después de dejar las maletas.

—es una buena idea, y obvio te ayudare—le respondió la castaña—también quiero hacerte una propuesta—le comento— ¿Cómo ves te agrada la idea?—dijo Hermione.

—Tienes razón, y es una estupenda idea…—dijo Harry y se sentó en la mesa y sirvió dos tazas de té e indico a Hermione que se sentara—tendremos que plantearnos como lo haremos mira que…—termino el moreno.

—Es verdad, no lo había pensado—medito unos minutos—tengo una idea, tú solo sígueme la corriente cuando hablemos con ellos—dijo la castaña. Con un Harry de mirada confundida añadió—Tú confía en mí.

Harry le dijo a Kreacher que se podía retirar y él elfo le pidió si podía ir a Hogwarts a ayudar con la remodelación, Harry le dijo que fuera y no se preocupara en estos días por l casa, ya que entre él y Hermione terminarían la remodelación. La siguiente hora el moreno y la castaña se dedicaron a terminar la cena y llevar las cosas de ésta a su habitación, los dos se quedarían en el primer piso, ya que era el único habitable hasta el momento. Bajaron para preparar la mesa y vieron como en la sala y más precisamente en la chimenea comenzaban a salir chispas verdes, sinónimo de que alguien llegaba por Red Flú, unos segundos después apareció una sonriente Ginny, quitándose el hollín de la ropa y maldiciendo:

—Con lo bien que es volar, sería mejor haber venido en escoba—dijo esto y Harry la interrumpió.

—Sí, yo digo lo mismo—dijo, y Ginny corrió para abrazarlo y darle un beso largo y tendido, en seguida abrazo a la castaña— ¿Y Ron?—pregunto el moreno—pero otras chispas salieron de la chimenea anunciando la llegada de pelirrojo que traía en sus manos un plato con comida. Hermione le ayudo a salir de la chimenea.

—siento la demora—dijo Ron—es que mamá nos mando un postre—termino, vio a Hermione que había dejado el postre en una mesita, y la abrazo y también la beso— ¿Cómo estás? Y ¿Tú Harry?—les dijo y los cuatro se encaminaron a la cocina.

—Estoy mucho mejor—respondió la castaña.

—Yo igual—secundo el moreno.

Y comenzaron a cenar tranquilamente sin prisas, contaron los últimos hechos recientes. Hermione les conto todo lo que había hecho y sus decisiones, también de que viviría estos últimos días con Harry antes de regresar a la Madriguera, para ayudarlo a terminar. Harry también les conto todo lo que hizo, sus visitas al ministerio y lo de remodelar las cosas, entre platica y platica salió el tema de regresar a Hogwarts.

—Regresare y terminare, no me agradaría más que eso—dijo Harry.

—Igualmente, en estos días he pensado y me agradaría especializarme en Medimagia, algo así como curaciones especiales-dijo Hermione.

—Al igual que Harry, quiero entrar a la Academia de aurores y ser muy bueno—dijo Ron y miro a Harry que asintió.

—Pues yo no estoy muy segura—dijo Ginny—pero viendo que mi cuñadita está segura de Medimagia, pues yo también quiero estudiar Medimagia, me agradaría especializarme en traumas cerebrales o algo así—termino.

—Bueno sea lo que sea, sabemos de ante mano que seremos los mejores, nadie dice que será fácil, pero ahí estaremos los cuatro, más unidos que nunca para apoyarnos—expresó Ron y alzo su vaso.

—Porque ahora más que antes, sabemos que no estamos solos—dijo Harry.

—Juntos—tercio Ginny.

—Hasta que seamos unos viejos cascarrabias—ultimo Hermione y chocaron los vasos.


Espero te hyaa gustado este cap.

Gracias por llegar hasta aquí, ahora solo te pido un review, por favor...

Siguiente capitulo Remodelación Part 1

Saludos

Atte: The-Strong-Storm