Sailor Moon © Naoko Takeuchi

Sailor Moon, los nombres y los personajes no me pertenecen..

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Capitulo 21

Tratar de Conquistar el mundo

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Serena POV

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Salí corriendo ciegamente del lugar, no entendía por que me afectaba tanto su actitud, tropecé con cada persona que se me cruzaba, era como estar dentro de un laberinto, era tan desesperante que no podía enfocar la salida, hice el intento de avanzar choque con una mesa completa de tragos y recibí infinidades de insultos por los ocupantes de aquella mesa, en la que se encontraba Mel y Ann junto a otros chicos universitarios totalmente ebrios – Solo nos faltaba esto, la zorra de Serena tenia que tirar nuestros tragos -Ann estaba enojadísima, aprovechando la situación. Las 2 chicas no perdieron la oportunidad de decirle una gran cantidad de barbaridades, mientras que uno de los chicos trataba de robarle un beso – por que te niegas tanto si te vi toda la noche coqueteando, a ellos no se lo niegas pero a mi si- decía realmente molesto el chico.

Que mas podía faltar, me sentía terrible, me aleje lo mas que pude hasta que el ruido se disipo y el frío me carcomió la piel, destrozada tropecé cayendo al suelo, pude ver la alfombra blanca que abrigaba el suelo, mis ojos estaban completamente nublados, luchaba para no dejar salir mis lagrimas pero sin éxito alguno, estas salían como si un tipo de dispositivo los hubiera activado.

Temblaba todo mi cuerpo, y ¿como no? Si estaba expuesta a aquel frío intenso, la temperatura era de -3 grados, pero repentinamente sentí de golpe una oleada de calor, unos brazos que se aferraban a mi haciéndome sentir por segundos una magnifica calidez. Solo me deje llevar, era como flotar en el aire, perdiéndome en el aroma que ese ser destilaba.

Seiya Pov

Ya eran las tres de la mañana y las personas no tenían indicios de pretender partir del lugar. Ya me sentía aburrido de toda la gente, el bullicio y el acoso, después de presenciar un sin fin de situaciones y después de tomar no se cuantos tragos de ron, preferí darme por retirado. Tome mi cazadora y saque de uno de mis bolsillos un paquete de cigarros. Tenía el presentimiento que la noche escondía secretos. Di un suspiro mientras miraba mi cigarrillo deshacerse y pensando lo incomodo que fue todo. De pronto escuche una puerta abrirse de par en par, el chirrido de la puerta, el ruido de la música y del escándalo de la gente, me hicieron voltear para darme cuenta de su presencia.

Allí estaba ella dándose a la fuga, la vi saliendo con desesperación hasta caer sorpresivamente al suelo, cuando me acerque un poco podía escucharla murmurar cosas sin sentidos, no se por que me provocaba rescatarla como si yo fuera un tipo de súper héroe, "que patético soy", quiero salvar la vida a otros y no puedo salvar ni curar mi propia herida. Cuando la vi llorar no pude mas y solo atine estrecharla a mi, sabia que lo mejor era sacarla del lugar seguro irían tras ella.

-Serena, vuelve acá maldita sea, no terminamos de hablar – gritaba Darien desesperado. – Por favor Serena vuelve no puedes tratarme así.

Al verlo allí no lo pensé dos veces, la cargue y preferí sacarla de ese lugar, antes de que Chiba Tratara de lastimarla nuevamente. Solo pude escuchar a lo lejos la voz desesperada de Darien, se escuchaba arrepentido, dolido y preocupado, lo último que pude escuchar de su boca fue decir.

-maldita sea Serena por que me hieres no ves que te quiero. Por que siempre estas con alguien mas, acaso tengo cara de idiota. Esta bien are lo mismo que me haces.

Ignore los comentarios de el, solo quería alejarla y calmarla un poco. Me dirigí a una plaza solitaria busque la banca mas cercana e iluminada y la senté en mi regazo. La vi llorar como nunca la había visto. La baje de mi y la senté en el frío banco, la tape con mi cazadora y me aleje a comprar una botella de agua en el mini market frente a la plaza. Cuando volví , la encontré acurrucada con ella misma y con la vista ida hacia la nada.

-Sere por dios, que te sucede, dime algo. - Logre llamar un poco su atención, levanto su mirada hacia mi y trato de quitarme los lentes, me pregunta extrañada ¿Seiya, eres tu? – Pero que imbecil soy- pensé - se me había olvidado, me quite los lentes rápidamente y solo atine a contestarle si, aquí estoy – que respuesta mas idiota le di, pero fue lo único que se me ocurrió, y digo que mas puedo esperar después de haber tomado mas o menos mas de la mitad de una botella de ron junto a mi amigo Taiki.

-¿Que haces con lentes en la oscuridad?

-Pues nada he se los quite a un amigo quería probármelos y olvide que los llevaba puesto, conteste no muy convencido de mi mentira. – como respuesta solo pude sacarle un – Uhmm- por lo menos dejo de llorar unos instantes. Después de unos minutos solo pude entender que ella solo buscaba tranquilidad y yo se la iba a brindar, se que cuando estoy en este tipo de situaciones lo menos que quiero es que un intruso se acerque y me moleste. Después de un largo silencio, ella movió un poco su boca como tratando de decir algo pero a la vez arrepintiéndose hacerlo. Hasta que se animo hablar.

-sabes, no se por que todo lo que hago, lo hago mal. Mis padres me lo recriminan siempre, cada vez que cometo un mínimo error me lo restriegan en vez de ayudarme, siempre que tienen un tipo de pelea me culpan. Cuando creo hacer algo bien para la gente, para ellos se vuelve insignificante. Creo que desde que tengo uso de razón jamás me trataron bien mis papas, únicamente cuando estábamos frente a mis amigas o frente a sus colegas.

La mire de reojo y me pareció un poco tierna su actitud y solo me atreví a preguntarle.

-¿Quieres que te lleve a tu casa?

-No. Me respondió en menos de un segundo – preferiría ir a tu casa u otro lugar no quiero ver a mis amigas, no quiero que me ahoguen con preguntas.

-Como usted ordene señorita.

Por otro lado Darien estaba realmente enojado y dólido por la situación. – Darien no me gusta verte así, le decía a los ojos Ann. – me siento humillado Ann, no se como me puede hacer esto, la odio con todo mi ser. ¿Que traes en tus manos? – Eh… una botella de tequila, se la quite a unos amigos recién, ¿quieres un poco? decía Ann maliciosamente. – quiero beberme la vida entera. Darien tomo la botella de tequila – y se lo empezó a beber secamente. – ey! Mi amor tómalo con calma ya estas ebrio y déjame un trago, no te lo bebas todo. Así Ann bebió un trago de la botella, haciendo que esta se le chorreé por los labios y con su lengua trato de atrapar cada gota del amargo licor. Darien no dejaba de ver la boca de ella y de un solo impulso, lamió el liquido que se desbordaba de la boca de ella haciendo que esta reaccionara y lo besara deseosamente hasta arrinconarlo, Darien recorría sus labios en el cuello de ella, lamiendo una y otra vez, Ann lo aparto de ella para así besarle el lóbulo de la oreja y morderlo haciendo que el cerrara los ojos y le sacara leves suspiros, aprovechando la situación empezó a mordisquear el cuello de el y sorpresivamente acariciarle su entrepierna, logrando robarle un pequeño gemido, la miro fijamente y la vio a ella, su perdición, la deseaba tanto y la tenia alli, su pequeña diabla, desesperado la volvió apoyar a la pared y le empezó a besar por encima de la blusa hasta encontrarse con los duros pechos de ella, su lengua hizo contacto con la piel de ella hasta subir a su oreja, mientras la mano de ella jugueteaba dentro del pantalón de el, sacándole otro gemido acompañado con un suspiro - mm… Serena, te deseo tanto bebe. – Pero que estas diciendo, como me puedes comparar con esa perra. Darien abrió los ojos y sorprendido se dio cuenta que todo era producto de su imaginación y la que estaba frente a el era otra y no su sol, desesperado la empujo a un lado y se alejo de ella para ir a su casa. Borracho llego a su puerta sin poder abrir esta. – Creo que estas en apuros o ¿me equivoco? Decía Mell con una hermosa sonrisa. – para nada, estoy totalmente bien, no me ves, contestaba el moreno entre pequeños hipos que se le escapaban- no seas tonto Dari te ayudo, la chica lo ayudo abrir la puerta y lo llevo a su recamara. – aquí estas, sano y salvo, acuéstate así descansas traes una borrachera- pero tu también lo estas, no te hagas la angelito Mel. – Mmm… tome, pero no a tu nivel Chiba, veo que te pego duro ver a Serena asi. – No me la recuerdes, decía el chico un poco dolido,- creo que lo hago todo mal Mel, me siento solo – no lo estas Darien lo sabes bien, yo te quiero y mucho. Es mejor que me vaya, hablamos otro día - podrías quedarte conmigo, por favor - bueno, pero solo por que me lo dices. Mel se acostó junto a el, tomo las sabanas y se voltio a mirar la pared, tratando de cerrar sus ojos y tratar de dormir. Cosa que era imposible teniéndolo tan cerca.- Mel sabes, eres hermosa y buena, le dijo al oído de ella, nerviosa se volvio frente a el y sin previó aviso la beso. La beso desesperadamente, mientras lo hacia le despojaba sus ropas para de ese modo hacerla suya.

-!que lindo departamento Seiya¡, ¿vives solo?

-Algo así, pero no le veo nada de lindo, como veras esta completamente vacío, solo tengo lo necesario. El departamento era pequeño, constaba de una habitación con una amplia cama baja, casi llegando a la altura del suelo, envuelta por una acolchado de plumas color negro y junto a este una pequeña mesa acompañada por una lámpara. El cuarto tenia una puerta de vidrio del tamaño de la pared, esta tenia acceso al balcón, era el área preferida de el ya que esta puerta le regalaba los mas hermosos amaneceres y atardeceres. La cocina tenia lo esencial una refrigeradora no muy grande una estufa y un microonda, la sala estaba alfombrada completamente en un color blanco hueso acompañado por grandes puff uno en color negro, una de las paredes del lugar estaba pintado en color rojo adornada por un televisor plasma y apoyada a ella estaba su amada guitarra, en un rincón de la sala se encontraba una pequeña notebook de color blanca, típico color de las mac. Era un departamento sencillo sin lujos, se podría decir que el único lujo era el plasma que le regalaron sus amigos, el motivo era, su nueva independencia y lo juzgaban por no tener un televisor de esa magnitud. En realidad la compraron solo para ellos usarla cada vez que se avecinaba algún tipo de partido de futbol.

Serena no paraba de analizar el lugar, estaba realmente fascinada. Un poco vergonzoso por la situación le pregunto – Bombón ¿quieres algo para tomar? – si, ¿tienes vino? – claro, ¿lo prefieres tinto o blanco? – blanco plis, dijo sonriente. Mientras el destapa el vino, ella se sentaba cómodamente en la suave alfombra, apoyada en el suelo se repetía – que tranquilidad se siente aquí. Y con tono de sorpresa pregunto– Seiya eso que tienes a un lado es un narguile, wao es hermoso, siempre quise uno pero mi papa nunca me dejaba tener uno. Seiya estaba entretenido mirándola, era divertido verla tan feliz husmeando mi depa, siendo esta, tan simple y sin gracia. – Serena se acerco a una pequeña mesita ratona y prendió unos incencios y junto a la puerta del balcón encendió un par de velas, se notaba que las encendía muy seguidos ya que donde estaban puestas, se veía cera derretida. – Veo que te gustan las esencias, jamás me hubiera imaginado que el chico mas molestoso de la escuela tuviera una guarida como esta, me parece tan mágica.

- Mm… ahora si me podrías decir que sucede contigo, le dijo sentándose junto a ella y pasándole una copa de vino. Ella dudo en contarle, pero necesitaba hablar.

-Sabes Seiya, hay veces que siento que mis amigos icen preocuparse y en realidad no lo están, te piden explicaciones por tus actitudes y cuando se las das no quieren creer o dudan de ti. Por eso muchas veces prefiero callar, pero ahora que tu me lo preguntas no se por que ahora siento que es diferente- le dice esto bebiendo un sorbo de su copa.. ¿ que pasa conmigo? Pues lo que te dije antes, vivo con una familia que me obliga hacer lo que desean, soy totalmente ignorada, el único momento que me siento bien es cuando estoy junto a mis amigos, durante el pasar del tiempo me volví mas rebelde, me imagino que te sorprendió ver mi actitud- le pregunto arqueando una ceja

-Pues en verdad si, me sorprendiste mucho, eres un tipo de caja de sorpresas, no sabes que te puede deparar,- respondió sonriendo.

-Sabes soy una chica llena de hormonas desatadas, me gusta disfrutar de la vida, me considero un tipo de gitana o algo así, dice riendo.

-Pues diría que si lo eres, lanzas tus maldiciones y conjuros para lograr tus objetivos, creo que por eso mas de uno esta que besa tus pies. – esa respuesta la dejo pensativa y con una sonrisa maliciosa se acerco su rostro muy cerca de la de el. – ¿Y tu besarías mis pies?, crees que mi conjuro te hará efecto.- le dijo rozando su nariz con la de el.

Esta mujer me pone nervioso, ¡diablos! Eh te aseguro que me hechizarías. Dijo casi hipnotizado apunto de tocar sus labios, pero en un movimiento rápido ella se alejo.

-Eres tan gracioso Kou, sabes eso es lo que me gusta, dominarlos y no flaquear frente a ningún hombre. Se que he fallado en eso últimamente pero no mas.

-Eres realmente peligrosa, le dije sonriendo.

-Sabes admiro tu sonrisa y tu paz, siempre te veo feliz tratando de ayudarme, veo en ti una persona con cero problemas, cuentame de ti.

-Eh… no tengo mucho para contar, me aburre hablar de mi, dijo un poco serio y sonriendo para tratar de ocultar lo incomodo del tema. Sabes veo que te gusta mucho el, ¿quieres que te ayude a conquistarlo?

-Enserio harías eso por mi- no lo puedo creer que me vayas ayudar, eres muy bueno, me sorprende que un idiota como tu sea tan agradable.

-Jejej ya sabia q te iba a gustar bombón, dijo esto tratando de robarle un beso.

-Ahhhh Idiota siempre dañas todo, aléjate de mi.

Como me hace divertir esta chica,- pero bombón como quieres q reaccione si por primera vez te das cuenta de lo lindo que soy, aparte no quisieras recordar lo rico que beso, hace tanto fue aquel besito que nos dimos.- allí estaba Seiya estirando la boquita, como los peces tratando de darle un sensual beso a Serena y cuando estuvo a punto de hacerlo ella le dio un manotazo en la cara.

-Auch!! Tus caricias siempre terminan calientes, decía el a carcajadas contagiándole a ella. Creo que es hora de irme, gracias por lo de hoy – de nada bombón cuando quieras hablar búscame, recuerda que otra noche nos juntamos. Haciendo que Serena se detuviera y volteara a verlo – ¿cerebro que vamos hacer esa noche? – lo mismo que hacemos todas las noches pinky, tratar de conquistar el mundo. Seiya se moría de risa por lo ultimo que el dijo y por las ocurrencias de ella. – Eres lo mas Kou, perdón Cerebro, nos vemos, y mientras ella se alejaba y llegaba al ascensor solo se podía escuchar a Seiya cantar

" son pinky y cerebro son pinky y cerebro uno es un genio y el otro no esta cuerdo, del laboratorio son , con genes insertados son"… le interrumpió la canción cuando escucho - que infantil eres Kou, y cuando abría el ascensor ella empezó a cantar "son pinky , son pinky y cerebro bro- bro-bro… " - te escuche señorita seriedad, grito sonreído, mientras ella solo se carcajeaba y cuando se estaba apunto de cerrar la puerta, el se asomo a ella para decirle arrivederci ( hasta la vista ) – forse, ciao amore( quizá, chau querido). Después de ver el ascensor cerrar entro a su casa para solo repetir- definitivamente esta noche trajo sorpresas.

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Hola chicas espero que esten bien, espero que les guste el capitulo.. mm a mi no me convencio mucho, pero eso fue lo q salio, mi muso se da muchas escapadas por mi ventana y no vuelve ejejje.. pero bueno si no les gusto o les parecio aburrido diganmelo.. trate de darle ese toquesito comico que tiene seiya, espero por lo menos sacarles una sonrisita.

besoteee