WOW! Muchas Gracias por los Review.
Es bueno que de verdad les haya gustado porque me animan a seguir escribiendo.
Lastimosamente toda esta semana he tenido trabajos que entregar para poder pasar el año y tengo que atender mis tareas. Entonces, el capítulo no es tan extenso como hubiese querido. Pero tengan en cuenta que es con mucho cariño y con la esperanza que exista gente a la que le agrade.
El Primer Día
El viaje les pareció corto, tal vez fue producto del temor a enfrentar un mundo que no conocían, pero cuando estaban por doblar a la esquina, lo vieron.
-¡¿QUE DIABLOS HACES AQUÍ? –exclamó Robin.
Todos descendieron del vehículo y aún sin salir de su asombro, caminaron detrás del pelinegro.
-¿Qué acaso no me piensas responder? ¡Dije ¿Qué haces aquí? –apretó sus puños a pesar que ahora su voz denotaba más tranquilidad.
-Exactamente lo mismo que tu, mi Robi lindo, estoy estudiando. Al parecer no aprobé las materias del último año. –No hace falta ser un genio para saber de quién se trataba –Me puse muuuuuuuuy triste al pensar que debía repetir todo un curso escolar… ¡Pero no sabes lo feliz que estoy ahora al verte llegar! –Posó en su cara una mueca divertida –Ahora puedo estar contigo sin que mi estúpido ex novio Fang nos interrumpa.
-Creo que después de todo, no será tan ameno –Ironizó Raven al notar el gesto colérico de Starfire ante las burlas disimuladas de Chico Bestia y Cyborg.
-Escucha muy bien Kitten –Empezó amenazante Robin –No me importa que hayas pagado la fianza que te obsequiamos –Haciendo énfasis en la última palabra –Pero si hace falta, regresarás tras las rejas ¿Entendiste?
-No te alteres, galán –sonrió la rubia –Solo quiero aprender un poco, aprobar mis materias, graduarme… y de paso…. –cambió a tono inocente y se acercó al pecho del héroe –No lo sé… divertirme un poco con los chicos buenos. –Lanzó una carcajada sonora en dirección al resto del equipo que observaban estupefactos la escena. Apretó un par de libros contra su pecho y cambió de dirección triunfal, avanzando a pasos rápidos.
-Bueeeeno… creo que lo mejor será reportarnos de una vez a la oficina con la directora, ¿no lo creen? –Apuntó Chico Bestia para evitar que los demás titanes siguieran pensando en lo sucedido.
-Nunca creí poder decir esto, pero ¡Buena idea Bestita! –Dijo alegremente el chico de metal –Adelántense mientras yo estaciono el auto T.
-Veamos –abordó la directora –Es obvio quienes son ustedes, pero aclaremos de una vez este asuntito. –La rigidez era dueña exclusiva de sus facciones –Ayer, recibí una llamada muy importante de la alcaldía; Me pedían que organizara a cinco jóvenes en mis aulas, para que ellos pudiesen adquirir los certificados que necesitan. Sin embargo, nunca creí que esos cinco jóvenes, fuesen tan "populares" –hizo comillas con sus dedos –Sin embargo, ninguno de los maestros estará pendiente de su vida social o de sus habilidades especiales. Si quieren cursar completos sus estudios. TENDRÁN QUE HACERLO COMO LOS DEMÁS ESTUDIANTES. ¿entendido? – Los adolescentes asintieron con un poco de temor –Por otra parte… -Los gestos de la directora parecían oscilar entre temibles y tranquilos –Hay unas reglas bastante simples que espero que sigan, como no comer en clase, llegar a tiempo a las mismas, no correr en los pasillos, etc. Pero creo que ustedes ya eso lo deben saber casi de memoria.
-Disculpe directora….-Interrumpió Chico bestia con cara de doliente.
-Shields –Cortó la señora, señalando con sus dedos una placa de metal con su nombre al borde de su escritorio. –Margaret Shields.
-Si…. Directora Shields –prosiguió el muchacho verde.- ¿Y nuestros horarios de clase?
-Antes de entregarles oficialmente la lista de sus clases, quiero decirles que, -hizo una pausa y suspiró –El alcalde mencionó que debíamos comprender sus ausencias en caso de que algún "maleante" –hizo comillas nuevamente –aparezca en la ciudad. Así es que sus notas no se verán afectadas en lo más mínimo si sucede una emergencia.
La señora que lucía un impecable cabello castaño corto giró hacia un cajón, lo abrió con una llave que llevaba en el bolsillo del pantalón y les entregó a sus nuevos estudiantes, algunas hojas que mostraban unas tablas. Los chicos miraban su respectiva hoja con una concentración extraordinaria, como si se tratase de un rompecabezas de miles de piezas.
-Disculpe directora Shields, pero solo veo una clase por día –Expresó Cyborg algo confundido al comparar su tabla de materias con las de sus amigos.
-Que observador, señor Stone. Verá, hemos homologado aquellas materias que usted ya cursó. ¿No le parece que sería una pérdida de tiempo repetirlas? –Obvió la elegante dama. -¿Alguna otra brillante pregunta?
Los titanes salieron de la oficina con una sonrisa nerviosa. Cada quién inició su camino tan ensimismados que poco dieron importancia al hecho de que algunos caminos coincidieron.
-¿Que? No te basta con verme la cara todos los días en la torre, ¿ahora también entrarás a mi clase de historia? –interrogó Raven reposadamente.
-¡NO LO PUEDO CREER RAE! ESTAMOS EN LA MISMA CLASE ¡GENIAL! –respondió el titán de color extraño.
-Solo te pido que cuando entremos, busques un asiento muy lejos ¡MUY LEJOS! Del que yo tomaré. SOLO ESO TE PIDO. –Sin embargo cuando se dispusieron a incorporarse en el aula, notaron que quedaban únicamente dos puestos. Raven Rodó los ojos sarcásticamente –Genial, solo eso me faltaba.
Por otro lado del pasillo, un decidido chico con capa cruzaba la puerta del salón 202. Era un laboratorio de química.
-Perdón. ¿Llego tarde? –Preguntó cortésmente
-Tome asiento por favor –Respondió un señor de cabello cano –Alumnos –Prosiguió –Creo que es bastante obvio quién es el caballero que está ubicándose en este momento. Supongo que ya tendrá otros momentos para presentarse con el resto de la clase. Por ahora, abran sus libros en la página 107 y sigan las instrucciones. Formaremos grupos de trabajo de 2 personas; preferiblemente con la persona que tengan al lado.
Robin observó a su derecha una chica de lentes grandes y sonrisa metálica.
-Ho..ho..hola –Atinó a decir la chica nerviosa.
-Hola –Indicó el héroe con una sincera sonrisa.-Yo soy…
-Robin –interrumpió la muchacha –Lo sé, es decir ¿quién no?. Mi nombre es Mandy.
-y… Eres buena con la química supongo.
-¿por qué lo dices? –La chica adquirió un vergonzoso rubor en el rostro.
-Porque ya resolviste la página que debíamos hacer.-señaló Robin casi indiferente a los gestos coquetos de la chica.
-Pues…
La conversación era prometedora de este lado del edificio, mientras que un par de pisos más arriba, Cyborg adquirió uno de los mejores puestos del salón por ser "estudiante especial". Normalmente le hubiese incomodado que lo trataran diferente, pero el asiento que habían reservado para él, era justo en el centro del salón; un salón lleno de chicas vestidas con atuendos mínimos y coletas. Por sus uniformes y gestos al hablar entre sí, era obvio que eran las porristas. ¡El equipo entero! Cyborg se limitó a sentarse y jurar para sus adentros que prestaría atención a las clases. Juramento que un par de minutos después, rompió. Las chicas lo miraban de reojo con una expresión traviesa y se reían por lo bajo. Seguramente esos repuestos para el auto T nunca habrían sido más divertidos de conseguir.
Después de instalarse en su nuevo lugar, el adolescente metálico alzó la mirada ante un hombrecillo viejo, delgado de cabello azul que entraba. Vestía una camisa a rayas y una corbata bastante corta de la cual se sujetaba un bolígrafo. Estaba encorvado, muy probable que fuese a causa de la gran maleta que colgaba de su hombro.
-Estudiantes, muy buenos días –Dijo el hombre monótono seguido de un murmullo que él entendió como respuesta. –Tenemos un nuevo estudiante. Como sea, no creo que sea más importante que el examen que tenemos para hoy.
-¡¿Queee? –Respondieron sorprendidas las porristas.
-Por favor, estudiantes, esto no es un preescolar. Si se me da la gana hacer una evaluación de repente, simplemente la hago. –Prosiguió, revolviéndose el cabello, pero conservando la compostura inicial.
Cyborg estaba nervioso. No estaba preocupado por la evaluación (De hecho, eso era lo que menos le preocupaba). Estaba nervioso por la sensación de hacer un examen que hace tantos años no hacía. Miraba por el rabillo del ojo a un skater que distraídamente escuchaba música con su teléfono, mientras el profesor repartía las hojas rotuladas donde debían responder.
-Es bastante fácil, no creo que demoren más de 20 minutos –Una sonrisa casi maliciosa se asomó en el rostro del viejo –Suerte muchachos.
El mitad robot se alegró para sus adentros al comprobar que todas las preguntas eran elementales. Sin embargo regresó a su preocupación al notar las caras largas de sus nuevos compañeros. Le preocupaba más que todo la lágrima que se asomaba de los ojos de una chica pelinegra, de piel dorada y ojos azabaches.
-¿Te encuentras bien? –Susurró Cyborg, cuidándose de no llamar la atención del maestro.
-No te preocupes –Contestó de la misma manera la joven –Es solo que no he tenido tiempo de repasar en casa; y supongo que ahora reprobaré este examen.
El héroe se mordió el labio inferior, y como si lo hubiese planeado, con una rapidez impresionante arrebató de la mesa de la muchacha su hoja de respuestas y le marcó las correctas antes de que el profesor mirase hacia su dirección.
-Ya tendrás tiempo para contarme por qué no tuviste tiempo –murmuró el moreno divertido ante la mirada profundamente agradecida de su vecina de lugar.
No muy lejos de allí, una curiosa pelirroja buscaba el salón 304.
-301…302…303…¡304! –Se emocionó al encontrarlo –Salón de idiomas.
-Sin duda eres lo más hermoso que han visto mis ojos –Señaló una voz detrás de ella. Una voz profunda y encantadora – Sin duda eres fuego.
Starfire volteó su rostro temerosa, para ver un chico de ojos verdes y cabello rubio. Analizó su atuendo, y concluyó que era parte del equipo de hockey. Tal vez la extraterrestre era muy dulce e inocente, pero si algo no era de su agrado, no dudaba en responder con sus verdaderos pensamientos.
-Muchas gracias –Respondió muy cordial –Y sin duda eres todo un genio de los idiomas –Continuó sarcástica -¡Lograste traducir mi nombre!
El chico lanzó una carcajada por la ocurrencia de la titán y como si le hubiesen animado a seguir su conquista, le guiñó el ojo.
¡Gracias por leer!
Díganme qué opinan y no olviden un REVIEW; Así sabré si les gustó y podré actualizar la prox. semana.
Un beso y de nuevo muchas gracias por los comentarios de aceptación.
