Me hacen, de verdad muy feliz sus comentarios, pocos -debe ser porque es school time- pero lindos :) y prometo tambien apurarme a escribir esto, para comenzar uno basado en la canción de Lovelessxxx ¿Fanaticas del Frying Pangle? Lo disfrutarán.
Y tras el comercial, el capítulo jajajaja. Esta vez con forticalcio... que diga, mas largo ;)
Erzebet POV luego de la escena de las luces (en letra normal)
Érzebet miró a Francinne a los ojos al oír eso. Ciertamente, al no conocer lo que era ser herida, no sabía lo que eso podría llegar a doler
La rubia mayor sonrió, perversamente y sacó la corona de un morral que traía. Se la entregó a la muchacha.
-Entrégasela y lo comprobarás. Es lo que quiere, si te abandona, no olvides que te lo advertí. Ponlo a prueba y sabrás.
Dicho esto, desapareció en la neblina.
La corona. El símbolo del poder de una princesa. Lo mas preciado que tiene, perderla, cederla es perder sus derechos y privilegios. Y hasta el respeto.
Si todas las mujeres son princesas, ¿cual es su corona, qué les da poder y prestigio ante las otras personas?
Pero dejemosnos de filosofía
Volví, encontrándola confundida mirando la gran nada colosal no awesome.
-¿Te pasa algo?- pregunté, de verdad preocupado.
-No es nada.- sonrió.
El grandioso yo se soñaba en un harén de bellas odaliscas rubias, morenas y pelirrojas bailando la danza de los 7 velos, una llegaba especialmente tentadora. Lanzó un beso hacia mi asombrosa cara... demasiado húmedo, porque sentí la saliva en mi mejilla.
¿Saliva?
Me dí la media vuelta, aún medio adormilado, y al despertar ví al caballo blanco tan amigo mío.
-Ah, al fin vienes a pedirle disculpas al Grandioso Yo.
La rubia despertó con los gritos del albino y los relinchos del caballo, los buscó por unos minutos, algo divertida, encontrando al pobre ladrón acorralado contra un árbol y al corcel enojado, con su bota en el hocico.
-¡Hey, quieto bonito!- le dijo, poniendo las manos al frente, hasta que logró calmarlo, el pollito pió con autoridad- Ahora, sentado y devuélveme su bota. ¡Bien, que lindo caballo eres...-leyó la placa que tenía este- Alfred!.- lo acarició.- ¿Estás cansado de perseguir a ese vil ladrón?
-¿Perdoname?- se quejó el muchacho.
- Alfred, necesito pedirte un favor. Gilbert es mi guía en el mejor día de mi vida. Y lo necesito aquí, no en la cárcel... al menos estas 24 horas. Luego de eso, se corretean todo lo que quieran y gusten ¿Te parece bueno?... Y es mi cumpleaños.
Al menos, 24 horas no significaban una gran pérdida para el caballo. Bufando, pero entendió las condiciones de ella. Eso no significó que no lo dejara de pelear todo el camino.
Tras algunos pequeños inconvenientes, como que el largo del cabello de Érzebeth hacía que se lo pisaran -unas niñas por suerte se emocionaron con esos 21 metros dorados-, finalmente, estabamos ahí.
-¿Porqué la gente pone flores?- preguntó al ver el mural que había en la pared de un edificio. Eran los reyes y su hija, aún una bebé.
-En este festival recuerdan a la Princesa perdida.
El hambre ya nos estaba ganando, así que me formé a comprar algo de comer en los puestos que hay en la calle. Cuando menos cuenta me dí, ya estaba ella sacando a bailar a toda la gente de la plazoleta. Yo incluido.
Dibujar con ella los soles que se mostraban en las banderillas del festival, con ayuda de los gises, como los maddonari que recorrían las ciudades.
Robar panquecillos para el postre y luego huír de los guardias.
Leer y descubrir juntos un nuevo mundo.
Bailar.
Esta mujer tiene una energía increíble. Hacer todo eso en la tarde, en la espera del momento culminante en que veríamos al fin los faroles que ella tanto anhelaba ver y tener energía de sobra. Yo me esmeraría por hacerla una gran noche. Porque no sería grandioso si no le cumplieara grandiosamente su sueño.
Una barca especial para el momento, remando como el perfecto caballero que puedo llegar a ser a pesar de todo. Y Alfred en la orilla muy entretenido comiendo manzanas. Ese caballo está bastante gordito, si puedo decirlo.
-Oye, te extralimitaste- se rió al ver todo.
-Es el mejor día de tu vida ¿No? El grandioso yo se esmerará en volverlo lo mejor que jamás podrás volver a tener.
El pueblo entero que esa noche rezaba porque su querida princesa estuviera viva y sana. Una bella cadena de oraciones demostrada en las lámparas que lanzaban. Lámparas que iluminaban los bellos ojos verdes de Érzebeth, que las miraba, embelesada. Enamoradísima de esa escena, con su infantil asombro a flote, su encanto personal.
Tomó en sus manos la lámpara de los reyes, apoyando en ese modo su oración.
Volteó a verme, dos lámparas se sostenían en mis manos, mostrando una sonrisa ya no arrogante. Porque quería estar con ella, ahí, en ese momento.
Me emocionó ver eso. Tal vez, aún siendo un ladrón y un orgulloso narcisista, él era bueno, tal vez yo... debería reconsiderar muchas cosas respecto a ¿nosotros?
Saqué el morral que cargaba. Y le entregué la corona.
-Estaba asustada, aunque sé que debí dártela antes.
-Eso ya no importa.- apartó mis manos- Ahora es solo este momento tú y yo.
Porque en sus ojos había algo que yo no había logrado descifrar hasta ese momento.
Había visto la luz, en él.
Estaba enamorada, porque él me había enseñado un nuevo mundo, las luces que quería ver.
Lentamente, nos inclinamos, a punto de besarnos. Que mas daría por poderla besar.
Sin embargo, me contuve, solo acaricié su mejilla y miré sus ojos, disfrutando los ultimos momentos en que las lámparas brillarían en sus ojos grandes como la luna llena.
Pero ese momento fue interrumpido por Madame Francinne, que de algún modo de su envejecido cuerpo había logrado volver a invocar sus pretéritos poderes. Gilbert guió la barca a la orilla otra vez, apenas terminó el espectáculo.
-Espérame. Volveré pronto.- le dio un beso en la mejilla, tomando la corona.
La dama, a la luz de la luna llena, se veía menos envejecida. El ladrón la observió y no necesitó mucho para reconocerla como bruja. Ella solo sonrió, perversamente, mostrando las bellas perlas intactas de sus dientes.
-Tu rapunzel no volverá. O mejor dicho, no volverás a ella.
-¿Qué?
Chan chan chaaaaaaan!
Suspenso, soy una autora malvada XD
