El sol entraba por la ventana, los pájaros cantaban libres por ahí. De pronto, en la ventana se escuchó un toqueteo, dentro de la habitación alguien lo empezaba a oír. Un chico de pelo corto y un poco lacio se levantaba para descubrir que era. Este chico era Liam Baker, un joven alegre que despertaba plácidamente de su sueño. Vio por la ventana y observo una lechuza común, dándose cuenta de lo que era se levantó de prisa y abrió la ventana, la lechuza entro y dejo un pequeño paquete, Liam le ofreció unas cuantas semillas y agua, la lechuza lo acepto y después se fue. Felizmente Liam abrió el paquete, que venía junto a una carta, la cual decía:

"Hola Liam, me enteré por ahí, por alguien de por ahí, que pudiera ser que el día de hoy fuera… ¡Tu cumpleaños! Felicidades amigo, y gracias por felicitarme el otro día, me gustó mucho tu regalo. Hablando de regalos, te deje una sorpresita por ahí, espero que Sari no la haya perdido. ¡Espero verte pronto!

Con cariño: Jack

Pd. ¡Lamento que tú pastel no durará tanto, pero a mí familia le encanto y no pude hacer nada para que me dejaran más pedazos!"

Liam río y dejo la carta en su mesita de noche. La carta era de Jack Archer, su mejor amigo. Quitó el envoltorio de la caja y dentro se encontraba un kit completo de especias y condimentos de todas partes del mundo.

-ah, genial! ¡Y viene con un polvo de raíz india! ¡Se acordó de eso! – dijo alegremente y dejo el frasco en su lugar. Antes de que pudiera tomar una camisa alguien abrió su puerta, un chico de casi la altura de Liam se mostró ahí, un segundo después se lanzó a los brazos de Liam

-Feliz cumpleaños hermanote! ¡Otra vez me llevas 2 años! – dijo abrazándolo

-jaja, gracias Tom, aún que de todos modos casi es tu cumpleaños también, pero disfrutaré de tener más experiencia que tú

-disfrútalo todo lo que quieras, te alcanzaré en nada, además también estoy emocionado por mi cumpleaños, espero recibir muuuchas cartas jeje – dijo soltando una risita

-claro jaja, a ver si puedes seguirme el ritmo

-no lo dudes, ah, por cierto, mamá ya hizo el desayuno, baja ya – dijo y salió rápidamente de la habitación

-ah, ya lo hicieron? Yo quería ayudar – dijo con un tono de tristeza

-yo también quería que lo hicieras – suspiro Tom en el pasillo. Liam se vistió rápidamente y después bajo a la cocina. Ahí se encontraba su padre, terminando de ordenar platos con comida y también estaba su mamá, sirviendo jugo con una sonrisa

-buenos días – dijo tranquilamente Liam

-buenos días hijo – contesto su padre

-hola Liam – dijo su madre

-hoy hicieron el desayuno sin mí, acaso me levanté muy tarde?

-no, lo que pasa es que… – su padre hizo una pequeña pausa y cruzó mirada con su madre

-feliz cumpleaños Liam! – dijeron los dos alegremente

-jaja, muchas gracias – contesto Liam feliz – pero igual ya saben que me gusta hacer el desayuno

-y a nosotros también jaja, pero hoy es tu día especial, así que siéntate que se está enfriando – dijo su mamá. Un momento después toda la familia estaba reunida en la mesa

-así que, me preguntó a dónde saldremos hoy, tu sabes dónde amor? – dijo su padre

-hmmm, no lo sé, se me ocurre algo como el parque o quizá… ir al cine a ver esa nueva película, Estilano el poderoso se llamaba? – dijo tranquilamente su mamá

-la segunda! – dijeron los dos hermanos al mismo tiempo

-si! Estilano! – dijo Tom

-escuche que también estará Mariarty – dijo Liam emocionado

-enserio? Mariarty lleva sin salir en la saga desde hace mucho! – contesto Tom

-jaja, pues creo que iremos al cine hoy – río su padre. Mientras hablaban de lo emocionados que estaban por la película, nuevamente una lechuza entro por la ventana y se posó en el hombro de Liam

-eh? Sara? ¿Qué haces tan temprano aquí? – dijo Liam. Sara era la lechuza de su madre, aún que recientemente también lo era de el

-bueno, es que ella está acostumbrada a traer la correspondencia en el desayuno – dijo su madre

-es verdad… ah, claro! ¿Tienes algo para mí Sara? – pregunto Liam, la lechuza estiró la pata, en donde portaba una carta con un sobre azul, Liam lo tomo y lo abrió, decía:

"Hola Liam, ¡Feliz cumpleaños! ¡Por fin tenemos 12 años los 3! Aún que Jack debería de tener 9 años, como sea, ¡felicidades! Espero que te la pases genial hoy, no puedo mandarte abrazos por lechuza, pero imagina que estoy ahí dándote abrazos. Ah, y lamento no enviarte ningún regaló, pero es que quería dártelo cuando nos veamos en persona, ¡así que esperarlo!

Te quiere: Emma"

Liam sonrió y volvió a cerrar la carta. Esta vez la carta era de Emma Brown, su mejor amiga.

-gracias Sara, quieres algo de tocino? – dijo Liam y le extendió un trocito de tocino, Sara lo acepto feliz y voló a su lugar de descanso

-es de Emma no? – dijo su madre – no olvidó tu cumpleaños jaja

-sí, es de ella, y está trabajando en eso mamá – dijo Liam guardando la carta en un bolsillo

-y no te ha mandado ninguna carta la… aquella chica de la que hablas – dijo Tom haciendo memoria – A… Amata?

-Amanda – contesto su mamá

-ah, pues solo eh recibido cartas de Jack y de Emma hoy, pero no hay problema, pueden que los demás estén ocupados o en un viaje de vacaciones – dijo Liam tranquilo.

Su desayuno termino y después la familia salió al cine como acordaron, la película fue bastante interesante y al salir los hermanos no hablaban de otra cosa, fueron después a comer a un restaurante, en la tarde en el supermercado su madre los sorprendió con que finalmente les compraría la añorada Mintendo One que habían estado pidiendo junto con el videojuego Nikimin 3. Regresaron a casa por la noche y apenas los hermanos tocaron la sala abrieron su nueva consola. Jugaron por un buen rato hasta que la hora de cenar llegó, un buen pastel se posó en la mesa de la cocina, mientras comían felices una lechuza entro nuevamente a la cocina, aún que era diferente, y tenía dos cartas, Liam las tomo y observo que las dos tenían el mismo lugar de origen, leyó bien la superficie y aparto una de la otra.

-ejem, Tom… – dijo Liam con voz temblorosa

-s…si? – dijo igual de nervioso su hermano

-Es para ti – dijo Liam con una sonrisa

-es la… enserio es esa carta?! – contesto Tom con la voz temblorosa

-ten – Liam se acercó a su hermano y le extendió una carta, Tom la tomo temblando y leyó su nombre

-ábranlas ya – dijo su madre contenta

-s…si- dijo Tom, la abrió temblando, saco la carta y la leyó, acto siguiente levantó la mirada hacia su hermano – lo es, es la carta! Liam, mamá! ¡Es mi carta de Hogwarts!

-felicidades hijo – dijo su madre contenta

-lo sabían Tom! ¡Felicidades! – dijo Liam contento. Él también había recibido una carta, aún que la suya había llegado exactamente un año antes, cuando la leyó no lo pudo creer, el Colegio Hogwarts de magia y hechicería lo había aceptado, ese no era un colegio normal, como su nombre lo decía, ahí se enseñaba magia, Liam era un mago y ahora Tom también lo sería, ninguno de los dos había mandado una solicitud, simplemente el día de el onceavo cumpleaños de Liam había llegado, así como ahora el de Tom, aún que el llegaría en dos días. Este año Liam cursaría su Segundo año en el colegio y su hermano Tom le seguiría y tomaría su primer año, así como el.

-y mira! ¡Son los mismos materiales que los tuyos Liam!

-Liam, tus libros siguen estando bien, ¿no? – pregunto su madre

-sí, están un poco… bueno, el de pociones está algo em… quemado, pero se puede leer, los demás están en buenas condiciones

-pues solo compraremos tus nuevos libros, Tom puede tener los tuyos

-no tengo problemas – dijo Tom feliz

-entonces… lo único que compraran para Tom es su varita, ¿no? – dijo Liam pensando

-sí, tus nuevos libros y materiales, los uniformes y también los útiles de Tom, por qué te los gastaste todos, ¿no?

-Ah! ¡¿Podemos ir mañana a comprar todo?! ¡¿Si?! – dijo Tom muy emocionado

-claro, mañana iremos jaja – dijo riendo su madre. Liam leyó su carta, aún que no era la que había recibido un año anterior, era casi igual, decía los útiles que comprar, libros interesantes, lo único que no venía incluido era la varita, por qué claramente ya la tenía.

Liam subió a su habitación ya entrada la noche, él y Tom habían tenido un muy buen día y era hora de descansar. Se sentó en su silla frente a su escritorio y miro al frente, abrió un cajón y ahí estaban 5 frascos pequeños de tinta, una pluma de ave y junto a todo eso se encontraba su varita, la tomo un momento y recordó su año anterior, definitivamente le había dado un buen uso, y quién sabe que otros usos le daría próximamente. Dos lechuzas tocaron la ventana, Liam la abrió y una lechuza tenía una carta morada y la otra tenía dos cartas, una roja y otra verde, les agradeció a las lechuzas y ellas partieron. Se sentó de nuevo y abrió las cartas, la primera fue la morada, y era de su amiga Amanda Hill, una chica muy inteligente que era de sumo agrado de Liam. Después le siguió la roja, que era de su amigo Sebastián García Serrano, y la otra carta verde era de la casi hermana de Sebastián, Sofía Hernández López, ambos chicos eran latinos que nacieron en Inglaterra. Con el corazón contento Liam se puso su pijama, pero antes de acostarse una lechuza volvió a tocar la ventana, curioso la abrió y la lechuza le entrego un sobre blanco, lo abrió y descubrió que era de su maestra Amelia, con la cual guardaba buena amistad. Listo por fin, apagó las luces y se acostó recordando ese mismo día, pero de hace un año.