Capítulo 3: Juego de muñecas
A punto de caer la noche llego John, al parecer se había desviado un poco del camino, el motivo de su demora.
-Jamás pensé que me perdería-dijo un poco apenado.
-Bueno, pero al menos llegaste, ¿quieres una taza de té?-sugirió Mai.
-Te estaría agradecido-contestó.
Mientras el equipo ponía al corriente a John, Mai bajó a la cocina, al entar encontró a Cécile.
-Disculpa Cécile-san, te importaría si uso tu cocina por un momento, quería preparar té.
-Adelante, no te apenes-dijo Cécile.
Mientras Mai, preparaba el té, el horno sonó indicando que lo que estuviera dentro ya estaba listo. Cécile se acerco, lo abrió y sacó unas galletas.
-Espero que esto sea de su agrado-dijo Cécile mientras miraba a Mai.
-No debiste molestarte-contestó Mai.
-No es molestia, sería bueno que le llevarás sobre todo a ese joven que se perdió, parecía muy cansado.
-Vaya huelen bien-dijo Mai.
-Espero que sepan tan bien como huelen-dijo Cécile con una sonrisa mientras ponía las galletas a enfriar-¿Y cómo van las cosas?¿Podrán acabar con esto?
-Aún no tenemos todo resuelto, pero tenemos varias pistas-dijo Mai.
Mientras Mai y Cécile conversaban amenamente en la cocina, el equipo le mostraba a John la cinta de video.
-Esto es muy serio-dijo John.
-Lo sé, es por ello que te mandamos llamar-dijo Naru-¿crees poder realizar un exorcismo?
-No estoy seguro, dado que no conozco ni a la entidad, ni lo que quiere.
-Si , ese es el mayor problema, Hara-san tampoco puede hallarlo-comento Naru.
-¡Naru!-llamó Lin-debes ver esto.
-¿Qué sucede Lin?-preguntó Naru.
-Deje correr la cinta de video mientras hablaban y mira-dijo señalando la pantalla. Todos se quedaron fríos, no podían creer lo que veían.
La escena en la que Mai se desmayaba, y cuando era recostada en el sofá, se podía divisar una figura que observaba la escena.
-La presencia que sentí-dijo Masako.
-Miren con detenimiento-dijo Lin.
-Parece como si adquiera contraste, parece ser…-el monje se detuvo antes de terminar.
-La casa se siente un poco vacía sin Cloé-chan-dijo Cécile.
-Debes de extrañarla mucho-contestó Mai.
-Si, ¿sabes? cuando mi hermana tuvo a Cloé, ella era como una hermanita para mi-dijo emitiendo un suspiro-es por ello que me afectó tanto lo que le pasaba cuando los…eventos comenzaron.
Mai no sabía como darle ánimos, no podía decirle que lo resolverían, porque ni ella lo sabía, cuando desvió la mirada de Cécile hacia la puerta se asustó.
-¿Qué pasa Mai-chan?-preguntó Cécile, sin embargo no hubo necesidad de que ésta contestase.
Una muñeca estaba parada en la entrada de la puerta, pero no era la misma que había visto Mai, esta tenía un vestido de color carmesí.
-La casa se siente un poco vacía, ¿Cloé no está aquí?-preguntó la muñeca.
Cécile se abrazó a Mai, sin embargo ninguna dijo nada.
-Si Cloé no está aquí, entonces no queda más remedio-prosiguió la muñeca.
-¿No hay más remedio?¿significa que te irás?-preguntó Mai tratando de no mostrar pánico en la voz.
-No, no me iré, simplemente jugaré con otra muñeca-contestó.
En ese momento la estufa se encendió y salió un fuego violento que amenazaba con atacar a Cécile.
-Cécile-san apártate de la estufa-grito Mai mientras cogía a Cécile para apartarla del fuego y apagar la estufa.
-Divertido no crees-comentó la muñeca.
Mai miró a la muñeca, pero no tuvo mucho tiempo pues toda la cocina empezó a temblar como si fuera un terremoto.
El grito de Cécile hizo que el equipo de SPR, bajase corriendo. El primero en llegar fue Bou.
-Mai, ¿qué sucede?-grito Bou-san.
El monje intentó ingresar pero salió disparado, cuando llegó el resto, veían al monje en el suelo.
-¿Qué pasó Bou-san?-preguntó Naru.
-Barrera, una barrera no me dejó entrar-dijo mientras John lo ayudaba a incorporarse.
Todos tocaron y efectivamente había una barrera como un vidrio que impedía el paso, simplemente podían mirar la escena.
Mai no se había dado cuenta de que ellos estaban afuera de la cocina, por lo que empezó con el cántico que le había enseñado el monje.
-Nau-Maku-San-Manda Bazara-Dan-Kan, Nau-Maku-San-Manda Bazara-Dan-Kan- repetía Mai.
-Eso no te servirá-dijo la muñeca mirando divertida a Mai.
-Rin, Pyo, Tou, Sh..
-Cuidado Mai-chan-grito Cécile.
Mai volteó y una fila de cuchillos venían en su dirección. Mai trató de esquivarlos, sólo uno logró lastimarle el rostro haciendo que un ligero hilo de sangre corriera por su mejilla.
-¿Sabes? Es divertido jugar contigo-comentó la muñeca-será mejor que salgas a volar-dijó mientras movía su diminuto brazo.
En ese momento, sucedieron dos cosas: la primera fue que Mai salió volando e impactó contra la alacena; la segunda, que Bou con su vajra logró romper la barrera y lograron ingresar a la cocina.
Masako que era la más cercana a Cécile, fue en su ayuda.
-Sácala de aquí-ordeno Naru, mientras él corría a ayudar a Mai que intentaba incorporarse.
-Es divertido ¿no es cierto?-le dijo la muñeca a Naru.
Un silbido proveniente de Lin hizo que sus shikis entraran como un huracán a la cocina, y rodearan a la muñeca.
-Pero que crueles yo solo quiero jugar-dijo la muñeca con una voz muy triste. Intento acercarse a Naru, pero los shikis la detuvieron, mientras que Naru se ponía delante de Mai ocultándola con su cuerpo.
-Tus juegos no divierten a nadie-le contestó Naru con una voz fría.
-¿Me dejarías jugar con tu muñequita?-preguntó triste la muñeca.
-No tengo ninguna muñeca-respondió él.
-Si la tuvieras ¿me dejarías jugar con ella?-preguntó en el mismo tono lastimero.
Él estaba a punto de contestarle, cuando la muñeca dejó de tener esa cara de tristeza y mostró una sonrisa sádica. En ese momento los shikis despedazaron a la muñeca y todo quedo tranquilo.
-¿Están todos bien?-pregunto John.
-No, parece que Mai está herida, Mai ¿puedes oírme?-gritó Naru.
-Será mejor llevarla arriba para curar sus heridas-dijo Ayako.
Cuando llegó Lucile, le contaron lo sucedido y aunque Cécile no había resultado herida, decidió que lo mejor sería que ellas dos durmieran en el hotel.
-Espero que usted comprenda, Shibuya-san-dijo mientras ayudaba a Cécile a subir al auto.
-Lo entiendo, parece que es lo mejor-dijo él.
-Espero que esa jovencita se recupere-agregó antes de partir.
Cuando regresó, fue directamente al cuarto en donde estaba Mai, no parecía de gravedad sin embargo había un sentimiento de intranquilidad que lo embargaba.
-¿Cómo se encuentra?-preguntó.
-Aun no despierta, pero no creo que sea nada serio-comento Masako-lo mejor sería dejarla descansar.
-Creo que todos debemos descansar-agrego el monje-ha sido una noche muy agitada.
-Muy bien-dijo Naru-¿Matsuzaki-san podrías cuidar de Mai?
-OK.
-Lin, acompáñame quiero ver los monitores, el resto puede ir a descansar.
Después de un rato revisando las imágenes, Lin decidió poner fin al silencio.
-Naru, ¿qué es lo que te preocupa?
-La sonrisa.
-No te entiendo-contesto Lin.
-La sonrisa de la muñeca antes de ser destruida, ¿por qué sonreiría de esa forma tan desagradable si la íbamos a destruir?¿acaso tenía un as bajo la manga?
-Ya veo, pues no, no lo sé.
-Voy a prepararme una taza de té-dijo Naru mientras se incorporaba.
-¿Quieres que te acompañe?
-No te preocupes-viendo que sus palabras no hacían efecto-si algo sucede puedes verlo por los monitores.
-De acuerdo.
Mientras bajaba que este caso cada vez se estaba complicando al llegar a la cocina, se asombró de ver todo limpio, seguro que John tenía algo que ver. Miró el reloj de la cocina, eran las 4 de la mañana, bueno de todas formas no habría podido pegar algún ojo en toda la noche de haber intentado dormir.
Cuando volteó, se asombró de ver a esa persona parada ahí.
-¡Mai! ¿qué haces levantada?¿te sientes mejor?
Pero no obtuvo respuesta, esa no parecía ser la Mai de siempre.
-Es divertido-murmuró Mai.
-¿Divertido?-en ese momento Naru se quedo frío, esa no era Mai.
-¿Quién eres tú?-interrogó.
-Eso no importa, pronto conocerás a tu creador-dijo Mai tomando uno de los cuchillos de cocina, y abalanzándose sobre él.
-¡Naru!-gritó en ese momento Lin, era obvio que había visto la escena desde los monitores-¿estás bien?
-Lin, Mai está poseída-gritó este que por los pelos logró esquivar el ataque.
-Estorbas- dijo Mai mirando a Lin, y acto seguido este salió disparado de la cocina, quedándose sola con Naru-manténgalo ocupado niñas.
En eso un grupo de muñecas se arrojó hacia un Lin desprevenido.
-Ellas se ocuparan de él-sonrió Mai a Naru-sigamos nuestro baile.
Y siguió arremetiendo contra él, Naru trataba de evadir los ataques que cada vez eran más certeros, hasta que uno de ellos logró herirle el brazo.
-Vaya, vaya, esta niña esta siendo muy mala, ¿no lo crees?-dijo Mai mientras se veía como disfrutaba de ello.
-Sal de ella-gritó Naru.
-O qué, me matarás-dijo mientras reía-sabes que cualquier daño que intestes hacerme se lo harás hasta esta chica.
Mientras Lin batalla contra las muñecas, el estruendo ya había levantado a los otros; después de ayudarlo, intentaron entrar en la cocina, pero como la vez anterior fueron repelidos violentamente.
-Este cuerpo-dijo mientras parecía disfrutar-no he tenido una muñeca mejor. Me encanta tu muñeca, realmente es-en su mirada se notaba un placer que casi la llevaba al extasis-simplemente perfecto.
-¿Qué pretendes? No creo que simplemente poseer a Mai sea tu único objetivo-dijo Naru mientras intentaba ganar tiempo.
-La juventud y la belleza son algo efímero-le contestó-sin embargo yo las poseo a todas, todas son para mí.
-¿Quieres decir que sólo buscas coleccionar chicas bonitas? Entonces te equivocaste al escoger a Mai-dijo Naru con un tono muy sarcástico.
-No, no lo creo. Alguien como tu no buscaría una muñeca fea, ¿no es así? , ella es importante para ti, puedo sentirlo.
-Claro que es importante-dijo con una sonrisa malévola-es mi asistente.
-No ella es más que eso, ellas es…-en ese momento el monje volvía a romper la barrera, y todos ingresaron a la cocina. Lin corrió donde Naru.
-Otra vez ustedes-suspiró Mai, luego le dirigió una mirada sonrientemente tétrica-espero que disfrutes de su grito de muerte-acto seguido salió por la otra puerta de la cocina que daba al exterior y salió corriendo.
-Deténganla-dijo Lin.
Para cuando John y el monje salieron ya no podían divisar a Mai.
Hola, subí un nuevo capítulo, porfa comenten para continuar, sé que hay cosas un poco confusas pero a medida que avanza la historia entenderán, si hay algo demasiado confuso avisen con sus comentarios para hacerlo más entendible.
