Capítulo 4: El origen
-Se escapó-dijo John.
-¿Naru, te sientes bien?-pregunto Lin.
-Si-contestó.
-¡Naru!-grito Masako-tu brazo..
-No importa-dijo él.
-Claro que importa-contestó Masako-vamos a curarte-ella intentó acercársele pero él hizo un movimiento alejándola.
-Dije que no importa-volvió a repetir en tono cortante.
-Naru, vamos a la base-Naru miró a Lin con cara de pocos amigos, pero este prosiguió-ahí podremos curar tu herida, además creo que te interesará lo que encontré.
Todos subieron a la base, y mientras Masako vendaba la herida de Naru, Lin comentaba su hallazgo.
-Parece ser que efectivamente esta casa fue antes una posada, el dueño era un hombre llamado Kenshi Hiyama, cuyo hijo estaba enamorado de una extranjera, la joven vivía en una aldea cercana a esta posada, pero un día fue acusada de asesinato, el único que creyó en su inocencia fue él sin embargo la joven fue ejecutada.
-Vaya, eso es horrible, debió romperle el corazón-comento Ayako.
-Más que eso, parece que lo llevó a la locura, por lo que fue encerrado en un sanatorio. En ese momento estalló una guerra, destruyendo ciudades y todo a su paso, el señor Hiyama murió, pero meses después reapareció su hijo, decía haberse curado, y que regresaba a cumplir con su familia. Tomó el negocio familiar, pero luego de múltiples sospechas fue detenido.
-¿Por qué fue detenido?-preguntó John.
-Numerosas desapariciones de jóvenes que supuestamente debían haberse hospedado en la posada, jamás volvían a ser vistas; al final confesó haberlas matado a todas, diciendo que eran unas chicas malas, pero eran muy hermosas.
-¿Las mató?¿por qué decían que eran malas?-preguntó el monje.
-Al parecer quedo traumado por su fallida historia de amor, por lo que buscaba chicas bonitas pero a la vez que hubieran realizado cosas malas, podía ser desde una infidelidad hasta una simple mentira, su criterio de justicia estaba muy distorsionado.
-¿Pero y que tienen que ver las muñecas?-inquirió la médium.
- Ya llego ahí, Hara-san, cada víctima tiene una muñeca, él creía que dentro de ellas podría poseer su alma. Así podría tener un control total de ellas.
-Eso es imposible-dijo Masako-yo tome una de esas muñecas y no pude sentir nada.
-Es porque esas almas solo son utilizadas cuando el quiere, al parecer ejerce mucho control sobre esas ánimas. Las muñecas que antes me atacaron, emanaban mucha tristeza y mucho odio dentro de ellas, creo que esos sentimientos son lo que permite que ellas se muevan.
-¿Al final que sucedió con él?-pregunto Naru.
-Fue encarcelado, pero antes de su juicio uno de los padres de las jóvenes lo asesinó; la casa pasó a manos de comunidad, sin embargo nadie quería comprarla, años después pasó a ser adquirida por Fudo Asahi, el abuelo de Cécile y Lucile-san.
-¿Por qué nadie quería comprarla?-inquirió Bou.
-Pues cada vez que alguien intentaba comprarla, las personas decían sentir como si alguien tomase control de sus cuerpos y los obligara a cometer cosas malas, incluso uno de ellos llegó a matar a su esposa, esa persona fue Fudo Asahi.
Todos miraron a Lin, y fue el monje quien interrumpió.
-Quieres decir que el abuelo de Cécile-san mató a su esposa.
-Si, luego de eso nadie vino a vivir a esta casa, hasta que Cécile y Lucile-san llegaron.
-Chica mala-murmuró Naru.
-¿eh?¿qué pasa Naru?-preguntó Ayako.
-Eso fue lo que dijo Mai, cuando estuvimos en la cocina, esta chica esta siendo muy mala-comentó pensativo.
-¿y eso que significa?-pregunto Masako
-Que mientras Mai no cometa algo realmente malo, él no le hará nada-respondió Naru.
-Claro, para que pueda castigar a Mai ella primero debe portarse mal-dijo John.
-Entonces deberíamos buscarla, quien sabe lo que puede hacer ese ser con el cuerpo de Mai-dijo el monje mientras se preparaba para salir.
-Detente ahí-dijo Naru.
-¿eh, por qué Naru-chan?¿acaso no te importa lo que le suceda a Mai?-le grito el monje.
-Has visto a tu alrededor, esta casa esta alejada de todo contacto humano, si ella quiere hacer algo malo, tendrá que venir explícitamente aquí-comentó Naru sin inmutarse ante la mirada atónita de todos.
-Tienes razón-dijo Lin.
-Lo mejor entonces es preparar una trampa para atraparle-dijo Ayako.
-Entonces manos a la obra-dijo el monje.
Creo que este capítulo me ha salido algo corto, por favor, sigan comentando, y muchas gracias a zcsk1997 y a ese anónimo por comentar, por ustedes subo este capítulo. Porfa el resto comenten porfavor, me interesa mucho su opinión. Gracias a todos los lectores, les advierto que el final es…mejor me reservo el comentario.
