Ok, ok, ok, antes que lo lean les advierto que no se imaginan lo que se viene, por favor no me maten, primero leánlo.

Capítulo 6: Un nuevo despertar

-Naru, ¿eres estúpido?-gritó Ayako.

Él simplemente no contestó. Empezó a caminar a la rivera del río, mientras Ayako gritaba un montón de cosas detrás de él. En eso, el se inclinó y dijo:

-Lin, ¿la tienes?

-Si, pero necesito ayuda, parece que se golpeo la cabeza luego de caer-dijo Lin mientras Naru ayudaba a subir el cuerpo de Mai. Todos corrieron, fue entonces cuando comprendieron, Lin no había ido tras Mai, sino que se había puesto río abajo para lograr atraparla en caso que saltara.

-¿Acaso sabías que ella podía saltar?-inquirió el monje.

-Era una de las posibilidades-admitió Naru.

-¿Una?¿y cuál era la otra?-preguntó Ayako molesta.

-Matsuzaki-san sería mejor que llamaras una ambulancia-dijo Naru. La sacerdotisa no dijo más y sacó un móvil llamando a la ambulancia mientras Naru llevaba a una inconsciente Mai en brazos.

Mai se sentía rara, parecía que todo lo que hubiera visto, era una película. Como un espectador, que cuando se termina la película, se para y piensa si tal ves habría una segunda parte cuando ha sido muy buena, o simplemente se reprocha porqué gasto su dinero para ver eso. Sin embargo la incertidumbre la embargaba, y no sabía siquiera si volvería a despertar.

El dolor que sentía en todo su cuerpo, en especial en su cabeza, la hacían pensar si tal ves la muerte no sería tan mala, después de todo, si vivir significaba seguir con ese dolor entonces prefería no hacerlo más.

-No creo que realmente pienses eso-dijo una voz.

-Naru, ¿de qué hablas?-inquirió Mai.

-No sabes lo que es estar muerto-mientras una tristeza enorme se reflejaba en sus ojos.

-Pues tu tampoco-respondió Mai a la defensiva.

Él simplemente atinó a dedicarle una sonrisa pero sus ojos seguían mostrando tristeza.

-¿Sabes cuánto dolor sentirán con tu partida aquellos que se quedan atrás?-preguntó él amablemente.

-Pues no creo que tu seas alguno de ellos-volvió a decir Mai, ¿por qué le importaba?¿no había estado demostrado que no le importaba cuando dijo que iba a saltar al río? La ira volvía a apoderarse de ella.

-Porque tu no eres así, no eres de las que toman el camino fácil, eres valiente, eres una luchadora, y por eso debes vivir-concluyó.

Ella se limitó a mirarlo, sorprendida de que él le dijese aquello. Ella le sonrió.

-Tienes razón, voy a volver.

"Dos semanas después del incidente"

-¿Cómo está Mai?, me enteré que salió de cuidados intensivos ayer-preguntó Ayako.

-Si, pero aún no despierta-contesto Lin.

-Y Naru, ¿cómo se encuentra?-pregunto Masako.

-Creo que aun se siente culpable-respondió Lin.

Inicio del Flashback

La ambulancia llegó, Bou-san fue en la ambulancia mientras que el resto fue en el auto, sólo Lin y John se quedaron para cuidar la casa y dar por terminado el caso.

-¿La situación?-preguntó un médico.

-Adolescente, entre 16 y 18 años, traumatismo en la cabeza, lesiones en todo el cuerpo junto con heridas abrasivas en la piel, parece ser que también presenta hemorragia interna-contestó el paramédico.

-Necesito 2 unidades de sangre B, preparen quirófano-gritaba el médico.

-¿Presión?-preguntaba el médico.

-Hasta aquí llega señor, nosotros nos haremos cargo-le dijo una enfermera al monje.

El monje se quedó ahí, viendo como se llevaban a Mai, cuando la sacaron del río no parecía tan serio, pero al verla ahora, parecía que en cualquier momento esa diminuta llama que era su vida se apagaría en cualquier momento.

Naru, y el resto llegaron después.

-¿Dónde está?-preguntó Ayako.

-En cirugía-respondió el monje-se veía tan…-en eso rompió a llorar.

-Tranquilo-dijo Ayako mientras lo abrazaba-ella es fuerte, además creo que realmente quiere pagarte por todas las veces que te hizo salir volando-esto logro sacar una ligera sonrisa en el monje.

-Naru, lo mejor sería que te cambiases de ropa-dijo Masako, pero parecía no oírla-¡Naru! ¿me escuchas?

-Naru, toda tu ropa está manchada en sangre-siguió sin obtener respuesta.

Al día siguiente…

-¿Cómo está Taniyama-san?-preguntó Lin, al parecer había limpiado junto con John el desastre de la casa Asahi.

-Aún no hay noticias-dijo Ayako.

-¿Cómo está Shibuya-san?-inquirió John.

-Está ahí-señaló Ayako- Lin-san a ver si puedes hacer algo.

-Yo me hago cargo-dijo.

-Naru-dijo mientras ponía una mano en su hombro-hay una muda de ropa limpia en el auto, no puedes seguir con esa ropa.

El aludido simplemente se paró y se limitó a seguir a Lin.

-Creo que realmente lo afecto-comento John.

-Es verdad, ha estado así mirando al vació desde que llegó y no se ha movido ni un milímetro.

Al mediodía.

-Los familiares de la Srta. Taniyama-preguntó una enfermera.

-Díganos como está-dijo Ayako.

-Usted es...-dijo la enfermera-lo siento pero solo puedo dar la noticia a los familiares.

-Ella es su tía-dijo una voz detrás, era Naru. La enfermera evaluó a Ayako y después miro a Naru, pero simplemente se alzó de hombros y contestó.

-La Srta. Taniyama está en cuidados intensivos.

-¿La operación no salió bien?-preguntó el monje.

-Hubo ciertas …complicaciones-parecía que había algo que no quería decir pero la mirada de los presentes la hizo desistir-en mitad de la operación la estábamos perdiendo, era como si ella no tuviera razones para vivir, pero luego logramos estabilizarla, la situación es crítica, aún no podemos decir nada.-terminó.

Fin del Flashback

Naru se encontraba junto a la cama de Mai, se veía tan tranquila mientras descansaba, parecía que en cualquier momento ella despertaría con una sonrisa, y daría fin a esta pesadilla.

Ayako, John, Bou-san, Masako y Lin ingresaron en la habitación, Masako fue a la ventana y colocó en el jarrón un ramo de flores.

-Creo que se alegrará de ver las flores cuando despierte-dijo Masako.

Nadie dijo nada. Entonces un ligero quejido hizo que todos se amontonaran alrededor de la cama. Naru era el más cercano a Mai, miraba su rostro a ver si lograba apreciar algún cambio, pero no sucedió nada.

Todos retrocedieron decepcionados. Alguien tocó la puerta, al ingresar vieron un rostro conocido: ¿Se puede?-era Yasuhara.

-Yasuhara-san, cuánto sin verte-dijo el monje.

-Hola a todos-dijo-¿aún nada?-mientras miraba a Mai.

Todos negaron con la cabeza. De nuevo el quejido se hizo presente, solo que esta vez fue más fuerte, todos se amontonaron alrededor, todos sentían el corazón a mil por hora.

Hasta que finalmente Mai abrió los ojos.

Todos no paraban de reír, de abrazarse, estaban felices.

-Ya era hora de que despertaras bella durmiente-dijo el monje en forma de reproche. Mai lo miraba un poco confusa y algo asustada.

-No ves que la estas asustando-dijo Ayako mientras le daba un golpe en la cabeza al monje. Todos se echaron a reír, excepto Mai y Naru.

Algo no estaba bien, pero parecía que el único que se daba cuenta era Naru.

-Mai, ¿te sientes bien?-preguntó él.

La aludida volteó lentamente la cabeza y lo miró con confusión. Todos dejaron de reír, pero las palabras que soltó a continuación quedaron suspendidas en la habitación.

-Disculpa, pero ¿quién eres tú?

Bueno, si este giro es inesperado, y también sé que se parece a otra historia. Hina-fire por favor no me mates ni te enfades conmigo. Casualmente como leí tu historia y no la continuaste me atreví a seguir ese rumbo, por favor no te enfades conmigo. Si deberás te causa molestia infórmame para cambiarla.

A mis queridos lectores y comentaristas, espero que les guste. ¿Qué les parece? Sugieran ideas, o tal ves critiquen lo que quieran arreglar o agregar a la historia. Espero no haberlos decepcionado, cuídense y la historia continuará si siguen comentando porfa. Mil gracias a mis comentaristas, y a las personas que me agregaron como historia favorita.