Es hora - dijo Puck nervioso
Lo sé – le tomó la mano a su amigo y caminaron hacia el escenario. Rachel buscó en las butacas a Quinn… pero nada. La rubia no había ido
Hey – la interrumpió Puck – ¿ya viste quién te come con la mirada? – le dijo Puck a Rachel
Tengo novia Puck – dijo sin mirarlo
Sólo mira – insistió
Rachel levantó la mirada y miró hacia donde Puck le pedía, y ahí estaba. Quinn con una sonrisa enorme. "Perdón" articuló la rubia con sus labios lentamente. Rachel sonrió y le contestó "te amo" de la misma forma en que Quinn le había pedido disculpas. Las chicas se miraban con ternura. Hasta que Puck interrumpió el momento.
Haber canaliza ese amor en mí – le tomó la mano y salieron juntos
¿Sus nombres? – dijo el hombre que al parecer era el director
Noah Puckerman y Rachel Berry
¿Qué interpretarán? Al dueto me refiero – preguntó sin quitar la mirada de las hojas que tenía en las manos
Need you now – dijo Puck. Rachel apretó más la mano de su amigo en busca de apoyo.
¿Qué tan buenos son improvisando?
No lo hemos intentado – Rachel abrió los ojos y sus manos comenzaron a sudar
¿Han escuchado "Damn it Janet?
The Rocky Horror Picture show – dijo Puck seguro
Exacto
Claro que sí, nos sabemos la coreografía – dijo Rachel sonriendo, si les tocaba hacer eso, ya la tenían ganada
Ok, entonces, convénzanme de que se aman – los miró para ver su reacción. Quinn respiró hondamente esperando que Rachel dijera "él no es mi novio". Pero Rachel sólo asintió y miró a Puck… con los ojos que la miraba a ella. Eso le dolió en el alma. Pero obviamente eran cosas profesionales, no iba a armarle otro teatrito a Rachel el mismo día.
Los chicos entraron en su papel y cómo habían asegurado se sabían toda la coreografía. Le arrancaron una sonrisa a Quinn más de una vez. Dios ¡que talentosos eran! Al parecer ambos tenían embobado al director.
Damn it Janet – cantó Puck y tomó las manos de Rachel mientras la miraba a los ojos
No, no lo van a hacer – pensó y rogó Quinn en su mente
I love… you – cantaron los dos judíos terminando la interpretación con un tierno beso.
Al terminar, el director se levantó y comenzó a aplaudir. Quinn no podía creerlo. Cuando sintió la mirada de Rachel que le pedía disculpas sonrió y aplaudió también. Rachel le sonrió y se volteó hacia Puck y el director que les hablaba
Al diablo, ya tenemos nuestros protagonistas – le dio unos papeles a su asistente – quiero un poco más de ese beso – les dijo sonriendo
Rachel miró a Puck que no demostraba emoción alguna, ella no quería hacerlo… pero iba a hacerlo, a Quinn podía contentarla llegando a casa
Puck se había quedado estático con cara de: "¿Es enserio?" Claramente incómodo.
Rachel le tomó el rostro en las manos y lo besó, tiernamente.
Pasión, vamos, no queremos besitos de niños de primer grado – les ordenó el director
Puck pasó sus manos por la espalda de la morena con deseo, Rachel lo besaba intensamente. Quinn, por su lado no sabía qué hacer, podía ver la lengua de su Rachel rozando con necesidad la de Puck
Suficiente – dijo el director mientras aplaudía
Los chicos duraron unos cuantos segundos en separarse, de alguna manera no querían parar. Esa fue la gota de derramó el vaso para Quinn. Tomó su bolso y salió del teatro
Sin duda, ustedes me inspiran para escribir – los felicitó – tienen el papel de los protagonistas, los llamo luego para firmar contratos y esas cosas. No me fallen, ustedes dos tienen química – les dijo mientras se retiraba
Gra…cias – dijo Puck incómodo
Rachel buscó a Quinn con la mirada, no estaba.
Estoy jodida – le dijo a Puck mientras corría hacia la puerta para intentar encontrar a la rubia
Si tu novia me odiaba antes, no sé qué rayos me espera – dijo mirando al vacío
No sé qué me espera a mí – rió
Fue… raro – ni siquiera la miró
Lo sé – se levantó – esperemos y no me haga dormir en la bañera
¿Lo ha hecho antes? – se levantó haciendo un gesto de incredulidad
No, pero honestamente, si la viera hacer lo mismo yo si lo haría– rió
Rach, fue un beso – ayudó a la morena a bajar del escenario
Puck – se acomodó el cabello – disfruté del beso
Yo también – miró al vacío – fue actuación, te dejaste llevar… ¿no sientes nada por mí, cierto?
Claro que no – dijo indignada
Entonces – sonrió – ve pensando en qué le darás a tu chica para que se contente – la miró picaronamente
Rachel rió y asintió. Puck la llevó a su casa y al bajarse la morena le deseó suerte con la mirada
Suerte, la necesitarás – se despidió con un gesto con la mano y arrancó el coche de nuevo.
Quinn se encontraba haciendo una botana con zanahorias… si Rachel se la había dado a probar y ahora la amaba. Cuando escuchó golpes en la puerta se dirigió a abrir. Tal vez sería Rachel… se paró en frente de la puerta y estuvo a punto de abrir. Pero no, no iba a hacerlo.
Quinn, bebé ábreme – tocó de nuevo la puerta
Quinn caminó de nuevo hacia la cocina y tomó unos audífonos y se los puso, no los tenía conectados a ningún lugar, pero no quería que Rachel le cuestionara por no abrir. Siguió preparando su botana.
Rachel se cansó de insistir y tuvo que ir a la parte trasera de la casa por las llaves que se encontraban detrás de una maceta. Las tomó y se dirigió de nuevo a la puerta. Se paró en frente de ella y suspiró. Metió la llave en el cerrojo y abrió. Buscó a Quinn con la mirada hasta que escuchó que partían cosas en la cocina. Esperó un poco… no sabía cómo disculparse… normalmente quién lo hacía era Quinn no ella. Entró a la cocina y miró a su chica de espaldas con unos audífonos… que no estaban conectados a nada, pues la entrada de metal estaba colgando a su lado izquierdo. La imagen la hizo sonreír.
Se acercó a Quinn y la abrazó por la espalda, Quinn no se movió.
¿Sabes? Normalmente tienen que estar conectados – tomó la entrada de los audífonos riendo
Lo olvidé – siguió partiendo. Rachel asintió y no dejó de abrazarla
Eso se ve delicioso – comenzó a besarle el cuello
Hice suficiente para las dos – gimió un poco por el contacto de los labios de Rachel en su cuello, y sus manos recorriendo su abdomen
Me dieron el papel – le mordió el lóbulo de la oreja a Quinn
Lo supuse, ustedes dos tienen química – dijo con la respiración entrecortada
¿No merezco un premio? – comenzó a juguetear con el cuello de la rubia, dejándole una que otra marca con los labios
¿Qué es lo que quieres? – respiró hondamente, sin duda no podría resistirse a los encantos de Rachel… menos cuando tenía que demostrar que era suya, no de Puck… suya.
No lo sé… ¿no se te ocurre nada? – pasó su mano por debajo del vestido que usaba en ese momento Quinn. Recorrió sus piernas con delicadeza. Quinn la miró con una sonrisa y la besó apasionadamente.
