Tres mil millones de latidos.

Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp yo sólo los uno a mis locas ideas.

Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li esta así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos los años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?

4.

Y ya era martes y no podía creer la manera increíblemente rápida que pasaban los días, me comía la ansiedad y no podía dejar de dar vueltas en el primer piso, era martes y supuestamente Li vendría a casa a continuar con el trabajo de Literatura. ¿Vendría? Después de esa acalorada discusión dudaba que fuese a aparecer por mi casa, además ni siquiera le había dado tan bien las instrucciones, quizás ni siquiera conseguía ubicar mi casa, eso me mantenía con la esperanza que él no se presentase, la verdad es que no quería verle la cara, ¿cómo tendría que actuar con él luego de haberlo llamado ogro idiota?

- Si sigues así tendré que ponerte la correa y amarrarte a un poste, monstruo- la voz de Touya me sacó de mis pensamientos, lo miré arrugando el ceño.

- ¡No me llames así!

- ¿Así, cómo? ¿Monstruo?- preguntó con una mueca burlona.

Estaba por abalanzarme sobre él cuando el sonido del timbre me sobresaltó, ¿sería él? Pero antes de poder hacer algo por asegurarme, sentí los pasos y la voz de mi padre al abrir la puerta, demasiado tarde, porque en menos de veinte segundos la presencia de Syaoran Li invadía el salón de mi casa, vi a Touya cruzarse de brazos y mirar con cara de pocos amigos al recién llegado.

- Siéntete como en casa- comentó mi padre completamente ignorante de mi mirada de horror ante la escena y la postura de mi hermano que decía a todas luces que quería patear el trasero del chico que acababa de aparecer.

- Muchas gracias- respondió él con toda gentileza.

¿Li siendo gentil? ¿En qué universo vendría a ser eso? Luego que mi padre se marchó quedamos sólo los tres en la sala y el silencio incómodo se situó entre nosotros.

- ¿Y tú mocoso, quien eres? – preguntó Touya sin ningún tipo de gentileza.

Decidí adelantarme con la respuesta.

- Es un compañero de clase, Touya, tenemos un trabajo de Literatura que hacer…

Mi hermano lo miró con desconfianza antes de voltearse hacia mi.

- Bien… estaré cerca- comentó sin ningún dejo de ocultar lo poco que le agradaba el recién llegado, al pasar junto a él se detuvo unos segundos- estaré atento a lo que hagan, me llamas cualquier cosa, monstruo.

- ¡Touya!

Lo que faltaba, que mi hermano me avergonzara delante del petulante de Li. Una vez que estuvimos solos nos miramos fijamente.

- Has venido…-comenté aún algo incrédula.

- En eso habíamos quedado ¿no?- replicó acercándose a la mesa del comedor para dejar la carpeta y cuadernos que traía, su ceño estaba demasiado fruncido, supuse que la "bienvenida" de Touya no le había agradado ni un poco.

- Creí que pedirías cambio de compañero para trabajar…- añadí. Su mirada fija sobre mi me hizo estremecer un poco.

- Ya comenzamos a trabajar juntos, no perderé tiempo buscando otra pareja de trabajo.

Luego de ir a buscar mis cosas a la habitación volví al comedor para comenzar a trabajar, el ambiente se podía cortar con un dedo, Li no hablaba más que para indicar cosas precisas y si era posible se mantenía más parco y callado que nunca lo cual comenzaba a desesperarme. Pronto el olor de comida saliendo de la cocina llegó a mis fosas nasales desconcentrándome por completo, seguramente mi padre ya se encontraba terminando la cena. Cerré los ojos y aspiré el aroma tan agradable, cuando sentí una mirada muy potente sobre mi abrí los ojos y un par de orbes color marrones me miraban fijamente.

- Llevo hablándote hace minutos, Kinomoto… ¿Sufres de síndrome de falta de concentración?

- ¿Y a ti que te importa?- espeté.

- ¿Por qué tan agresiva?

- ¿Y tú por qué tan pesado?

- Porque me agrada.

- Se nota- repliqué mordaz.

- Pero contigo es más entretenido serlo…

Sus palabras me dejaron muda. ¿Qué quería decir con eso? ¿Qué aunque fuese siendo un completo… odioso, Li se entretenía conmigo? ¿Qué mierda estas pensando, Sakura?

- Disculpen…- la voz de mi padre eliminó cualquier posibilidad de réplica- ¿Te quedarás a cenar con nosotros?

Percibí la incomodidad de Li ante aquella pregunta, intuía que la réplica era un "no" rotundo, pero por alguna razón le costaba verbalizar su respuesta, sólo por joderlo y porque sabía lo incomodo que se sentiría decidí por una vez ser realmente vil con él.

- Por supuesto que se quedará- respondí con una sonrisa falsa- aún nos queda trabajo así que es mejor que cenemos antes de continuar…

Apenas mi padre se fue me percaté que por poco Li se lanzaba sobre mi, pero para asesinarme, claro está; su ceño fruncido y sus ojos castaños parecían querer calcinarme hasta hacerme desaparecer.

- ¿Por qué has dicho eso?

- ¿Qué no te apetecía comer algo? Supuse que sí- respondí haciéndome la desentendida.

- Sabes que no…

- ¿Y eso por qué? ¿Qué tanta prisa tienes por volverte a casa? De todas formas comer sol…

No alcancé a terminar la frase porque me percaté que estaba pasándome de la ralla, bajé el rostro algo avergonzada mientras me mordía el labio.

- Lo siento…

Por segundos no se oyó nada más que mi respiración en aquella sala, y no volvió a oírse ruido hasta que la voz de mi padre llamándonos a comer nos hizo levantarnos de la mesa en un incomodo silencio.

Fue la cena más bizarra de los últimos tiempos, con Touya lanzando comentarios filosos durante toda la comida, mi padre por completo desentendido de ello y haciendo preguntas corteses al invitado que sabía sólo lograban ponerlo más incómodo, por segundos hasta sentí pena por él y pensé que realmente había jugado sucio al obligarlo a cenar con nosotros, aunque luego recordé el rostro de Yuka bañado en lágrimas y me dije que se lo tenía merecido por ser tan vil.

- ¿Pasarás las fiestas con tu familia?- preguntó mi padre.

Para ese entonces ya sabía que la familia de Li era de Hong Kong. Sentí la incomodidad del aludido, y nuevamente la culpa me carcomió, se veía realmente reacio a responder esa pregunta.

- No… me quedo en Tomoeda…- respondió finalmente.

- ¿Solo?

A veces mi padre era tan tremendamente ingenuo como yo, con eso de hacer preguntas fuera de lugar, incluso Touya había dejado de mirarlo como si quisiese asesinarlo luego que esa pregunta quedó en el aire.

- Sí… pero….

Apuré a mi mente para obligarla a comentar algo para desviar el tema, pero entonces ocurrió lo más insólito que podía ocurrir en una la de por si bizarra cena.

- ¿No te gustaría cenar ese día con nosotros? Sería un honor tenerte en casa para esa noche, nunca es bueno pasar la noche buena sin compañía…

Supe que Li declinaría la invitación por la manera en que su pose se volvió rígida y sus ojos vacilaron unos instantes sobre mi antes de volver a mirar a mi padre, me sorprendí un poco de lo bien que estaba comenzando a conocerlo en lo que llevábamos trabajando juntos.

- No se preocupe señor, con mi respuesta no pretendía hacerlo sentir cul…

- No es una molestia- replicó mi padre volteando a observarme a mi- los amigos de Sakura son bienvenidos en este hogar…

Ok, quizás mi padre no había captado el pequeño gran detalle que Li y yo no éramos amigos, de hecho estábamos demasiado lejos de serlo.

- Realmente no pretendo incomodarlos con mi presencia, señor.

Li parecía ocupar todos sus recursos para declinar, mientras yo aún me encontraba como boba mirando de un lado a otro de la mesa, mientras Touya exhibía una sonrisita burlona en el rostro.

- Sakura, ¿harás algo por convencerlo?- preguntó mi padre, por poco y me atraganto con la comida, alcé la vista hacia Li.

- En serio podrías venir a cenar con nosotros…

Esperen. ¿En serio había dicho yo eso?

- No te hagas de rogar, mocoso- añadió Touya con voz cansina. Me impresionó que Touya apoyara la moción, supuse que sólo lo hacía para zanjar el tema de una vez.

Fueron dos segundos, un ceño fruncido más antes de escuchar la aceptación de Li, no supe si sentirme mal o bien al respecto, aunque si me sentía extrañamente confundida, parecía que de pronto me encontraba en una extraña película de comedia, ni en mis sueños más extraños iba a imaginarme que pasaría la noche buena con Li, es decir, no, de ninguna manera…

Luego de terminada la cena volvimos al salón y antes que pudiese sentarme en la mesa para volver a trabajar Li se encontraba a escasa distancia mirándome fijamente.

- ¿Por qué lo has hecho?- preguntó.

- ¿Hecho qué?- pregunté algo asustada.

- Invitarme a pasar la noche buena en tu casa…tú me detestas.

Suspiré.

- No te detesto, Li…

- ¿Ah, no?- preguntó burlón.

Medité unos segundos.

- No… - me encogí de hombros.

Él pareció realmente sorprendido ante mi comentario, pero ¿y qué? era cierto, yo realmente no lo odiaba, es decir, era un odioso y un pesado y además hacía llorar a las niñas… pero de ahí a odiarlo…

- ¿Entonces te parece bien que venga a cenar en noche buena a tu casa?- preguntó incrédulo alzando una ceja mientras se cruzaba de brazos.

Me encogí de hombros nuevamente, lo cierto es que no quería responder tan directamente a esa pregunta, no me gustaba mentir ¿saben?

- A nadie le gusta pasar la navidad solo, Li… creo que ni siquiera a ti por muy pesado que seas.- me fui por la tangente un poco.

Me pareció que las comisuras de sus labios se elevaban levemente, o quizás fue un efecto óptico, no lo supe asegurar porque apenas duró unos segundos. Nuevamente el silencio reinó el ambiente y sólo por hacer algo me senté en la mesa dispuesta a continuar con el trabajo, él me imitó y volvimos a sumirnos entre diccionarios y libros.

Otra hora más y Li se marchó de casa, lo llevé hasta la puerta y le vi desaparecer luego de unos segundos mientras aún me apoyaba en el umbral de mi casa.

- Así que el mocoso cenará con nosotros.- La voz de Touya me hizo pegar un brinco.- No te lo irás a comer como cena ¿o sí monstruo?

- ¡Touya!

La patada en su canilla no se hizo esperar, subí a mi habitación rápidamente antes que mi hermano tomase represalias, me estiré en la cama mirando hacia el techo de mi habitación. Mi padre creía que éramos amigos… ¿Amigos? ¿Syaoran Li y Sakura Kinomoto, amigos? Incluso en mi mente eso sonaba a una completa ridiculez. Me cambié al pijama mientras el asunto de la cena de noche buena seguía en mi mente, y sin querer lo último que recordé antes de dormir fue un par de ojos marrones…

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Ya…. las amo! realmente las amo, porque son las mejores personitas del mundo, porque nunca me había encontrado con lectoras tan entusiastas y porteadoras hahahaa y hablo en serio porque en las otras historias el promedio de personas que leen versus las que me escriben algo es muy menor, en cambio siento que aquí es al contrario, así que repito nuevamente mi agradecimiento a ustedes, por ser tan adorablemente lindas y animarme con sus reviews.

Pero les tengo un poquito de malas noticias… bueno malas para ustedes… xD me voy de viaje mañana y durante una semana no estaré aquí… ¿Me sabrán esperar? =) no se enfaden conmigo ^^ ahahaha pero este viaje es muy importante para mi a nivel profesional, sí, soy estudiante aún pero eso no quita que este lunes algo muy importante acontezca, deséenme éxito y suerte para este lunes 7 ^^ necesitaré de sus buenas vibras… pleaseeeeeeee... a la vuelta les cuento como me fue, y espero que bien ahahaha :)

Apenas vuelva continuaré subiendo los capítulos… ¿Qué les pareció este? Espero sus comentarios queridas mías.

Con cariño,

Mademoiselle K.