Tres mil millones de latidos.

Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp yo sólo los uno a mis locas ideas.

Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li esta así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos los años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?

6.

¿Estaba mal sentirme así de nerviosa por volver a ver a Li? Lo cierto es que luego de su regalo en navidad cada vez que miraba la dichosa pulsera era inevitable pensar en él, lo cual en los últimos días pasaba con mucha frecuencia, considerando que la pulsera me había gustado tanto que la llevaba a diario colgando de mi muñeca, Tomoyo por poco y revienta mi oído al chillar como una maniaca por teléfono al enterarse del detalle del regalo de mi noche de navidad, y no había parado de decir que eso era una "señal", claro que Tomoyo ignoró olímpicamente el detalle que no hubo nada ni remotamente romántico en el momento en que Li me entregó el regalo, siguió mirándome como si quisiese ver mi rostro en el fondo de un pozo y yo seguía encontrándolo un pesado, así que… ¿un detalle romántico? ¡Já! Antes llegaba yo temprano a clases un día lunes…

Y precisamente era lunes, y me encontraba corriendo a toda prisa hacia la escuela, el primer día de clases luego del receso de navidad y para variar me había quedado dormida, luego de ingresar y por poco caer subiendo unas escaleras de manera frenética, logré alcanzar la entrada de mi sala, suspiré tratando de calmar mi respiración. Estaba por abrir la puerta cuando sentí unos pasos a mi derecha, me volteé a ver y distinguí al inspector caminando en mi dirección, seguido de una chica que apenas verla me sentí algo inferior, no había que ser muy observador para captar que era… bueno, ya saben… hermosísima, cabellos negros azulados, lisos y tomados en dos moños, mirada potente y de un color vagamente familiar, la chica me observaba fijamente y la sensación de sentirme pequeña se intensificó, me quedé estática, aún con la mano en la puerta.

- Le ocurre algo señorita Kinomoto? Nuevamente retrasada por lo que veo…

Que el inspector me conociera en un colegio con más de mil alumnos se debía única y exclusivamente al hecho que mis continuos retrasos me llevaban a visitar su oficina continuamente para poder entrar a clases.

- Sólo me retrasé un… poquito…- respondí bajito.

- Por esta vez lo perdonaré.- terció él.

Fue el inspector quien abrió la puerta y pasamos los tres, sin más me dirigí directamente a mi puesto junto a un Li que lucía realmente temible ese día, su ceño formando una intimidante línea en la mitad de su frente, apenas sus ojos se encontraron con los míos sentí escalofríos.

Si las miradas matasen yo estaría carbonizada…

Me senté tratando de calmar el temblor que invadió mis extremidades al ver la osca manera de observarme de Li. ¿Esta vez qué había hecho? No lo había visto desde la semana de navidad ya que dos días después de la cena Li me había llamado para decirme escuetamente que no podría reunirse a hacer el trabajo hasta que volviésemos a clases, claramente yo no me oponía a eso, después de todo el librarme de la intimidante mirada de Li era un respiro.

Alcé la vista y vi como la chica nueva miraba en mi dirección. ¿Qué tenía que los nuevos siempre la tomaban conmigo? Porque o yo estaba siendo muy paranoica o quizás esa chica era bizca, pero realmente parecía que me quería asesinar con su mirada… entre las miradas de Li y la de esa chica seguramente que para el cambio de clases mi cabeza terminaría separada del cuerpo.

- Atención, clase.- nos llamó el profesor.- Tienen una nueva compañera este trimestre…

Me percaté que muchos murmuraban mientras veían a la recién llegada, supuse que las niñas algo envidiosas de lo increíblemente guapa que era la chica nueva, no pasó desapercibido tampoco las miradas de los chicos sobre ella, ya casi lo podía vislumbrar, esa chica tenía todo para ser de ese tipo a la que todos siguen y todos quieren ser sus amigos.

Por el rabillo del ojo vislumbré como Li se removía en su asiento, me abstuve de mirarlo por temor a enfrentarme a otra sesión de miradas asesinas, por lo que opté por observar mis manos apoyadas sobre la mesa.

- Buenos días, soy Meiling Li…

Li…

Los murmullos no se hicieron esperar, y esta vez el Li que se encontraba sentado a mi lado se removió más incómodamente, ¿sería posible que…

- … vengo de Hong Kong…

Esta vez todos comentaban sin ningún pudor de ser escuchados, y todas las miradas apuntaban a Syaoran Li, incluso la mía, por primera vez veía a mi compañero de banco realmente incómodo por algo.

- He venido para continuar mis estudios en…

Pero entonces no seguí escuchando nada más de lo que tuviese que decir la chica recién llegada de Hong Kong y con el mismo apellido que mi compañero de banco, porque fueron las acciones de este mismo las que me desconectaron de la realidad enfocándome sólo en él, los castaños ojos de Syaoran Li fijos en los míos, el mismo ceño fruncido y aquella misma mirada intimidante, quizás lo único que cambió radicalmente todo fueron las palabras salidas de su boca casi en un susurro.

- Por lo que más quieras, no permitas que Meiling se siente en tu puesto…

Abrí los ojos de la impresión, ¿era imaginación mía o realmente Li me estaba pidiendo que siguiera sentada con él? Ni en mis más remotos sueños imaginé que mi compañero de banco, ese mismo chico que me miraba con instintos asesinos todo el tiempo, me pidiese continuar sentándome junto a él. El que llamase por su nombre a la recién llegada me confirmaba que esos dos definitivamente se conocían.

Salí de mi burbuja al momento de escuchar la misma aguda voz frente a mi.

- ¿Y bien? ¿Dejarás que me siente junto a Xiao- Lang?

Abrí los ojos del puro susto al ver a la chica recién llegada con pinta de modelo hablándome directamente a mi, si hubiese sido otra la circunstancia se seguro me hubiese reído de la manera en que llamó a Li, pero su potente mirada me tenía ciertamente intimidada….

- Yo…

- Meiling, el maestro te ha dicho que debes sentarte con…

- Eso no importa Xiao Lang, quiero sentarme contigo…- terció terca ella.

- Pues yo no…- replicó él arrugando el ceño.

- He venido desde Hong Kong para…

- Yo no te he pedido nada, Meiling.

- Pues tú nunca pides nada…

Mi cabeza iba de un Li a otro como si de un partido de tenis se tratara, realmente Meiling Li me intimidaba, unos pocos minutos y ya podía imaginarme que el carácter de esa chica era de temer.

- Señorita Li, a su puesto.

La voz del maestro Inukai dio por terminada el intercambio de palabras entre los dos Li, la chica se marchó no sin antes darme una mirada asesina que me hizo tragar saliva en grueso, volví a mirar mis manos de manera nerviosa, a sabiendas que mi compañero de banco no me quitaba la mirada de encima tampoco.

Cuando la clase dio inicio yo aún me encontraba demasiado turbada como para prestar atención, y menos aún cuando se trataba de una de las asignaturas que más me costaba, era imposible agarrarme de las materias que se explicaban en el pizarrón; estaba tan sumida en mis pensamientos que me sobresalté al ver a Li cruzar la imaginaria línea de "mi parte de la mesa" para dejar un papel, miré hacia todos lados antes de entender que realmente eso iba dirigido a mi, lo tomé y abrí con dedos temblorosos.

"Kinomoto:

Necesito pedirte un favor."

Releí aquellas escuetas palabras una y otra vez sin poder dar crédito, ¿era una especie de broma?

"Eso depende. ¿De qué trata?" Escribí de vuelta.

"Necesito que no te dejes convencer por Meiling para ocupar tu puesto".

Si no hubiese estado lo suficientemente asombrada por el hecho de ver a Li pidiéndome un favor, seguramente me hubiese reído por la extrema seriedad con que me pedía algo medianamente "normal", es decir, después de todo era mi puesto ¿no? no es como si la chica nueva pudiese quitarme de ahí a placer, los puestos además estaban designados por el profesor.

"No hay problemas, de todas formas no tengo permitido sentarme en otro lado ¿no?"

"No conoces a Meiling, hará todo por sentarse junto a mi"

"¿Es tu pariente?"

"Algo así. En fin ¿Lo harás?"

"¿Por qué debería hacerte un favor si eres tan pesado?"

"Kinomoto…¿LO HARÁS?"

Me volteé a mirarlo y sus potentes ojos me tenían atrapada nuevamente, su mandíbula estaba tensa, más allá pude ver la vista fija de Meiling Li sobre nosotros, me pregunté por qué Li estaba tan desesperado por no sentarse con ella, ¿qué pasaría entre esos dos?

- Estaré en deuda…- susurró a medias ganas mi compañero de asiento mientras yo lo miraba sorprendida.

Si a tal punto llegaba la desesperación de Li como para hablarme, pedirme un favor, y además decir que quedaba en deuda conmigo es porque decididamente era un asunto crítico, imaginé que jamás antes había pedido un favor, y lo sabía por lo increíblemente incómodo que se veía con todo.

- Vale…

Me miró entrecerrando los ojos como evaluándome, me sentí un poco ofendida, después de todo le estaba haciendo un favor y él se daba el lujo de mirarme desconfiadamente.

- Meiling es persuasiva…- terció.

- ¿No sería más fácil decirle que no quieres sentarte con ella y ya?

Él rodó los ojos como si mi pregunta fuese notablemente ridícula.

- Es cabezotas… como tú.

Fue mi turno de mirarlo con los ojos entrecerrados.

- Te recuerdo que acabas de pedirme un favor, Li.- le reclamé bajito mientras me preocupaba que el maestro no nos descubriese conversando.

- Y ya lo has aceptado y más te vale que lo cumplas, Kinomoto…

¡Dios! ¿Qué a este hombre nunca le han enseñado a pedir favores?

- ¿O si no qué?- me atreví a preguntar.

- O si no le diré a la maestra Tsuji que no has aportado nada en nuestro trabajo de Literatura…

Touché. Abrí la boca a manera incrédula.

- No te atreverías…

Su sonrisilla desafiante fue toda contestación.

- ¡Me estas chantajeando!

- No… simplemente me aseguro que cumplas con el favor que te pido.

Continuaba sin poder dar crédito a sus palabras. ¿En serio podía existir alguien más malvado que Syaoran Li? Porque sí, eso era ser malvado, por mucho que me regalase perfectas pulseras de plata como regalo de navidad… por segundos sopesé la opción de no acceder a ayudarle, pero cabía la posibilidad que Li si cumpliese con sus palabras, no era un secreto que la maestra Tsuji profesaba un evidente favoritismo hacia los mejores de la clase, Li entre ellos, estaba claro que entre Syaoran Li y Sakura Kinomoto la maestra le creería a él. Estaba en una completa encrucijada.

No volvimos a hablar, yo me encontraba demasiado perturbada como para continuar la plática con él, por lo que me dediqué a tomar apuntes a medias y tratar de resolver algunos ejercicios; para cuando tocaron el timbre de cambio de clase me paré como resorte de mi asiento y tomando a Tomoyo de la muñeca salí de la sala en dirección a los baños.

- Es una chica muy bonita ¿no, Sakura? ¿Has visto su cabello?

Rodé los ojos ante la típica ingenuidad de mi mejor amiga. Es decir, Tomoyo era mucho más lista y madura que yo en la mayoría de las cosas, pero había algo que indudablemente nos ponía en posiciones opuestas: Tomoyo tendía a ver y creer que todos eran buenos y adorables… ¿Cómo es posible que no viese las miradas asesinas que me dedicó la … pariente de Li?

Apenas entramos a los baños abrí la llave y me mojé el rostro con abundante agua.

- ¿Te encuentras bien, Sakura?- sentí la mano de Tomoyo en mi espalda, negué con la cabeza.

- Tuve… algo así como una… discusión con Li.- respondí mientras secaba mi rostro con la manga de mi chaleco, Tomoyo negó con la cabeza mientras sacaba un pañuelo del bolsillo de su chaquetón tendiéndomelo.

- ¿Por qué?

- Por la chica nueva…

- ¿Meiling Li? le escuché decir que era prima de Syaoran…- dijo ella, abrí los ojos impresionada.

Si eran primos ¿por qué demonios Li parecía querer tenerla lo más lejos posible?

- Pues Li no parece soportarla ni un poco…- repliqué yo, mi amiga se tomó el mentón pensativa.- Me ha pedido que por nada del mundo deje que ella se siente con él…

Los ojos de Tomoyo brillaron extrañamente.

- ¿Li te ha pedido un favor? ¿No es adorable?

La miré con horror, ¿por qué demonios Tomoyo tenía que ver lo adorable en todo?

- Me ha chantajeado de por medio, así que no te emociones…

Pero hacerle entender aquello era igual de imposible que convencerla que la cena de noche buena no había sido una cita.

Para cuando volvimos a la sala el profesor aún no había llegado, sin embargo el horror me volvió a invadir al ver que la perfecta chica de cabellos negros azulados se encontraba sentada en mi puesto junto a un muy ceñudo Syaoran, apenas sus ojos conectaron con los míos lo supe, su amenaza estaba plasmada en esa mirada. ¿Qué es lo que se supone que tenía que hacer? ¿Tirar del cabello a Meiling Li para sacarla de ahí?

Me acerqué lo suficiente hasta llegar a su lado.

- Uhm…- me aclaré la garganta y la chica me miró fijamente, me sentí nerviosa- Este…. uhm… es mi puesto... ya sabes…

- ¿No dejarás que me siente junto a mi primo?

- ¡Que no somos primos!- estalló Li, en ese instante Hiragizawa se paró junto a Li con una mueca divertida en el rostro.

- El profesor ha asignado ya los asientos…

- Eso ya lo se.- terció ella mirándome con el ceño fruncido, aún cuando había sido Eriol quien había hablado antes, comencé a pensar que eso de las miradas asesinas les iba de familia; no supe si su frase iba hacia lo dicho por el secuaz de Li o en réplica a lo dicho por este último.

- Pues… verás… tenemos un trabajo que hacer…- esta vez fui yo quien intervino, no muy convincente he de decir, pero ¿y qué? nunca dije que la elocuencia fuese lo mío.

Me sentía realmente nerviosa, no sabía como defender mi puesto, por lo demás no estaba en condiciones que Li cumpliese con su chantaje, y vaya que si lo creía capaz de llevarlo a cabo.

- Bien…- dijo la chica levantándose elegantemente de mi asiento y caminando hacia el otro extremo de la sala no sin antes voltearse hacia mi compañero de banco.- Después de la escuela nos iremos juntos, Xiao Lang.

El aludido hizo una mueca que al parecer dejó satisfecha a la chica, fue el momento en que Eriol se decidiese a opinar algo más, bastante valiente considerando el semblante de Li.

- Buena suerte…- dijo entre risas mientras se iba a sentar a su puesto al momento en que entraba el profesor.

Respiré profundo y me senté yo también, mientras anotaba la fecha en la punta superior del cuaderno nuevamente vi la mano de Li dejar un papelito cerca, lo observé incrédula nuevamente. ¿Esto se haría costumbre?

"Lo has hecho bien, aunque Meiling no dejará el tema fácil así que no te relajes."

Rodé los ojos, con un "gracias" me bastaba, pero estaba claro que eso jamás saldría ni de la boca ni de la pluma de Li.

¿En qué lío me estaba metiendo?

Seguramente en uno muy malo.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Awwww si son un amor de chicassssssssssss *-*

aún cuando anduvieron más lentas para dejarme reviews ahahahaha

y llevamos 79 reviews! son muchos! pero debo confesar algo… soy una maniaca con esto de los números, en serio… 79…. 79! no podían ser 80? jajaja me enferman los números "no enteros", es decir, me era incómodo leer ese odioso 79… xD pensar "¿Qué no podía alguien postearme algo para completar el 80?" jajajaja lo mismo me pasa con mi one shot (QUE POR CIERTO NADIE LEYO ¬¬) llamado "Predestinados", tengo 9 reviews! NUEVE! no podían ser DIEZ? xD (a todo esto si alguien quiere pasarse por mi perfil y leerlo y dejarme un review me haría feliz ahahaha)

En fin… dejando de lado mi lado maniaco… ¿Qué tal el cap? ¿Les gustó? A pesar de escribirlo hace mucho tiempo al releerlo ahora me he acordado que este ha sido uno de los que más disfruté escribiendo ahahaha… como ven apareció Meiling… xD y obviamente pondrá todo revuelto entre nuestros dos protagonistas, eh! pero también servirá para apresurar un poco las cositas entre Sakura y Syaoran (L) *inserte suspiro*

El próximo cap estará interesante *-*

Las leo en los reviews….

las amo!

Mademoiselle K.