Tres mil millones de latidos.

Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp yo sólo los uno a mis locas ideas.

Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li esta así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos los años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?

7.

Ya sabía yo que nada bueno podía salir de hacerle un favor a Li. ¿Por qué tuve que ser taaaaaan ingenua para creer que algo que me involucrara no resultaría un desastre? Porque eso es lo que era, un completo y absoluto desastre; desde la aparición de Meiling Li mi vida se había transformado en una estresante cadena de sucesos, desde miradas asesinas a arrinconamientos en el baño, no es como si la chica nueva fuese una matona ni mucho menos, pero cada vez que se encontraba conmigo (lo cual sucedía casi todo el tiempo) se dedicaba a mirarme asesinamente y reclamarme el estar avasallando a su "Xiao Lang", como si yo quisiese pasar tiempo con el gruñón de su primo… es decir, por mucho que su actitud hacia mi haya cambiado radicalmente los últimos días… de pasar de ser un gruñón completo a un gruñón con espasmos de mejor carácter, lo cual por cierto me tenía a saltos todo el día.. tampoco es como si yo ansiase su compañía. ¿Cómo saber cual de los dos Li decidía ser en un momento dado? Por la mañana era el Li gruñón, a ratos parecía realmente una persona normal, y luego volvía a asesinarme con la mirada… ¿Quién lo entiende?

Aún me hervía la sangre al recordar incluso cómo me había sacado en cara el regalo de la pulsera para instarme a ser más firme contra su prima, por poco y se la tiro por la cabeza, pero, pero… es que la encontraba tan linda y lo cierto es que ya me había encariñado a la dichosa joyita, no es como si fuese una chica muy dada a las joyas, pero… bien, tenía un "algo", un "no se qué".

Ese día por fin era jueves y la semana estaba pronta a acabarse, entre el estrés de tener que soportar a dos Li en mi vida, realmente me encontraba bastante agotada, por suerte las clases casi acababan. Me estremecí apenas salí del camarín de chicas acompañada por Tomoyo, el frío era realmente intenso y de todas formas nos seguían haciendo las clases de Educación Física al aire libre, lo cierto es que a pesar del frío no me quejaba, después de todo los deportes eran mi asignatura favorita. Me acomodé el polerón y froté mis manos para darles calor.

- Al parecer hoy correremos en la pista…- dijo Tomoyo apuntando unos metros a los lejos, seguí la dirección y vi a varias chicas ya cerca de la pista.

- Genial…

Podía reconocer sin ningún problema que el atletismo era lo mío, siempre, y eso me dejaba una cálida sensación de satisfacción personal por ello, es decir, era buena en algo ¿no? con eso todo lo neandertal que podía ser en materias como trigonometría o álgebra no parecía tan terrible si ponía en la balanza que al menos era la mejor de mi clase en la pista de atletismo.

Nos acercamos hacia el grupo de chicas y fue entonces cuando estábamos a punto de comenzar que vimos llegar al grupo de chicos de nuestro grado, al parecer ellos ocuparían la cancha para jugar futbol, para variar Tomoyo perdió la noción del tiempo y espacio mirando a Hiragizawa, por lo que me rendí y fui a poner a la pista incluso antes que el profesor lo ordenara, mientras me ataba las agujetas de las zapatillas vi los pies de alguien pararse junto a mi.

- ¿Aceptas una carrera, Kinomoto?

Si no fuese porque en cada uno de los últimos días temía un poco a esa voz probablemente la respuesta nata hubiese sido un "sí" rotundo, pero hablábamos de Meiling Li, no era cualquier chica, la miré unos segundos sin decir nada.

- ¿Acaso temes que te gane?

Para cuando me levanté del piso para estar a su altura ya eran varias las que nos rodeaban a ambas, haciendo de una simple preguntilla el suceso del día. Me crucé de brazos y la miré tratando de no sonar intimidada.

- Jamás.- respondí.

- Entonces te reto.- terció ella.

No me apetecía una competencia con Meiling Li, y no porque temiera a perder (lo cual por cierto era el menor temor, confiaba en mis capacidades), si no que simplemente el añadir una competencia de atletismo sentía que intensificaría el de por si injustificado odio de la chica Li hacia mi, después de todo ya muchos en la escuela sabían que "algo" pasaba entre la chica nueva y yo, y lo peor: los rumores ponían a Li, sí, a Syaroan Li, de por medio… ¿Algo peor?

- Señoritas a sus posiciones…

Nunca amé tanto la voz de un profesor como en esos momentos, me libró de tener que responder al reto y mantenerme lo más alejada posible de la chica Li, la clase se pasó entre carreras y postas, por suerte (gracias a la conjunción de los planetas) nunca tuve que competir contra Meiling, cuando por fin el profesor dio por terminada la clase me encaminé hacia los camarines, sin embargo una mano sobre mi hombro me detuvo.

- No has respondido a mi reto, Kinomoto…

Me volteé, Tomoyo también lo hizo y fueron varias las que escucharon las palabras de Meiling Li. Hice una mueca cansina ¿qué tenía la chica contra mi? Comencé a considerar seriamente el cederle mi puesto y que se sentase con su primo y de paso librarme de toda esa competencia y acoso estúpido, sin embargo había algo en las palabras de mi retadora que encendían una chispa de bravura en mi interior, unas ganas de demostrarle de una vez por todas que yo si era una rival para ella, ¿rival de qué? ni yo lo sabía muy bien, pero no era momento de ponerse a filosofar, me zafé de su agarre y la miré desafiante.

- Esta bien.

Tomoyo corrió, supuse que a buscar su dichosa camarita de video. Mejor. Pensé, así al menos habría registro de mi victoria, porque sí, ganaría a como de lugar.

- Una sola carrera, quien llega primero a la meta gana, sin distinción.

- ¿Qué acaso podría ser de otra forma? – pregunté mientras comenzaba a caminar de vuelta a la pista.

El murmullo a nuestro alrededor se intensificó y fue entonces que me percaté que no sólo eran las chicas las que se acercaban curiosas a observarnos, también los chicos y para mi horror Syaoran Li entre ellos, por segundos nuestras miradas se cruzaron, me sorprendí al ver sus ojos abiertos a manera asombrada más no enfadada.

- ¡Necesitamos dos jueces!- chilló mi contrincante.- uno para la partida y otro en la meta.

Hiragizawa se ofreció a oficiar de iniciador, y por poco me caigo de bruces al escuchar a Li ofrecerse para ser el juez en la meta, por segundos mi mente imaginó a un Li mintiendo sobre mi victoria y dando como ganadora de manera injustificada a su prima, aunque luego recordé que él no parecía ser adepto a Meiling, es más, parecía rehuirla y rechazarla todo el tiempo, por lo que me tranquilicé un poco, al menos si perdía, esperaba que fuese limpiamente.

- ¡En sus marcas!

El grito de Eriol me sacó de mis fatalistas pensamientos y me posesioné en la pista junto a la chica Li.

- Xiao Lang es mío.- espetó Meiling mirándome de costado. La observé con horror, ¿Qué no entendía que yo no quería a Li?

- Puedes quedártelo jamás me ha inte…

- ¡Listas!

Fueron dos milésimas de segundo donde mi mente tuvo la grandiosa idea, me volví nuevamente a mirar a Meiling.

- Apostemos…- la aludida me estudió con los ojos.- Si tú ganas te quedas con mi puesto… si yo gano dejas de molestarme con ello y te conformas con tu asiento a tres metros de Li.

- Hecho.

- ¡YA!- el grito de Eriol hizo que todo lo demás perdiese importancia y me eché a correr como condenada.

Los gritos pronto se transformaron en un murmullo mudo apenas di el primer paso en la pista. Corría con todas mis fuerzas, ni siquiera me dediqué a mirar si mi contrincante iba a la par conmigo o no, sólo veía la meta y a Syaoran Li parado en ella, me centré en mi respiración mientras sentía que mis piernas daban su máximo esfuerzo por correr a velocidad, hasta cruzar la preciada meta…

Nuevamente los chillidos volvieron a mis oídos y para cuando me volteé a ver, Syaoran Li me miraba con una mueca torcida mientras se cruzaba de brazos, nos quedamos mirando, no supe si estaba impresionado, enojado o se burlaba de mi. ¿Qué acaso había perdido?

- Has ganado, Kinomoto.- me anunció mientras apuntaba con la cabeza hacia su izquierda unos metros donde una muy molesta Meiling Li me taladraba con la mirada.

- Pues que bien porque de paso te he ayudado…

Pareció realmente sorprendido con mis palabras y eso hizo que la mueca torcida ahora estuviese en mi rostro.

- Hemos apostado, si yo ganaba ella dejaría de molestar para tratar de sentarse junto a ti- expliqué mientras pasaba a su lado acercándome a una muy emocionada Tomoyo que corría hacia mi, cámara en mano.

Pero entonces unos firmes dedos sosteniendo mi brazo me detuvieron, me volteé y abrí los ojos por la inesperada cercanía de Li conmigo, me parecía que podía perderme en su mirada.

- Kinomoto…

No supe por qué pronunció mi nombre, cuando estaba claro que a quien hablaba era a mi, aún así me sentí… extraña, su mirada era penetrante pero no asesina, sino… extraña… bueno… sólo extraña. Seguía sosteniendo mi brazo, no sabía si por inercia o es que no quería darme la chance de huir, como quizás en un primer momento pensé.

- Gracias…

Y entonces, Syaoran Li me sonrió.

Y esta vez no fue ningún efecto visual. Sus labios estaban curvados hacia arriba y un pequeño hoyuelo se marcaba en su mejilla izquierda, decir que quedé impresionada, alucinada, asombrada y …. encantada, era quedarse corto… ese mínimo gesto produjo un cierto corto circuito en mi sistema, quizás por el hecho de nunca antes haberlo visto sonreír, o al menos no para mi, y debía decir que era un cambio agradable…

Pasar de las miradas asesinas a aquella sonrisa… me encontré pensando que gustosa correría otras mil carreras con tal de ver a Li sonreírme así de nuevo…

Esperen. ¿Dije sonreir…me?

- ¡Lo he grabado todo!

El grito y el posterior abrazo de Tomoyo en que por cierto ambas caímos a piso rompió todo el momento, de pronto me encontraba rodeada de muchos de mi clase felicitándome por mi estupenda manera de correr, sólo podía agradecer mientras en el mar de gente tratar de vislumbrar unos cabellos castaños, aunque sin éxito.

Luego de ducharme y abrigarme bien, fui de los camarines rumbo a la salida, por suerte Gimnasia era le última asignatura del día. Tomoyo no había parado de chillar emocionadísima lo perfecto que había grabado todo, incluso se ofreció a editar el video y ponerle música… ni siquiera mi cara de horror la detuvo ante la decisión de hacer semejante video… por suerte luego de la clase Tomoyo tenía que quedarse a ensayar con el coro, lo cierto es que ya me encontraba un poco abrumada por las felicitaciones de haber sido ganadora, tampoco lo había hecho por la gloria personal, más que nada todo había sido para librarme de Meiling Li, y al parecer lo había logrado.

- Kinomoto…

Di un salto del susto y por poco caigo de bruces si no fuese porque el mismo dueño de aquella voz tomó mi brazo justo a tiempo.

- ¿Pretendes matarme del susto?- pregunté posando mi mano izquierda en mi pecho, como asegurándome que mi corazón aún seguía ahí.

Le vi alzar una ceja, un gesto tan típico de Li.

- Quizás…- respondió con una sonrisa burlona, que por cierto no me terminó por exasperar.

- Bien… ¿Qué deseas?- pregunté.

- ¿Nos juntamos hoy en tu casa?

- ¿Eh?

¿Por qué Li quería juntarse conmigo en mi casa?

- Para el trabajo de Literatura, Kinomoto…- explicó rodando los ojos.

Me sonrojé por mi despistada actitud y sobre todo porque pareció leer mis disparatados pensamientos, es decir… no es como si Li pretendiese juntarse conmigo para algo extra que no sean deberes…

- Oh… vale… sí.

- ¿Tu hermano estará?- preguntó sin rodeos. Ya luego de un mes de trabajar juntos podía decir sin reparos que ambos se llevaban como el perro y el gato, Touya no dejaba de llamarlo mocoso y el ceño de Li nunca había estado tan fruncido como cuando miraba a mi hermano.

- No…

- Perfecto, ¿entonces en tu casa en dos horas más? Tengo práctica ahora…

Miré su atuendo deportivo.

- Vale…

- Corres bien…- dijo de pronto.

Lo miré sorprendida.

- Sabía que Meiling no tenía oportunidad contigo en esa carrera…

¿Eso era un halago? De todas formas me sonrojé.

- Gracias…

Se encogió de hombros mientras se acomodaba una venda en la muñeca.

- Aunque aún te falta perfeccionar, eres rápida pero no lo suficiente, casi corres como un chico…

Demoré tres segundos en asimilar lo filosas que fueron esas últimas palabras. ¿Por qué luego de decir algo agradable tenía que arruinarlo todo con esa última frase? Apreté los puños y lo miré desafiante, sin embargo no pude replicar nada porque Li ya se marchaba, a unos metros se volteó hacia mi que continuaba mirándolo furibunda.

¿Fue alucinación mía o Li volvió a sonreír por segunda vez en el día?

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

¡Ya! No pueden decirme que no les gustó este capítulo xD ahahaha porque yo lo amé… sisisisisisisi no tengo problemas en aceptar que amé mi propio capítulo jajajaja… tuvo de todo ¿no? emoción, momentos de tensión… ¡y mi lindo Syaoran sonrió! (nótese que digo MI).

No sean malas y opinen! ¿qué creen que pasará? Pronto se viene un POV de Syaoran… así que no desesperen ahahahaha… aunque no se si lo amen tanto luego que sepan qué pasa por su extraña cabeza jajaajajja… no mentira, si Syaoran es un cabrón adorable jajajaja (L)(L)(L)

En fin… me voy porque tengo deberes que hacer.

Un besazo las

y para la persona que escriba el review 120 le envío el capítulo por adelantado lalalala xD

Mademoiselle K.