Tres mil millones de latidos.
Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp yo sólo los uno a mis locas ideas.
Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li esta así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos los años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?
9.
POV Syaoran Li.
- Suéltala.
Lo miré alzando una ceja.
- No se de qué hablas…
Eriol rodó los ojos y me lanzó un cojín directamente a la cabeza, que con mis rápidos reflejos pude esquivar.
- Que te traes con Kinomoto…
No pude evitar reírme, el muy cabrón lo había notado, bueno, aunque Kinomoto tampoco es como si estuviese siendo muy sutil, desde la semana pasada que evitaba mirarme y se sonrojaba y saltaba cada vez que yo le hablaba.
- ¿Otra más que cayó ante el gran Li?- preguntó burlón.
Volví a reír mientras negaba con la cabeza.
- No jodas, Eriol.
- ¿Entonces qué? Porque no me vas a negar que algo se traen ustedes dos, incluso Ryu lo notó.
Que alguien tan jodidamente despistado y volátil como Ryu lo notase es porque era notorio, mucho...
- Kinomoto no esta colada por mi si es lo que preguntas…- alzó una ceja incrédulo- Te lo digo… le hice una prueba incluso para comprobarlo.
- ¿Una prueba?
Alejé mi vista del ordenador para observarlo detenidamente, me miraba con una mueca burlona en el rostro.
- Hice como si fuese a besarla…
Eriol me miró sorprendido antes de largarse a reír.
- ¿Y?- preguntó finalmente.- ¿Te ha besado?
- Me golpeó.- reconocí, no tenía problemas en confesarle eso a él, después de todo era mi mejor amigo.
- ¿Te golpeó? ¿Una tía te ha golpeado?- volvió a reírse más fuerte, comenzaba a cabrearme, Eriol tenía un temperamento jodidamente burlón, además de ser un real cabrón por naturaleza, aunque eso sólo lo sabíamos quienes éramos más cercanos a él, en la escuela continuaba manteniendo su facha de principito, lo cual por cierto mosqueaba un poco, aunque no tenía problemas con ello, si quería que en la escuela las chicas lo acosaran creyéndolo un príncipe azul, bien por él.
- Sí.
- ¿Y pensabas besarla en serio?
El que lanzó el cojín en dirección a su cabeza esta vez fui yo.
- ¿Estas de joda o qué? Hablamos de Kinomoto.
Eriol rodó los ojos.
- ¿Y eso qué?
- ¿La has visto? Hasta tú eres más femenino que ella.
- No me vas a negar que tiene lo suyo…- comentó ajeno a mi pequeña broma.
Hice una mueca pensativa.
- ¡Oh vamos!- dijo él mientras se levantaba de su cama para acercarse hasta el escritorio donde me encontraba y teclear algo en el ordenador.- Es delgada, atlética y tiene buenas tetas… la he visto… en realidad no le había prestado atención a Kinomoto hasta que tú empezaste a hablarme de ella, pero sí, tiene buenas tetas…
Rodé los ojos. ¿Por qué Eriol tenía que ser tan básico siempre?
- Vale, no lo niego.- acepté.- Pero eso no quita que a veces sea tan alterante como una niña de doce años.
- Quizás no la has sabido tratar.
- ¿Pareciera como si quisiese "tratarla"?- pregunté?- en serio Eriol, además yo no me meto con… novatas.
Y era cierto, después de haber estado un verano frecuentando a un par de chicas universitarias de Tokio ¿por qué retroceder a fijarme en chicas de instituto? era ridículo, y menos aún si la chica en cuestión ni siquiera había dado un beso en su vida.
- Te recuerdo que no visitarás camas universitarias hasta las vacaciones, ¿te declararás en sequía hasta entonces o qué?
Hice una mueca, Eriol tenía un punto a favor.
- Quizás viaje pronto a Tokio.
- Oh vamos, un viaje para un polvo, cuando puedes tenerlo con chicas a dos cuadras de tu casa.
- Comenzará a preocuparme tu fijación por mi vida sexual, Eriol.
El aludido se echó a reír mientras me golpeaba.
- ¡Eh, cuidado! Ya tuve suficiente con el golpe en la nariz que me dio Kinomoto.
- ¿Te golpeó la nariz? ¡Wow! Esa chica si que es un caso…- comentó Eriol- ¿En serio no te interesa ni un poco Kinomoto? Reconoce que la has tenido tomada con esa tía desde tu primer día en la escuela, no lo niegues.
Lo miré como si tuviese tres cabezas y negué en silencio, no me apetecía reconocerle finalmente a Eriol que Sakura Kinomoto había estado en mi radar desde mis diez años, aun cuando él lo afirmaba yo siempre me negaba a aceptarlo, ¿cómo decirle que había algo en esa mirada que me hacía poner… molesto? Bueno, eso me había pasado cuando la vi en cuarto grado, claro que me había olvidado de aquello, hasta que volvimos a ser compañeros de asiento, aunque… ya no me ocurría… ya saben, eso de mirarla y sentirme incómodo y enojado, lo cual era bueno.
- Es torpe, no es capaz de seguir una conversación sin perderse en sus pensamientos, es bruta, y…- de pronto no me parecía buena idea decirle a Eriol mi último argumento, no es que sintiese lealtad hacia Kinomoto pero el hecho de contar que nunca en su vida había dado un beso no me parecía… apropiado.
- ¿Y…?
Vacilé.
- Es todo lo opuesto a mis gustos en chicas y lo sabes…- mi amigo asintió.
- Eso es verdad… aunque la chica te ayudó con lo de Meiling, y te ha soportado casi dos meses sin llorar…
Hice una mueca al escuchar el nombre de mi prima, Meiling era un dolor de cabeza que tampoco me apetecía recordar en esos momentos.
- Lo se, no estoy diciendo que sea una mala chica, de hecho ella en cierta forma me…agrada… sólo que no es mi tipo… la veo más como una… ¿amiga?
Me miró incrédulo y entendí por qué, es decir, ¿yo? ¿yo amigo de una chica? Y no es como si yo fuese un Don Juan, cabrón con las mujeres, de hecho ni siquiera me gustaba ser de los que cada salida, nueva chica y nueva cama, vamos que con 16 años tampoco era un jodido promiscuo enfermo de sexo, el punto era otro, lo cierto es que no tenía problemas en reconocerme algo misógino… es decir, luego de tener cuatro hermanas, una madre y unas primas jodidamente cabezotas mis pensamientos sobre las mujeres estaban bastante determinados: la mayor parte del tiempo eran una molestia.
- Más bien como un amigo.- puntualizó Eriol la "o" final con una sonrisa burlona y un tonito que me hizo reír.
- Como un amigo.- corroboré.
- Un amigo con buenas tetas y unas piernas de muerte.
Alcé la ceja.
- ¿Qué acaso piensas tirarle el lazo a Kinomoto?- pregunté incrédulo.- Desde ya te digo que no lo hagas.
- ¿Y eso por qué?- preguntó Eriol volviendo a echarse en su cama, por alguna razón no me parecía buena idea que mi mejor amigo pusiese sus garras sobre mi compañera de asiento, aunque no tenía una razón concreta para ello.
- ¿Qué no se supone que su mejor amiga esta colada por ti desde hace siglos?
Felicité a mi mente por encontrar una buena razón. Eriol me miró meditando mis palabras.
- Daidouji… sí, es cierto.
- ¿Alguna vez le hablarás a esa chica, Eriol? Sabes que besa el piso por donde caminas- dije sonriendo burlón.
Desde hacía siglos que sabíamos que la chica de cabello negro moría por mi mejor amigo, y extrañamente Eriol pasaba de ella completamente, y la razón de ello era lo más extraño de todo: Eriol no quería herirla, lo cual sonaba cursi y patético pero él defendía su posición.
- Te lo he dicho, no le daré ilusiones…
- No has tenido problemas en quebrar muchas otras ilusiones- repliqué.
- Todas ellas estaban encaprichadas conmigo, no enamoradas…- dijo él algo molesto.
- ¿Y como sabes que Daidouji no esta encaprichada?
Eriol apuntó su sien en una pose de chico listo.
- Intuición de macho semental.
- ¿Entonces no eres tan cabrón como creo que eres?- pregunté burlón.
Nos largamos a reír ambos.
- El cabrón eres tú, Li.- dijo él aventándome otro cojín.- ¿Quién es el que tiene mala fama en la escuela? ¿Quién es el que deja llorando a las niñas con regalos? ¿Quién es el que esta comprometido desde su nacimiento?- dijo con voz excesivamente dramática, me acerqué a la cama y pateé levemente su pierna, se quejó pero continuó burlándose.
- Ya, cállate, odio que me recuerdes esas mierdas.
Lo cierto es que entre el acoso de algunas chicas de la escuela y los estúpidos rumores que creaban sobre mi, me cabreaba bastante el tema, no había nada más odioso que una niña "enamorada" de mi, lo que no podía entender cómo es que se declaraban enamoradas de mi si ni siquiera me conocían, todo eso era realmente molesto, por eso me las ingeniaba para ser lo más pesado posible con todas, era un desastre ir a mi casillero para encontrarme con cartitas y declaraciones, no necesitaba de toda esa mierda, además hacía bastante tiempo que me había prometido no meterme nunca con chicas de mi misma escuela, no me interesaban las relaciones serias, lo mío era más… pasajero… y estar viendo todos los días a la chica del "desliz" no era algo apetecible. "El cazador no caza en su propio patio, sale al bosque", esa era mi filosofía y hasta el momento iba de maravillas, nada de chicas de mi mismo instituto y de preferencia nada de niñatas chillonas.
- La gente es muy ingeniosa…- dijo entre risas él.- De todas formas con lo del compromiso no estaban tan lejanos de la verdad, ¿no? Es decir… estuviste comprometido con tu prima… ¿Qué tan retorcido es eso? Aunque tu prima esta buena, debo decirlo.
Gruñí. Eriol era un coñazo cuando quería.
- Que no es mi prima… al menos no de manera directa.
- Eso da igual.
- No.
- Bueno, de todas formas fue tu prometida.- se burló.- ¿Nunca te tentó darle un beso si quiera?- preguntó aún en el mismo tono.
¿Cómo es que semejante cabrón era mi mejor amigo?
Volví a patearlo.
- Meiling es como una hermana,- dije con disgusto- aunque aún no logro hacerla entender eso.
- Entre Kinomoto y tu prima tu vida va a cuestas en lo interesante…
- Te digo que no…- repuse obtuso.
- No me niegues que en cierta forma te agrada la compañía de Sakura Kinomoto.- repuso Eriol en su típica terquedad. Me encogí de hombros.- ¡Oh, vamos! Jamás habías pasado tanto tiempo con una chica…
- Somos compañeros de Literatura.
- ¿Y? Hasta el minuto no he visto que la hayas dejado llorando como lo hacen todas las chicas que se tratan de acercar mucho a ti…
- Eso es porque Kinomoto es cabezotas e ingenua.
- Y te agrada eso…
Hice un gesto pensativo.
- Quizás sí… me agrada, me gusta que no sea odiosa con el tema de querer insinuarse o cosas así.
- Me harás pensar que te estas poniendo gay…
- Jódete, Eriol.
Luego de un par de patadas de mi parte y más burlas de mi supuesto mejor amigo opté por marcharme a casa, de todas formas Meiling aún no se hacía de amigas en la escuela (no me extrañaba con lo pesada y mandona que era) y se pasaba casi todo el día sola, no me apetecía que llamase a Hong Kong quejándose que no la trataba bien, de todas formas era familia, y no podía ser descortés con ella, imaginé que una buena opción era invitarla a cenar algo por algún restaurante del centro, Meiling disfrutaba de esas cosas.
Pero apenas llegué a casa me extrañé del súbito silencio, desde que Meiling se había ido a vivir conmigo su odiosa música pop sonaba a todo dar desde los parlantes de su pieza y su voz entonando la letra de las canciones sin ningún tipo de discreción era la tónica de todos los días, razón por la cual me encargaba de pasar el menor tiempo posible en casa, ya era suficientemente estresante tenerla como lapa sobre mi en la escuela como para tenerla así además el resto del día. Los trabajos con Kinomoto en su casa; las juntas con mis amigos en casa de Eriol, los momentos libres en cualquier lugar menos en casa, estaba bastante cabreado por eso, lo cierto es que antes de la llegada de ella me gustaba tener mi propio espacio y el poder estar solo, pero tenía que llegar ella a alborotarlo todo, y para variar auto invitándose a vivir conmigo…
Todo era una maquinación de mi madre, lo sabía, y eso me mosqueaba más, después de deshacerse de mi recluyéndome a la fuerza en un… pueblito como Tomoeda, ahora pretendía hacer de madre preocupada enviándome nada más y nada menos que a mi ex prometida, sí… hasta el año anterior Meiling y yo aún éramos prometidos, por suerte para mi, luego de años, mi madre había entendido lo ridícula que estaba siendo al comprometerme con mi prima (o al menos eso quería creer) y había deshecho el compromiso… aunque ahora todo eso me olía a maquinaciones extrañas… la llegada de Meiling no era simple casualidad…
- ¡Xiao Lang!
Me volteé mientras tomaba un vaso de agua en la cocina y por supuesto mi prima Meiling se encontraba ahí, dos segundos y ya la tenía abrazándome como posesa.
- Mei… Ling… me … ahogas…
Se separó de mi articulando una de esas enormes sonrisas tan típicas en ella, esa sonrisa que conseguía muchas cosas con todos, menos conmigo, por suerte…
- ¿Dónde andabas?- pregunté.
Cruzó las manos frente a su pecho y me miró queriendo parecer inocente.
- En la escuela…
Arrugué el ceño, eran casi las ocho de la noche.
- ¿Haciendo qué?- pregunté mientras me volteaba hacia uno de los estantes y sacaba una caja de cereal.
- Me he metido en el grupo de porristas…
Hice una mueca, aún de espaldas a ella. Lo que me faltaba, tener a Meiling además gritando en los partidos de basquetbol, de pronto las ganas de invitarla a cenar se desvanecían con la misma rapidez que el cereal que en esos instantes masticaba.
- Podremos volver juntos a la escuela después de los entrenamientos de ambos…
Ahora si que las ganas se habían reducido a cero.
Sí, esa noche cenamos en casa… Estaba por acostarme cuando decidí conectarme al ordenador un momento, de todas formas no tenía sueño aún, me conecté al chat a través de mi mail y sonreí al ver el nick de Kinomoto en mi lista de conectados, desde que fuimos a tomar café no me había hablado ni una sola vez, quedaban apenas tres días para entregar el trabajo final de Literatura y al parecer su enfado conmigo era tanto que prefería sacarse un cero en la última entrega antes de hablarme, eso me causaba gracia, sólo confirmaba lo cabezotas y aniñada que podía llegar a ser.
Hice click y abrí su ventana, titubeé antes de decidir qué ponerle, después de todo finalmente estaba cediendo yo al hablarle, además su actitud era injustificada, no había sido nada tan grave lo que me había atrevido a preguntarle, además si hubiese querido evitarme me hubiese bloqueado ¿no? y la había visto conectada todos los días… estaba claro que su actitud era sólo pasajera.
Li dice:
*Kinomoto…
Cinco minutos y la muy… la niñata no se dignó a responder, rodé los ojos impaciente, miré su ventana unos segundos, la foto de su avatar mostraba una flor de maravilla sobre una superficie negra, nada de fotos de ella. Sin dudas era una chica extraña, de partida parecía en serio que no mostraba ningún interés por mi, y no es que lo disfrutase pero prácticamente estaba acostumbrado a que el sexo opuesto al menos se mostrase un poco perturbado por mi presencia, ¿pero Kinomoto? Nada… incluso se daba el lujo de golpearme, cuando lo normal hubiese sido que nos besáramos ¿no? Bueno… no es como si yo hubiese querido besarla… era sólo una prueba… sin embargo sus ojos verdes me miraron sorprendidos, luego avergonzados y luego furiosos, nunca vi nada de interés por mi acercamiento…
Quizás después de todo ella si que no estaba interesada en mi… eso era nuevo e… interesante. Recordé las palabras de Eriol en relación a ella… analizando había que reconocer que… en efecto Kinomoto tenía un buen cuerpo; quizás a simple vista no se notaba, pero sí… cintura estrecha, lo supe al tomarla entre mis brazos la otra vez para que no huyera; piernas largas, bastaba verla correr para darse cuenta; y… bueno… sí, tenía unas buenas tetas, eso también lo había notado al sentarme junto a ella… además estaban sus ojos, sí, sus ojos… tenían un color jodidamente magnético, un verde potente, cristalino, extraño… y su pequeña nariz…
Vale, Kinomoto estaba buena, al menos físicamente, pero había que detenerse para admirarla, me pregunté por qué si era así de … buena, podía ser tan… impopular con los chicos; la respuesta llegó rápida a mi cabeza: Daidouji, su mejor se llevaba generalmente todas las miradas, la cosa era simple y básica, la mayoría desviaban al atractivo más obvio que correspondía sin dudas a la morena, ¿y Kinomoto? en segundo plano…
Y no había dado un beso en su vida… esa constatación me llenó de cierta sensación que no supe entender. Mis pensamientos se vieron interrumpidos por el aviso que Kinomoto se había desconectado, me hizo reír, era una niñata odiosa pero me agradaba… de hecho si lo analizaba fríamente, Kinomoto no estaba para nada mal… era bruta, despistada, aniñada la mayor parte del tiempo, poco femenina y muy mala para cumplir horarios; pero tenía puntos a favor, era muy buena en deportes, la había visto muchas veces ser la única de todas las chicas de la clase ser capaz de dar las diez vueltas trotando a la cancha de futbol, corría como el demonio… y que una chica fuese buena deportista y atlética siempre era un plus… además leía bastante, eso me había sorprendido, que alguien tan volátil y despistada como ella supiese tanto de libros confieso que me impresionó, me percaté de ello desde el primer día que comenzamos a trabajar, y por último… Kinomoto era auténtica y un libro abierto, al menos para mi… era tan jodidamente ingenua que no temía decir y mostrarse tal cual era, un arma de doble filo para cualquiera pero en ella yo lo veía como un punto a favor… es decir, de todas las chicas que conocía, retorcidas como Meiling, mentirosas como mis hermanas y maquiavélicas como mi madre, mi compañera de banco sin dudas se salía de la regla al ser excepcionalmente transparente en su forma de ser.
Sí, definitivamente Kinomoto no estaba mal.
Aunque no era mi tipo… no…
No había manera…
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
¡CHARÁN! ¿Y bien? ¿Qué tienen que decir al respecto? Apuesto mi cabeza a que no esperaban el contenido de este capítulo… jajajaja todas ya casi aseguraban que Li estaba enamorado de Sakura, o que ya le gustaba y como vemos Li es un cabrón… un cabrón adorable debo decir, pero le encuentro su punto, es decir, es como podría ser cualquier chico de 16 años, de hecho yo era bastante "Li" a mis 16 jajajaja así que me es fácil retratarlo así como lo he hecho.
¿Les gustó? ¿Les ha decepcionado esta nueva perspectiva de los hechos? Syaoran no es santo devoto, PERO eso hace las cosas más interesantes, ¿no creen? ¿y que pasa con Eriol? Eriol es un cabronazo, adorable también… ¿pasará algo con Tomoyo? Pues tendrán que esperar un poco para ver eso, porque mi historia es 95 % de Li y Sakura (se me hace cómodo llamarlo Li xD) y lo de Eriol y Tomoyo no es como si pretendiese hacerlos más protagonistas…
En fin… ¿Quieren sacar conclusiones? ¿Quieren tirarme tomates por destruir a su Li mental? Acepto de todo, siempre y cuando no quieran cortarme la cabeza… HEY! que ahora si que no se pueden guardar sus comentarios! NECESITO saber su opinión de Li ahahahaha
Un besazo.
Mademoiselle K.
Este capítulo esta dedicado a Sauma Sakura, ¿y por qué? Porque me da la gana, porque sus reviews son genialosos y porque siempre tiene palabras que me han sacado sonrisas. Dedicado a ti, ma chérie.
