Tres mil millones de latidos.

Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp yo sólo los uno a mis locas ideas.

Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li esta así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos los años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?

10.

Sakura POV

Se había terminado.

Al fin.

El trabajo de Literatura acababa de ser entregado y se terminaba todo... oficialmente dejaba de estar obligada de ver a Li en otro lugar que no fuese la escuela, y eso era… eso taba bien ¿no? es decir… ¡Al fin estaba libre de él! ¡No más juntas en su casa o en mi casa! ¡No más "Kinomoto, esto", "Kinomoto, lo otro", ¡No más!

Era genial ¿no?

¿Cierto?

Ya no podía negarlo, mi sistema nervioso sufría serios colapsos cada vez que entablaba una conversación con él, y estuve apunto de sucumbir de un infarto cuando lo vi aparecer por mi casa el sábado alegando que quedaban dos días para terminar el trabajo y él no haría el trabajo por mi. Por suerte Touya estaba en Tokio, por lo que la visita de cinco horas de Li en el comedor de mi casa no tuvo grandes interrupciones más que las de mi padre ofreciéndole cenar con nosotros, propuesta que extrañamente él acepto sin ningún ceño fruncido de por medio.

- Bien… ahora sólo queda esperar nuestra nota máxima…

Me sobresalté un poco al oírle, aún no estaba acostumbrada a eso que me hablase en todo momento, ¿no era apenas hacía unas semanas cuando me ignoraba completamente y me dirigía sólo palabras odiosas? Este nuevo cambio de actitud era extraño, pero no podía decir que me desagradara, de todas formas no tenía problemas en reconocer que ahora que Li me trataba como persona y no como parte del mobiliario, las clases eran un poco menos monótonas; él seguía siendo un pesado, odioso, pero al menos… al menos… bueno, al menos ya no me miraba con deseos de asesinarme, y eso era un avance.

Desde el día en que Li se había enterado de mi avergonzante secreto de no haber dado un beso en mi vida, el tema no había salido nuevamente a colación, lo cual agradecía, no sabía si ya todo su clan de secuaces estaba enterado de mi secreto o no, pero lo cierto es que desde ese día algunas cosas habían cambiado, Li realmente comenzaba a mostrar una parte de él que…. bueno, no conocía, ya saben, una parte más retadora, socarrona, más desafiante y… ¿confianzuda es la palabra? Tomoyo no paraba de decir que había logrado entrar en el "selecto" grupo de Li y yo no podía más que negar con la cabeza y reírme con ganas. ¿Selecto grupo de Li? ¿Qué demonios era eso? Pero Tomoyo tenía razón en algo: era la única chica de la clase con la que Li hablaba, de hecho, era la única chica de la escuela que mantenía conversaciones de más de 5 minutos con él… bueno, aparte de su prima Meiling.

¿Se suponía que tenía que sentirme halagada por eso?

- Kinomoto…

Lo miré sobresaltada para encontrarme con la típica mueca burlona.

- ¿Qué has dicho?

- Que le he dicho a la maestra que he hecho el trabajo solo…

- ¡¿Qué tú qué?- estallé.

Li rodó los ojos antes de reírse levemente. ¿Sería muy estúpido decir que me quedé un poco embobada con su risa? Bueno, nunca antes lo había visto reír, se reía de mi, vale, y después de de decirme semejante cosa pero…

- ¿Alguna vez dejarás la Luna, Kinomoto?

Arrugué el ceño y lo miré ofendida, claramente me estaba gastando una broma, que yo creí ingenuamente por pillarme con la guardia baja.

- Te estaba diciendo que…

- ¡Xiao Lang!

La princesita china tenía que llegar en ese instante a avasallar a Li, tenía palco en ver cómo la chica se lanzaba a abrazar sin ningún tipo de pudor a su primo, mientras que éste último parecía apunto de explotar de enfado.

- ¡Mei…Ling!

La chica no lo soltó hasta que se le antojó, por alguna razón me sentí increíblemente incómoda. Decidí que era un buen momento para levantarme de mi asiento y marcharme de ahí, Tomoyo…

Tomoyo.

¿Era imaginación mía o realmente mi mejor amiga estaba hablando con Eriol Hiragizawa? Parpadeé un par de veces mientras los observaba a ambos, él se encontraba delante de ella, sentado de manera invertida, apoyando sus codos en el respaldo de la silla y con las piernas a cada lado de esta, mientras que Tomoyo se encontraba rígidamente sentada en su puesto frente a él, mirándolo como si él fuese todo su universo y más.

Abrí y cerré la boca un par de veces mientras me mantenía estática a medio camino de acercarme, decididamente aquel no era el momento para acercarme a hablar con ella, no podía romper el mágico y bizarro momento en que al parecer al fin él se había dado cuenta que Tomoyo existía. Resignada volví a mi puesto donde aún Meiling Li se encontraba chillándole emocionadamente a su primo, ¿en serio eran primos? A veces me parecía que ella lo miraba a él como… bueno… ya saben, con esas miradas raras que no son para nada convencionales entre… familiares.

- ¿Cómo es eso que no irás conmigo?- chilló ella mirándolo con reproche, me volteé hacia mi bolso y fingí buscar algo sólo para no parecer entrometida entre la charla de ambos primos.

- Lo que has escuchado, Meiling…

Saqué los apuntes de Geografía mientras por el rabillo visualizaba a Meiling situarse rígidamente delante de la mesa que Li y yo ocupábamos.

- ¡Se suponía que iríamos juntos! ¡Es mi primer baile en esta escuela, Xiao Lang!

- Pues has supuesto mal…

Abrí los apuntes mientras comenzaba a darles una rápida leída sólo por hacer algo; sabía de qué hablaba la prima de Li, hablaba del baile organizado por la escuela para recaudar fondos para beneficencia.

- ¿Ya tienes pareja o qué?

A veces la voz de Meiling Li podía llegar a ser muy molesta, sobre todo cuando yo trataba de tener una lectura más o menos concentrada.

- De hecho sí… voy con Kinomoto.

- ¡¿Qué?

Alcé la vista y estaba segura que mi cara de horror era casi igual o peor que la que Meiling Li tenía en su rostro. Abrí y cerré la boca como un pez fuera del agua mientras era sujeta bajo la furibunda mirada de la chica, en cualquier momento saltaría sobre mi a asesinarme.

Miré a Syaoran quien lucía una traviesa sonrisa torcida en el rostro que me hizo sentir más y más desconcertada. ¿En qué minuto Li había perdido la mitad de su cerebro y se dedicaba a hablar incoherencias?

- ¡No puedes ir con Kinomoto al baile!

Ese grito se escucho hasta la portería de la escuela, estaba segura, para entonces toda la clase se encontraba mirando en nuestra dirección y yo sólo quería desvanecerme en ese mismo instante.

Vamos, Sakura, di algo, lo que sea…

Pero mi mente se negaba a salir de ese estado de shock.

- Si que puedo, de hecho, iremos juntos…- Li continuaba hablando con perfecta calma.

Abrí los ojos y sólo por acto reflejo –y estúpido- pellizqué mi brazo asegurándome que no estaba en la mitad de una pesadilla. No lo estaba. Sentí mis mejillas arder al darme cuenta que decenas de ojos me enfocaban.

- ¡Esto no te lo perdonaré nunca, Xiao Lang!

Y la princesita china abandonó el aula de clases con el dramatismo típico de ella. ¿Existía alguien más drama queen que Meiling Li? No. La clase continuó en mutismo absoluto por unos segundos mientras yo aún me encontraba demasiado conmocionada por aquello. Mi vista aún pegada a la puerta que acababa de ser cerrada antes de voltear y encontrarme directamente con la mirada castaña de Li.

- ¡¿P… por… por qué has dicho eso? – sí, al fin llegó el punto donde pude reaccionar.

Li sonrió lo que aumentó en sumo grado mi enfado.

- ¡Yo no iré contigo a ese baile!- dije bajito, odiaba ser el centro de atención, por muy enfadada que estuviera no me apetecía colaborar con la telenovela dramática cuyo protagónico ya tenía la chica Li.

- Kinomoto, tus susurros son tan desagradables como los gritos de Meiling…

Abrí y cerré la boca incapaz de creer que existiera un ser tan jodidamente desagradable como él.

- Vamos afuera…

- No- chillé mientras me levantaba de un salto de mi asiento y abandonando la sala por la misma puerta por la que antes había salido la chica Li, claro que mi salida fue mucho menos dramática que la de ella, definitivamente las entradas y salidas con estilo con eran lo mío, sobre todo porque no había dado ni cinco pasos por el pasillo cuando me vi arrastrada por el brazo hacia un pasillo lateral, y para cuando me di cuenta tenía a una muy furiosa Meiling Li mirándome como un dragón escupe-fuego.

¿Quería matarme o qué?

- Escúchame bien, Kinomoto, ya no te lo estoy advirtiendo, te lo estoy or-de-nan-do…- enfatizó mientras me apuntaba con su dedo índice.- Aléjate de Xiao Lang.

- Pero si yo n…

- No me interesan tus excusas- replicó sin dejarme terminar, miré a mi alrededor, sin saber en qué minuto había llegado yo a estar contra la pared y con Meiling Li acechándome como un sanguinario cazador.- Xiao Lang no está a tu altura, y por lo demás su madre jamás permitiría que tuviese de novia a una chica como tú…

Ahí fue cuando mi cerebro hizo click, había algo en sus palabras que me hizo arrugar el ceño y encararla con decisión. Jamás permitiría que alguien me viese inferior, porque no lo era, mi padre siempre me decía que no había que permitir que otros nos pasaran a llevar, pues bien, Meiling Li había vaciado mi cuota de tolerancia.

- Tú no eres nadie para decirme si estoy o no a la altura- repliqué avanzando un paso hacia ella, por supuesto no retrocedió y pronto nuestros rostros estaban a un palmo de distancia, retándose.

No es como si me interesase estar a la altura de Syaoran Li, simplemente las palabras de ella removieron eso que yo llamo "amor propio", ¿por qué ella si puede y yo no? vale, se que a su lado yo me veo bastante insignificante pero eso no significa que…

- Soy su prometida,- recalcó- y tú eres nadie…

- Pues para ser su prometida creo que tiene bastante relegada.- comenté ácidamente.

La vi, vi el instante exacto en que la mano de Meiling iba directo hacia mi mejilla, no me pregunten cómo, simplemente lo supe, y fue también en el instante en que supe que tenía que abandonar ese pasillo inmediatamente, Meiling Li estaba chiflada.

- ¡Él es mío!

- ¡Es una persona, no una cosa!

- ¡Meiling! ¿Qué crees que haces?

Me volteé en el instante exacto en que Li aparecía junto a mi posesionándose… ¿protectoramente? delante de mi y encarando a su prima, debo decir que por primera vez me alegré de verlo aparecer.

- Xiao Lang…- susurró ella.

- Meiling, te he hecho una pregunta…- su voz sonaba de pronto amenazante y dura.

- Yo…

- Vas a dejar tranquila a Kinomoto.- replicó con el mismo tono de voz.

En ese instante alcancé a ver el gesto de dolor en el rostro de la chica Li, quien miraba fijamente a su… primo, prometido o lo que fuese…

- ¿Es que acaso te gusta ella?- chilló.

- ¿Y qué si me gustara, Meiling? Tú y yo no estamos comprometidos, mi madre rompió ese compromiso hace tiempo y lo sabes…

Me quedé estática. ¿O sea que verdaderamente ellos dos habían sido prometidos? ¡Pero eran primos! ¿o no? ¿Y qué había querido decir con eso de "¿y qué si me gustara?". Sentí algo en la mitad de mi vientre, removiéndose.

- La tía Ierán dijo que…

El bufido exasperado de él detuvo a Meiling en su discurso.

- Debía saber que mi madre estaba metida en todo esto, ella te envió ¿no es así?

Sabía que estaba completamente fuera de lugar en aquella conversación, entre dos verdaderamente intimidantes Li, aunque por el momento Syaoran parecía ir ganando aquel encontrón, ya que ella se veía realmente compungida.

Meiling no respondió, sólo asintió con la cabeza.

- ¿Por qué? – volvió a preguntar él.

Decidí que decididamente estaba siendo muy intrusa al mantenerme ahí, sin embargo no había dado ni un paso cuando Syaoran hizo un leve gesto hacia mi, deteniéndome, me quedé quieta al instante.

- Tu madre vendrá pronto a Tomoeda…- fue todo lo que dijo ella, pero al parecer aquello guardaba mucho significado para Li, ya que percibí como un cúmulo de emociones surcó su rostro, desapareciendo casi al instante.- Xiao Lang…

- Vete, Meiling…

Vi el gesto de dolor de la chica antes de alejarse corriendo por el pasillo dejándonos a los dos solos, no sabía que decir para quebrar el incómodo silencio que se posó una vez que los pasos de su prima dejaron de escucharse.

¿Estás bien?

Sentir su voz inesperadamente tan cerca de mi me sobresaltó, y más aún por el hecho que me preguntaba por mi bienestar, cosa que jamás había hecho, lo miré incrédula y alzo una ceja, nuevamente volví a ver al Li altanero y socarrón.

- Si…- respondí mientras entrelazaba mis dedos en un intento de mantener la calma, no podía dejar de preguntarme si Li había insinuado el sentirse atraído –porque realmente lo había hecho ¿no? ¿O yo lo había imaginado?- por mi sólo por librarse de su prima o si realmente…

No. No podía ser, es decir, ¿Li y yo? ¡No nos soportamos!

Ridículo, sí, ridículo. Lo seguramente todo eso fue para librarse de Meiling.

- Bien… te pasaré a buscar el viernes a las siete de la tarde para ir al baile.- abrí y cerré la boca como un pez fuera del agua.- y se puntual por una vez en tu vida, Kinomoto.

Lo vi marcharse en el momento exacto en que sonó el timbre de cambio de bloque, mientras los pasillos se llenaban de estudiantes y mis manos cerradas en puño junto con la rabia que me invadía en ese momento me mantenían estática al piso.

¡SYAORAN LI ERA UN MALDITO MANDON!

Jamás asistiría a ese baile con él.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO

Sí, aquí estoy… al fin, después de meses de ausencia… han sido meses difíciles… emocionalmente un caos en mi interior por padecer tendinitis, sentirme inútil, estar yendo a tratamiento, no poder hacer lo que me gusta, que es tocar piano… sí, por primera vez en mi vida me vi en un estado depresivo del que aún me recupero.

No han sido tiempos felices, pero tampoco puedo decir que todo ha sido malo… es decir… ya estoy casi al cien por ciento recuperada de mi tendinitis, lo cual es bueno… sólo necesito ordenar mi cabeza, que aún sigue caótica.

Quiero agradecer INMENSAMENTE a cada una de las personas que se preocupó por mi estado de salud, que me envió mensajes por interno o me dejó un precioso review de apoyo, créanme que cada una de sus palabras me llenó de un calor reconfortante y sólo puedo decir GRACIAS INFINITAS. Me di cuenta que tengo lectoras MARAVILLOSAS, preocupadas, sinceras, unas hermosas personas y agradezco de verdad toda su buena onda.

Bien, ahora a lo que vinimos… ahaha.. ¿Qué les pareció el capítulo? Si no les gustó, LAS COMPRENDO, créanme que me está costando un mundo volver a escribir mis historias, retomarlas, creo que me oxidé en estos meses de ausencia… así que por favor pido PACIENCIA para que me dejen recuperar mi ritmo. Bueno, de todas formas me gustaría conocer sus opiniones respecto al capítulo, si consideran que he perdido ya el toque como escritora y debo irme a vender relojes robados en vez de escribir, háganmelo saber.

Pero que sepan que lo he escrito con mucho amor para cada una de ustedes.

Por que he vuelto, y que ha sido por ustedes.

Un gusto volver a verlas por aquí mis queridas… a todo esto ME HICE FACEBOOK, así que AGREGUENMEE! El link a mi perfil de facebook está en mi perfil de fanfiction. Vamos! que así es una buena forma de estar conectada con mis lectoras, así que no temas agregarme, quiero conocer a las lindas personitas que me leen.

Un beso.

Las amo.

Mademoiselle K.

P.D: tengo dos nuevos one shots que subí, me gustaría que los visitaran... si tienen tiempo. Uno de la peli Remember me, y otro de un libro llamado "When it happens".