Tres mil millones de latidos.

Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp, yo sólo los uno a mis locas ideas.

Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li está así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos esos años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?

22.

Syaoran POV

- Oye, Syaoran…

- ¿Uhm?

Ahí estábamos, echados sobre la alfombra, llevábamos casi toda la tarde en la sala de estar de mi casa, escuchando música y opinando sobre el último disco de The Strokes, era el primer día de Marzo y llevábamos ya dos semanas con la cosa de ser novios, Sakura había tenido ya dos conversaciones más con el gay de Tsukishiro –aún no entendía eso de que a Sakura le atrajese un sujeto de dudosa sexualidad- y al parecer todo iba viento en popa, al menos para ella… porque en cuanto a mi…

- ¿Beso bien? Nunca me has dicho cómo lo hago…

Y por poco me atraganto con mi propia saliva al escucharla hacer esa pregunta. ¿Qué no se daba cuenta que besaba endemoniadamente bien? Y ahí radicaba mi problema, llevaba una semana robándole besos a Sakura Kinomoto cada vez que se me antojaba y no se me quitaban las ganas de seguir haciéndolo…

Aún cuando el plan era que supuestamente mi interés por ella pasaría.

No era así y eso me tenía cabreado, no podía explicarme a ciencia cierta qué mierda me pasaba con ella y concluí que todo era por culpa de Eriol con sus preguntas de mierda instalando en mi mente la idea nada buena de tener a Kinomoto en todos los sentidos posibles… no era suficiente para mi sólo besarla, quería tenerla gimiendo de placer en mi cama.

Y eso jamás pasaría.

Y eso era lo más jodido de todo, no podía hacerlo, por la sencilla razón que me sentía… me sentía una mierda imaginando la situación, porque sabía que si me lo proponía podía embaucar a Kinomoto y tener lo que quería finalmente, pero algo amargo se sentía en mi boca al imaginarme actuando así con ella, después de todo a ella le gustaba Tsukishiro, posiblemente terminaría en la cama con él si todo salía como el plan, aunque dudaba que ese idiota fuese a ser bueno en la cama, tenía toda la pinta de ser un marica debilucho.

Lo que más me jodía de todo es que nunca antes había dudado en tirarme a una chica, nunca, si había alguna que me gustase, iba, cazaba y ya, no era difícil para mi, no lo había sido, y si bien no es que me hubiese tirado a muchas chicas, al menos no como Eriol o Ryu (que ese sí que nos llevaba la delantera a todos), me sentía bastante orgulloso con mi número 8, todas universitarias menos una, último año de instituto, amiga de Eriol. Quizás era más complicado porque Sakura era de mi edad, además era increíblemente inocente y preguntona y tenía esa increíble habilidad para hacerme sentir que a pesar de todo lo odiosa que podía llegar a ser ella era distinta a las chicas que había conocido… no podía explicarlo muy bien, sólo era distinta…

- ¿No vas a responderme? ¿Tan mal lo hago?

Salí de mi trance y volteé la cabeza, estaba sentada y me observaba con sus mirones ojos verdes. La miré aún estando en el piso y no pude evitar sonreír, parecía como una alumna que espera la calificación de un profesor. Me reincorporé un poco quedando sentado en el piso igual que ella, con la espalda apoyada en el sofá.

Me la pensé unos segundos antes de responder algo como eso, en si la situación era demasiado bizarra como para no pararse unos segundos a analizarla, Sakura Kinomoto, sí, esa misma niñata que por desgracia del destino había pasado a ser mi compañera de asiento quería saber si besaba bien… ¿En qué minuto había pasado de ser una niñata desagradable a una chica uhm… deseable?

- Lo haces bien…- respondí luego de unos segundos. Serio y conciso, era lo mejor, aunque ella pareció algo decepcionada.

- Bueno, aún nos queda algún tiempo para que yo mejore…- comentó inocentemente, como si planteara el que el problema de los besos fuesen unos ejercicios de álgebra, aún cuando vi el leve tono rojizo en sus mejillas, ese al que ya comenzaba a familiarizarme.

La observé, ese día vestía una falda corta y botas, sus piernas se veían increíblemente largas, aún estando sentada en el piso; su cabello castaño tomado hacia el costado, nada de maquillaje, nada de joyas, simple pero se veía bien.

Me observó y la miré de vuelta, podía ver a través de esos transparentes ojos de manera tan clara que me sorprendía, Sakura era sin dudas la persona más genuinas y sinceras que había visto en mi vida, espontánea hasta llegar a ser un poco boba con eso, sincera al borde de la ingenuidad, pero no lo veía como un defecto, al contrario…

- ¿Quieres que te bese? – pregunté directo, sin escrúpulos, en cierta forma me gustaba desarmarla un poco con mi propia sinceridad.

Enrojeció, aún así no corrió la mirada.

- Siempre que lo hacemos hay más gente y me da…- respondió bajando la vista hacia sus piernas y hablando tan bajito hacia el final que no alcancé a escucharla, pero supuse hacia dónde iban sus pensamientos y en parte la entendía.

Estiré mi mano hasta dar con la de ella, y tiré atrayéndola hacia mi, hasta quedar sentada junto a mi, con su espalda topando el sillón al igual que yo. Me miraba expectante y por segundos mi mente parecía ser atravesada por Take it or leave it y nada más que eso. Acerqué mi rostro al suyo lentamente.

- ¿Sabes cómo hacer de un beso algo realmente bueno?- pregunté. Negó con la cabeza- Aumentar las ansias por él…- respondí mientras mis manos iban al cuello de Sakura, mis dedos haciendo un leve masaje en torno a esa piel suave, acerqué mi rostro hasta que nuestras narices se toparon.- Rozas los labios pero no haces más que eso…- a continuación hice exactamente lo que acababa de decir- Juegas un poco con la expectación, eso te da poder, Sakura…- susurré contra los labios de ella- a veces alargar la previa hace mucho mejor lo que sea que vayas a hacer después…- aunque no me quise aguantar mucho más y ya la estaba besando.

Sí, había descubierto que besarla era increíblemente estimulante, porque parecía ser sensible a cada cosa que yo hacía con ella, el hecho de ser "novata" en todo esto supuse que la hacía comportarse así, lo cual era nuevo para mi, pero me gustaba, me gustaba sentir cómo se estremecía cuando mis manos iban a su espalda, y de su espalda a su cintura, pero entonces ocurrió algo que no había pasado hasta entonces, mientras nos besábamos Sakura cruzó sus brazos en torno a mi cuello, acercándose más.

Tal como lo era en personalidad los besos de ella eran… especiales, un poco tímida, un poco demandante cuando quería, tierna a ratos y de pronto más frenética… a veces controlaba yo el besos a ratos dejaba que ella me guiara aún cuando sabía que no se percataba de aquello. Sus labios eran suaves, y el aroma de su piel… Sentí a Sakura removerse y para cuando me di cuenta de lo que pasaba ella estaba prácticamente encima mío, bastaba un leve empujón mío y la tendría a horcajadas sobre mi. ¿Lo haría? ¿Podía hacerlo? Sería sólo eso, me prometí a mi mismo que nada más que eso… ¿Y si se espantaba?

I said please don't slow me down if i'm going too Fast.

¡Al diablo! Por que esa maldita frase de la canción de The Strokes fue como cuando pides una maldita señal al cielo y te envían respuesta de formas raras. Mis manos asieron las caderas de Sakura lentamente, sus caderas, era la primera vez que la tocaba más debajo de su cintura, comprobé lo obvio, era tan delgada que los huesos de esa parte sobresalían, lentamente, sin cortar el beso fui tirando de ella hacia mi, sentí el cielo abrirse cuando noté que no ponía resistencia, estiré un poco el cuello en el momento en que pareció alejarse un poco para acomodar cada pierna en torno mío.

Joder, corté el beso sólo porque no pude entender que en realidad estuviese pasando eso, yo continuaba sosteniendo sus caderas y sus brazos seguían en torno a mi cuello. Suspiró contra mi boca y tuve que aguantarme las putas ganas de mover mis manos hacia zonas donde se suponía que yo no tenía permitido vagar.

La miré, tenía los labios rojos, las mejillas igual de rojas y parecía no entender que yo estaba apunto de sucumbir por tenerla así sobre mi, dos putas semanas y Sakura Kinomoto me tenía como un puto adolescente hormonal carente de sexo.

- Uhm…- me permití desviar un poco el rostro y descaradamente rocé mi nariz con su cuello, no sabía cuando volvería a tener la posibilidad de tenerla así, y aunque sonaba increíblemente patético, quería aprovechar lo suficiente como para luego no sentirme como un puto marica. Se estremeció absolutamente entre mis brazos y yo comprendí que más allá no podíamos seguir. No podía hacerlo.- Por eso es mejor que nos besemos en público, Sakura.- comenté contra la piel de su cuello.

- ¿Por qué lo dices? – preguntó soltando los brazos en torno a mi cuello y mirándome, veía emoción en su mirada y por segundos me permití pensar que era porque le había gustado besarme y terminar así.

- Porque no se supone que terminaríamos así…- apunté a nosotros mismos e inmediatamente su rostro de bañó de vergüenza. Me causó gracia, Kinomoto siempre de alguna forma lograba hacerme sonreír con esa alterante actitud suya de no darse cuenta de sus actitudes increíblemente sensuales, y que por supuesto eran extrañas, partiendo del hecho que Kinomoto se alejaba por completo del prototipo "normal" de mujer sensual…. a lo que me refería es que jamás por voluntad propia querría tomar ese papel.

- Yo… lo siento…- hizo el ademán se salirse pero mis manos sujetaron firmes sus caderas, reteniéndola, me miró sin entender y negué con la cabeza.

- No quería avergonzarte…- solté con sinceridad.

- No es correcto… que yo… yo… lo siento…- era la primera vez que la veía realmente avergonzada por algo.

- Hey, escúchame…- tomé su rostro y sosteniendo sus mejillas la obligué a mirarme- podría decir que soy yo el que lo siente… aunque la verdad no lo hago…- me miró perdida y me aguanté la mueca de cabrón con suerte sólo porque no quería arruinar el momento- supongo que no asimilas aún lo increíblemente atractiva que eres, Sakura… - hice una mueca- sí, lo eres, no te das cuenta pero eres guapa y deseable, y no se supone que te diría algo como eso yo porque no quiero que pienses que… me gustas o algo por el estilo.- me justifiqué con rapidez al darme cuenta que estaba soltando demasiado la lengua.

- Entiendo…- replicó asintiendo con la cabeza.

- No, no entiendes, y nunca lo entenderás pero es mejor que dejemos las cosas así, y por si te lo preguntas de nuevo la respuesta es sí…

- ¿Eh?

- Besas increíblemente bien, Kinomoto…- añadí antes de sonreírle y mover sus caderas hacia un costado, tenía la polla como un puto obelisco y necesitaba hacer algo antes que Sakura se diera cuenta de ello.

Me levanté rápido y un escueto "ya vuelvo" fue todo lo que pude decir sin demorar más.

Curioso que al momento de abandonar el lugar estuviese sonando justamente "Under Control" en los parlantes. La vida podía ser una puta ironía.

OoOoOoOoOoOoOoO

Trataba de pensar en una manera de comprender ciertas cosas, casi cuatro semanas de toda una farsa… eran las doce de la noche de un viernes y yo continuaba echado en mi cama tratando de descifrar la inmortalidad del cangrejo, todo servía para desviar mi cabeza de temas increíblemente más preocupantes, como que podía existir la maldita posibilidad que me sintiera… atraído por Kinomoto, sí, atracción, un tipo de atracción extraño e hijo de puta, pasaba el tiempo con ella y no me sentía incómodo, no me daban ganas de echarla, no me daban ganas de estar solo cuando estaba con ella, al contrario… desde que Kinomoto había comenzando a pasar tiempo conmigo lo cierto es que ahora era más conciente que nunca de lo increíblemente solo que estaba ahí en Tomoeda, sí, generalmente me juntaba con mi grupo, Eriol, Takashi, Ryu, pero era distinto…

- Joder…- lancé la pelota de béisbol contra la pared, frustrado, la sencilla posibilidad que Kinomoto me gustase era terrible, primero que todo porque jamás me había sentido atraído hacia una chica de manera más… temporal; segundo, hablábamos de Kinomoto, sí, la chica a la que yo había enseñado a besar y a actuar para atraer a Tsukishiro. Era completamente una mierda todo, sobre todo porque…

Mi celular comenzó a sonar, sacándome de la mierda de pensamientos que tenía, era Ryu.

- ¿Qué?

- Jo… hola también para ti, cabrón.

Me reí, estaba comportándome como una puta niñata histérica.

- No, en serio, ¿qué hay?

- Pues que estamos afuera de tu casa.

- ¿Estamos?

- Si, Eriol, Takashi y yo, nos vamos al bar del tío de Takashi.

Miré el reloj sobre mi velador, éramos menos de edad pero al ser Takashi el sobrino de uno de los mejores bares de Tomoeda teníamos pase libre, siempre y cuando fuésemos lo suficientemente astutos para no llamar la atención.

- Dame diez minutos.

- Que sea cinco, Eriol dice que quiere tomar ya…

Diez minutos después Eriol conducía rumbo al centro de Tomoeda, donde los mejores bares y locales nocturnos se concentraban.

- Creímos que te haría bien una noche de chicos, eh puto…- comentó Eriol mirándome por el espejo retrovisor.

- Para variar un poco… - añadió Ryu burlón.

Ignoré sus comentarios porque no quería volver a la misma mierda, por una noche quería olvidarme de todo el asunto de Sakura, después de todo, ¿Qué tan estúpido podía sentirme al saber que yo mismo había propuesto la idea? Me estaba saliendo el tiro por la culata.

Entramos al local y rápidamente nos dirigimos a la barra, diez minutos después yo me tomaba casi de un trago mi vaso de vodka. Estaba cabreado y quería por una noche creer que el maldito alcohol ayudaría en alguna cosa. Luego del tercer vaso ya comenzaba a sentirme mejor, más relajado y menos jodido por todo, las luces del local decoraban la grotesca escena de ver como Eriol prácticamente se comía con brazos y todo a una chica rubia.

Miré el vaso entre mis dedos, después de media hora estaba solo, ¿qué no se suponía que era una noche de chicos? Malditos cabrones.

- ¿Andas solo? – alcé la vista y un par de tet… una chica de pelo oscuro y liso me miraba curiosa. Tenía un escote de mierda enorme, la miré descaradamente de arriba abajo, después de todo estaba claro que si me hablaba y posaba de esa manera era porque quería algo.

- Eso depende.- respondí tomando de un solo trago lo que me quedaba en el vaso.

- ¿De qué?

- De si estás dispuesta a hacerlo en el baño de este maldito lugar…

Y sí, veinte minutos después estaba tirándome a una sujeta media ebria y demasiado fácil, gemía cada vez que yo embestía contra ella y la pared, pero lejos de sentirme satisfecho me sentía lleno de rabia, me sentía como la mierda. Ella lanzó un grito que hizo ecos en el baño de hombres, casi al instante alcancé el orgasmo yo también pero me sentí más podrido que nunca.

No era la que quería besar, no era ella la que quería tocar ni tampoco era esa horrenda voz la que quería escuchar.

Y entonces lo comprendí.

Estaba completamente jodido por Sakura Kinomoto y ni siquiera me había dado cuenta de cómo había llegado a ese maldito punto.

OoOoOoOoOoOoOoOoO

Ya… sí, capítulo con mucha acción, pasó de todo xD jajajaja bueno, ahora las cosas se comenzarán a poner interesantes. Me da paja hablar más xD

Espero hayan disfrutado el capítulo… y lo repito, realmente AGRADEZCO DE CORAZON los hermosos reviews que me han dejado en el capítulo anterior y en la historia completa… son lo mejor

Las quiero mil por ser las mejores leyendo y comentando

Magda.

P.D: por cierto, hay tres canciones de mis amados The Strokes en este capi "Take ir or leave it", "Reptilia" y "Under Control", TEMAZOS DE LA VIDA que deberías escuchar.