Tres mil millones de latidos.
Disclaimer: Card Captor Sakura no me pertenece, todos sus personajes le corresponden a Clamp, yo sólo los uno a mis locas ideas.
Summary: Sakura jamás ha logrado entender por qué el ceño de Syaoran Li está así de fruncido cada vez que la mira… esperen, sólo la ha mirado fijamente dos veces en todos esos años que llevan siendo compañeros… y pareciera que quiere asesinarla con la mirada, ¿Qué puede ser peor? Que terminen como compañeros de asiento, ¿qué tan malo es sentarse junto al gruñón y maldito Li?
25.
Syaoran POV
Me quedé de pie en la mitad de la sala sin poder dar crédito de cómo todo el panorama había pasado de perfecto a mierda, hundido en mierda, y mientras veía como la castaña cabeza de Sakura desaparecía en la oscuridad del lugar y las decenas de personas me sentía aún demasiado imbécil como para reaccionar a algo.
"Vamos, Li, mírala y mírame…"
¿Qué mierda significaba eso? ¿Qué acaso no se veía a si misma? Sentí unas risas a mis espaldas y vi a Mei y sus amigas, un instinto de ira asesina surgió como nunca antes, ira contra mi mismo por ser tan imbécil y dejar que las cosas llegasen a ese punto, furia con Eriol por haber invitado a aquellas chicas, sabía que esa había sido una jugada sucia del muy maldito lo que me provocaba un amargo sabor en la boca, esta vez el muy hijo de puta había superado los límites, recordé entonces a modo flash la conversación que habíamos tenido hacía pocos días atrás…
- ¿Y? ¿Te la has tirado ya?
- ¿Y a ti qué te importa eso, cabrón?
- ¿Aún no? Comenzaré a dudar de tu hombría, Li.- replicó mirándome extraño.
- Puedes dudar lo que quieras, de todas formas no es como si quisiera mi polla dentro tuyo para probarte lo contrario.- dije molesto.
- Que agresivo.
- Entonces corta las preguntas imbéciles.
- ¿Me vas a decir ahora que te gusta Kinomoto?- preguntó cruzando sus manos y observándome fijamente, hice una mueca- Oh, joder… Te gusta, Kinomoto, si serás puto…
- Cállate ya, Eriol.
- No lo creo, no puede gustarte…- arrugó el ceño- tú no puedes terminar enamorado de una chica, Li, tú eres el ícono anti romántico… por favor no me decepciones.
Sentí voces conocidas a mis espaldas y ahí estaba Mei con sus amigas, sentí asco y rabia también, no me hubiese extrañado que Eriol incitara a Mei con el hecho de perseguirme durante la fiesta, la muy… maldita había sido una maldita lapa, pensé que con la llegada de Sakura se daría cuenta que tenía novia y se detendría, pero pareció ir todo de mal en peor.
Apreté los puños y miré con desprecio a las cuatro chicas que me observaban con descaro. Quería ir a gritarles unas cuantas verdades pero primero quería encontrar al maldito cabrón de Eriol, así que a zancadas me dirigí hacia el jardín, no me costó demasiado dar con él, se encontraba con Ryu y Takashi, los tres compartiendo risas por algo.
- ¡Eh, imbécil! – le grité para atraer su atención. Inmediatamente Eriol dejó de sonreír y adoptó una pose completamente seria. Me acerqué a su rostro hasta que prácticamente su respiración chocaba con la mía- Tú querías que pasara esto, ¿no, Eriol? – pregunté con furia contenida, quería probarlo, quería muy en el fondo darle el beneficio de la duda, después de tantos años de amistad.
- ¿A qué te refieres, Li? – preguntó con esa maldita voz de cabrón listillo.
- No te hagas el listo conmigo, Eriol, sabes que te puede ir mal... ¿las invitaste a propósito, no?
Eriol se alejó, cruzándose de brazos y volviendo a su puesto entre Ryu y Takashi.
- Oh, vamos… ¿en serio te crees tan interesante, Syaoran? – preguntó con burla, haciendo que las ganas de enterrar mi puño en su maldito rostro fuesen mayores.
- Responde la puta pregunta, Eriol.
- ¿Y qué si así hubiese sido? ¿Por qué? ¿Ha pasado algo? ¿No te has podido resistir a Mei y Sakura lo ha visto? – preguntó mirando hacia alrededor como si esperara ver a Sakura llorando por los rincones. No pude contenerme más y lo empujé con furia.
- ¡Hey, hey! – Ryu tomó mi brazo izquierdo y Takashi se puso entre ambos tratando de serenarnos.
- ¿Ha sido así, Li? ¿Has… caido a la tentación, amigo?
- ¿Cómo te puedes llamar mi amigo, hijo de puta? – grité, para entonces me percaté que ya varios nos observaban.
- Soy tu amigo, Syaoran, por lo mismo te salvé de cometer el peor error de tu vida, sabes que ella no es para ti…
¿En qué minuto Eriol había pasado a convertirse en un hijo de puta? Pero no tuve tiempo para pensar nada más porque de un solo manotazo me había zafado de Ryu y mi puño había ido directo y certero a la nariz de Eriol, haciendo volar sus anteojos y de paso lanzándolo contra la pared.
- ¡Agradece que no te muelo a golpes en el suelo, cabrón!- le grité mientras sentía que ya varios se acercaban a separarnos.
Estaba asqueado y mosqueado con todos, partiendo por mi mismo por ser tan increíblemente estúpido, me zafé del agarre de la gente por segunda vez y salí hecho una furia de ahí.
Eriol estaba muerto.
Ese cabrón estaba muerto para mi.
Casi al llegar a la puerta de entrada sentí que alguien tomaba de mi brazo, era Mei.
- ¿Qué demonios quieres? – escupí con rabia.- ¿Qué no puedes entender lo que te dije, joder? La quiero a ella no a ti.
Soltó mi brazo como si le quemara y no quise quedarme más tiempo a escuchar la estúpida réplica que le daría a mis palabras. No volvería a cometer el mismo maldito error de conversar con Mei, le había dejado en claro que estaba con Sakura.
Sakura.
Salí a la calle por completo desolada debido a la hora, no quise llamar a Wei, quería caminar, necesitaba descargar mi rabia de alguna forma, molerme los pies caminando prácticamente de extremo a extremo por Tomoeda era una buena opción, incluso sabiendo que nada de lo que hiciera mejoraría el hecho que Sakura me había mandado a la mierda, a su manera, claro está… pero la había aprendido a conocer lo suficiente para saber que la había lastimado y creía entender por qué. Había sido un estúpido, incluso aunque nada hubiese pasado con Mei en ese maldito baño, para todos había significado lo opuesto. Demasiada evidencia en mi contra, demasiadas de mis propias palabras en mi contra…
OoOoOoOoOoOoO
Me desperté y costó trabajo darme cuenta dónde estaba, era la sala de estar, en algún punto entre esa botella de whisky y hielo me había quedado completamente dormido tirado en el sillón.
- Tome esto, señor…
Pesteñeé un par de veces y enfoqué a Wei que me pasaba un par de pastillas y un vaso con agua. Miré alrededor y traté de ocultar la botella de whisky pero era demasiado tarde, fue el mismo Wei quien detuvo mi mano en un gesto conciliador y tomó la botella, alejándola de mi.
- Lo siento…- mi voz sonó ronca y raspada.
- No se preocupe, joven Li.- me senté en el sillón y lo miré.
- ¿Le dirá a mi madre? - pregunté mirando las pastillas en mis manos antes de tomármelas.
- Creeré que hubo una razón muy poderosa para que haya llegado a beber solo en la penumbra de su casa, joven Li…
Escondí la cabeza entre mis brazos, volviendo a rememorar lo sucedido la noche anterior. Me sentía como la mierda, física y mentalmente.
- Hay una señorita esperándolo en el hall…- añadió Wei haciendo que me levantara bruscamente, lo que por cierto se sintió increíblemente mal, mi estómago dio un vuelco y parecía que en cualquier momento vomitaría.
- ¿Es Sakura? – pregunté luego que logré controlar mi respiración.
- Se presentó como la señorita Daidouji, ¿la hago pasar?
Volví a sentarme en el sillón, sintiéndome peor aún, sabía exactamente porqué Tomoyo Daidouji estaba en mi casa. Wei se fue y a los pocos segundos sentí unos pasos acercarse hasta llegar a donde me encontraba.
- Te ves fatal…- comentó la recién aparecida mientras yo hacía una mueca, mirando hacia la ventana, en cualquier lugar menos el rostro de ella, sabía lo que vería, decepción, furia y todas esas cosas que las chicas padecían cuando el novio era un cabrón con su mejor amiga, como yo lo había sido supuestamente… bueno, lo había sido de todas formas.
- Ahórrate el discurso feminista, Daidouji.- solté amargo- se que la cagué feo anoche…
- ¿Entonces es cierto que te metiste con Mei?
- ¡No! – repliqué observándola por primera vez, estaba sentada en mi mismo sillón, al otro extremo.
- Pero Sakura te vio salir del baño con ella…
- Estaba en baño con ella.- repetí, monótono.
- ¿Haciendo qué?
- Diciéndole que quería a Kinomoto y ya no quería nada con ella, con Mei….- solté. ¿Qué mas daba decir la verdad de una vez? De todas formas ya estaba cagado en todas las maneras posibles, primero por empezar a enamorarme de alguien, segundo por cagarla con ese alguien y que terminara la… maldita relación ficticia.
Un silencio demasiado molesto le siguió a mi escueta declaración.
- ¿Y realmente quieres a Sakura?
Volví a mirar hacia fuera, la pregunta de Daidouji era molestamente directa, ¿qué no acababa de decirle exactamente eso? Asentí con la cabeza, incapaz de verbalizarlo en ese momento.
- Ella está… dolida.
- Supongo que sí, gracias a mi es como la cuernuda o algo así ¿no? – dije molesto, pero no con la chica a mi lado, sino con mi mismo.
- Es más que eso…- añadió. Bufé, claramente era más que eso, Sakura no tenía idea todo lo "más que eso" que se involucraban en todo el asunto.- Hasta que tú pusiste los ojos en Sakura, ella nunca antes había sido tomada en cuenta por un chico…- dijo haciendo que voltease la cabeza a mirarla fijamente, tratando de saber hacía dónde iban sus palabras.- en parte porque no quería, porque es una chica muy linda, y graciosa e inteligente…- asentí, eso ya lo sabía- si quisiera podría estar con quién quisiera…- hice una mueca, molesto-.. pero siempre ha sido demasiado tímida… pero contigo ella era… - apreté la mandíbula, las palabras de Tomoyo me hacían sentir más amargado e infeliz aún, lo cual era toda una experiencia nueva, por muy soberbio que sonara, nunca antes me había importado dañar a una chica…
Hasta Sakura.
- … ella estaba radiante… supongo que ni ella misma se percató de aquello porque sigue insistiendo que Yukito es el amor de su vida…
- Pero si realmente le gusta ese sujeto…
- No.- replicó enfática Daidouji haciendo que la mirase contrariado.- Lo que siente Sakura por Yukito es más que nada admiración… me he fijado cómo lo mira cuando lo ve… cuando él anda cerca, en cambio contigo…- tragué saliva en grueso ante esa pausa- a ti te miraba de otra forma…
- ¿De qué forma?
- De la misma forma que tú la miras a ella…- respondió cruzando las manos en su regazo.
Pestañeé confuso. Negué con la cabeza inmediatamente.
- Estás equivocada, Daidouji…- repliqué- Lo hubiese notado.
- ¡Estabas demasiado idiotizado para darte cuenta! Al igual que Sakura…
- ¿Entonces por qué no lo dijiste antes?
- Porque quería que ambos se diesen cuenta por si mismos, no quería influir en los sentimientos y decisiones de Sakura.- respondió con firmeza. Chasqueé la lengua, mosqueado.
- Pues ahora no hay nada que hacer.- repliqué amargo.- Sakura dio por terminada la relación ficticia, ya no hay nada más que hacer.
- Por supuesto que sí.
- ¿A sí? ¿Qué? – pregunté irónico.
- Conquistarla como lo haría Syaoran Li. – respondió como si fuese lo más obvio del mundo.
- ¿Y luego nos casamos y tenemos cuatro hijos, no Tomoyo? – solté ácido.
Se levantó y por segundos creí que me golpearía o algo así, en cambio se alisó su falda y me miró con esa suficiencia que por segundos me hizo desviar la mirada.
- He dicho todo lo que tenía que decir, Li. Buenas tardes.
- ¿Tardes?
- Sí, son las cuatro de la tarde por si no lo sabías…- respondió mientras comenzaba a caminar hacia la puerta, pero antes de irse se detuvo y volví a verla de frente.- Por cierto, supe que golpeaste a Eriol y le rompiste la nariz…
- Se lo merecía.- repliqué.
- Supuse que sí. ¿Él trajo a las chicas universitarias, no? – asentí.- Pues debiste pegarle también en los huevos.- añadió antes de desaparecer.
Suspiré mientras cerraba los ojos volviendo a echarme en el sillón, la visita de Daidouji me había dejado muchas ideas dando vueltas. ¿Conquistar a Sakura? Imposible, sabía cómo funcionaba la mente de Kinomoto, lo más sensato era darle su espacio, al menos por unos días. ¿Cómo hacerlo siendo compañeros de asiento?
OoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Bien. aquí tienen la continuación del dramón (?) no hay nada de escenas Sakura- Li, era necesario poner el contexto sobre lo que sucedió con Eriol, la conversación con Tomoyo… quizás es un capítulo más de transición, el próximo las cosas comenzarán a moverse un poco, sobre todo porque… sí, aparecerá Yukito seguramente (si es que mis musas no son cabronas y me cambian todo a última hora xD)
En fin, me duermo casi así que ya me voy
gracias por los reviews, JURO que comenzaré a responderlos, porque son realmente adorables.
Los y las amo.
Magda.
