Hola de nuevo a todos

Gracias por todos los reviews que me dejan, es por eso que actualizo tan rápido.

La canción del capítulo anterior la adivinó ShinigamiJazzDark89 y WxTxR Price Tag - Jessie J y B.o.B. Esta esta súper fácil, veamos quien lo logra.

South Park no es mío, es de Trey Parker y Matt Stone.


Capítulo 6: "Hollywood no está a tu alcance"

"Solo debes encender la luz y dejar que brille"

Pip le había pedido a su tío Harry que no lo acompañara al set, prefería ir él solo. Sobre todo porque no quería que se diera cuenta del ambiente tenso que había cuando estaba con Damien Thorn, su verdadero ídolo. No le encontraba lo especial a ese chico por más que lo analizaba ¿Cómo era posible que a su edad ya fuera tan famoso y tuviera tanto éxito? Le daba un poco de envidia, la actitud que tenía con la gente no era muy buena que digamos, no merecía tener todo lo que poseía. Debía dejar de pensar así, le enseñaron que nunca debía desear mal a nadie y que tampoco debía envidiar así las cosas que tenían los otros.

Un poco de miedo corría por su cuerpo, el sol todavía no salía. Damien lo citó demasiado temprano para su gusto. Sabía que necesitaba una que otra clase de actuación pero no al extremo de no saber absolutamente nada de eso. Siempre creyó que ese era su talento y ser pisoteado de semejante manera era algo que no iba a permitir. Cada vez que recordaba esos ojos rojos como el infierno se asustaba más, al momento de reclamar algo no sería capaz de hablar. Estaba atrapado como lo había dicho Thorn el día anterior. No dejaría que algo como eso truncara su sueño de ser actor, dejó muchas cosas atrás como para regresar. En el instante en que subió al avión que lo llevaría a California su destino se selló, regresar a esta altura sería un fracaso que no estaba dispuesto a realizar. Entró al set donde serían las clases y los ensayos de la serie. En una silla, cruzado de brazos estaba Damien, con esa mirada frívola que sumada al color de sus ojos le daba una apariencia demoniaca y hacía que el chico inglés lo respetara totalmente. Bajó de inmediato la mirada y cerró la puerta tras de sí, todas las luces estaban encendidas y una sonrisa maliciosa se formó en su rostro, la misma que vio Pip el día que se conocieron, tramaba algo malo, no había duda en eso.

Damien despertó en su lujoso apartamento en uno de los edificios más famoso de la ciudad, cerca de los estudios donde grababa. Había pasado toda la noche ideando la forma de hacer irse a ese chico. Algunas eran demasiado drásticas. Tendría que conformarse con ser el mismo, eso sería más que suficiente. Abrió el grifo de la regadera nervioso, tal vez no era su mejor proyecto pero si el que decidiría el resto de su carrera. No volvería a ser el chico de las donas como hace 5 años. Al salir de la ducha revisó la contestadora, jamás contestaba el teléfono de su casa, porque el único que llamaba era su padre.

-Damien, es el mensaje número 372 que te dejo ¿por qué nunca me contestas hijo? Llámame de regreso, como siempre lo haces

Si se ha tomado la molestia de llamar 372 veces ya habría notado que Damien no quería contestarle ¿no lo creen? Pero para Satanás siempre sería el pequeño Damien. Se notaba que no tenía nada mejor que hacer desde que terminó otra vez con Saddam Hussein.

Salió de la casa y entró a su auto. Al mirar el asiento del copiloto vio el folder con los datos de Philip. La foto la quemó el día anterior, seguramente no la necesitaría de nuevo. Encendió el motor y llegó a los estudios antes de que el sol saliera. Entró al set donde se llevarían a cabo los ensayos. Prendió todas las luces y se sentó en una de las sillas, justo frente a la puerta por donde entraría ese otro chico. No tendría piedad con él ni con nada que le jodiera de alguna manera su existencia. El chico entró asustado, Damien no apartó sus ojos de él, aumentado el temor que estaba vivo en el pecho del niño. La maliciosa sonrisa se formó en su rostro, idéntica a la que puso el día en que los dos se conocieron.

-siéntate- dijo Damien apareciendo una silla detrás de Pip

El rubio se sorprendió por no haber notado antes esta silla. Pero se sentó de igual manera.

-escucha, tu principal problema es que o logro creerme tu personaje, hablas y das la entonación, pero no veo el más mínimo sentimiento. Si no logras el sentimiento nadie te tomará en serio nunca

-¿Cómo puedo lograr eso?- dijo Pip sin verlo directamente

-primero tendrás que vivir el sentimiento que tienes en este momento ¿Qué sientes Philip?

El rubio no se atrevía a contestar

-contesta- dijo Damien seriamente

-tengo…- dio levantado un poco la vista- le tengo miedo…

-Philip- empezó Damien

-dígame Pip… Philip me hace sentirme nervioso

Damien por alguna razón decidió no reprimirlo por la interrupción, intentaba ver directamente esos ojos azules que le huían una y otra vez.

-para ser un buen actor, debes creerte tu personaje… ya no era Pip, ahora serás Richard, y debes verte como tal… si no logras hacer eso entonces Hollywood no estará a tu alcance, como ahora

-no entiendo- dijo Pip apenado

El anticristo apretó los puños y se puso de pie. Levantó a Pip de la silla y lo estrelló contra una pared. Los ojos azules de este se abrieron de par en par y miraron directamente los ojos rojos de su jefe. El miedo corría por sus venas y había empezado a temblar. Damien sonrió.

-si pudieras darle eso a cada escena que haces serías el mejor actor del mundo… si el guión dice que te asustas lo haces ¿entendido? Ahora… ¡enójate! ¡Empújame! ¡Lucha Pip!

Pip comenzó a forcejear, pero no lograba apartar a Damien de él.

-no lo vives Pip, solo finges, por eso no logras nada… ¡piensa en algo maldita sea!

La puerta más grande del set se abrió dejando entrar a todo el elenco y los asistentes. Se quedaron sorprendidos al ver a Damien en una posición tan comprometedora. El anticristo hizo una mueca de disgusto y soltó a Pip.

-veamos como lo haces en los ensayos

El corazón del inglés aún no se desaceleraba, había sido un buen susto. Melisa se acercó a Damien preocupada.

-¿Qué demonios hacían?

-le estaba dando las dichosas clases

-no parecía eso Damien

-me vale una mierda lo que pareciera

Pip había recibido el libreto el día anterior, aprendió gran parte de este y ahora iba a ensayar la primera escena, donde su personaje conocería a Jim.

-mucho gusto- dijo "Jim"- mi nombre es Jim y soy nuevo en el vecindario

-un placer- dijo "Richard"- yo soy Richard, será tu nuevo vecino

Pip volteó a ver a Damien a mitad de sus líneas, este tenía las manos en las sienes. Su rostro mostraba la decepción de un maestro que ve como reprueba su alumno. Pip se mordió el labio inferior, no comprendía lo que Damien había intentado explicarle de manera tan brusca.

-no tiene talento- dijo Damien a Melisa

-ya irá progresando Damien

Luego de terminar con unas escenas más el anticristo se desesperó.

-Pip ya basta… deja de actúen las partes donde no apareces ¿sí? Descansa

El rubio bajó la mirada triste.

-sería más natural si no estuvieras viéndolo todo el tiempo de esa manera- dijo Alan

-eso no tiene que ver- dijo caminando hacia Pip

-lo siento…- dijo el rubio al verlo

-¿de qué me sirve una disculpa? Ven a mi remolque en 10 minutos

-sí señor…

Gregory vio todo, sintió un poco de lástima por su compañero. Damien estaba a penas en la transición de odio a amor y podía hacerle mucho daño al chico si este no tenía un poco de apoyo.

-un día difícil ¿no?- dijo dándole una botella con agua

-vaya que sí… eres el primero que me habla aparte de Damien

-que no te intimide, no te hará nada malo. No puede hacerlo

-es que no entiendo lo que trata de decirme

-no me he presentado, me llamo Gregory

-soy Pip…

-¿no eres de los ángeles verdad?

-no, soy de Colorado, mi familia vino de Inglaterra antes de que naciera

Gregory sonrió un poco.

-dime… ¿Qué opinas de Damien?- dijo el novio de El Topo

-¿quieres la verdad? Es un verdadero hijo de puta

La risa se escapó de los labios de Gregory. Damien odia lo que ama y ahora ese chico Pip estaba odiando al anticristo. Un paso más y cruzan al amor.

-lo siento… es solo que no pensé que lo dijeras así

-me ha afectado estar lejos de las costumbres inglesas

La sonrisa en el rostro de Pip decía todo para Gregory. Ya no se sentía solo en ese mundo. Y mientras enamorara a Damien él se encargaría de proteger a Pirrup. Christophe miraba intrigado la amistad que empezaba a formarse entre su novio y el chico que más odiaba a Damien. Cuando los ojos de Mole se cruzaron con los de Gregory le dijo que era hora de que ensayara.

-demo irme, hablamos luego Pip

Philip miró su reloj. Ya era tiempo de ir a ver a Damien ¿por qué le habrá pedido esperar 10 minutos?

Damien logró controlar su ira en esos 10 minutos, no se arriesgaría a matar a Pip en un descuido. El golpeteo en la puerta le indico que había llegado el momento.

-pasa- dijo el hijo de Satanás

Pip entró con vergüenza a aquel lugar.

-no has entendido la lección ¿verdad?

Philip negó con la cabeza.

-¿por qué quieres ser actor Pip?

El rubio bajó la mirada al recordar la razón. Damien notó el cambio de humor e insistió.

-es algo importante Pip, a partir de ahí podemos empezar para que mejores tu actuación

Cuando vio una delicada lágrima bajar por la mejilla del chico sintió algo que creía incapaz de sentir. Una compasión enorme surgió en su pecho y fue alimentando una pequeña llama rosa. Una llama cuyo nombre era… ¡No! Damien comenzó a resistirse a eso, peor la imagen desprotegida de Pip le hacía arrojar más sentimientos a su corazón.

-yo… yo siempre fui rechazado en Colorado, quería ser alguien diferente, alguien que quisieran, alguien que fuera aceptado. En mi cuarto fingía ser alguien que no era, cuando veía los programas en la televisión deseaba poder hacer lo mismo. A mi familia no le hizo gracia el que yo quisiera ser actor, pensaron que era algo pasajero pero… heme aquí.

Damien le dio la espalda, las historias trágicas nunca lo conmovían y mucho menos lo hacían llorar ¿entonces por qué sentía que sus ojos se humedecían?

-solo dedícate a las clases y serás mejor actor

Pip le sonrió ligeramente. El trabajo de verdad se avecinaba, pero se sentía mucho más capaz de hacerlo. Damien solo pedía una explicación para lo que le decía su pecho.

Las clases se fueron haciendo más rudas cada día que pasaba. El anticristo luchaba más por no matar a Pip y en ocasiones no podía evitar lastimarlo física o mentalmente. Pero todo eso estaba convirtiendo a Pip en un mejor actor. Gregory seguía hablando con él, escuchando sus quejas y platicándole como era la vida cuando tenías fama. El cambio en la forma de actuar de Damien era evidente, quizá durante los ensayos seguía siendo un hijo de puta, pero ya en su casa o con su amigo Christophe se notaba muy cambiado, demasiado tranquilo. La señal de alarma para El Topo fue que una vez contestó el teléfono aún sabiendo que era su padre, le habló tranquilo y sin gritar una sola vez. Eso hizo que el mercenario se asustara ¿quién era ese tipo y que le había hecho al Damien real?

-no me gusta decirlo pero te lo dije Christophe- dijo Gregory a su pareja

-Damien… él… es imposible…

-Chris, su padre anda con Saddam Hussein, no dudes que Damien se enamore de Pip

Pero eso no quitaba la cara de sorprendido que tenía Christophe que no reaccionó ante el apodo que tanto odiaba.

-el tiempo es el que marcará cuando se darán cuenta

Harry sonreía al ver a Philip tan feliz, a veces llegaba sin expresión, otras con huella de haber llorado, pero eso no significaba que no estuviera feliz. La fecha de estreno estaba programada para el 2 de enero y tendrían que empezar a grabar a mediados de Octubre. La fecha se acercaba más y más, era notable una pequeña mejoría en Pip que fue aumentando hasta ser un gran cambio. Melisa y Alan estaban sorprendidos y se preguntaban ¿Cómo le había hecho Damien? Pip sería el actor de la serie, no había renunciado y no lo haría. Cumpliría su sueño. Melisa llegó muy temprano el día que sería el último de los ensayos. Damien aún estaba en su clase.

-¿me dejarás grabar la serie?- preguntó Pip

-depende… lo decidiré cuando terminen el ensayo

-¿crees que he aprendido?

Damien se quedó pensando ¿decirle la verdad o mentirle para que se esfuerce más? Conocía al chico y sabía que al tratarlo mal reaccionaba y actuaba mejor, pero no quería que se sintiera triste el último día de ensayos.

-tienes una pequeña mejoría

Eso no sería considerado como un cumplido por la mayoría de las personas, pero para Pip, que había aguantado los malos tratos de Damien fue lo más lindo que le podría haber dicho. Su cara se iluminó y sonrió ligeramente, Damien desvió la mirada notando la presencia de Melisa.

-¿ya es la hora?- le preguntó a su compañera

-sí, ya están todos aquí

Alan coordinaba el último ensayo mientras Melisa y Damien se sentaban en las sillas del director.

-te has encariñado Damien

-¿yo? ¿Con quién?- dijo haciéndose el que no sabía

-te dijimos que no iba a ser tan malo

-solo tuvo una pequeña mejoría, le dije la verdad, no buscaba halagarlo

-claro, lo que tu digas…

Melisa sonrió durante la mayor parte del ensayo y más cuando era el turno de Pip. Había algo en el que le agradaba a Damien, aunque se negara a admitirlo.

-solo, tenías que encender la luz

-¿Qué dices?- dijo Damien que por primera vez le prestaba entera atención a Pip

-nada, solo que, debes encender la luz y dejar que brille

-cálmate

Pip actuaba mejor, pero seguía sin tener ese sentimiento puro que caracteriza a los buenos actores.

-¿Qué opinas Damien, Melisa?- dijo Alan bajando la voz y acercándose a ellos

-mi opinión sigue siendo la misma desde el primer día- dijo Melisa

Damien ni siquiera escuchó la pregunta. Seguía viendo atentamente la actuación de Pip. Parecía igual a las demás pero en un instante Damien notó algo. Un destello pequeño que nadie más detectó. El anticristo sabía perfectamente de que se trataba, era lo que él y Gregory tenían cuando empezaron su carrera. Un pequeño talento que podía cultivarse; una, como había dicho Melisa, llama que debía encenderse y dejar que brillara a plenitud.

-creo que está listo- dijo más para sí mismo que para Alan

El ensayo terminó y los nervios tomaron el cuerpo de Philip. La mirada insistente de Damien lo hizo equivocarse una que otra vez y estaba seguro que recibiría una buena reprimenda.

Afuera un chico de cabello castaño con ojos del mismo color hablaba susurrando por teléfono.

-Raúl, quiero un buen chisme de ese productor Damien Thorn. Ya se ha escapado demasiadas veces de nuestro lente- dijo la dueña de una revista de chismes famosa en la ciudad

-pero no entiendo porque precisamente a Damien

-te lo acabo de decir mierda. Consigue un escándalo de él u olvídate de tu trabajo

-pero señora…- le colgó

Raúl apretó los puños, su jefe era una hija de puta. Sacó su cámara, tendría que encontrar un buen escándalo. Dudaba lograrlo. Los mejores paparazzi fueron encomendados para esa misión y ninguno consiguió ni la mínima foto de él. Ni en sueños lograría su meta, tendría que ir buscando otro trabajo, tal vez en una revista menos amarillista. Con una escalera que estaba olvidada afuera de uno de los sets logró asomarse por una ventana muy alta. Pudo ver perfectamente a los actores ensayando y al otro lado, sentando y atento estaba ese chico ¿Qué tendría de especial para haber logrado todo eso en tan poco tiempo? ¿Por qué su jefa se había obsesionado tanto con él? eso sin duda sería algo que jamás sabía a ciencia cierta. Enfocó su cámara y se preparó para tomar una foto.

Damien se puso de pie y caminó tranquilamente hacia Pip. El inglés sentía que sus manos sudaban y que sus mejillas se teñían de color carmesí.

-filmarás la serie

Los ojos de Pip se abrieron de par en par, humedeciéndose un poco, su boca ahogó un grito de felicidad y su cuerpo reaccionó antes de que su mente lo hiciera. Abrazó de improviso a Damien, petrificándole al instante. Su cara ardió y Damien se sorprendió. Sintió unas ganas inmensas de corresponderle al chico inglés.

Alan y Melisa se sorprendieron tanto que está sus bocas se abrieron. Christophe estaba en shock mientras que Gregory cruzó los brazos en actitud de "se los dije".

El anticristo finalmente dejó que su corazón le guiara y abrazó a Pip fuertemente. No recordaba haber abrazado a alguien que no fuera su padre, y eso desde que era un pequeño niño. Eso sería lo último que se permitiría. Vio en la ventana una figura, eran esos jodidos paparazzi, tuvo que usar sus poderes para que su cámara no pudiera tomar ninguna foto.

Raúl sacudió la cámara y la golpeó un poco, pero no reaccionaba. Demonios, estaba perdiendo una gran oportunidad.

-muchas gracias… Damien

Los presentes vieron algo impensable, Damien, el hijo del mal se había sonrojado.

Cuando cerró la puerta de su lujosa casa se dio cuenta de lo que le había pasado. Ese sentimiento en su pecho crecía demasiado y estaba por salirse totalmente de control. Pero lo peor de todo no era nada de eso, era que… le gustaba. Le agradaba sentirse así, sentir a Pip cerca, escuchar su voz, volver a sentir su calor cerca de él. Mierda, no podía estar pensando en eso… ¡no quería ser un jodido marica como su jodido padre! Su corazón le estaba jugando una mala pasada, eso no podía ser, simplemente porque no podía tener corazón.

Salió al balcón y miró las montañas de Hollywood. Toda su vida había deseado estar ahí, al igual que debía desearlo Pip. Consideró por primera vez la idea de que él lo acompañara a ese medio. Antes tendría que acabar de sacar ese talento que asomó por primera vez la cabeza. El paparazzi, rayos, si alguien se lograba enterar de eso o lograba captar una escenita como la que tuvieron en la tarde sería el fin para él y para el británico.

-¿Qué puedo hacer?- dijo Damien al aire, a sabiendas de que no recibiría respuesta alguna- no creo que siente lo mismo por mí luego del trato que le di durante las clases… Philip Pirrup.

Al girar su cabeza se encontró con montones de paparazzi en el edificio de al lado, tratando de tomarle una foto. Se metió de inmediato y las cámaras fallaron "misteriosamente". Dijo muchas cosas personales ahí fuera, donde cualquiera podía haberlo escuchado. Los efectos del amor comenzaban a hacer efectos en su cuerpo. Se estaba comportando como un verdadero idiota.

-puta madre- dijo Damien al escuchar el teléfono, su padre siempre era demasiado inoportuno

¿Entonces por qué contestó el teléfono en vez de dejarlo sonar como hacía antes?

-¿Qué tienes sobrino?- le preguntó Harry a Pip al verlo tan distraído

-tío Harry… ¿Cómo se si estoy enamorado?

-¿enamorado? ¿De quién?- se alarmó Harry

La cara de Pip ardió en vergüenza, su tío lo tomó de los hombros y lo hizo verlo a los ojos mientras lo sacudía sin delicadeza.

-¿de quién? ¿De una actriz? ¿De la directora? ¿De… de Damien?- al desviar Pip la mirada contestó sin querer la pregunta de su tío

Harry se dejó caer en la silla pasmado.

-tío, no sé si estoy realmente enamorado

-¿Cómo no vas a estarlo? Tu cara de delata, no es algo que pueda ocultarse tan fácilmente, y así como lo averigüe yo, la prensa podría enterarse

-no lo hará

-¿tú qué sabes Philip? ¿Te das cuenta de lo que estás arriesgando con esto? Para que él ni siquiera te ame

Pip se levantó tirando la silla donde estaba sentado. Con las dos manos apoyadas en la mesa y el rostro cubierto por unos mechones rubios dejó caer unas lágrimas.

-regresa a la realidad sobrino ¿Cómo podría enamorarse de ti?

-quizás de la misma forma en que yo me enamoré de él

Dicho eso subió corriendo a su habitación con el corazón abatico. ¿Por qué Dios? Habiendo tanta gente en todo el jodido planeta tenía que enamorarse de eso productor, justamente de su jefe. No quería perder el apoyo de su tío, pero tampoco permitiría que tratara así a su corazón. Miró el cielo y se encontró con una pequeña estrella, tal vez debía ver el sentimiento que tenía hacia Damien así, encender esa hermosa luz y dejar que brillara la preciosa y mágica luz llamada amor.

El amor que se sentían Damien y Pip.


Y ya es todo por el momento.

¿Les gustó? ¿Lo odiaron? Diganme.

Dudas, comentario y/o sugerencias esta el boton de los review.

El próximo será el Style y finalmente sabran a que se dedica Stan, espero no decepcionarlos.

Hasta pronto.